miércoles, 16 de mayo de 2012

Capitulo 7 "Entrevista a la verdad" II Despertando En La Oscuridad

II

Despertando En La Oscuridad…



Una suave luz azul de bombillos ahorradores iluminaba la habitación, sus ojos poco a poco acostumbrándose de nuevo a la luz después de un sueño profundo y relajante. Se sentía un poco desorientado, no estaba seguro de donde se encontraba, pero por lo menos sabía que estaba vivo.



Por un momento se quedó ahí tendido, observando uno de los bombillos del techo, las paredes de concreto pintadas de blanco para maximizar y aprovechar la poca luz que se reflejaba en la habitación. Por alguna razón no sentía miedo, su mente buscaba recordar que había pasado…



Recordaba el ataque de los Licans, como tuvieron que retroceder, como perdieron a valientes hombres en el camino, recordaba escuchar a Ciclope informar por donde se acercaban las criaturas, a Deadpool disparar y matarlos sin contemplación, a Cat despedazando los que se les acercaron demasiado sobre el SS, y cómo escapaban de aquel infierno por muy poco…



Recordaba estar en el SS, y haber escrito en el blog una pequeña actualización de lo que le estaba pasando, pero al publicarlo también recordaba un piquete en el cuello, y que le dio mucho sueño casi al instante, mientras aterrizaban en una isla.



No… Recordaba que no habían aterrizado, que habían vuelto a despegar sin tocar tierra, pero no sabía si fue por un ataque recibido, o por alguna otra razón. Pero ahora despertaba en una habitación blanca, el techo blanco y la luz iluminando tenuemente todo, como esperando que sencillamente despertara.



No escuchaba el típico pitido de las habitaciones de hospital midiendo los latidos del corazón, por lo que sus esperanzas de que todo fuera una pesadilla o estuviera saliendo de un coma se volvieron a desvanecer…



Siempre le gustaba pensar, que lo que había vivido en aquel hotel de Caracas era solo parte de su imaginación, y que el hotel no estaba invadido por zombies, sino que el hotel estaba era quemándose o algo, y él había saltado por la ventana causándole un coma, y los últimos años de su vida no eran más que un mal sueño mientras que el coma pasaba, y los zombies no eran más que la representación de sus miedos intentándolo de atrapar siempre.



Pero siempre despertaba, siempre tenía esperanzas vanas, y siempre volvía a la realidad de su vida, y la de las personas que habían logrado sobrevivir a aquellos primeros años.



Se levantó de la cama, y observó que tenía varios lujos en la habitación, tenía una computadora que se encontraba apagada, una puerta abierta le mostraba el baño, un teléfono seguramente para comunicarse dentro de las mismas instalaciones en las que se encontraba, un escritorio con cuadernos, una biblioteca con varios libros en español y en una esquina se encontraba una nevera pequeña ejecutiva. Al revisarla encontró agua, jugos y 2 cervezas para beber, al tiempo que estaban unos bocadillos y frutas para picar. Sobre la nevera tenía una nota de computadora que decía: “Sírvase lo que desee, pero no se beba las cervezas tan pronto, comience con los jugos y el agua para hidratarse primero. Dra. G.”



Aún así, el había estado en varias bases de operaciones anteriormente, y en ninguna había visto el nivel de “lujos” que se podían observar en esta habitación. Decidió tomar una naranja y un vaso de agua. Los sirvió sobre un plato que se encontraba sobre la nevera, sentía la boca seca, pero sabía que no podía tomarse toda el agua de golpe o le caería pesado, desconocía cuanto tiempo había estado dormido.



Se acercó al computador y lo encendió, mientras le quitaba la concha a la naranja y bebía poco a poco del agua que se había servido. La computadora solicitó usuario y contraseña. Él no sabía con que usuario y contraseña estaba esa maquina así que se levantó para acercarse a la mesa y no bañarlo todo del delicioso jugo que estaba soltando la fruta en aquél momento.



En la mesa de la computadora cuando se levantaba leyó otra nota: “Su nombre y su apellido son los usuarios, la contraseña por el momento es su alias, pero una vez ingrese el sistema le pedirá inmediatamente que la cambie por una nueva por medidas de seguridad. Dra. G”



Nuevamente se sentó, ingreso los datos que decía la nota y efectivamente había entrado en el computador solicitándole una nueva contraseña, la cambió por una de su mayor agrado, y comenzó a revisar que programas tenía en la maquina, el acceso a Internet no estaba restringido. El tiempo entre su publicación en el blog y la hora que mostraba el computador databan del mismo día, solo que había dormido todo el día por los sedantes.



Estaba limpia comparado a su computador, se preguntaba como haría para recuperar aquella información sin levantar sospechas, pero esperaba que Atsuko pudiera ayudarlo con aquella tarea. – Atsuko… ¿Estará en estas mismas instalaciones? ¿O se la llevarían a otra isla? Y ¿a que hora tocará la entrevista con la Dra. Garrido?... son muchas las preguntas y pocas mis respuestas que puedo darme, debo ir a verificar en la puerta si está alguien, ya que no conozco los números de teléfono para las comunicaciones ni nada de esta base…



Mientras pensaba un poco sobre los próximos pasos, en la parte inferior derecha de la pantalla se mostró que había llegado un correo nuevo al Outlook, cuando le dio doble clic para leerlo, observó que era de la Dra. Garrido.



Buenas Noches Señor Lionell…



Dentro de poco estará usted despertándose si no lo ha hecho ya en este momento. Disculpe que lo pusiéramos a dormir antes de traerlo a las instalaciones, pero es por medidas de seguridad con todo el personal que ingresa nuevo en las mismas. Esperamos que pueda comprender las razones de estas medidas preventivas y si no, me lo puede hacer llegar en la entrevista que tendremos en persona.



Mientras tanto, siéntase libre de solicitar lo que desee y le sea de su agrado. Podrá encontrar provisiones en la nevera y líquidos, dentro del baño encontrará varias mudas de ropa, para que pueda darse un baño y cambiarse. Le recomiendo una vestimenta semiformal para la cena que tendremos el día de hoy. Yo estaré esperando su despertar y su respuesta una vez se levante para organizar una hora de comida.



Si desea comer algo extra antes de la cena, en el teléfono marque la extensión 300 y podrá solicitar algo de alimento, aunque recomiendo no comer mucho antes de vernos tranquilamente ya que será una cena privada para charlar. Cuando esté listo, también puede comunicarse directamente conmigo a la extensión 101 que está configurada en su teléfono de la habitación para comunicación directa.



Quisiera en todo caso, solicitarle que no converse mucho con el personal de la base, hasta que usted y yo hablemos primero, algunos temas pueden resultar un tanto delicados y no pueden ser escuchados por todos los oídos si logra comprenderme.



En todo caso, siempre será libre de realizar lo que desee, y buscaremos que se cumpla lo que necesite, siempre y cuando este en nuestro alcance ofrecérselo. Por los momentos me despido y espero una pronta respuesta en cuanto lea este correo.



P.D.: Sus cosas ya vienen en camino, deben estar llegando a las 2050 Horas locales. En cuanto lleguen se las haremos llegar inmediatamente sin espera, o si esta despierto puede usted mismo subir a la superficie a buscarlas en el SS que lo trae…



Atentamente, Dra. Garrido.



Verificando la hora en el computador ya eran las 2020 horas, (En sistema de 12 horas serían las 8:20 PM), así que procedió a escribir rápidamente un correo de respuesta:



Buenas noches Dra. Garrido.



Por medio de la presente le hago constar que ya me encuentro despierto en la habitación, y procederé a movilizarme para poder recoger mis cosas a las 2050 Horas cuando lleguen a la superficie.



Así como fueron tan amables de dormirme durante el trayecto sin avisar, (a lo cual no me hubiera negado de haberlo solicitado), quisiera que se respetara y se cuidaran mis objetos que vienen en el SS.



Yo mismo buscaré subir a la superficie y recogerlo. Una vez lo tenga en mi poder, regresaré a esta habitación y esperaré la información para la cena. Sírvase de elegir la hora que considere más conveniente en las agendas correspondientes, ya que la mía esta casi totalmente vacía hasta la cena que tendremos.



Sin más a que hacer referencia se despide muy cordialmente.



Srg. Lionell Rodríguez.





No sabía si firmar de esa manera o no, pero ya no tenía tiempo de ponerse a pensar en esas cosas. Le dio a enviar al correo, y se fue corriendo al baño a darse una ducha rápida.



Se sorprendió de obtener una deliciosa ducha de agua caliente, como no se había dado en muchos años, incluso cuando estaba en su otro asentamiento, donde pertenecía a las fuerzas de la IBR, no había tenido el privilegio de poderse dar un baño con agua caliente.



El agua corría por su cuerpo, algunos moretones, y marcas marcaban los músculos, después de tantos años de batallas, caídas y golpes para salvarse una y otra vez de los zombies que interrumpían su camino a cada lugar que quería llegar.



Salió de la ducha desnudo, no se había llevado la toalla a algún lugar cercano, mojando un poco el suelo y dejando que el agua se le escurriera. Se comenzó a vestir mientras verificaba la hora en el computador. Le quedaba algunos minutos y entonces cayó en cuenta que no sabía como iba a llegar a buscar sus cosas en la superficie, y menos aún a cuantos metros de profundidad se encontrará como para tardarse en llegar a la superficie.



Sin conocer estos detalles sabía que posiblemente se perdería. Terminó de vestirse y ya estaba pasado unos minutos, se medio peino su cabello largo, que apenas si se lo podía medio mantener cortándoselo él mismo cuando tenía algún tiempo de descanso. Siempre adoró la maquina de afeitar de baterías que había encontrado en una oportunidad durante una excursión y se había quedado para su uso personal. Pero tenía meses que no encontraba baterías y el cabello ya le estaba molestando en el calor de la zona.



Abrió la puerta mientras se pasaba la mano por el cabello para medio acomodarlo, intentó de ver si alguien lo podría guiar a la salida, y encontró un soldado a un lado de la misma.



Este al verlo le informó que había sido enviado bajo las ordenes de la Dra. Garrido para guiarlo a la superficie en búsqueda de sus cosas, y se dio la vuelta para comenzar a caminar mientras le informaba que lo siguiera.



Lionheart comenzó a seguir a aquel muchacho, estaba asombrado ante el lugar en el que se encontraba, todas las paredes de concreto, cada cierta distancia (calculó unos 80 - 100 metros), se encontraban en las paredes sistemas de mangueras contra incendios, hachas, y vitrinas con armamento y balas también.



Al observar esto, detalló más al soldado, descubriendo que no poseía armamento encima en aquel momento, lo que le dio cierta sensación de inseguridad, y al mismo tiempo tranquilidad de que difícilmente podrían estar en peligro en ese nivel. No le extrañó lo de las vitrinas con pistolas, Palas Hachas, balas, y botiquines de primeros auxilios, en caso de algún brote que pasara por alto.



El soldado no decía nada y se le veía concentrado en el camino, mientras Lionheart pudo observar mucho movimiento en las instalaciones por donde lo llevaban, algunos soldados pasaban sonriendo, hablando entre ellos, y de manera general relajados.



Según le parecía este era el nivel para el descanso, donde se encontraban las habitaciones de los soldados, y pudo ver algunas salas de “recreación”, donde a vista rápida pudo ver mesas de billar, juegos de dardos y mesas donde jugaban cartas.



Le parecía como un mundo diferente, un mundo aparte, como si el Apocalipsis no existiera, y posiblemente era la función principal de aquél piso, que los soldados que vivían los horrores del Apocalipsis cada vez que salían en alguna misión, pudieran relajarse y olvidar momentáneamente el mundo en el que vivían.



Llego con el soldado a un lado de una puerta que parecía de ascensor, el soldado presionó un botón y se dispuso a esperar, mientras Lionheart observaba a las personas andando por los pasillos, y se les quedaban viendo con cara de tristeza, como si aquellas puertas fueran para ellos, las Puertas del Infierno.



Cuando el ascensor llegó, unos soldados se bajaron del ascensor con una cara sonriente, - Definitivamente el simple hecho de poner un pie en este nivel ya pone a los soldados mas alegres, este debe ser casi un paraíso para ellos, sin importar el nivel de horrores de la superficie y de las ciudades que aún están sitiadas por los zombies… - pensaba Lionell mientras ingresaba en el ascensor.



Al llegar a la superficie era otra la realidad que se podía vivir, ya por el simple hecho de estar en ese lugar, los rostros de los presentes era más sombrío, aunque se trataba de una base de operaciones en una isla, siempre se mantenía la guardia.



Comenzó a caminar de nuevo con el soldado guiándolo, lo primero que hicieron fue llevarlo al área de armería, y le entregaron una pistola 9mm con dos cargadores extra, y uno más dentro del arma.



No se sorprendió, pero si le pareció que para ser una base de operaciones se mantenían muchos niveles de seguridad, como si siempre esperaran un ataque a todo el equipo. Entonces cayó en cuenta que en caso de un brote, algún ataque zombie o alguna situación extrema, el nivel de descanso de donde provenía solo podría contar con las armas de emergencia que estaban en las paredes, puesto que aquí arriba estaba la armería principal según podía observar.



Había un helicóptero SS entrando en uno de los hangares externos, y no había podido observar si era el equipo Ares quien le había traído sus cosas, estaba muy interesado en verlos, y le preguntó al soldado por los mismos, a lo cual sencillamente respondió: “No estoy autorizado para responder esas preguntas Señor. Su equipo esta siendo verificado y le será entregado en un momento…” lo que no le pareció nada extraño a Lionell.



Al cabo de un momento se le acercó un muchacho con un bolso grande entregándoselo a Lionell directamente, sin preguntar y sin mayores contratiempos. Cuando Lionell lo tomó le agradeció, el soldado solo hizo su saludo correspondiente, aunque en su mirada y su boca se vislumbraba una muesca de risa que quería asomarse, pero logró contenerse.



Le había parecido extraño, y más aún cuando no había visto nunca antes a dicho soldado, pero no comprendía el motivo de la risa o burla que el soldado había intentado de ocultar.



Se dio la vuelta, y entregó de nuevo el arma, fueron contadas las balas y se le permitió de nuevo el ingreso a las instalaciones. Seguía sin conocer en que piso se encontraba, ya que para accionar el ascensor el soldado solo ingresaba un código, que bien podría ser el código para usarlo, o el código con el que se conocía el piso al que se dirigía el ascensor.



No tuvo mayores contratiempos, las caras alegres, las celebraciones y las demostraciones de alegrías continuaban normales en el nivel de descanso donde se estaba alojando por el momento.



Sin embargo por un momento observó a Atsuko venir en la dirección de la que él venía. Sonrió y levantó la mano, la llamó por su nombre, pero ella no se inmutó ni a darle un saludo, ni dirigirle la palabra.



Pasó de largo, su rostro era de una preocupación alta y molestia que se desprendía a flor de piel. Sus ojos le habían parecido que hubieran estado encendidos en fuego, llevaba una carpeta con algunos papeles. Se le desapareció de la vista entre los soldados unos pasos más allá.



Continuó un poco desconcertado a su habitación temporal. Al llegar a la puerta, el soldado se comunicó de nuevo con él.



Aquí se encuentra de nuevo en su habitación, si desea en algún momento volver a la superficie ya conoce el camino, no es muy complicado desde esta habitación, su código para moverse por la base le será informada en algún momento, pero si desea moverse a cualquier otra sección diferente solo debe comunicarse por la extensión de su habitación. Si no marca ningún numero al cabo de unos segundos un operador le preguntará a quien quiere llamar o que necesita. No le recomiendo que salga solo a áreas que desconozca, esta base es muy grande y es fácil perderse, (a mi me paso en varias oportunidades y por eso actualmente tengo asignado ayudarlo, para seguir aprendiéndome bien el lugar) – le susurró bajo a Lionell – Mientras tanto que disfrute de su estadía, yo estaré sumamente cerca de la puerta pues tengo entendido que tiene una entrevista con la Dra. Por lo que deberé de llevarlo cuando la misma se efectúe.



Que pueda descansar un buen rato señor…



Sin dejar que Lionell le preguntara más nada, el soldado saludó y se retiró de nuevo. Igual quería revisar que todas sus cosas estuvieran en el lugar, que no se quedaran con nada del material que tenía recolectado y que todo estuviera bien.



Entró en la habitación, cerró la puerta y vació el contenido del bolso completo sobre la cama. A simple vista parecía estar todo, sus cuadernos de anotaciones, su lapto portátil, las hojas sueltas, los diarios y notas recolectadas, las fotografías…



Se apresuró en encender la lapto, solo para verificar que estaba sin baterías. Dando un poco de memoria, recordaba que la había dejado encendida en la habitación cuando se durmió con Atsuko, y estaba desenchufada, por lo que existían altas posibilidades de que no pudieran revisar nada del equipo, o que ya le hubieran sacado la información antes de entregárselo. Aunque no calculaba que la batería durara lo suficiente para algo así; - y de haberla enchufado hubiera tomado algo de batería, por lo que es casi imposible que la encendieran en el camino si estaba en modo hibernación por falta de batería.



Se regresó al bolso en búsqueda del enchufe del equipo, para así poderlo encender y verificar los archivos, así como también buscar en su base de datos personal, la lista de los archivos que debía tener en físico y que ninguno se le pasara por alto, no fuera que se lo sustrajeran y no lo notara.



Mientras removía las cosas buscando el enchufe cayó al piso una prenda de vestir de color vinotinto, no le prestó atención, pero en la vista periférica parecía un pañuelo con sangre, por lo que volteó a verlo alarmado, ya que no recordaba haberse cortado ni nada así para tener algo de ropa llena de sangre.



Al tomarlo en sus manos, pudo ver que no era un pañuelo, y tampoco estaba bañado en sangre, era un hilo de Atsuko color vinotinto, seguramente se había quedado en la habitación cuando estuvieron juntos, empezó a recordar lo divino de aquella noche y decidió guardarlo para entregárselo después…



Encontró el enchufe del equipo y fue a conectarlo a una toma de corriente, encontró una toma disponible en el regulador donde estaba conectada la PC de mesa, encendió el equipo y esperó que cargara el sistema operativo y las aplicaciones…



Mientras esto pasaba jugaba con el hilo en su mano, y un correo llegó en el CPU principal.



Srg. Rodríguez…



Sirva la presente para invitarlo formalmente a una entrevista a las 2330 horas del día de hoy. Disculpe si la hora es un poco tarde, pero se me presentó actualmente una situación que estoy atendiendo, y una vez la finalice estaré con usted.



En todo caso si termino antes lo mandaré a buscar, sino, le solicita al soldado que lo acompañó hoy a buscar sus cosas que lo traiga hasta la sala de reuniones, donde realizaremos esta cena – entrevista.



Siéntase libre de traer cualquiera de los equipos que posee para la entrevista, la lapto, la grabadora, un cuaderno, lo que se sienta más cómodo. También me informaron que le agregaron unas baterías para la maquina de afeitar que posee, en caso que quiera usarla, sino también tenemos un servicio en el mismo nivel donde se encuentra para cortarle el cabello y se adapte a estar de nuevo entre compañeros soldados.



Quedo de usted…



P.D. Tengo entendido por mi personal que le gusta el “vino tinto”, pero no se si podré complacer todos sus gustos, en especial cuando esta reunión será sumamente formal y no creo que usted sea el tipo de persona que se queje por lo que va a beber durante la cena...



Por un momento pensó tranquilamente en irse a cortar el cabello, podría aprovechar para conocer el piso un poco más en profundidad y en el pasado las barberías era un excelente lugar para uno enterarse de las noticias nuevas y las cosas que pasaban, tal vez ahí conseguiría más información que con el soldado de la puerta.



La lapto terminó de arrancar saliendo de la hibernación, he ingresaba en la misma para revisar sus archivos y sus datos, cuando puso el hilo en un lado y lo observó mas detalladamente…



Pero este hilo es… ¬- Había comprendido porqué el amago de sonrisa del soldado en modo de burla, y de las palabras de la Doctora Garrido al final de su correo - Ja ja ja ja… Es todo una broma del personal, por tener un hilo de Atsuko en mi bolso y mi cuarto.



Se había echado a reír como no lo hacía en mucho tiempo, y se puso a revisar sus archivos y comprobar las cosas, antes de irse a cortar el cabello y ver que más podía conseguir antes de la entrevista…