jueves, 17 de octubre de 2013

Capitulo 11, LA LLEGADA DE LOS OTROS, VII Y Dios Dijo "Que Se Haga La Luz"…

VII
Y Dios Dijo "Que Se Haga La Luz"…

Atsuko sentía que no sabía que podía hacer para salvarse de aquella situación, estaba bloqueada, esa criatura gigante caería sobre ella en un par de segundos, la aplastaría y se convertiría en el siguiente palillo de dientes de su cena.

En ese instante la criatura gigante lanzó otro golpe, moviendo el cuerpo destruido del zombie en vertical a donde se encontraba ella. Esta rodó sobre su propio cuerpo y peso, el sonido de los huesos chocando contra el suelo, de la carne al ser golpeada fuertemente, como si fuera un cerdo cayendo con gran velocidad de un avión o helicóptero, fue envuelta por la sensación de haber sido alcanzada cuando sintió un trozo de carne volando por un lado de su cabeza y estrellarse unos centímetros mas adelante de donde ella se encontraba.

Aprovechó de tomar la linterna, y comenzó a moverla para atraer la atención del gigante, y de esta manera evitar que pisara a Lionell que aún se encontraba inconsciente a un lado. Comenzó a ingresar por el pasillo donde la criatura había venido, en la dirección de los transformadores que debían volver a encender, el camino que el monstruo le había interrumpido al volverse a levantar luego de pasarlo unos segundos antes.

Haciendo ruido y moviendo la luz, la criatura parecía haberse olvidado por un momento que tenía un aperitivo ahí mismo al alcance de su brazo. Comenzó a avanzar hacia Atsuko, al ver que estaba logrando lo que ella quería alejándolo de Lionell se dio la vuelta y alumbró su camino al interior de aquella oscuridad, esperando no acorralarse a sí misma con alguna otra horda de criaturas lista para devorarla.

Aún no estaba segura como podría derrotar a esa criatura, menos aún cuando había perdido su propia arma, tal vez pudiera conseguir un arma de los otros cadáveres en el interior de aquella instalación, y se arrepintió de no verificar si el cadáver del primer soldado al entrar, tenía algún arma con la cual ayudarse.

Continuó andando, siempre pendiente que el gigante la persiguiera, cosa que no era muy difícil de comprobar al escuchar sus pasos acercarse, más rápido de lo que ella hubiera deseado a decir verdad, y con la completa seguridad de saber que la alcanzaba.

No tenía un plan final, intentaba de pensar en algo que viera en las cámaras que pudiera ayudarla.

Recordó la escena... el soldado que se dejó atrapar por aquella criatura gigante sin siquiera usar su arma para defenderse. ¿Había quedado congelado ante la magnitud de semejante criatura o había ocurrido algo más?...

Comenzó a creer que el Psíquico que habían acabado antes de salir de la base había logrado penetrar aquí y había confundido a los guardias con alguna ilusión. Eso por lo menos respondería la razón para que no se defendieran ante semejante criatura y por lo menos no le dispararan...

Pero no le daba una forma de salvarse. Ellos mismos habían ya vivido en carne propia la inutilidad de las pistolas ante el cuerpo de aquella cosa.

Pudo ver una puerta en lo que parecía el final del pasillo, estaba derribada, creía, y estaba casi segura, que sería la puerta final, donde se había provocado la masacre que observó por las cámaras de video antes de desaparecer la imagen provocada por el corte eléctrico.

La puerta estaba abierta, pero entrar por ella era entrar en un callejón sin salida. Se detuvo y se volteó, no tuvo que esperar mucho tiempo, la criatura, sin correr y con mucha calma, la había perseguido esperando el momento para atacarla.

Era casi como si tuviera un pequeño rastro de conciencia, conociendo que no había otra salida por el camino que ella se estaba metiendo, por donde él mismo había venido. Disfrutando con cierto cinismo el tener a su presa ahí encerrada, con miedo, sin poder escapar de sus garras...

¿Pero en verdad esta criatura era capaz de razonar?, ¿Era capaz de pensar y disfrutar a ese nivel el momento?, ¿o solamente era la mente de Atsuko trabajando junto a sus peores miedos para destruir su mente y su psiquis?...

El monstruo levantó nuevamente los restos del despedazado cadáver que usaba de garrote, al que ya le había destruido los huesos en el golpe anterior y parecía más uno de los tubos de luces de emergencia, o los que se usaban en las fiestas "Rage" hace un par de décadas.

Atsuko se lanzó hacia atrás para evitar el golpe, y nuevamente el cuerpo golpeó contra el suelo. Aquel golpe no había sonado con el desquebrajar de los huesos internos. Un sonido más gelatinoso, como de una gran cantidad de masa o harina al chocar contra el suelo.

Ella retrocedió un par de pasos más, cerró la puerta de la habitación en la que no quería ingresar pero se vio obligada. No detendría mucho tiempo a la criatura, tal vez unos segundos, mientras estudiaba la habitación con la luz de la linterna.

Un golpe alcanzó la puerta. Pero la fuerza de esta criatura no era igual a los que estaban fuera de la base al momento que llegaron. Este con un solo golpe la había derribado.

El crepitar de la puerta al estrellarse en el interior golpeó los oídos de Atzuko, que ya se había resguardado más en el interior buscando como encender las luces. Si moría por lo menos quería cumplir su misión.

La criatura gritó, ya no parecía querer jugar más con su comida, con su nuevo bocado. Parecía molesto si es que estas criaturas podían tener algún tipo de sentimiento después de muertos, y luego pareció desconcertada al notar cómo con el último golpe que había arrojado contra la puerta, el cuerpo que sostenía en su mano como garrote por una pierna se había desprendido, dejando solo una pierna doblada entre sus enormes manos.

Atsuko se volteó, no veía el panel que tenía que encender, no había un panel al que darle a una palanca tres veces para cargar y comenzar a darle a los interruptores para encender las luces de la base como creía que sería.

En ese momento no estaba segura si lo que veía era cierto, pero la habitación parecía un poco más iluminada. Tal vez su vista finalmente, en los últimos segundos, con la adrenalina en su sangre, la piel de gallina ante el ser a su espalda y escuchándole gritar como si la estuviera insultando, le hubiera permitido tener un último segundo de lucidez y completa claridad.

Desde el lado del marco de la puerta escuchó un nuevo grito que no esperaba en ese momento.

-      ¡ATSUKOOOO!

Era la voz de Lionell desde el marco de la puerta. Ella intentó de ver si sus oídos habían escuchado correctamente después de creer que podían estar destruidos por el ensordecedor sonido de los gritos de aquella criatura en un espacio tan reducido.

Lo que ella veía como más iluminado no era sino la linterna de Lionell apuntando al interior buscándola.

La criatura volteaba a ver la fuente del grito a su espalda, y Lionell aprovechó de disparar dos veces a su cabeza, la segunda bala disparada le había dado en un ojo a la criatura, la cual se tambaleó y movió hacia atrás, interponiendo sus grandes y fuertes manos frente a su rostro para protegerse y cubrirse donde había sido herido.

Lionell se agachó y deslizó por el suelo un arma a Atsuko, aprovechando que la criatura no lo veía en ese momento. Llego muy cerca de los pies de ella, aunque tuvo que dar un par de pasos para poderlo tomar.

Cuando logró ver el arma que le había pasado, se preguntaba de donde la había sacado, cuando ellos solo habían ido con las pistolas hasta ese lugar.

-      SUBETE EN EL MESÓN, Y CUANDO ESTE DISTRAIDO CONMIGO DESCARGA TODO EL PUTO CARGADOR EN SU CABEZA DESDE ATRAS...

No tenía mucho que pensar... Comprendió perfectamente lo que tenía pensado hacer Lionell en ese momento.

Él comenzó a disparar a la criatura, de cuya cuenca ocular brotaba el horrible líquido negro, espeso y desagradable que salía de esa criatura cuando lograban herirla un poco.

Ella se subió con suma agilidad en la mesa metálica que se encontraba en la habitación en ese momento.

La criatura comenzó a avanzar lentamente al origen de los disparos de Lionell mientras este comenzaba a retroceder.

Atsuko ya en la mesa apuntaba a la cabeza desprotegida de la criatura por su espalda. La tenía lista para disparar, pero si los disparos de la metralleta que tenía en sus manos traspasaban a la criatura tenía muy altas posibilidades de impactar sobre su compañero, por lo que buscaba un tiro más limpio...

En ese momento el arma de Lionell sonó con el temido "Clic" de vacio al intentar de disparar de nuevo. La criatura pareció reconocer el sonido porque su brazo entero bajó desprotegiéndose el rostro y mostrándole a Lionell la oscuridad de la muerte existente en el vacío ojo que él mismo le había dejado, donde el líquido ya había dejado de brotar y comenzaba a formar costras...

Si necesitaban pruebas de que la criatura tendría una vaga capacidad para razonar, este acto se lo había terminado de confirmar.

Cuando bajó el brazo, Lionell volteo a ver detrás de la criatura preguntándose por qué aún seguía en pie y no le habían volado los sesos. En ese instante comprendió, que él se encontraba al final de la trayectoria desde el punto de vista de Atsuko, por lo que comenzó a retroceder y a moverse a un lado para quitarse del medio.

Cuando Atsuko vio el leve movimiento de Lionell para quitarse del medio del camino, quitó el seguro del arma, colocándola en automática. Respiró con suavidad, tomó con más fuerza, concentró toda su atención en apuntar a donde necesitaba con exactitud... Posiblemente sería la única oportunidad que les dejaría esa criatura, si la llegaba a fallar...

El repiqueteo del arma comenzó a sonar dentro de la encerrada habitación, la luz de los fogonazos de los disparos iluminaba las paredes, y bajo la concentración de Atsuko casi creía que podía ver la trayectoria de cada una de las balas que salían de su arma.

No le sorprendió en absoluto llegar a ver como el cráneo se destrozaba y despedazaba ante la potencia de fuego que estaba recibiendo. Sus sesos se despedazaban y salían volando por el aire, desperdigando la sangre negra y coagulada, espesa junto a astillas de cráneo, sesos y masa encefálica desperdigada por la habitación.

La inmensa criatura caía lentamente, acompañada por la sangre negra saliendo de los restos que debían ser su cabeza, sus brazos sin poder alguno para contener la gran masa y el peso de su cuerpo.

       Después de todo no llegó a ser tan duro como Hulk en la piel... Si no hubiera sido un verdadero ser imposible de matar...

Pensaba ella mientras su arma humeaba un poco tras la descarga, respiraba con un poco de dificultad tras la descarga de adrenalina que había vivido, y observó la sonrisa de Lionell al ver el cuerpo en el suelo y que el plan había funcionado.

Atsuko descendió de la mesa, y ambos se acercaron el uno al otro para poder hablar con calma.

-      Te has dado una buena siesta allá atrás ¿no?

-      No exactamente, pero si me ayudó a despejar la mente y pensar una forma de derrotarlo... - Volteó a ver a la criatura nuevamente que yacía con los restos del destruido cuerpo del otro zombie aún en su mano. - Aparte que su garrote ya no le funcionaría de mucho y podía regresar a tomarme a mí como uno nuevo en vez de comerme.

-      ¿Y de donde sacaste este juguete que nos permitió derrotarlo?...

Ella veía el arma que tenía en sus manos. Ellos no la habían llevado desde la base, eso lo sabía muy bien...

-      Me comencé a levantar cuando te diste la vuelta por el pasillo, atrayendo su atención... Y cuando lo hacía recordé el soldado que habíamos eliminado como zombie al entrar. Aún conservaba su arma, pero estaba bajo su cuerpo y por eso no la vimos bien desde un principio para tomarla.

       También recordé que me habías mencionado que en el video viste que no se habían defendido y que por eso creías que podía haber un psíquico en estas instalaciones.

Volteó a ver hacia los lados, apuntando con la linterna, como buscando algo en el lugar.

-      Cosa que aún no quiero descartar por completo para no encontrarnos con más sorpresas en mitad del momento de relax que estamos teniendo.

-      Y hablando de Relax... Ayúdame a encontrar los interruptores que deberíamos de levantar para poner en funcionamiento de nuevo la electricidad de esta base.

-      Está bien mi general... - Lionell chocó los talones y le hizo un saludo militar a Atsuko, buscando romper un poco la tensión y sonreír... - Ya me pongo manos a la obra Señor... ¿O debería de decir señora?...

-      Ya deja de comportarte como un tontico que no es el momento... Lo primero que deberíamos de revisar es la zona en la que se estrelló el soldado cuando ese monstruo gigante lo arrojó como un trapo.

Ella comenzó a revisar las paredes lentamente ya con la criatura muerta, al mismo tiempo que verificaba el suelo para no encontrarse con uno arrastrándose a sus pies y buscando morderla. En un momento la luz de su linterna pasaba por donde se encontraba él buscando...

Se quedó por un momento extrañada. Lionell no buscaba en las paredes, o en el suelo si tenía una criatura arrastrándose para acabar con su vida. A cambio estaba apuntando al techo con su linterna.

Por un momento se le pareció a un niño de edad escolar, que al no saber una respuesta se distraía viendo al techo mientras los demás niños intentaban de encontrar una respuesta a la prueba o pregunta que la maestra hiciera.

-      ¿Qué haces?...

Le preguntaba ella...

-      Buscando la cámara...

Ella iba a comenzar a replicarle que no necesitaban la cámara sino el panel dañado, contra el que se había estrellado el soldado arrojado por el aire en el video... Pero su propio pensamiento le había respondido el razonamiento de él.

El volteó a verla en ese momento, y como si le hubiera leído el pensamiento, le sonrió con una mueca de cariño y picardía, al tiempo que intentaba de "picarle el ojo"... Cosa que nunca le salía bien, ni sexy... Y lo sabía.

Ella mejoró un paso más el método de Lionell... Se subió a la mesa desde la que le había disparado a la criatura, sabía que desde ahí no tendría que estar pendiente de ninguna criatura que se arrastrara a sus pies...

Peinó toda la habitación y no encontró ninguna cámara en el techo. Volteó a ver a Lionell con algo de extrañeza. Estaba completamente segura que no se habían desviado en el camino.

-      Es raro... La cámara por la que vi todo lo ocurrido aquí, no está... y tampoco es que pueda ver los cables de donde debería de haber estado o algo así.

Se sentó en una orilla de la mesa donde se encontraba. Lionell se acercó a ella y conversaron en un tono de voz muy bajo... No tanto porque los pudieran estar espiando o algo así. Más bien lo hacía porque el eco de sus voces por los pasillos les sentía hacer un poco paranoicos, como si aún hubiera criaturas o enemigos ahí, espiando sus movimientos y comprendiendo todo lo que estaban diciendo y hablando.

-      Tal vez no estamos en la misma habitación que viste en el video. Tal vez sí nos equivocamos de camino. Ese monstruo tuvo tiempo de sobra para moverse por aquí adentro mientras nosotros veníamos, mientras luchamos contra el psíquico antes de salir, cuando nos reunimos con los chicos, en el camino por el medio de la selva...

-      Bien, bien... Ya comprendo la idea. Entonces regresemos en nuestros pasos y vamos por el otro camino...

-      ¿Para que regresar en vez de continuar y ver dónde termina el pasillo?

Atsuko puso una expresión de extrañada... Estaba casi segura que esa era la habitación final del pasillo que habían tomado. Pero él al darse cuenta de su reacción se acercó a la puerta de entrada de la habitación, verificó primero el pasillo a ambos lados, junto al suelo para que no lo sorprendiera otra de aquellas criaturas putrefactas, luego alzó la luz de la linterna al techo y observó como efectivamente una tubería gruesa venía de esa habitación a la que habían entrado, pero también había un conjunto de ramales de otros tubos igual o más gruesos que cruzaba unos metros más adelante, donde él creía que había un cruce del camino para poder continuar.

Comenzó a caminar en esa dirección y ella obviamente lo seguía muy cerca cuidando cada paso, dejando atrás el monstruo Hulk que habían tenido que derribar con tantos problemas. Después de unos pocos pasos, pudo ver cómo, efectivamente, el pasillo giraba y continuaba con los tubos en el techo a lo que parecía ser el verdadero lugar donde se encontraba lo que necesitaban.

Ella no estaba segura si era su imaginación o si lo que veía y sentía era la realidad, pero el pasillo se hacía cada vez más estrecho, mas pegado a ellos, con más dificultades para caminar, se sentía asfixiada, sentía que no podría seguir caminando, que no podía dar un paso más.

Sentía como si el arma le comenzara a pesar cada vez más en las manos, los brazos no querían sostener el arma, sus pies comenzaban a dejar de responder, la linterna parecía comenzar a vacilar en querer o no iluminar, - ¿O tal vez su vista estaba siendo nublada y bloqueada en ese momento? - Pensaba para sus adentros Atsuko...

Sabía que tenía a Lionell delante de ella, pero no estaba segura si era exactamente su silueta lo que veía delante.

Comenzó a preguntarse cómo había hecho aquella criatura gigante para pasar entre ese pequeño pasillo, para alcanzar la habitación que estaría al final si lograba llegar... Si no sería por la otra ruta y este pasillo estrecho era la demostración de que no era este el camino.

Sin embargo Lionell se había detenido... Ella casi no lo vio hacerlo sino hasta que tenía su nariz entre su suave cabello. Se había golpeado levemente contra la cabeza de él, y notó que sus hombros estaban "traspasando" las paredes que a ella le estaban aprisionando y ofuscando.

Ahí estando detenida fue que notó que las paredes "se movían" muy lentamente para buscar encerrarlos y aplastarlos. Pero Lionell no parecía prestarle atención. - ¿Y para que le va a prestar atención si está atravesando las paredes como si fuera el propio fantasma?... A menos que... A menos que él no esté viendo lo mismo que yo... - Pensó ella en ese instante.

Lionell por su parte se preguntaba que le había pasado a Atsuko para que se chocara con él, como si no lo viera con toda la luz de las antorchas que había en las paredes... Paredes que ahora parecían unas columnas inmensas de un color blanco marfil, sosteniendo un techo que no alcanzaba a ver, sin comprender si era por la altura o porque la oscuridad se estaba tragando la luz de su linterna.

Volteó a ver a Atsuko que se lo había llevado por el medio, y observó como ella movía sus manos en el aire, como si intentara de tocar algo que no estaba ahí... Y cuando su mano pasó por una de las columnas que él estaba viendo, la mano lo traspasó como un fantasma a una pared cuando está en estado inmaterial.

Se vieron a los ojos, y comprendieron al momento lo que les estaba ocurriendo. Es una de las ventajas de conocerse bien entre dos personas, pueden saber lo que piensa una y otra sin necesidad de decir palabra alguna. Estaban entrando en una ilusión de un psíquico que no quería que lo alcanzaran y lo eliminaran.

Comenzaron a caminar aún más lento, más despacio y con cuidado. Pero no tuvieron que esperar mucho. Llegaron a una puerta, para él de mármol, para ella era una puerta de tecnología muy futurista, pero al mismo tiempo actual si la humanidad hubiera continuado con vida.

Se organizaron, ella se colocó a un lado y él al otro, abrieron la puerta, ella se agachó y apuntó al interior de la habitación, apuntando con una linterna que ya no parecía darle luz, él de pié apuntó también al interior...

Ambos vieron la misma imagen en ese momento, un hombre de gran corpulencia y una túnica blanca romana se encontraba al fondo en un gran trono dorado. Su barba aún en la distancia era distinguible, dando una imagen de Dios o ser Omnipresente y Omnipotente...

No necesitaron pensarlo dos veces, dispararon a aquel "Dios Olímpico" sin darle tiempo de cambiarles la fantasía, sin darle tiempo de siquiera pensar que ellos estaban preparados para matar todo lo que encontraran en el camino y que no fueran ellos mismos.

Cuando las balas comenzaron a atravesar su cuerpo, y en especial aquellas que alcanzaron su cráneo y su cabeza, la ilusión que estaban viendo cada uno comenzó a desvanecerse...

En ese instante una criatura que se encontraba a un lado del marco de la puerta que habían acabado de abrir se le abalanzó encima de Lionell.

Sus dientes chorreaban baba con un fuerte espesor como de sangre aún sin terminar de coagular sobre el cañón del arma que había logrado colocar en su boca, antes de que lo mordiera en el brazo.

Un último disparo le despedazó en el instante. La bala salía por detrás de la cabeza de esa criatura junto a restos de la masa encefálica y huesos...

Permanecieron ahí, peinando la habitación en búsqueda de algún otro zombie que se les fuera a lanzar encima antes de conseguir su cometido.

Al ver que ninguna criatura los atacaba entraron en la habitación. La cámara la localizaron rápidamente en una esquina de aquél cuarto nuevo. Las paredes volvieron a tener su forma de instalaciones, nada futurista a lo Alien, ni antiguo a lo romano.

Por otro lado, la sangre era un componente de decoración nuevo en esta habitación, ya que el suelo tenía un par de grandes charcos, donde parecía que le habían arrancado las piernas a la otra persona que habían tenido que eliminar. Así como las paredes tenían las manchas y salpicaduras de la sangre caliente que había bombeado las extremidades luego de un corte a pura fuerza bruta.

Siguieron el ángulo de visión de la cámara y localizaron el panel contra el que habían estrellado al soldado...

Se acercaron a la misma y comenzaron a verificarla. Observaron que el panel estaba golpeado y hundido por el golpe, pero al mismo tiempo tenía varias perillas que sencillamente se habían caído...

Se vieron por un momento a las caras... ¿Sería tan sencillo como volver a levantar y que la corriente volviera a circular?... Nada perdían con probar.

Comenzaron a empujar los Breakes escuchando sus golpes típicos, como de una máquina de escribir antigua he inmensa, que se repetía en el eco de los pasillos vacíos.

Al terminar de alzarlos vieron como las luces se estaban encendiendo en las mismas instalaciones donde estaban, y al parecer también deberían de estar regresando a las instalaciones principales ya que incluso la cámara de seguridad ahora tenía ya su luz roja titilando.

-      Y así de fácil, es como hemos vuelto a pasar del Apocalipsis al Génesis en un solo día...

-      Nada de fácil amor.... - Le respondía ella mientras le colocaba los brazos por el cuello - El derribar a esa criatura gigante no fue para nada fácil aunque a ti te lo pareciera desde el frente donde no le disparaste...

-      Hey, hey... Que yo te traje el arma, yo lo distraje, y yo fui el del plan

-      Y fuiste quien se desmayó en el primer golpe y ahora lo va a hacer con mi beso...

miércoles, 9 de octubre de 2013

Capitulo 11, LA LLEGADA DE LOS OTROS, VI Los Secretos Siempre Son Importantes…

VI
Los Secretos Siempre Son Importantes…

Los pasillos ya estaban a oscuras. No era un secreto para nadie que las baterías de las luces de emergencia debían ser reemplazadas, ya que las mismas no estaban tomando casi nada de carga eléctrica, lo que dificultaba enormemente poder avanzar por la oscuridad reinante en las instalaciones, mientras Lori intentaba de percibir la presencia de los zombies…

En un par de oportunidades no tuvo que esforzarse mucho, los zombies estaban prácticamente al girar la esquina, por lo que volvía a detener el poder, y salía a asesinarlos de manera silenciosa. Les clavaban los cuchillos, o les cortaban la cabeza, (Shadowcat era especialmente eficaz en este aspecto del desmembramiento y la aniquilación de manera silenciosa).

Continuaron pasando por los pasillos, y poco a poco fueron encontrándose con más y más zombies… Parecía que los mismos se habían ido desperdigando y separando mientras ingresaban en las instalaciones.

En el siguiente pasillo encontraron un grupo más numeroso, 6 de ellos estaban en el suelo devorando los restos de unos soldados. Los eliminaron sistemáticamente, para ellos que estaban entrenados, no representaba mayor inconveniente el poder ir limpiando la zona, eliminando al enemigo y avanzando cautelosamente para no dejarse rodear.

En el suelo no se observaban restos de balas o casquillos, lo que era un claro indicativo que esos zombies estaban acompañados por Psíquicos, aunque al parecer una vez los dejaron devorándose los cuerpos ya no era necesaria sus presencias.

Shadowcat se acercó y comenzó a despedazar los cuerpos, separando sus cráneos de los cuellos con la espada. El poco espacio que tenían los pasillos le dificultaba el trabajo pero se podía ver los restos de cráneos salpicando y chocando contra las paredes.

El quinto rostro que destrozó, lo picó a la altura de la boca, separando la mandíbula inferior y superior. la parte superior chocó contra la pared, deslizándose suavemente con la mancha oscura de la sangre corrompida con el virus por la pared, en una mueca que parecía como si la cabeza hubiera atravesado la pared desde el otro lado, y estuviera intentando de comerse el concreto.

Shadow se congeló por un momento, observando esta escena frente a sus ojos, cuando la última de las criaturas se le acercó peligrosamente por su espalda. Escuchó el gruñido acercarse, se volteaba pensando en la estupidez que había cometido distrayéndose ante algo que había hecho ella misma. casi pudo sentir el aliento putrefacto de la criatura sobre su cuello, calculó que no le alcanzaría el movimiento para poder salvarse, si la agarraba estaría acabada.

En ese instante escuchó el conocido y amado sonido del metal destruyendo el cráneo, aunque no había escuchado ningún disparo. Unas gotas de sangre salpicaron a su rostro, mientras la criatura caía a un lado por el impulso del impacto que lo estaba derribando...

Volteó a ver a sus compañeros, encontrando a Deadpool volviendo a tomar su posición de firme, una vez de nuevo en equilibrio al lanzar con fuerza y precisión el cuchillo que atravesó la criatura en el cerebro.

Eran de nuevo un equipo, eran otra vez ellos solos haciendo lo que sabían hacer. Detectar, limpiar, proteger... Ellos tres que nadie los quería en sus equipos por ser demasiado niños y al mismo tiempo siendo ellos uno de los grupos más eficaces dentro de la base.

Continuaron avanzando por los pasillos, con Matías y los otros tres muchachos detrás de ellos, cuidando las espaldas.... Limpiaron la escoria que se estaban encontrando poco a poco, se tomaron su tiempo, no querían cometer errores pero tampoco eran unos muchachos lentos en la limpieza.

Aunque mientras más ingresaban en las instalaciones, mas encontraban zombies despedazando los cuerpos de los soldados que alcanzaron, y seguían perdiendo las esperanzas de encontrar a alguien que no fuera alcanzado.

Las masas de zombies se fueron haciendo más y más gruesas, la necesidad de Lori detectar si existía o no una criatura cruzando la siguiente esquina se hacía innecesaria. Parecía como si todos los zombies se hubieran metido en las instalaciones.

Al mismo tiempo, Shadowcat comenzaba a cansarse, si bien no querían hacer aún bulla para que las hordas no se vinieran en grandes grupos contra ellos, manejar una gran espada con la habilidad que ella lo hacía no era sencillo.

La ventaja que tenían en los pasillos, era representada por mantener una cantidad uniforme y limitada de criaturas frente a ellos, los estrechos pasillos no permitían que los rodearan, no permitía que se colocaran en inferioridad.

Finalmente tuvieron que comenzar a abrir fuego, ya no quedaba duda en la mente de ninguno de los muchachos que no encontrarían en los pasillos soldados sobrevivientes. La sangre, los intestinos y partes interiores derramadas por el suelo, embadurnadas con manchas de manos en las paredes así lo demostraba.

Si alguien estaba con vida a esa profundidad de la invasión a la que se encontraban, solo podría ser alguien con una poderosa fuerza de voluntad, para no haber caído en las ilusiones de los zombies Psíquicos, y seguro se encontraba dentro de las habitaciones. No en los pasillos donde estaría siendo devorado sin poder hacer mucho, rodeado y despedazado.

Una de las cosas que más le preocupaba a Lori, era que no se habían encontrado aún con ningún zombie Psíquico. Aún no les habían intentado de atacar mentalmente, de quebrarlos y tumbarlos, aún no habían intentado de hacerles ver a sus seres más queridos, sus fantasías más intimas, sus sueños más profundos hechos realidad para dejarse devorar...

Lori quería terminar con todo aquello... Muy dentro de su corazón quería volver a sentir los labios de Matías sobre los suyos, sentir su aliento, sus suaves manos recorrer su rostro. Pero no podría hacerlo hasta que limpiaran la base y pudiera estar a solas con él... Ahora que ya habían soldados que lo habían visto todo, los rumores se correrían rápidamente por los pasillos, y todo lo que ella había hecho para que nadie supiera de esa relación se iría al piso...

siguió avanzando por los pasillos, debía llegar a la sala principal de seguridad donde debería de estar el presidente, vivo, muerto... o convertido en una de esas cosas, debía encontrarlo para poder reportarlo.

Estaba llegando, solo faltaba un par de pasillos más. Sin embargo podía escuchar el arrastrar de los pies de las criaturas que tenían delante. Los pasillos encerrados, con poca iluminación amplificaban los sonidos que venían del frente. Si las instalaciones hubieran estado más "solas" en ese momento, a cualquier pudiera destruirle la mente ir avanzando y escuchando la carne desgarrarse del hueso. La sangre chorreando al suelo, y el crujir de los dientes devorando todo el alimento que tenían en frente.

Se estaba sintiendo un poco relajada, necesitaba mantenerse relajada, si la llegaban a atacar a su mente debía estar pendiente, pero su cuerpo no podía estar tenso. Sentía que con cada paso estaba más y más cerca de terminar la misión, con cada criatura que mataban era uno menos en el mundo, uno de Ellos menos que tendrían que limpiar en tierra firme para conquistar una nueva ciudad, una nueva planta eléctrica, una nueva fábrica de alimentos, o planta de tratamiento de agua.

Volteó la última esquina, tenían un paso constante, se alegraba de llegar al fin en el pasillo donde se encontraba la puerta del presidente. Lo que la detuvo por unos segundos en seco fue lo que se le atravesó en ese momento. Solo pasó un segundo, quizás dos, pero su mente no asimilaba encontrarse con Matías de frente al voltear la esquina, Matías se supone que estaba detrás de ellas no delante.

Matías le apuntaba al rostro y bajó el arma, la puso a un lado y estiró los brazos para abrazarla, detrás de él estaban los demás muchachos. ¿Se había distraído tanto que había perdido la ubicación?, ¿era tanto lo que se había distraído con sus pensamientos que no se dio cuenta que se giró 180 grados a su espalda?

Escuchó un disparo desde su espalda, Matías se le abría un agujero en medio de la frente y la sangre comenzaba a salir, negra, espesa, frente a ella mientras caía lentamente delante de sus ojos.

Al voltear a ver quien le había disparado a Matías, su visión se hizo borrosa, el aire parecía estar enrarecido, con el suave movimiento de las ondas de calor y vapor que uno puede ver cuando estás en un desierto muy soleado.

Y sin embargo la vista cambiaba, entre un zombie con el brazo estirado y un arma en su mano, y Matías de pie detrás de ella salvándole la vida.

Por un momento se sintió mareada, sintió que se perdió en el espacio tiempo, como si por un momento su mente hubiera salido al espacio, estando en gravedad cero, y hubiera perdido por completo la orientación. Las piernas parecieron comenzar a flanquearle, sentía que temblaban como si fueran de gelatina mientras intentaba de organizar sus ideas.

Escuchó la voz de Shadowcat y de Deadpool dando nuevas órdenes, los disparos en el ambiente cerrado ya no le molestaban, pero estos sonaban especialmente apagados, como si estuvieran ocurriendo muy lejos de ella.

Se agachó y comenzó a darse pequeños golpes en la cabeza, a restregarse los ojos intentando de poder ver con claridad lo que estaba ocurriendo, cuando sintió un cuerpo caer encima de ella. Alarmada reaccionó inmediatamente, se movió a un lado y dejó el cuerpo caer con el disparo en la cabeza. Notó inmediatamente que era un zombie.

No necesitó más información, no necesitaba escuchar a los muchachos, todo lo que necesitaba se lo habían entregado. Los chicos, aunque no los podía ver por la ilusión estaban atacando todo lo que veían moverse "con vida", y los cuerpos de los zombies venían de la espalda de ella.

Se levantó y se volteó al lado donde estaban cayendo los cuerpos sobre ella. Pudo ver a sus padres vivos, a Matías de nuevo entre ellos, a su tío, a Atsuko, el presidente, Shadowcat, Deadpool... Todos los que quería y conocía estaban frente a ella, con los brazos levantados y protegiéndose de los "zombies" que ella tenía a su espalda y les disparaban a los vivos.

Comenzó a disparar con precisión, a cada una de las personas que veía frente a sí misma, le apuntaba con calma a la frente, estaban cerca, era difícil y loco pensar que podía fallar. No quería activar su poder, si el Psíquico se encontraba ahí, no quería demostrarle donde estaba, un ataque como el que la desmayó y a esta distancia la podría golpear con más fuerza.

Aún peor, en ese momento pensó que un ataque teniéndolo de frente podría haberla metido en una cama en estado vegetal, en un coma inducido, donde tendría pesadillas eternas hasta que la desconectaran o su cuerpo decidiera rendirse a la desesperación de esas pesadillas.

Se concentró aún más, tenía que encontrar quien era el psíquico en ese grupo, quien le estaba enviando las imágenes. debía de ser mucho más fuerte que el que encontraron con Atsuko y Lionell hace un momento, pero no parecía ser tan fuerte como el que la había atacado con anterioridad en el principio de este ataque coordinado a la base.

Las criaturas buscaban algo, pero si esta era la sala donde estaba la puerta del presidente y no se encontraba el zombie psíquico en esta zona, significaba que lo que buscaba, o creía estar buscando, se encontraba en otra parte de la base.

Por un momento otro pensamiento se le cruzó por la mente... El presidente ya estaría muerto...

¿Cómo no pensarlo?, ¿Cómo no imaginarse que el presidente y su comitiva habían caído si los atacaba el zombie psíquico que la había atacado a ella y la había derribado?.

Tenía que mantener la esperanza, notó que todas las criaturas en ese momento, todas las que tenía de frente se convirtieron en el rostro del presidente. Quien fuera que estaba enviando las imágenes a su mente le había leído su miedo, tenía miedo de encontrar al presidente muerto por lo que los convirtió a todos en el presidente para que no les disparara...

Pero ella estaba preparada, ella no era una chica normal... Los muchachos del fondo, Miguel, Luis y Carlos se arrodillaban, comenzaban a vacilar sus fuerzas. Le disparaban y mataban a sus seres queridos, sus padres, sus parejas, sus amigos... No existía aquí personajes de ficción, no existían las estrellas de televisión, los cantantes, las fantasías... Solo personas que de verdad se encontraban en su corazón de verdad.

Markus y Casie, lloraban, lloraban y su puntería comenzaba a flanquear... Pero Lori no... Lori ahora era más fuerte... Ella estuvo cuando sus padres se convirtieron, ella vio cuando su tío los mató después de vivir con ellos un par de años siendo zombies, ella en ese tiempo comprendió que al no ser más ellos mismos no regresarían y no la reconocían más que como comida, seguía amándolos, pero era una niña que maduró con demasiada rapidez para poder sobrevivir en un mundo donde absolutamente todo buscaba dañarla...

Los zombies, los vecinos, los perros, la persona del supermercado que siempre le regalaba un caramelo en la caja cuando iba con su madre a comprar, su maestra convertida en una criatura devoradora, los hombres que decían ayudarla cuando la mandaban a buscar comida en los mercados y luego no le daban casi nada a ella...

No le dolía matar a ninguno de sus conocidos... Los tenía en frente y veía como caían uno a uno... Algunos por las balas que salían de su arma, otros por las de sus compañeros, cada bala contaba, cada segundo valía...

Apunta, contén la respiración, presiona el gatillo, dispara, 1, toma un nuevo objetivo, apunta, contén la respiración, presiona el gatillo, dispara, 2, toma un nuevo objetivo apunta, contén la respiración, presiona el gatillo, dispara, 3... Cambia el cargador al llegar al tope, no permitas que se atasque sin balas, concentra tu mente en tu alrededor, no necesitas ver el arma, lo has hecho mil y una vez... Los zombies se acercan... No importa, los cuerpos delante de ellos los ralentizas, estúdialos, aprende sus movimientos, piensa con lo poco que piensan ellos... Aprende de los que aparentemente son más inteligentes, si quieren mostrarte tu peor miedo, demuestra miedo por los gusanos, y transformará sus rostros en gusanos, si son rápidos y corren, utiliza el entorno para ralentizarlos, si son agiles y organizados, materializa un ataque avanzado... Siempre un paso por delante de ellos, nunca te permitas quedar detrás ni por un segundo o ese segundo te convertirá en uno de ellos en el mejor de los casos. ¿Quién necesita un ser querido si todos están muertos?, ¿Quién necesita alguien que te proteja y esté a tu lado, si todos quieren es sobrevivir?, ¿Quién necesita tener falsas esperanzas en el futuro, si el presente ya es un regalo por el simple hecho de seguir con vida?...

Estas cosas pasaban por la mente de Lori cuando todos los cuerpos habían caído ante la lluvia de balas de los 6 muchachos juntos... El grupo completo había descargado sus armas, ese pasillo estaba más lleno que los demás, parecían que salían de todas partes, pudo observar como algunas balas incluso atravesaban un cráneo por completo y alcanzaban a la criatura que estaba detrás de la anterior.

Los chicos se lanzaron al suelo, lloraban, sus lagrimas corrían por sus rostros y se preguntaban como Lori lo había soportado sin soltar ni una lagrima. El suelo estaba lleno de cartuchos usados, el humo de la pólvora detonada cubría el aire, el olor dulzón de la sangre corriendo por el suelo, la pudrición de los cuerpos en descomposición, la viscosidad que los alcanzaba en aquél montón de cuerpos derribados.

Pero estaban equivocados... No todos los cuerpos estaban en el suelo... Uno se encontraba aún en el fondo del pasillo. Aún quedaba uno vivo de entre todos los muertos... Su rostro, cambiando y transformándose de una persona a otra... Padre, madre, hermanos, abuelos, amigos, novias, parejas, parecía un ser amorfo, sin personalidad, un mutante que pudiera cambiar su cuerpo, su rostro, buscando algo que le permitiera vivir, permitiendo un rostro que permitiera que no lo mataran en aquél instante...

Por más que cambiaba de rostro no sentía que los sentimientos de aquella niña que tenía delante se sublevaran, no lograba que su único ojo rojo ya que el otro no podía ser visto con el vendaje...

Revisó en su mente, retrocedió en el tiempo, y luego comprendió... La criatura comprendió que no podría hacer nada, que él no era rival para ella...

Ella comenzó a caminar lentamente hacia él, sacando un gran cuchillo de cazador, dispuesta a travesarlo en el cerebro y eliminar definitivamente esa amenaza...

-      "Si me destruyes nunca sabrás porqué estamos aquí..."

Pudo escuchar Lori en su mente, la voz gutural llegó directo hasta su cerebro, no estaba segura si alguien más lo había podido escuchar. El ser que estaba frente a ella dejó de intentar de ocultarse tras los rostros que lograba sacar de sus recuerdos, de su mente activa. Dejando ver un desfigurado hombre.

En vida parecía haber sido bien parecido, tal vez de unos 30 años máximo 40, su cabello parecía haber tenido en su momento algunas canas, y una suave barba se dibujaba en el mentón donde aún tenía algo de piel, ya que sus cachetes habían sido devorados. Sus ojos, no eran los ojos de un zombie normal. Estos parecían tener vida. Su iris se mantenía de un color azul, no perdieron el brillo y se vaciaron como el resto que ella había visto todos esos años...

Su boca se abrió lentamente, su lengua jugueteó con unos labios invisibles, encontrando únicamente los dientes desnudos al aire, por donde un gusano parecía intentar de arrastrarse y mantenerse sobre el cuerpo para seguir comiendo la carne podrida.

-      "Si me dejas continuar con mi existencia puedo llevarte a donde está mi líder y demostrarte lo que tanto deseaba de este lugar..."

La chica no parecía responder... Su rostro solo dejaba entrever que estaba en una disyuntiva entre acabarlo o creerle... Creyó sentir por un momento los sentimientos de los vivos, de aquellos que podían calmar su hambre... Pero sabía que no era posible, su propio líder le había demostrado que no era posible... Ellos ya no tenían sentimientos...

Si no fuera así... ¿Como hacen los humanos para "querer" a los animales y aún así aniquilarlos para poder comer y seguir con vida?... Pero ellos eran más perfectos, ellos no necesitaban los sentimientos, y ella si... Ella seguía con sus sentimientos en su cuerpo, su mente, su piel... Solo debía conseguirlos, comprenderlos... Seguía escudriñando en su mente...

Pero para su sorpresa, por intentar de explicar una sensación humana para lo que ocurrió, la mente de la chica parecía haber quedado en blanco... No veía nada, no sentía nada... Ya no podía volver a ver a sus padres, no podía volver a ver a su tío, al hombre que llamaba "Presidente" palabra que le parecía conocida de "su vida anterior"...

Ya no veía nada en ella, y por un momento realmente creyó volver a sentirse con vida, creyó encontrarse por primera vez con alguien a quien realmente su poder no era absolutamente nada... Al que su ventaja sobre su alimento no servía ni existía para nada...

Una persona con la que no podría lidiar, y lo podía eliminar en cualquier momento.

En un momento comenzaron a llegar imágenes en su mente, casi podía sentir un instinto asesino proveniente de la chica, veía su propia destrucción... Una bala en la cabeza como sus compañeros, un corte en el cuello separando la cabeza del resto del cuerpo, delicadamente, sin sangre, sin mucho desastre y acabando con sus pensamientos, incluso por un momento vio como si el techo de la misma habitación se encerraba y comenzaba a aplastarlo y eliminarlo de este mundo...

No podía controlar si lo que veía era real o era lo que la chica tenía en su mente, su cuerpo no siente dolor, su cuerpo no necesita respirar, su piel no siente los mismos estímulos de cuando estaba con vida, y por una razón u otra volteó hacia arriba a ver como el techo descendía para aplastarlo sin que pudiera hacer nada.

Pero el techo no se movía, eso lo comprendía, bajó de nuevo la mirada y encontró de nuevo la expresión de la chica, una sonrisa se asomaba por sus labios, los chicos detrás de ella comenzaban a levantarse y superar los asesinatos de todos sus seres queridos. Sabía que solo eran los compañeros de él, pero igual no le gustaba haber quedado solo, que su líder lo dejara solo...

-      "Te tengo..."

Escucho deslizarse esas únicas palabras de la chica que tenía enfrente, su único ojo parecía encenderse más y más en vida, el rojo en ellos parecía tener un fuego especial. No comprendía las palabras de ella...

Una detonación se escuchó en la habitación... No sintió ningún dolor, solo sintió como su cabeza se movió ligeramente hacia atrás como empujado por un golpe. La vista comenzó a oscurecerse, su cuerpo comenzó a caer lentamente, ya no "sentía" que sus extremidades lo mantuvieran de pié.

Lori sonreía débilmente, una lagrima de sangre corría desde su ojo por su mejilla y a la boca. Había sentido como enviaba las imágenes que quería a la criatura, y esta reaccionaba a lo que ella le enviaba.

No tenían sentimientos, no mostraba miedo, temor, odio, rabia, nada mientras le mostraba como le traspasaba el cerebro con una bala, le cortaba la cabeza o lo descuartizaba, pero cuando le mostró el techo cayendo sobre él y aplastándolo, la criatura había levantado la mirada en reacción a lo que creía ver, eso era todo lo que había necesitado para saber que si veía lo que ella quería que él viera.

Se sentía cansada, sin energías, creía que podía caerse ahí y echarse un rato a descansar, sentía las otras criaturas acercándose por los demás pasillos, atraídos por las balas y los gritos de los muchachos mientras asesinaban nuevamente a sus seres queridos.

Se movió lentamente a la puerta de la entrada donde se suponía debería de estar el presidente resguardado, con mucho cuidado, los muchachos la seguían, al parecer en el pasillo de frente el que se dirigía a las escaleras principales no venían casi criaturas, estaba muy vacío ese pasillo, mientras que una buena cantidad venía detrás de ellos por alguno de los otros pasillos que no habían revisado mientras avanzaban en la búsqueda de su objetivo.

Al llegar a la puerta Lori observó un charco de sangre que parecía venir desde el otro lado por el borde inferior. Se preguntó si no habían llegado demasiado tarde, si el zombie psíquico no había ya provocado la muerte del presidente enviando señales más allá de la puerta por la que se encontraban.

Pensó en tocar la puerta, golpearla, llamar como si fuera una reunión formal... Entonces comprendió que no había una contraseña, un método de validar que estaban vivos... Aún más importante necesitaba conocer si las respuestas que recibiría desde el otro lado de la puerta sería de seres con vida.

no había golpeado todavía la puerta, tomó su cantimplora, bebió un poco de agua y se refrescó la garganta. Sintió como el suave liquido corría por su garganta, limpia, sin sabor, y al mismo tiempo al nivel de los néctares mas deliciosos y delicados de la naturaleza.

Mientras cerraba la cantimplora, una criatura se asomó por una de las esquinas del pasillo. Uno de los muchachos que estaban con su novio Matías se acercó, sin disparar lo destrozó con un machete que cargaba con él, su cabeza rodó por el suelo.

Ella cerró sus ojos, y colocó una mano contra la puerta donde debería de estar el presidente. comenzó a concentrar su poder como podía, sentía que las energías le podían fallar, estaba débil. Sin embargo pudo sentir que había 2 personas en el interior de la habitación. Solo dos personas con vida de todo un grupo que debería de estar cuidando al presidente.

Tal vez habría sido llevado a otro lugar y estos dos resguardaban el lugar. Era algo sumamente lógico, si el blanco era el presidente, las criaturas pudieron sacar la información de algún soldado y venir aquí a buscarlo.

Regresó a su mente, no podía seguir usando su poder para intentar de saber que pensamientos pasaban sobre los que estaban en el interior, no pudo comprobar quienes podían ser. Sintió que las piernas le fallaba, las rodillas temblaban como gelatina creía que caería ahí mismo y se desmayaría.

En la puerta se escuchó un extraño sonido, como si una pequeña cucaracha se hubiera movido con rapidez... Una cucaracha con patas demasiado grandes...

Lori abrió su único ojo... No estaba segura de haber escuchado bien, pero repitió el sonido de los pasos de la cucaracha por la puerta, pero al final le agregó dos pasos más, con una pequeña presión más alta para resaltarlo y separarlo.

Desde el otro lado de la puerta, la cucaracha que caminaba lentamente comenzó a caminar, combinando los dos pasos extra, en cuatro puntos diferentes de la puerta, una señal en forma de Cruz, y lo que parecía un golpe ligero con los nudillos en el centro de la puerta... Reconocía esos golpes...

Inmediatamente le vino el recuerdo de la última vez que había escuchado aquél pequeño juego de insectos.

Alguien había llegado en secreto y silencio hasta la puerta de su cuarto en Argentina, comenzó los toques suaves a la puerta como si un insecto grande estuviera caminando en la puerta.

Ella incrédula, (al igual que en este momento), había continuado con el juego de sonidos, y una nueva respuesta fue recibida después... Era el mismo patrón, la misma forma de jugar de su Tío David para jugar con ella y avisarle que quería pasar a su cuarto cuando llegaba a la casa de sus padres.

Fue el mismo día que vio como su tío disparaba en la frente de sus padres y los eliminaba mandándolos al otro mundo.

Se levantó y susurró a la puerta. "Tío David..." no obtuvo respuesta desde el otro lado. No estaba segura si era su tío quien hacía ese sonido. Pero el patrón, el juego de sonidos antes de entrar en su habitación... Estaba segura que tenía que ser él.

Otro zombie apareció por la esquina del pasillo, Matías se acercó personalmente y lo eliminó. No iban a gastar más balas mientras no fuera necesario.

-      Tío David... Soy yo... Estoy aquí, déjanos pasar, somos tres... - volteó a ver a los muchachos... no contó a Matías y los otros, era la costumbre de que siempre andaban ellos tres juntos y nadie más... - Perdón... Somos siete, yo con mi equipo y cuatro sobrevivientes más.

-      Me encantaría saber que es verdad y que mi sobrina está viva... - Su voz fuerte y grabe se escuchaba con dificultad desde el otro lado de la puerta - Que no la salvé en Argentina para que muriera aquí con este nuevo ataque, este nuevo tipo de criatura...

-      Tío si soy yo... No he muerto, no he caído en las fauces de estas podridas y cochinas criaturas... Ábrenos las puertas, estamos aquí para resguardar al presidente, pero estamos cansados, sin energías, se nos acaban las balas que gastamos para eliminar y limpiar este pasillo.

-      Como puedo asegurarme que de verdad eres Lori y no una de esas cosas, o que intentaran de enviarme otra imagen a mi mente, para pensar que eres tú y no un zombie que querrá morderme y devorarme antes de alcanzar al presidente...

       No puedo darme ese lujo, no puedo permitirme ser alcanzado.

-      ¿Qué debo hacer para que me creas y nos dejes pasar tío?. ¿Contarte de como mataste a mis padres en Argentina, las palabras que me dijiste o las frases de odio que te solté y aún tengo en la punta de la lengua aún después de tantos años?

-      Todos esos son recuerdos de mi mente fresca, de mi mente actual que me vienen a la mente cada vez que pienso en mi sobrina, en lo mal estima que me tiene, y que espero algún día comprenda que lo hice por su bien...

Lori bajo la mirada, los muchachos comenzaban a retroceder de nuevo a donde estaba ella... Las criaturas continuaban apareciendo por los pasillos, más por los pasillos traseros que por los pasillos frente a ellos. Al parecer la mayor horda ya había pasado al otro lado y seguido su camino hacia... ¿Hacia donde los estaba guiando el líder de aquél grupo?...

Entonces recordó algo... Algo muy viejo y que estaba segura que solo ella y él podían conocer, por lo menos entre las personas vivas...

-      Yo... yo recuerdo algo que tu no recuerdas... Yo recuerdo nuestro mayor secreto... y antes que intentes de recordarlo y me culpes de sacártelo de la mente, te recuerdo de aquella vez que te encontré en la casa... Te encontramos teniendo relaciones con el vecino de mis padres en el sofá de la casa...

Aunque ella no podía verlo sabía que sabía de que le estaba hablando...

-      Si... En esa edad no comprendía que eran los Homosexuales... Y recuerdo que papá se enfureció contigo demasiado y dejaste de ir a la casa después de aquella pelea. Que mi mamá me tapó los ojos para que no viera, pero ya te había visto ahí, con el miembro del vecino penetrándote por detrás, tu sudor cayendo por tu frente y tu cara...

No pudo continuar ni terminar la frase. La puerta se abrió de golpe, sus energías fallaban, estaba cansada, pero su tío la tomó cuando parecía que iba a caer...

-      Entren todos... Entren inmediatamente o les juro que los dejo afuera para que esas cosas se los coman...

Los demás chicos entraron en la sala. Cuando entraron todos se quedaron en completo silencio y estupefactos... Habían por lo menos 8 cadáveres en el suelo de aquél lugar. Veían al presidente, sentado en una esquina, sus ojos parecían que habían llorado, estaban rojos y con muchas lagrimas congeladas en su interior.

La puerta se cerró detrás de ellos y Snake volteó a ver a su sobrina, intentaba de mantenerla en pie mientras le daba un abrazo con fuerza.

-      Solo pueden existir dos personas en el mundo que sepan ese secreto mío, y mi sobrina es una de ellas, junto a mi mismo aunque ya ni pensaba en el mismo.

El presidente le miraba en ese momento como intentando de descubrir ese horrible pensamiento... Había conocido a Snake hace muchos años, nunca lo había visto con ningún tipo de actitud extraña, nunca había hecho ninguna insinuación a ningún soldado, nunca había dado ningún tipo de debilidad de ese tipo y no podía imaginárselo en la situación que su sobrina lo estaba describiendo...

-      ¿Usted es Gay?...

Preguntaba incrédulo el presidente en ese momento...

-      Y gracias a ese secreto personal, usted y yo estamos a salvo presidente... - Volteó a ver a su sobrina de nuevo mientras le limpiaba una lagrima en su mejilla. - Cuando esa cosa llegó, intentó de meterme en la cabeza la imagen de las mujeres que eran un ejemplo de belleza femenina en la humanidad...
      
       Sin embargo no me afectó... No sentía ganas de estar con ellas, solo tenía admiración por ellas. Mi mente inmediatamente reaccionó preguntándose que hacían ellas en esta sala con nosotros si ellas no habían sobrevivido.

       Entonces pude ver como "ellas" comenzaron a tener una orgía entre las mismas, y comenzaron a llamarme, al tiempo que escuchaba las voces de mi madre desde afuera de la puerta, pidiéndome que le abriera para poder estar juntos de nuevo...

       Pero mi madre murió muchos años antes de que todo el apocalipsis se desatara... Ahí estuvo el otro gran error... Inmediatamente recordé de los zombies que ya habíamos estudiado que pueden enviar mensajes a la mente de alguien desprevenido, los zombies psíquicos. Pero los otros soldados no lo habían notado.

       Las mujeres comenzaron a levantarse y de intentar de abrir la puerta que yo mantenía cerrada, comprendía que eran los soldados, no las mujeres que estaba viendo, por lo que buscaba detenerlas a toda costa... Comencé a escuchar a Lori, a mi madre, incluso usted Sr. Presidente me daba órdenes de abrir las puertas desde el otro lado.

       Tuve que detener a estos soldados como pude... Al eliminar a los primeros dos, chocando sus cráneos con toda la fuerza que pude, los demás retrocedieron, parecían asustados conmigo, y comenzaron a buscar sus armas... Perdí la visión de las mujeres y se convirtieron de nuevo en soldados ante mis ojos, luego en zombies que querían devorarme.

       Sabía que no debía matarlos... Pero ellos no dejaban de buscar matarme... No sé que estaban viendo en ese momento... Pero no podía permitirles que acabaran conmigo... Los asesine con mis manos... El presidente se escondió en una esquina y dejó que todo ocurriera... Él no es un guerrero por lo que no intentó de detenerme...

Todos observaban los cuerpos en el suelo, los cráneos reventados, las venas saliendo, el rostro lleno de sangre de cuando lo estrangulaba... Era una imagen horrible. En especial sabiendo que quien lo había hecho estaba frente a ellos...

-      Yo si sé que veían ellos, porque al verte yo mismo salí corriendo a esconderme... - Hablaba el presidente desde su asiento... - Yo si te vi como la criatura en la que esa cosa te convirtió ante nuestros ojos, y sabía que no podríamos hacer nada por salvarme si de verdad eras ÉL

-      Y que era esa cosa que no podía ver a la cara y de la que no tuvo ningún tipo de esperanza presidente... - Le preguntó Snake... - Nunca lo había visto asustarse frente a un enemigo.

El presidente se levantó, dio unos pasos entre el grupo y se detuvo frente a Snake... Los dos hombres tenían un porte militar y de élite que ninguno de los chicos podría imitar en mucho tiempo, se veían a los ojos, como estudiándose el uno al otro. Entonces Snake pareció comprender cuál era el miedo al cual el presidente podría estar pensando...

-      Si soldado... Ese mismo es mi peor miedo, y en este momento creo que hemos errado en todas las ideas sobre lo que quería este grupo de no-muertos en esta base... Van tras ÉL...
-      Ares...


Fue lo único que salió de los labios de Snake, ante una mirada de asombro y terror a las ideas que le llegaban a la mente.