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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Capitulo 11, LA LLEGADA DE LOS OTROS, IX La Caja de Pandora…

IX
La Caja de Pandora…

El camino se había hecho más largo de lo esperado, su avanzar era lento, muy lento, pero seguía siendo constante. Sin embargo nunca se hubiera imaginado, en su corta comprensión y mantenimiento de inteligencia, todas las maravillas que se ocultaban y ahora estaban a su alcance.

Había perdido a la mayoría de los hombres que lo escoltaban en el camino, pero era una perdida menor. Ya podía sentir el gran poder de su presa en algún lugar de este piso. Estaba cerca, podía casi saborear el poder, la fuerza, toda una mole a su control.

Siempre y cuando pudiera culminar con el único humano que le quedaba para llegar hasta él. No podía permitirse perderlo. No como los demás...

Pero como podía haber evitado la muerte de los otros cuando ellos no tenían autorización para esos niveles, y por consiguiente ninguno sabía qué se encontrarían ahí abajo, o qué los atacaría detrás de cada sala o cada puerta errónea que habían abierto.

Aunque con cada muerte era más fácil controlar los pensamientos del resto, también con cada muerte podría ser un paso en falso para alcanzar su meta.

Y ahora solo le quedaba uno... Un solo ser vivo al que sus seguidores veían con ansias de devorar, sentían su presencia, su vida, el calor de su carne, el olor de su sudor, el rebosar de vida que despedía cada uno de sus poros.

Le costaba controlar más a quienes lo seguían para que no se le lanzaran encima que al propio y estúpido humano... ¿O debería de decir ser vivo?...

A veces sentía que quería pensar en qué se había convertido, si él fue un humano vivo y ahora... ¿Qué era?, ¿Qué podía ser?... Pero las veces que intentaba iniciar una cadena de pensamientos coherentes sobre su existencia, sobre su ser, el hambre volvía a atacarlo, la conquista, el conseguir el medio para subsistir... Y entonces comenzaba a sentir esos seres vivos a su alrededor, a controlar sus mentes, a llevarlos directo a donde él estaba sin necesidad de irlos a buscar, de pasar por sus trampas. Ellos solo llegaban hasta donde él estuviera, casi para entregarse por propia voluntad...

¿Se puede llamar propia voluntad cuando modificas sus pensamientos para que se entreguen a ti?... ¿Como lo hacía?, ¿Por hipnosis?, ¿Por poderes Psíquicos?, ¿Por alguna reacción química?... Y ahí está de nuevo el hambre, ahí está de nuevo esa cadena de pensamientos que lo quieren llevar a esa inmensa criatura que "le abrirá muchas puertas" a nueva comida, a seres humanos frescos y vivos con los que mantener esa energía de vida que su propio cuerpo no podía crear por si solo...

Pero nunca se imaginó que los que aún continuaban con vida podían ser tan estúpidos... Ellos mismos estaban creando las armas que él ahora utilizaría para continuar con vida...

¿Cuántos hermosos seres como él tenían en el interior de esas instalaciones?...

No como él... no... Mejores que él muchas de ellas... Pero sin su inteligencia que les permitiera el pensamiento racional para su supervivencia...

¿En verdad era un pensamiento racional?... Incluso llegó a pensar en un momento que podía ser un demonio que estuviera habitando su cuerpo y se alimentara de los vivos... Ese demonio era el que creaba esos "pensamientos racionales" que lo habían llevado a esta alejada isla...

Atravesó una buena parte del mar por debajo del agua... ¿Cuánto?... ¿Cómo podía saberlo? Había perdido el conocimiento de la medición de distancias, no sabía cuánta agua tenía en sus pulmones, no conocía cuantos días habían pasado desde que se había convertido en una de las criaturas que tanto le temía... ¿Por qué ahora, aún recordando parte de su vida, no le tenía miedo a sus iguales?...

Debía concentrarse... Ese problema de estar pensando en otras cosas, distraerse de lo que era su nueva misión, fue lo que provocó la muerte de los otros seres vivos... Y no pudo ni alimentar a los que estaban con él en ese momento, todo había sido devorado por las otras criaturas...

Creía reconocer algunas de ellas... ¿Arañas gigantes?, ¿Lobos... o como los soldados los llamaron Licans? Y que me dicen de la sala con los ambientes diferentes, el desierto, la ciudad, el bosque, y el que casi les provoca su muerte, el antártico... ese frío casi deja congelado a todos sus seguidores... vivos y muertos...

¿Escorpiones gigantes?, ¿Gusano gigante en el desierto?, ¿Acaso era un Cocodrilo, y el otro un león gigante los que habían atacado el grupo?... No estaba seguro en que se habían basado para crear cada una de esas criaturas, sin embargo no pudo controlarlas...

Esas criaturas no respondían a las mismas órdenes que ya estaba acostumbrado con los humanos vivos, o con sus pares sin pensamiento racional... Tenían un pensamiento diferente, una forma de raciocinio diferente que no le permitió controlarlos para que no devoraran a los humanos que le ayudaban a llegar hasta abajo.

Y estos se defendieron lo mejor que pudieron, usaron sus armas, usaron sus cuerpos y las estrategias, he incluso intentaron de mantener a resguardo "al presidente" como si él necesitara ayuda en algún momento de esas otras criaturas que ni le prestaban atención, que solo los querían a ellos por su vitalidad, por su energía viva...

¿Cómo contener a una araña gigante que apenas si alimentaban y le ponías en bandeja más alimento del que ha podido devorar en su existencia?, ¿Como mantienes a ralla a una horda de Licans en un campo de ciudad?, aún cuando estaban siendo entrenados y domados para obedecer órdenes, (o eso intentaban los idiota seres vivos que estaban en esta base), no podían evitar su gran instinto asesino, y devorador de vida que tenían cuando se le presentaba un conjunto de seres llenos de vitalidad y energía frente a ellos.

¿Cómo escapar de un escorpión gigante y sus tenazas, o de una lombriz que se movía por debajo de ese enorme desierto como si de una caja de arena se tratara?...

Ahora seguía protegiendo a este único ser humano con vida que le quedaba, a este hombre que sobre todos los demás logró sobrevivir a cada una de las pruebas que presentaron, que encontró mantener el calor en el entorno frío, que logró derrotar a uno de los escorpiones y dar sus restos de alimento al gusano gigante mientras escapábamos,

El único que pudo ayudarlo a avanzar en medio de la adversidad... Tendrían que conseguir otra ruta para volver a la superficie... Pero eso no era prioridad en este momento.

El poder, el gran poder se encontraba delante de esta última puerta... Sentía a seres vivos en otras habitaciones del camino aquí, pero el gran poder que despide esta gran criatura no le permitía ver a otra parte y lo mantenía concentrado... Por fin podía concentrarse en algo sin perder el hilo de ideas, siempre que fuera concentrarse en este nuevo aliado...

Una puerta inmensa lo separaba de ese poder...

-      Soldado... Abre esta puerta... hemos llegado a nuestro destino.

-      Sr. Presidente... No tengo autorización para ello, el sistema de seguridad en caso de falla eléctrica se encuentra activo, y mientras no regrese la luz no podremos siquiera intentar de ver alguna otra manera de abrir esta puerta... A menos que usted logre recordar algo... Como por ejemplo su clave personal de acceso general de toda la base...

La voz del soldado sonaba con cierta ironía... Empezaba a dudar de lo que sus ojos veían, ese dolor en la cabeza cada vez que el presidente le hablaba ya no le parecía tan normal, la falta de control que tuvo cuando los atacaron las criaturas, llevar a los soldados por los ambientes de prueba en vez de los caminos seguros de los pasillos... Eso le había costado la vida de sus hombres, y todo ocurrió como si no conociera de verdad que hacía el presidente... Más aún parecía estar perdido y seguir un instinto más que ir a hacer lo que decía que necesitaba hacer.

-      Entonces restablezca la electricidad soldado... necesitamos abrir esta puerta y usar el poder que esta tras ella...

-      Señor, la luz solo la pueden recuperar desde la estación eléctrica... Estoy seguro que ya deben de haber soldados trabajando en ello... Deberíamos de esperar o de volver por el camino seguro de los pasillos si me hace caso y no por el medio de las zonas de pruebas como ya provocó la muerte de los soldados... Casi como si quisiera hacerlo a propósito. A menos que usted nos estuviera probando, o usted sea...

En el momento que el soldado estaba por comenzar a divagar sobre la naturaleza del presidente, la luz regresó a las instalaciones, las luces de emergencia que habían estado fallando en varias zonas se apagaban para recargarse, y las luces fluorescentes de los pasillos titilaban con constancia mientras se encendían...

En la puerta se escuchó por un momento un sonido metálico como de una llave pasando el seguro, una pequeña descompresión de aire y un ligero "Clic" que indicaba la apertura de la puerta de seguridad en aquél momento...

El "Presidente" volteó a la puerta... El soldado por un momento creyó ver la figura del presidente como si de un zombie se tratara... Solo fue un segundo, tal vez dos o el simple pestañeo, pero estaba casi seguro que lo había visto como un podrido Z en ese momento.

Sobre el marco de la puerta se iluminaron unas palabras... Una frase de luces marcando la habitación: "Caja de Pandora"...

El joven soldado se maravilló ante el nombre...

-      He aquí la caja de pandora... - Hablaba el soldado... - De su interior salieron todas las plagas y maldiciones que el hombre pueda pensar, destruyendo el mundo, destruyendo el alma de la humanidad, y que al ser cerrada solo quedó en su interior una única cosa... un único poder que puede ser la salvación o la perdición del ser humano... Dentro se encuentra "La esperanza"... lo que aquí muchos creen que es la última esperanza para que reconquistemos los territorios y ganemos la guerra que se avecina contra Europa y Asia...

Mientras el presidente Z pensaba en lo maravilloso y muy apropiado de tener a su premio dentro de "la Caja de Pandora" donde su nueva esperanza esperaba paciente como sus aliados muertos le abrían la puerta. Ya no le interesaba ver a los demás, no le interesaba el humano que lo había guiado hasta aquí permitiéndole abrir las puertas que él solo no podría traspasar, no le importaba las señales de vida en las puertas que dejó en el camino... Todo lo que le interesaba estaba delante de él en ese momento.

Como si de una cámara refrigerante se tratara, y estuviera llena de hielo seco, un humo espeso, frío y blanquecino salía muy al ras del suelo, expandiéndose por el camino hasta los pies de ellos...

En el interior una luz titilante roja se encendió y permitió ver una criatura que se encontraba dentro... Parecía sentada, su musculatura excedía todo lo imaginado por el presidente Z que tenía al fin su meta frente a su rostro...

La criatura abrió lentamente los ojos, rojos como las llamas del averno sin saber exactamente si era un efecto de la luz o si eran su color, miraban fijamente al zombie que se encontraba en toda la entrada de su habitación. Todas sus ordenes hasta ese momento habían sido las de eliminar a las criaturas con sus características... Pero... ¿Que debía hacer si era una de ellas la que le abría la puerta en esta oportunidad?... ¿Dónde estaba Perséfone su compañera que siempre le daba sus ordenes?...

Aunque su rostro no mostró ningún tipo de reacción, le pareció sorprendente que la criatura que tenía frente a sí estaba comunicándose con él de una manera que le era entendible... En otras palabras, estaba transmitiendo a su mente directamente las órdenes que necesitaba escuchar, ya que sus oídos no le permitían ya comprender las palabras verbales que salieran por las bocas de los seres vivos.

-      Hola mi querido amigo... Es hora de alcanzar la libertad de este mundo a mi lado... ¿Tienes algún nombre?...

El ser en el interior se levantó lentamente, pasaba fácilmente los dos metros de altura, tal vez dos metros diez centímetros... Pero ¿A quién le interesaba la altura si tenía esa fuerza y supremacía?...

Antes de que pudiera contestar, pudo ver un pequeño atisbo de los recuerdos que pasaban por la mente de aquella criatura... Al parecer no tenía completo control sobre sus pensamientos, y ciertas acciones disparaban muchas cosas en su mente, y esa pregunta había traído muchos recuerdos a su mente...

Pudo ver un vehículo, varios humanos riendo y un hombre de color entre ellos un poco más serio que los demás...Pudo verlos corriendo pensando que los perseguiría la policía y uno que siempre bebía...

Pudo verlos también llegar a una ciudad sin nadie en las calles, un edificio, una chica convertida en un muerto como él, una ventana por la que caía, un vehículo robado por el que huían... Una mujer que recogieron... Es la misma mujer que lo "acompañaba" cuando lo sacó de la mente de los soldados de la superficie, solo que más joven...

Pudo ver como saboreaba una sangre que tenía sobre su brazo y se lo llevaban, luego todo era blanco... Muchas agujas, muchas pruebas, muchas máquinas que no conocía, mucho dolor, mucho sufrimiento... Pero todo había tenido su recompensa... No era lo que aquél hombre de color esperaba, pero había logrado convertirse en alguien que podía atacar y destruir a los muertos... Solo que eso ya no era ni necesario de pensar, puesto que había perdido parte de su humanidad... Pudo ver su entrenamiento con un grupo de compañeros, eran especiales... Parecían tener poderes especiales... Una de ellos se comunicaba con él mentalmente, y se hacía llamar Perséfone... Ella fue quien le dio su nombre, quien le explicó su papel en la supervivencia de la humanidad...

-      Hades...

La voz sonó carrasposa, como si se le dificultara hablar, y el soldado detrás de quien ya no estaba seguro fuera su presidente retrocedió un paso, algo nervioso al ver a la criatura levantarse sin tener al resto del equipo Ares presente, y más aún al decir su propio nombre.

Mientras Hades recordaba más de su entrenamiento, donde la persona que le abría la puerta y le indicaba sus próximas ordenes siempre era su líder, a quien debía seguir, pero nunca le dijeron que debía hacer si quien se aparecía a darle ordenes era una de aquellas mismas criaturas que normalmente le ordenaban eliminar.

-      Muy interesante nombre... - Respondía el ser que se comunicaba directo a su mente - Pero no creo que puedas ya ser el señor de los muertos, el Dios de la justicia y las piedras preciosas, de las almas de los muertos... No... Ahora serás conocido como Tánatos... Ahora serás el verdadero Dios de la muerte...

-      Si quieres cambiar mi nombre entonces como debo de llamarte a ti muerto en vida...

El soldado dio otro paso más en retroceso, comprendió que la criatura que tenía enfrente le estaba hablando mentalmente  a Hades como hacía Perséfone para darle las órdenes... Pero eso solo significaba que no era el presidente, sino otro apestoso Z... Y uno poderoso, un Z psíquico...

Tropezó con uno de los acompañantes del presidente y al voltear a verlo su rostro mostró todo el terror que podía contener su corazón. Los podía ver cómo eran realmente, ya no tenía la ilusión atacando su mente, ya no estaba bajo su poder, veía a los podridos Z a su alrededor, con sus bocas goteando el pus de la pudrición, la saliva que no había terminado de salir, la sangre que aún se mantenía sin espesar... Eran parte de sus propios compañeros de base, los soldados que estaban en la superficie, eran muertos frescos.

Le quitó el arma del cinturón a uno de ellos, aún la cargaba encima porque no la había usado en la superficie, cuando llegaron todas las demás criaturas acompañando a este desgraciado psíquico que lo había engañado, destruido su equipo, sus compañeros...

Disparó contra el primero de ellos, el disparo resonó por los pasillos, al que le había quitado la pistola caía al suelo por el disparo que había atravesado su frente dejando caer el lento líquido negro de la muerte.

Se comenzaba a voltear para dispararle al que lo había engañado, a aquel que lo había llevado hasta ahí abajo solo para cumplir sus deseos propios, le había demostrado que podían pensar, que podían razonar, no usaban su poder sin un medio raciocinio, lo utilizaban con plena conciencia de los actos que hacían.

Vio como Hades salía del cuarto donde se encontraba, y comenzaba a colocarse delante de la criatura que lo estaba liberando. Disparó para matar al psíquico, pero el gigantesco brazo de Hades se atravesó y recibió la bala en su musculatura sin mostrar signo de dolor...

El psíquico recordó en ese momento el control sobre el humano que le quedaba con vida... ya era muy tarde como para retomarlo... pero igual ya no le interesaba ese humano, su meta ya había sido alcanzada...

Podía enviar a Tánatos a matarlo... pero no quería... sus otros hombres estaban hambrientos, estaban detrás de él y se merecían un premio aunque ellos no lo comprendieran así... No tuvo ni que darles la orden de devorarse al humano, este había quedado sorprendido al ver como su nuevo compañero lo había defendido de la bala que iba directo a su cráneo.

Asustado ante esta reacción el mismo se congeló y no reaccionó cuando las destruidas manos de los zombies que estaban detrás de él lo tomaron por los hombros, sus dientes se encajaron en su cuello, y por su mente solo pasó un último pensamiento, "Estamos acabados...".

No gritó, no chilló, mientras caía con el peso de las criaturas que lo devoraban levantó el arma y disparó una única vez... Ya no se convertiría en otro de sus sirvientes, pero serviría de alimento para los compañeros que le habían quedado, así tomarían fuerzas, y si se encontraban con más monstruosidades construidas por estos humanos no los atacarían intentando de devorar a los seres vivos que los acompañaban...

-      No me has dicho aún como debería de llamarte pequeño podrido...

Este aún observaba como sus compañeros devoraban la carne de aquél ser que lo había ayudado a llegar hasta ahí... Podía ahora descansar su poder sin necesidad de seguirlo usando con tanta fuerza...

Volteó a verlo. No mostraba ningún tipo de expresión al observar a un humano siendo devorado por sus compañeros, no mostraba ningún tipo de sentimiento dentro de su mente... Era una máquina perfecta que solo seguía ordenes de quien le tocara en ese turno...

-      A mí... - Le respondía directo a la mente... - A mi me puedes llamar Apate Para seguir la misma línea de tus anteriores... ¿Cómo les llamabas?

-      Los llamo humanos... y a los que son como tú les llamo podridos, muertos en vida, escorias, basura...

-      Pero ahora tendrás que llamarme Apate, sino tu mente explotará con solo un pensamiento mío...

-      Entonces tendremos que ver que es más rápido... si tus pensamientos intentando de derrotar mi fortaleza mental, o mi puño destruyendo tu cráneo...

La mente de Tánatos comenzó a sufrir inmediatamente, el dolor en la parte trasera de su mente comenzó a distorsionar su vista, ponerla borrosa, y las piernas comenzaron a fallarle…

-          No me pongas a prueba Tánatos… No estás a mi nivel…


Y de esta manera escuchó en su mente las siguientes órdenes de su nuevo líder… Tánatos no estaba convencido de que debía hacer, pero su entrenamiento le dictaba que ahora tenía un nuevo compañero, sin saber si seguirlo o intentar de acabarlo… Ya no era del todo capaz de poder racionar esas emociones… Sentía que poco a poco controlaba con más fuerza sus pensamientos y perdía su limitada racionalidad que disfrutaba con Perséfone…

martes, 29 de octubre de 2013

Capitulo 11, LA LLEGADA DE LOS OTROS, VIII Malas Ideas, Ideas Malas…

VIII
Malas Ideas, Ideas Malas…


El presidente no quería hablar. David se encontraba pensando en todas las posibilidades de lo que implicaba la búsqueda de aquellas criaturas y lo débiles que se encontraban en ese momento, mientras Lori intentaba de imaginar que podía ser tan malo como para poner a su tío tan nervioso como nunca lo había visto antes.

Markus se encontraba verificando sus armas, comprobando las balas que le quedaban y pensando qué tipo de criatura podría ser la que tuvieran en el grupo Ares para que el tío de Lori se pusiera en ese estado de nerviosismo.

Casie se encontraba en un rincón limpiando sus armas, su espada y relajando sus músculos y pensamientos luego de la intensa actividad que tuvieron para llegar a la habitación. Al igual que Markus, (a quien volteaba a ver esporádicamente para capturar su mirada e intentar de adivinar que estaba pensando en ese momento), se preguntaba como harían ahora para salir de ese lugar ya que habían alcanzado su misión, conseguirse con el presidente y verificar que estuviera a salvo.

Matías se encontraba sentado con la espalda contra la puerta de la sala donde se encontraban. Detrás de esta puerta ya se habían reunido varias criaturas a golpear la puerta, algunas los habían visto entrar puesto que se estaban devolviendo con el ruido de los disparos que hicieron cuando estaban de camino a ese lugar. Otros sencillamente llegaron y vieron a los primero s golpeando la puerta por lo que se sumaron a hacer lo mismo.

Miguel, Luis y Carlos habían despejado un poco la parte de las computadoras y los monitores. Se sentaron en los asientos, alejándose un poco de los demás y sin prestar mayor atención a las cosas que estaban pasando o hablando los otros. Su concentración, (y sus rezos), estaban en Atsuko y Lionell que habían salido a restablecer la electricidad en la base.

Sin embargo en ese momento pasaban un millón de cosas por sus mentes, si se los habían devorado, si se habían encontrado con esa criatura gigante de la que hablaba Atsuko en el video, o si se habían encontrado con un psíquico y no estaban con Lori que los ayudara a sobrepasarlo y superarlo.

Tal vez los zombies no estaban solos ahí afuera de las instalaciones y se habían encontrado con otro grupo de Licans como los que habían tenido que eliminar en el rescate de Lionell y que nadie sabía de dónde habían salido...

Carlos por un momento volteó a ver a Matías en la puerta del lugar en el que se encontraban, se vieron a los ojos y creyó que Matías le había comprendido su preocupación. Si esos dos habían muerto sin restaurar la luz estaban completamente atrapados ahí adentro, sin salida y a ciegas ante cualquier cosa que los pudiera atrapar ahí afuera.

El sin decir palabra con la voz, y con el único movimiento de sus labios le había transmitido su respuesta: Ni te atrevas a pensar en algo así...

Carlos bajó la mirada, no quería demostrarles a los demás su miedo. En ese instante la luz de emergencia se apagó en la habitación, un suspiro salió de la garganta de las mujeres en la habitación. Lori y Casie no es que se asustaran, sino una reacción inmediata a la sorpresa.

Todo continuó en silencio, la completa oscuridad no permitía verse los unos a los otros. y en medio de la oscuridad una luz comenzó a reflejarse contra el techo del cuarto. David y el presidente habían encendido unas linternas de emergencias que encontraron en un maletín de emergencias que estaba en esa misma habitación cuando todo comenzó.

los muchachos comenzaron a respirar con un poco más de calma al ver esa luz, el ser humano se había acostumbrado tanto a la electricidad antes de del apocalipsis, que le había costado demasiado el volver a sentirse débil y vulnerable con la suave oscuridad de la noche.

-      No podremos seguir esperando demasiado por sus amigos Lori...

Decía David en voz baja para que los presentes escucharan, pero no exasperar a los zombies que se encontraban al otro lado de la puerta. Si esas luces se habían apagado, aquellas seguramente también.

-      Por experiencia personal, cuando se encuentran en completa oscuridad como deben estar en este momento, al cabo de unos minutos sin mas respuesta sonora que sus propios golpes se calman y entran en un estatus de "Stand By" o de hibernación... No le tengo un nombre, sino que sencillamente se que dejan de buscar alimentos hasta que algún otro estimulo los hace reaccionar y volver a activarse.

-      Y entonces... ¿Porque sencillamente no nos quedamos aquí, descansando y durmiendo, esperando el amanecer y buscamos la salida sin que esas cosas nos estén intentando de morder en plena oscuridad? - Preguntaba Luis en ese momento.

-      Porque si las luces de emergencia ya se apagaron, quiere decir que los generadores de corriente que alimentan a los sistemas de ventilación de esta base subterránea pueden empezar a fallar y apagarse en cualquier momento... Y por si no lo recuerdas novato, estamos en unas instalaciones bajo tierra, nosotros aún necesitamos oxigeno para respirar y mantenernos con vida, mientras que esas cosas que están detrás de la puerta esperando por nuestra carne podrían fácilmente quedarse toda la eternidad golpeando la puerta atormentando nuestros huesos y cadáveres hasta que la tierra sea destruida por un meteorito o que el sol explote... En otras palabras, debemos salir de este lugar.

No se podían ver los rostros con mucha claridad, porque apenas les estaba alumbrando un poco la luz de la linterna apuntando al techo. Pero era lo suficiente para notar como sus rostros cambiaban en medio de la dificultad y del nuevo reto que les aparecía enfrente.

-      Esta bien Snake... Entonces... ¿Cómo vamos a salir de aquí? - Preguntaba el padre de la Dra. Garrido...

-      Antes que nada debemos de tener consiente que esta base debemos de darla por perdida Sr. Presidente... No creo que podamos en un corto periodo de tiempo intentarla de rescatar. Aún peor, creo que nuestros enemigos pudieron encontrar posiblemente lo que vinieron a buscar y ya estén sacándolo o por lo menos ya se encuentren en posición de apoderarse de él. Y para serle sincero, la perdida de Ares podría ser la perdida de la última esperanza de la humanidad...

-      Por las esperanzas de la humanidad y lo que esas cosas pudieron venir a buscar o no podemos concentrarnos después... - Le respondía el ser con más autoridad en aquella habitación Los demás voltearon a verlo con mala cara, como si lo único que le importara a él fuera el poder salir con vida de ese lugar. - No piensen a mal niños, solo díganme por un momento... Supongamos que ya esta base está completamente perdida, nadie ha podido avisar nada a las estaciones externas y las bases en tierra firme, aún peor, nadie sabe lo que está ocurriendo aquí, y si los pocos que sabemos lo que se hacía en esta base caemos y morimos, que esperanza le queda al resto de la humanidad al ser aniquilada por algo que ni se esperaban, o peor aún que creían que sería la forma de salvarse...

Aunque el razonamiento del presidente tenía cierto grado de lógica, seguía sin convencerlos de que no quisiera solamente salvar su trasero.

-      Sin importar lo que pase por la cabeza de cada uno de ustedes, el salir de este lugar y sobrevivir debería de ser un buen punto de inicio muchachos, si no sobreviven a un ataque tan básico y fuerte como el que acabamos de sufrir para qué diantres sobrevivieron tantos años entonces. Para rendirse aquí adentro se hubieran dejado morir hace tiempo con el resto de seres humanos que murieron en pleno apogeo y apocalipsis... Recuerden que estamos viviendo en lo que se recordará en los libros como la era del resurgimiento, los años más duros cuando nuestra especie volvió a buscar surgir desde lo más profundo que había caído y podía sencillamente desaparecer o sobrevivir, y nosotros seremos recordados como sobrevivientes en medio del caos, sobrevivientes en medio de la muerte, seremos recordados como el principio de una nueva era, los hombres y mujeres que lograron mantener a los seres humanos por sobre todo tipo de adversidad... Nosotros seremos el principio, de todo lo que el futuro puede darle a los seres humanos... ¿Quién me sigue en la supervivencia de la humanidad?

Todos asintieron en ese momento... Cada uno podría tener un motivo diferente para sobrevivir... Mantener a la raza humana viva, mantenerse con vida a sí mismo, no morir virgen, ver el amanecer un día más, ser reconocido en la historia... cada uno podía pensar en una razón más para poder querer mantenerse con vida.

No sintieron que fueran las mejores palabras para animarlos en medio de la oscuridad y con la pobre iluminación de una linterna contra lo que fuera que se encontraran en el camino. Aparte, claro está, de la posibilidad de Lori de sentir a las criaturas aún estando detrás de aquellas paredes.

Comenzaron a verificar su armamento, cada uno creía estar listo para lo que pudieran encontrarse afuera. Pero todos tenían claro una cosa... Nadie quería estar en esas instalaciones si un zombie psíquico llegaba hasta donde se encontraba el grupo Ares.

Lo que les había explicado el presidente y Snake sobre las posibilidades de que el grupo cayera bajo el poder y control de esas criaturas representaba, el posible final de lo poco que quedaba de la sociedad civilizada, que estaban intentando de volver a levantar desde esa base.

Se acercaron a las puertas, Lori colocó su mano sobre la misma para sentir un poco lo que había del otro lado, así podrían prepararse un poco mejor para intentar de defenderse...

Por un momento su rostro no mostraría muchas expresiones, atravesando la puerta podía ver a una criatura con el cachete destruido pegado a la puerta, justo a la misma altura de su mano, abriendo y cerrando la boca mientras su oído continuaba pegado a la puerta escuchando cada pequeño susurro y el suave hablar de los que estaban dentro de la sala, y su mano golpeando suave pero rítmicamente la puerta, a su lado otra criatura en pie golpeaba la puerta, y otra desde detrás, todas con los uniformes militares llenos de sangre fresca, y mientras lograba sentir a una y otra detrás, encima, a su lado, parecían multiplicarse más y más y más por el pasillo, hasta el punto que se comenzaba a sentir agobiada ante la presencia de tantos de ellos...

Les explicó al resto, y Snake tomó la iniciativa de las acciones... Pidió que le ayudaran a cerrar la puerta una vez comenzara a empujarla de nuevo para cerrarla. Tenía una idea y esperaba que funcionara para comenzar...

La linterna se colocó más atrás de la línea inicial de ataque del momento en que abrieran la puerta. Snake se colocó a un lado. Abrieron levemente la puerta, y el peso de las criaturas comenzó a empujar al interior. Los muchachos buscaban mantener y contener la horda que se abalanzaba ante la puerta que sentían que estaba cediendo a sus esfuerzo por entrar a donde estaba la comida.

Snake que ya estaba listo, quitó el seguro a una granada de mano que tenía dentro de la sala y le había quitado a uno de los soldados que había intentado de abrir las puertas cuando los atacó el zombie psíquico desde el exterior. La soltó como una vieja bomba de agua al aire, para que cayera en medio de la gran cantidad de criaturas que tenían ahí junto a la puerta.

Pero los muchachos no podían contener a todas las criaturas, estaban empujando con demasiada fuerza. Las criaturas aún conservaban sus fuerzas de sus cuerpos en vida, puesto que no habían sufrido el rigor mortis, no habían perdido su fuerza muscular y física luego de la muerte y antes de su reanimación.

-      Empujen esas cosas afuera.

-      No podemos Snake... - Respondía Matías desde la puerta junto a sus tres compañeros. - Están empujando mucho.

-      No tenemos tiempo, la granada va a explotar...

Desde el interior se escucharon algunos disparos, el presidente ya no parecía tener tanto miedo y también disparaba junto a Markus a las criaturas en la puerta. Empezaron a caer al interior, unos segundos, ya la granada estallaría, no podrían cerrar la puerta.

Lori y Casie arrastraron los cuerpos caídos al interior para evitar que obstaculizaran la puerta, los muchachos intentaban de cerrarla antes que los otros zombies que estaban más atrás empujando e intentando pasar por encima de los cuerpos de sus compañeros lograran su cometido.

Snake se unió en un último esfuerzo, al mismo tiempo que pensaba en protegerse con la puerta si la bomba terminaba de estallar en ese segundo. La puerta comenzó a ceder, retrocedía, pero no fue lo suficientemente rápido.

Una fuerte explosión provino desde el pasillo, entre las piernas de los zombies que estaban aglomerados frente a la entrada, una ráfaga de fuego y metralla, junto a partes despedazas de los cuerpos, brazos, piernas, dedos, una cabeza, tripas... Todo estaba volando al interior de la sala al mismo tiempo que los empujaba a todos al suelo.

Habían caído al piso, la explosión fue medianamente atrapada por los cuerpos muertos de los monstruos que querían destruir, pero esperaban sobrevivir detrás de la puerta que podía soportar la explosión porque estaba construido para ello.

Los muchachos comenzaban a levantarse, se sentían un poco desorientados, la presión del aire, el empuje de la detonación, y las partes de zombies que habían entrado en la habitación le habían dado un fétido olor a sangre, bilis y tripas con los restos del desayuno en descomposición saliendo del estomago que uno de ellos pisaba mientras se levantaba.

Snake y los muchachos que estaban tras la puerta en el momento de la detonación se levantaban, se sentían golpeados, pero Snake aún mantenía cierta conciencia, no era la primera vez que una granada le estallaba tan cerca, y supo controlar los efectos secundarios.

Mientras empujaba la puerta un grupo de criaturas comenzaban a acercarse por el pasillo, no podía verlos porque la electricidad no había regresado, pero la linterna que se había caído y estaba en el suelo, apuntaba ligeramente al pasillo, dejando ver los restos de cadáveres que no dejaban cerrar bien la puerta.

Comenzaron a quitar los restos del marco de la puerta para volver a cerrar. Algunos los arrastraban al interior, otros los lanzaban para afuera mientras veían a los zombies tropezar y caer en su intento de avanzar en medio del caos de restos de cuerpos en el camino. Uno de ellos incluso comenzó a comerse los restos frescos de otro de su compañero que había sido despedazado en la explosión. Después de todo su rápida transformación no había dejado que la carne se descompusiera por completo, y aún era aprovechable ahora que su dueño ya no se encontraba entre las filas de los infectados.

Lograron cerrar la puerta, todos comenzaron a jadear mientras el haz de luz que seguía apuntando a la puerta mostraba a los muchachos sentados en el suelo con sus espaldas contra la puerta o la pared a un lado de la puerta, jadeando ante el esfuerzo para contener a los zombies, y luego el golpe que los había derribado.

Al lado de Lori había caído la cabeza que entró volando separada del cuerpo, sus ojos vidriosos aún se movían buscando una presa, al tiempo que la boca se abría y cerraba, cada vez más lento ante la falta de respuesta del resto del sistema nervioso.

Esta se levantó y pisó la cabeza con fuerza, una y otra y otra vez... Aunque en las películas mostraban los cráneos despedazarse con una fuerte pisada de los atacantes, esto no ocurría con tanta facilidad cuando la cabeza es aún "fresca" ya que la masa cerebral y los huesos del cráneo conservan aún su poder para resistir los golpes, y aunque con los primeros se comienza a astillar, se necesitan varios comúnmente para llegar al nivel de destrozo que se mostraba en esas malas películas del cine.

Cuando Casie se agachaba para recoger la linterna y volver a verificar con todos los muchachos la habitación, si alguien había resultado herido más de lo debido con el fuego, con una metralla de la granada o si algún zombie había entrado en la sala con demasiado cuerpo entero como para intentar de dañarlos y lastimarlos, (debía ser más que una cabeza rodante, pero con que tuviera parte del tronco para moverse con los brazos ya era una fuerte amenaza en medio de aquella oscuridad), en ese momento las luces de la sala comenzaron a titilar y encender.

Los monitores en las paredes comenzaron a encenderse y mostrar como las computadoras comenzaban a cargarse junto a sus sistemas operativos para controlar toda la base.

Atsuko y Lionell lo habían logrado, y la electricidad estaba regresando a la base. Ellos casi se lanzan a los pasillos en plena oscuridad, casi habían perdido la sala cuando los zombies arremetieron contra la puerta al sentir que esta "cedía" cuando en realidad lo que estaba era siendo medio abierta desde el interior.

Todos comenzaron a sonreír, a alegrarse de que la electricidad estaba regresando, los sistemas operativos ya habían cargado aunque ahora comenzaban a solicitar contraseña.

-      No se qué usuario tenían los demás en la base, usen el mío que tiene acceso a todo el sistema. - Decía el presidente a los muchachos que ya se habían sentado frente a los computadores pensando como los pondrían a funcionar y verificarían los sistemas. - Usuario Apocalipsis, Contraseña Esperanza...

Todos se le quedaron viendo... No era la mejor combinación que habían escuchado para usuario y contraseña, sin embargo les demostraba que el presidente tenía cierto sentido del humor para algunas cosas.

Los muchachos comenzaron a acceder a los sistemas. Lo primero que comenzaron a poner en funcionamiento fueron los sistemas de cámaras y el sistemas de comunicaciones de la base. Necesitaban saber que tan mal estaban...

Comenzaron a verificar los pasillos de la base, cada imagen les quitaba un poco más de esperanza, poco a poco veían como las luces se iban encendiendo en los pasillos, controlaban todo el sistema desde esta sala.

Los pasillos estaban llenos de infectados, no uno o dos por pacillos, sino decenas. En algunos de los pasillos incluso estaban aglomerados a más no poder en los pequeños espacios confinados, otros pasillos mostraban a las criaturas aún devorando los restos de algún soldado que no dejaron para transformarse sino que aprovecharon para alimentarse. Posiblemente por no tener un psíquico cerca que los controlara y les indicara que continuaran su camino dejando más para multiplicarse.

Todos en la habitación recordaron los viejos tiempos, cuando los primeros ataques... Cuando una de esas criaturas comenzaba a comerse a alguien y sentía que tenía un nuevo alimento cerca lo dejaba, y este se convertía... Cuando ya estaban llegando a la extinción las criaturas ya no se distraían tanto dejando muchos cuerpos para infectarse y transformarse, la mayoría los devoraban cada una de sus partes, meticulosamente, como si de una operación se tratara, comenzando por el estomago, la parte más blanda de la carne que posee el cuerpo humano. La barriga es el espacio de acceso a comida más inmediato que pueden encontrar en cualquier criatura y el ser humano no era la excepción de la regla.

Luego comenzaban con la carne de las piernas y brazos, cuando ya se habían devorado tripas, hígado, vaso, estomago, le halaban el corazón y los pulmones por debajo de las cajas torácicas, los brazos y piernas eran la siguiente sección para alimentarse. Muy al contrario de las películas de los años 80 donde lo primero que buscaban estas criaturas era el "cerebro" de sus víctimas, emulando la "necesidad" de devorar la inteligencia de su comida para mejorar como individuo, la realidad es que el instinto más básico y animal continuaba dominando buscando siempre primero las partes donde existía la mayor cantidad de alimento, y con un cráneo que debían romper antes de alcanzar la masa encefálica... Existen otras partes más sencillas de comenzar a alimentarse.

Snake tomó el control de una de las maquinas, y conectó las computadoras de todas las habitaciones de los soldados... A las mismas les mandó el mismo mensaje en video llamada codificado, buscando a ver si alguien le respondía...

Cuando lo hizo, Lori y los muchachos sonrieron, sabían que sus compañeros que habían dejado atrás porque no podría defenderlos a mediano plazo estaban en esos cuartos... Ese sería un grupo que podrían comenzar a ayudar a limpiar las salas, y ayudarlos a salir del lugar en el que se encontraban.

Sin embargo las llamadas comenzaban a sonar en los cuartos y no tenían respuesta... Las luces del panel de comunicaciones titilaba, ninguna de las llamadas había sido atendida aún por los soldados, y en cada cuarto de la base debía de estar la luz del monitor titilando, un timbre de llamada sonando, en medio de la oscuridad donde nadie levantaba los auriculares...

Todos comenzaron a verse las caras... Matías comenzó a hablar, diciendo suavemente que habían dejado compañeros atrás, que no podían estar muertos en la habitación que los dejaron porque ellos limpiaron los pasillos mientras venían hasta donde estaban en ese momento...

Pero nadie quería decir nada, Snake parecía perder poco a poco la esperanzas de que algún soldado sobreviviera en su cuarto y no saliera ante el ataque de los psíquicos... Lori bajaba la cabeza y el presidente jugaba nerviosamente con la pistola entre sus manos, sentado en la mesa central de la habitación.

En un momento, sonó en una de las habitaciones el mensaje de Snake, ellos podían saber cuando un mensaje era contestado en uno de los cuartos, puesto que el sistema le informaba cuando el mensaje era escuchado. El mensaje era claro y conciso...

"Si estas escuchando esta grabación soldado, no estás solo. Comunícate con la sala presidencial donde nos estamos organizando para salir de este lugar entre todos con vida y recibir nuevas ordenes... Aún existe esperanza."

El mensaje se reprodujo... Todos quedaron a la espera de la respuesta desde el cuarto, el sudor bajaba por la frente de Snake mientras esperaba el sonido de regreso... Todos aguantaban la respiración sin notarlo, en la sala el silencio se hizo pesado, roto en el siguiente segundo por el primer zombie que lograba alcanzar de nuevo la puerta de la sala y golpear con fuerza. Todos dieron un pequeño brinco ante el susto, tomaron sus armas y apuntaron, como si no hubieran cerrado la puerta.

Comenzaron a bajar las armas lentamente, cuando el segundo golpe llegó a la puerta, poco a poco se volverían a concentrar en la misma, y en el cuarto cuyo mensaje había sonado y no había respuesta, posiblemente activado por algún zombie dentro del cuarto que tropezara sin querer con los botones del panel... Solo que ahora tendrían las cámaras para que todos pudieran ver lo que Lori veía con mucho esfuerzo, y además poder planificar lo que debían de hacer para salir de aquél lugar.

En ese instante un suave "BIP" sonó desde el comunicador del cuarto en el que había sonado el mensaje de Snake y habían perdido esperanza de que fuera una persona...

-      "Aquí el soldado Nick desde el cuarto 339... Si existe alguien aún en la sala del presidente donde enviaron el mensaje por favor contesten..."

-      Aquí Snake desde la sala presidencial y de control soldado. Si estamos aquí y podremos salir... Informe, cuantos están con usted y sobrevivieron al ataque inicial.

-      Solo yo por el momento en este cuarto señor... Mi compañero también estaba aquí, pero abrimos la puerta, y cuando vi como... Bueno vi a mi madre como si le estuviera haciendo el amor y mi mente casi quería estallar... Mi madre tenía 80 años cuando murió y esa escena con mi compañero de cuarto, su forma de comportarse y el recordarme que estaba muerta... Fueron los detonantes para saber que algo estaba mal...

-      No debe explicarme más soldado, hizo lo que tuvo que hacer y usted está con vida... estamos trazando el plan para la salida de este lugar... Espere nuestras ordenes dentro de poco cuando logremos organizar los pasillos y la salida más segura.

-      Una pregunta señor... ¿El presidente está vivo?...

-      Está con nosotros soldado... Cambio y fuera.

Un suave susurro se escuchó del otro lado de la comunicación, el soldado estaba tranquilo el saber que aún seguía con vida el presidente...

Los muchachos se vieron las caras, y el presidente casi en un murmullo explicó lo que los otros se preguntaban.

-      Cuando todo está saliendo mal, la gente débil siempre busca un líder, alguien que les diga que todo estará bien aunque sea la mentira más grande de sus vidas, las personas les gusta sentir que todo está siendo controlado y que todo estará bien, porque tienen a alguien en el poder, alguien en control que lo lleva todo por buen camino.

       Cuando las ciudades comenzaron a caer, y los primeros zombies con modificaciones comenzaron a salir... Los Cazadores, los que explotaban cuando les disparabas o les prendías fuego, los que lanzaban acido por la boca, que no era más que una alta producción de acido estomacal concentrado a niveles más elevado a causa del virus, los que comenzaron a ganar masa muscular, tamaño, peso, fuerza...

       Cuando los animales comenzaron a mutar también con el virus... Nacieron los Licans de combinaciones extrañas entre perros callejeros y lobos, ya que entre los animales aparte del virus comienzan a compartir cadenas de ADN. Los gusanos gigantes de sur América, la fuerte agresividad que tomaron los Ñu y animales grandes del este de nuestro propio país... Parecía que la Naturaleza confabulaba con el virus para crear más y más criaturas extrañas especializadas en nuestra propia destrucción...

       Las ciudades comenzaron a caer, las fuerzas armadas tuvieron que comenzar a replegarse, las que podían y tomaban tiempo, derribaban puentes y dejaban a la gente al otro lado para ser devorados por las criaturas que vinieran a sus espaldas... Y eso solo los que no tenían suerte de morir en la explosión sobre los propios puentes...

       Volaron las bombas de Napalm en las ciudades, estallamos un par de bombas atómicas en nuestro propio territorio, y volamos con unas bombas químicas la frontera con México, pensando que esas armas podrían detenerlos y evitar el avance de los zombies a más acá de nuestras fronteras...

       Nada funcionaba, caíamos como hormigueros siendo atacados por un niño con una lupa... solo que el efecto era más rápido, era un efecto como de domino, derribábamos un solo zombie, y aparecían 4 detrás de él... Chicago, Los Angeles, Las Vegas, New York, Washington, Maine, New Orleans, Detroit... Puedo seguir mencionando más ciudades importantes de nuestro país... Todas estaban logrando ser controlados internamente por las fuerzas armadas... El problema se presentaba por las hordas de millares que llegaban de afuera, y cuando comenzaron a concentrarse en las fuerzas enemigas que llegaban desde el exterior, eran atacados por los brotes aún no controlados del interior...

       Todo fue un caos. Nadie sabía a dónde debía evacuar a los sobrevivientes, los hospitales cayeron desde adentro, el perímetro nunca fue superado, fueron los enfermos en el interior los que tomaron por asalto las instalaciones, las estaciones de bomberos quedaron vacías intentando de apagar incendios en bombas de gasolinas, las estaciones de policía aún tienen presos en sus celdas infectados, aparte de los que no lograron meter en esos asilamientos mientras organizaban el orden de las ciudades...

       El avión presidencial cayó en algún lugar  del pacífico o aterrizó en la Antártida... No lo sabemos... Se perdió comunicación con ellos cuando los pilotos informaban de un ataque dentro del avión, al parecer se habían subido algunos agentes infectados, o unos de ellos habían metido en el área de equipaje y demás a algunos familiares infectados para intentar de salvarlos y no dejarlos en tierra firme...

       Cuando todo se venía abajo, me convertí en el militar con mayor rango, y como consejero del presidente, sin gabinete ejecutivo para dar las ordenes, sin cadena de mando que me reportara la situación tomé la decisión que consideré mejor en ese momento.

       Se lanzó un mensaje general por todas las frecuencias de las fuerzas armadas... Todo el mundo debía de buscar escapar a las costas, y reunirse en unas coordenadas a en mar abierto para poder reabastecernos, organizarnos y buscar un lugar controlable como base de asentamiento. Los que no pudieran llegar al mar, debían de hacerse con un refugio, alimentos, armas y agua sería lo principal que debían buscar resguardar...

       Los barcos comenzaron a llegar... Militares, lanchas personales, hasta una medio balsa y unos cayac lograron llegar a las coordenadas. Pero no todos estaban limpios como es de comprenderse...

       Tuve que tomar demasiadas decisiones difíciles, pero no teníamos a mas nadie que las tomara, y nadie quería ensuciarse las manos para poner el respeto que se necesitaba...

       Comenzaron a llamarme Presidente... Y en cierta forma yo nunca les dije que no lo hicieran. No me gustaba, pero era el único capaz de dar las ordenes que más nadie quería dar... Los sobrevivientes de tierra firme comenzaron a comunicarse con nosotros, mientras seguíamos en mar abierto, intentando de conseguir un lugar donde montar una buena base de asentamiento...

       Las fortificaciones caían, las bases militares caían... Las rebeliones civiles y militares estallaban ante las faltas de comida, de agua, de jerarquías... Si a alguien no le gustaba como una persona llevaba un asentamiento, se alzaban en rebelión y comenzaban las disputas. El ruido atraía a los muertos, rompían el perímetro, algunas veces con ayuda de los propios internos, creyendo que después que los zombies los podrían eliminar y recuperar la base...

En ese momento, que todo el mundo estaba escuchando la historia del presidente, otro "BIP" sonó en otra pantalla...

-      Somos el grupo que Lori y los demás dejaron atrás... ¿Están todos bien?

Un tercer "BIP" sonó en otro comunicador...

-      Aquí desde la habitación 452 al lado de la sala de armamento, estamos los soldados, Holmes, Phanton y Yamahoka listos para recibir órdenes, destruir zombies y devolverlos al infierno de donde no debieron salir...

Las pantallas comenzaron a titilar, los BIP llegaban de varias habitaciones, aún habían soldados con vida, no todos habían caído ante los zombies, tal vez aún pudieran hacer algo si las criaturas no habían alcanzado al grupo Ares...


Comenzaron a organizarse... Comenzaba la reconquista de la base, o tal vez la huída de la misma... Eso lo sabrían en cuanto encontraran a los líderes del ataque que seguro estaban ya en los niveles inferiores si sus miedos eran correctos...

miércoles, 9 de octubre de 2013

Capitulo 11, LA LLEGADA DE LOS OTROS, VI Los Secretos Siempre Son Importantes…

VI
Los Secretos Siempre Son Importantes…

Los pasillos ya estaban a oscuras. No era un secreto para nadie que las baterías de las luces de emergencia debían ser reemplazadas, ya que las mismas no estaban tomando casi nada de carga eléctrica, lo que dificultaba enormemente poder avanzar por la oscuridad reinante en las instalaciones, mientras Lori intentaba de percibir la presencia de los zombies…

En un par de oportunidades no tuvo que esforzarse mucho, los zombies estaban prácticamente al girar la esquina, por lo que volvía a detener el poder, y salía a asesinarlos de manera silenciosa. Les clavaban los cuchillos, o les cortaban la cabeza, (Shadowcat era especialmente eficaz en este aspecto del desmembramiento y la aniquilación de manera silenciosa).

Continuaron pasando por los pasillos, y poco a poco fueron encontrándose con más y más zombies… Parecía que los mismos se habían ido desperdigando y separando mientras ingresaban en las instalaciones.

En el siguiente pasillo encontraron un grupo más numeroso, 6 de ellos estaban en el suelo devorando los restos de unos soldados. Los eliminaron sistemáticamente, para ellos que estaban entrenados, no representaba mayor inconveniente el poder ir limpiando la zona, eliminando al enemigo y avanzando cautelosamente para no dejarse rodear.

En el suelo no se observaban restos de balas o casquillos, lo que era un claro indicativo que esos zombies estaban acompañados por Psíquicos, aunque al parecer una vez los dejaron devorándose los cuerpos ya no era necesaria sus presencias.

Shadowcat se acercó y comenzó a despedazar los cuerpos, separando sus cráneos de los cuellos con la espada. El poco espacio que tenían los pasillos le dificultaba el trabajo pero se podía ver los restos de cráneos salpicando y chocando contra las paredes.

El quinto rostro que destrozó, lo picó a la altura de la boca, separando la mandíbula inferior y superior. la parte superior chocó contra la pared, deslizándose suavemente con la mancha oscura de la sangre corrompida con el virus por la pared, en una mueca que parecía como si la cabeza hubiera atravesado la pared desde el otro lado, y estuviera intentando de comerse el concreto.

Shadow se congeló por un momento, observando esta escena frente a sus ojos, cuando la última de las criaturas se le acercó peligrosamente por su espalda. Escuchó el gruñido acercarse, se volteaba pensando en la estupidez que había cometido distrayéndose ante algo que había hecho ella misma. casi pudo sentir el aliento putrefacto de la criatura sobre su cuello, calculó que no le alcanzaría el movimiento para poder salvarse, si la agarraba estaría acabada.

En ese instante escuchó el conocido y amado sonido del metal destruyendo el cráneo, aunque no había escuchado ningún disparo. Unas gotas de sangre salpicaron a su rostro, mientras la criatura caía a un lado por el impulso del impacto que lo estaba derribando...

Volteó a ver a sus compañeros, encontrando a Deadpool volviendo a tomar su posición de firme, una vez de nuevo en equilibrio al lanzar con fuerza y precisión el cuchillo que atravesó la criatura en el cerebro.

Eran de nuevo un equipo, eran otra vez ellos solos haciendo lo que sabían hacer. Detectar, limpiar, proteger... Ellos tres que nadie los quería en sus equipos por ser demasiado niños y al mismo tiempo siendo ellos uno de los grupos más eficaces dentro de la base.

Continuaron avanzando por los pasillos, con Matías y los otros tres muchachos detrás de ellos, cuidando las espaldas.... Limpiaron la escoria que se estaban encontrando poco a poco, se tomaron su tiempo, no querían cometer errores pero tampoco eran unos muchachos lentos en la limpieza.

Aunque mientras más ingresaban en las instalaciones, mas encontraban zombies despedazando los cuerpos de los soldados que alcanzaron, y seguían perdiendo las esperanzas de encontrar a alguien que no fuera alcanzado.

Las masas de zombies se fueron haciendo más y más gruesas, la necesidad de Lori detectar si existía o no una criatura cruzando la siguiente esquina se hacía innecesaria. Parecía como si todos los zombies se hubieran metido en las instalaciones.

Al mismo tiempo, Shadowcat comenzaba a cansarse, si bien no querían hacer aún bulla para que las hordas no se vinieran en grandes grupos contra ellos, manejar una gran espada con la habilidad que ella lo hacía no era sencillo.

La ventaja que tenían en los pasillos, era representada por mantener una cantidad uniforme y limitada de criaturas frente a ellos, los estrechos pasillos no permitían que los rodearan, no permitía que se colocaran en inferioridad.

Finalmente tuvieron que comenzar a abrir fuego, ya no quedaba duda en la mente de ninguno de los muchachos que no encontrarían en los pasillos soldados sobrevivientes. La sangre, los intestinos y partes interiores derramadas por el suelo, embadurnadas con manchas de manos en las paredes así lo demostraba.

Si alguien estaba con vida a esa profundidad de la invasión a la que se encontraban, solo podría ser alguien con una poderosa fuerza de voluntad, para no haber caído en las ilusiones de los zombies Psíquicos, y seguro se encontraba dentro de las habitaciones. No en los pasillos donde estaría siendo devorado sin poder hacer mucho, rodeado y despedazado.

Una de las cosas que más le preocupaba a Lori, era que no se habían encontrado aún con ningún zombie Psíquico. Aún no les habían intentado de atacar mentalmente, de quebrarlos y tumbarlos, aún no habían intentado de hacerles ver a sus seres más queridos, sus fantasías más intimas, sus sueños más profundos hechos realidad para dejarse devorar...

Lori quería terminar con todo aquello... Muy dentro de su corazón quería volver a sentir los labios de Matías sobre los suyos, sentir su aliento, sus suaves manos recorrer su rostro. Pero no podría hacerlo hasta que limpiaran la base y pudiera estar a solas con él... Ahora que ya habían soldados que lo habían visto todo, los rumores se correrían rápidamente por los pasillos, y todo lo que ella había hecho para que nadie supiera de esa relación se iría al piso...

siguió avanzando por los pasillos, debía llegar a la sala principal de seguridad donde debería de estar el presidente, vivo, muerto... o convertido en una de esas cosas, debía encontrarlo para poder reportarlo.

Estaba llegando, solo faltaba un par de pasillos más. Sin embargo podía escuchar el arrastrar de los pies de las criaturas que tenían delante. Los pasillos encerrados, con poca iluminación amplificaban los sonidos que venían del frente. Si las instalaciones hubieran estado más "solas" en ese momento, a cualquier pudiera destruirle la mente ir avanzando y escuchando la carne desgarrarse del hueso. La sangre chorreando al suelo, y el crujir de los dientes devorando todo el alimento que tenían en frente.

Se estaba sintiendo un poco relajada, necesitaba mantenerse relajada, si la llegaban a atacar a su mente debía estar pendiente, pero su cuerpo no podía estar tenso. Sentía que con cada paso estaba más y más cerca de terminar la misión, con cada criatura que mataban era uno menos en el mundo, uno de Ellos menos que tendrían que limpiar en tierra firme para conquistar una nueva ciudad, una nueva planta eléctrica, una nueva fábrica de alimentos, o planta de tratamiento de agua.

Volteó la última esquina, tenían un paso constante, se alegraba de llegar al fin en el pasillo donde se encontraba la puerta del presidente. Lo que la detuvo por unos segundos en seco fue lo que se le atravesó en ese momento. Solo pasó un segundo, quizás dos, pero su mente no asimilaba encontrarse con Matías de frente al voltear la esquina, Matías se supone que estaba detrás de ellas no delante.

Matías le apuntaba al rostro y bajó el arma, la puso a un lado y estiró los brazos para abrazarla, detrás de él estaban los demás muchachos. ¿Se había distraído tanto que había perdido la ubicación?, ¿era tanto lo que se había distraído con sus pensamientos que no se dio cuenta que se giró 180 grados a su espalda?

Escuchó un disparo desde su espalda, Matías se le abría un agujero en medio de la frente y la sangre comenzaba a salir, negra, espesa, frente a ella mientras caía lentamente delante de sus ojos.

Al voltear a ver quien le había disparado a Matías, su visión se hizo borrosa, el aire parecía estar enrarecido, con el suave movimiento de las ondas de calor y vapor que uno puede ver cuando estás en un desierto muy soleado.

Y sin embargo la vista cambiaba, entre un zombie con el brazo estirado y un arma en su mano, y Matías de pie detrás de ella salvándole la vida.

Por un momento se sintió mareada, sintió que se perdió en el espacio tiempo, como si por un momento su mente hubiera salido al espacio, estando en gravedad cero, y hubiera perdido por completo la orientación. Las piernas parecieron comenzar a flanquearle, sentía que temblaban como si fueran de gelatina mientras intentaba de organizar sus ideas.

Escuchó la voz de Shadowcat y de Deadpool dando nuevas órdenes, los disparos en el ambiente cerrado ya no le molestaban, pero estos sonaban especialmente apagados, como si estuvieran ocurriendo muy lejos de ella.

Se agachó y comenzó a darse pequeños golpes en la cabeza, a restregarse los ojos intentando de poder ver con claridad lo que estaba ocurriendo, cuando sintió un cuerpo caer encima de ella. Alarmada reaccionó inmediatamente, se movió a un lado y dejó el cuerpo caer con el disparo en la cabeza. Notó inmediatamente que era un zombie.

No necesitó más información, no necesitaba escuchar a los muchachos, todo lo que necesitaba se lo habían entregado. Los chicos, aunque no los podía ver por la ilusión estaban atacando todo lo que veían moverse "con vida", y los cuerpos de los zombies venían de la espalda de ella.

Se levantó y se volteó al lado donde estaban cayendo los cuerpos sobre ella. Pudo ver a sus padres vivos, a Matías de nuevo entre ellos, a su tío, a Atsuko, el presidente, Shadowcat, Deadpool... Todos los que quería y conocía estaban frente a ella, con los brazos levantados y protegiéndose de los "zombies" que ella tenía a su espalda y les disparaban a los vivos.

Comenzó a disparar con precisión, a cada una de las personas que veía frente a sí misma, le apuntaba con calma a la frente, estaban cerca, era difícil y loco pensar que podía fallar. No quería activar su poder, si el Psíquico se encontraba ahí, no quería demostrarle donde estaba, un ataque como el que la desmayó y a esta distancia la podría golpear con más fuerza.

Aún peor, en ese momento pensó que un ataque teniéndolo de frente podría haberla metido en una cama en estado vegetal, en un coma inducido, donde tendría pesadillas eternas hasta que la desconectaran o su cuerpo decidiera rendirse a la desesperación de esas pesadillas.

Se concentró aún más, tenía que encontrar quien era el psíquico en ese grupo, quien le estaba enviando las imágenes. debía de ser mucho más fuerte que el que encontraron con Atsuko y Lionell hace un momento, pero no parecía ser tan fuerte como el que la había atacado con anterioridad en el principio de este ataque coordinado a la base.

Las criaturas buscaban algo, pero si esta era la sala donde estaba la puerta del presidente y no se encontraba el zombie psíquico en esta zona, significaba que lo que buscaba, o creía estar buscando, se encontraba en otra parte de la base.

Por un momento otro pensamiento se le cruzó por la mente... El presidente ya estaría muerto...

¿Cómo no pensarlo?, ¿Cómo no imaginarse que el presidente y su comitiva habían caído si los atacaba el zombie psíquico que la había atacado a ella y la había derribado?.

Tenía que mantener la esperanza, notó que todas las criaturas en ese momento, todas las que tenía de frente se convirtieron en el rostro del presidente. Quien fuera que estaba enviando las imágenes a su mente le había leído su miedo, tenía miedo de encontrar al presidente muerto por lo que los convirtió a todos en el presidente para que no les disparara...

Pero ella estaba preparada, ella no era una chica normal... Los muchachos del fondo, Miguel, Luis y Carlos se arrodillaban, comenzaban a vacilar sus fuerzas. Le disparaban y mataban a sus seres queridos, sus padres, sus parejas, sus amigos... No existía aquí personajes de ficción, no existían las estrellas de televisión, los cantantes, las fantasías... Solo personas que de verdad se encontraban en su corazón de verdad.

Markus y Casie, lloraban, lloraban y su puntería comenzaba a flanquear... Pero Lori no... Lori ahora era más fuerte... Ella estuvo cuando sus padres se convirtieron, ella vio cuando su tío los mató después de vivir con ellos un par de años siendo zombies, ella en ese tiempo comprendió que al no ser más ellos mismos no regresarían y no la reconocían más que como comida, seguía amándolos, pero era una niña que maduró con demasiada rapidez para poder sobrevivir en un mundo donde absolutamente todo buscaba dañarla...

Los zombies, los vecinos, los perros, la persona del supermercado que siempre le regalaba un caramelo en la caja cuando iba con su madre a comprar, su maestra convertida en una criatura devoradora, los hombres que decían ayudarla cuando la mandaban a buscar comida en los mercados y luego no le daban casi nada a ella...

No le dolía matar a ninguno de sus conocidos... Los tenía en frente y veía como caían uno a uno... Algunos por las balas que salían de su arma, otros por las de sus compañeros, cada bala contaba, cada segundo valía...

Apunta, contén la respiración, presiona el gatillo, dispara, 1, toma un nuevo objetivo, apunta, contén la respiración, presiona el gatillo, dispara, 2, toma un nuevo objetivo apunta, contén la respiración, presiona el gatillo, dispara, 3... Cambia el cargador al llegar al tope, no permitas que se atasque sin balas, concentra tu mente en tu alrededor, no necesitas ver el arma, lo has hecho mil y una vez... Los zombies se acercan... No importa, los cuerpos delante de ellos los ralentizas, estúdialos, aprende sus movimientos, piensa con lo poco que piensan ellos... Aprende de los que aparentemente son más inteligentes, si quieren mostrarte tu peor miedo, demuestra miedo por los gusanos, y transformará sus rostros en gusanos, si son rápidos y corren, utiliza el entorno para ralentizarlos, si son agiles y organizados, materializa un ataque avanzado... Siempre un paso por delante de ellos, nunca te permitas quedar detrás ni por un segundo o ese segundo te convertirá en uno de ellos en el mejor de los casos. ¿Quién necesita un ser querido si todos están muertos?, ¿Quién necesita alguien que te proteja y esté a tu lado, si todos quieren es sobrevivir?, ¿Quién necesita tener falsas esperanzas en el futuro, si el presente ya es un regalo por el simple hecho de seguir con vida?...

Estas cosas pasaban por la mente de Lori cuando todos los cuerpos habían caído ante la lluvia de balas de los 6 muchachos juntos... El grupo completo había descargado sus armas, ese pasillo estaba más lleno que los demás, parecían que salían de todas partes, pudo observar como algunas balas incluso atravesaban un cráneo por completo y alcanzaban a la criatura que estaba detrás de la anterior.

Los chicos se lanzaron al suelo, lloraban, sus lagrimas corrían por sus rostros y se preguntaban como Lori lo había soportado sin soltar ni una lagrima. El suelo estaba lleno de cartuchos usados, el humo de la pólvora detonada cubría el aire, el olor dulzón de la sangre corriendo por el suelo, la pudrición de los cuerpos en descomposición, la viscosidad que los alcanzaba en aquél montón de cuerpos derribados.

Pero estaban equivocados... No todos los cuerpos estaban en el suelo... Uno se encontraba aún en el fondo del pasillo. Aún quedaba uno vivo de entre todos los muertos... Su rostro, cambiando y transformándose de una persona a otra... Padre, madre, hermanos, abuelos, amigos, novias, parejas, parecía un ser amorfo, sin personalidad, un mutante que pudiera cambiar su cuerpo, su rostro, buscando algo que le permitiera vivir, permitiendo un rostro que permitiera que no lo mataran en aquél instante...

Por más que cambiaba de rostro no sentía que los sentimientos de aquella niña que tenía delante se sublevaran, no lograba que su único ojo rojo ya que el otro no podía ser visto con el vendaje...

Revisó en su mente, retrocedió en el tiempo, y luego comprendió... La criatura comprendió que no podría hacer nada, que él no era rival para ella...

Ella comenzó a caminar lentamente hacia él, sacando un gran cuchillo de cazador, dispuesta a travesarlo en el cerebro y eliminar definitivamente esa amenaza...

-      "Si me destruyes nunca sabrás porqué estamos aquí..."

Pudo escuchar Lori en su mente, la voz gutural llegó directo hasta su cerebro, no estaba segura si alguien más lo había podido escuchar. El ser que estaba frente a ella dejó de intentar de ocultarse tras los rostros que lograba sacar de sus recuerdos, de su mente activa. Dejando ver un desfigurado hombre.

En vida parecía haber sido bien parecido, tal vez de unos 30 años máximo 40, su cabello parecía haber tenido en su momento algunas canas, y una suave barba se dibujaba en el mentón donde aún tenía algo de piel, ya que sus cachetes habían sido devorados. Sus ojos, no eran los ojos de un zombie normal. Estos parecían tener vida. Su iris se mantenía de un color azul, no perdieron el brillo y se vaciaron como el resto que ella había visto todos esos años...

Su boca se abrió lentamente, su lengua jugueteó con unos labios invisibles, encontrando únicamente los dientes desnudos al aire, por donde un gusano parecía intentar de arrastrarse y mantenerse sobre el cuerpo para seguir comiendo la carne podrida.

-      "Si me dejas continuar con mi existencia puedo llevarte a donde está mi líder y demostrarte lo que tanto deseaba de este lugar..."

La chica no parecía responder... Su rostro solo dejaba entrever que estaba en una disyuntiva entre acabarlo o creerle... Creyó sentir por un momento los sentimientos de los vivos, de aquellos que podían calmar su hambre... Pero sabía que no era posible, su propio líder le había demostrado que no era posible... Ellos ya no tenían sentimientos...

Si no fuera así... ¿Como hacen los humanos para "querer" a los animales y aún así aniquilarlos para poder comer y seguir con vida?... Pero ellos eran más perfectos, ellos no necesitaban los sentimientos, y ella si... Ella seguía con sus sentimientos en su cuerpo, su mente, su piel... Solo debía conseguirlos, comprenderlos... Seguía escudriñando en su mente...

Pero para su sorpresa, por intentar de explicar una sensación humana para lo que ocurrió, la mente de la chica parecía haber quedado en blanco... No veía nada, no sentía nada... Ya no podía volver a ver a sus padres, no podía volver a ver a su tío, al hombre que llamaba "Presidente" palabra que le parecía conocida de "su vida anterior"...

Ya no veía nada en ella, y por un momento realmente creyó volver a sentirse con vida, creyó encontrarse por primera vez con alguien a quien realmente su poder no era absolutamente nada... Al que su ventaja sobre su alimento no servía ni existía para nada...

Una persona con la que no podría lidiar, y lo podía eliminar en cualquier momento.

En un momento comenzaron a llegar imágenes en su mente, casi podía sentir un instinto asesino proveniente de la chica, veía su propia destrucción... Una bala en la cabeza como sus compañeros, un corte en el cuello separando la cabeza del resto del cuerpo, delicadamente, sin sangre, sin mucho desastre y acabando con sus pensamientos, incluso por un momento vio como si el techo de la misma habitación se encerraba y comenzaba a aplastarlo y eliminarlo de este mundo...

No podía controlar si lo que veía era real o era lo que la chica tenía en su mente, su cuerpo no siente dolor, su cuerpo no necesita respirar, su piel no siente los mismos estímulos de cuando estaba con vida, y por una razón u otra volteó hacia arriba a ver como el techo descendía para aplastarlo sin que pudiera hacer nada.

Pero el techo no se movía, eso lo comprendía, bajó de nuevo la mirada y encontró de nuevo la expresión de la chica, una sonrisa se asomaba por sus labios, los chicos detrás de ella comenzaban a levantarse y superar los asesinatos de todos sus seres queridos. Sabía que solo eran los compañeros de él, pero igual no le gustaba haber quedado solo, que su líder lo dejara solo...

-      "Te tengo..."

Escucho deslizarse esas únicas palabras de la chica que tenía enfrente, su único ojo parecía encenderse más y más en vida, el rojo en ellos parecía tener un fuego especial. No comprendía las palabras de ella...

Una detonación se escuchó en la habitación... No sintió ningún dolor, solo sintió como su cabeza se movió ligeramente hacia atrás como empujado por un golpe. La vista comenzó a oscurecerse, su cuerpo comenzó a caer lentamente, ya no "sentía" que sus extremidades lo mantuvieran de pié.

Lori sonreía débilmente, una lagrima de sangre corría desde su ojo por su mejilla y a la boca. Había sentido como enviaba las imágenes que quería a la criatura, y esta reaccionaba a lo que ella le enviaba.

No tenían sentimientos, no mostraba miedo, temor, odio, rabia, nada mientras le mostraba como le traspasaba el cerebro con una bala, le cortaba la cabeza o lo descuartizaba, pero cuando le mostró el techo cayendo sobre él y aplastándolo, la criatura había levantado la mirada en reacción a lo que creía ver, eso era todo lo que había necesitado para saber que si veía lo que ella quería que él viera.

Se sentía cansada, sin energías, creía que podía caerse ahí y echarse un rato a descansar, sentía las otras criaturas acercándose por los demás pasillos, atraídos por las balas y los gritos de los muchachos mientras asesinaban nuevamente a sus seres queridos.

Se movió lentamente a la puerta de la entrada donde se suponía debería de estar el presidente resguardado, con mucho cuidado, los muchachos la seguían, al parecer en el pasillo de frente el que se dirigía a las escaleras principales no venían casi criaturas, estaba muy vacío ese pasillo, mientras que una buena cantidad venía detrás de ellos por alguno de los otros pasillos que no habían revisado mientras avanzaban en la búsqueda de su objetivo.

Al llegar a la puerta Lori observó un charco de sangre que parecía venir desde el otro lado por el borde inferior. Se preguntó si no habían llegado demasiado tarde, si el zombie psíquico no había ya provocado la muerte del presidente enviando señales más allá de la puerta por la que se encontraban.

Pensó en tocar la puerta, golpearla, llamar como si fuera una reunión formal... Entonces comprendió que no había una contraseña, un método de validar que estaban vivos... Aún más importante necesitaba conocer si las respuestas que recibiría desde el otro lado de la puerta sería de seres con vida.

no había golpeado todavía la puerta, tomó su cantimplora, bebió un poco de agua y se refrescó la garganta. Sintió como el suave liquido corría por su garganta, limpia, sin sabor, y al mismo tiempo al nivel de los néctares mas deliciosos y delicados de la naturaleza.

Mientras cerraba la cantimplora, una criatura se asomó por una de las esquinas del pasillo. Uno de los muchachos que estaban con su novio Matías se acercó, sin disparar lo destrozó con un machete que cargaba con él, su cabeza rodó por el suelo.

Ella cerró sus ojos, y colocó una mano contra la puerta donde debería de estar el presidente. comenzó a concentrar su poder como podía, sentía que las energías le podían fallar, estaba débil. Sin embargo pudo sentir que había 2 personas en el interior de la habitación. Solo dos personas con vida de todo un grupo que debería de estar cuidando al presidente.

Tal vez habría sido llevado a otro lugar y estos dos resguardaban el lugar. Era algo sumamente lógico, si el blanco era el presidente, las criaturas pudieron sacar la información de algún soldado y venir aquí a buscarlo.

Regresó a su mente, no podía seguir usando su poder para intentar de saber que pensamientos pasaban sobre los que estaban en el interior, no pudo comprobar quienes podían ser. Sintió que las piernas le fallaba, las rodillas temblaban como gelatina creía que caería ahí mismo y se desmayaría.

En la puerta se escuchó un extraño sonido, como si una pequeña cucaracha se hubiera movido con rapidez... Una cucaracha con patas demasiado grandes...

Lori abrió su único ojo... No estaba segura de haber escuchado bien, pero repitió el sonido de los pasos de la cucaracha por la puerta, pero al final le agregó dos pasos más, con una pequeña presión más alta para resaltarlo y separarlo.

Desde el otro lado de la puerta, la cucaracha que caminaba lentamente comenzó a caminar, combinando los dos pasos extra, en cuatro puntos diferentes de la puerta, una señal en forma de Cruz, y lo que parecía un golpe ligero con los nudillos en el centro de la puerta... Reconocía esos golpes...

Inmediatamente le vino el recuerdo de la última vez que había escuchado aquél pequeño juego de insectos.

Alguien había llegado en secreto y silencio hasta la puerta de su cuarto en Argentina, comenzó los toques suaves a la puerta como si un insecto grande estuviera caminando en la puerta.

Ella incrédula, (al igual que en este momento), había continuado con el juego de sonidos, y una nueva respuesta fue recibida después... Era el mismo patrón, la misma forma de jugar de su Tío David para jugar con ella y avisarle que quería pasar a su cuarto cuando llegaba a la casa de sus padres.

Fue el mismo día que vio como su tío disparaba en la frente de sus padres y los eliminaba mandándolos al otro mundo.

Se levantó y susurró a la puerta. "Tío David..." no obtuvo respuesta desde el otro lado. No estaba segura si era su tío quien hacía ese sonido. Pero el patrón, el juego de sonidos antes de entrar en su habitación... Estaba segura que tenía que ser él.

Otro zombie apareció por la esquina del pasillo, Matías se acercó personalmente y lo eliminó. No iban a gastar más balas mientras no fuera necesario.

-      Tío David... Soy yo... Estoy aquí, déjanos pasar, somos tres... - volteó a ver a los muchachos... no contó a Matías y los otros, era la costumbre de que siempre andaban ellos tres juntos y nadie más... - Perdón... Somos siete, yo con mi equipo y cuatro sobrevivientes más.

-      Me encantaría saber que es verdad y que mi sobrina está viva... - Su voz fuerte y grabe se escuchaba con dificultad desde el otro lado de la puerta - Que no la salvé en Argentina para que muriera aquí con este nuevo ataque, este nuevo tipo de criatura...

-      Tío si soy yo... No he muerto, no he caído en las fauces de estas podridas y cochinas criaturas... Ábrenos las puertas, estamos aquí para resguardar al presidente, pero estamos cansados, sin energías, se nos acaban las balas que gastamos para eliminar y limpiar este pasillo.

-      Como puedo asegurarme que de verdad eres Lori y no una de esas cosas, o que intentaran de enviarme otra imagen a mi mente, para pensar que eres tú y no un zombie que querrá morderme y devorarme antes de alcanzar al presidente...

       No puedo darme ese lujo, no puedo permitirme ser alcanzado.

-      ¿Qué debo hacer para que me creas y nos dejes pasar tío?. ¿Contarte de como mataste a mis padres en Argentina, las palabras que me dijiste o las frases de odio que te solté y aún tengo en la punta de la lengua aún después de tantos años?

-      Todos esos son recuerdos de mi mente fresca, de mi mente actual que me vienen a la mente cada vez que pienso en mi sobrina, en lo mal estima que me tiene, y que espero algún día comprenda que lo hice por su bien...

Lori bajo la mirada, los muchachos comenzaban a retroceder de nuevo a donde estaba ella... Las criaturas continuaban apareciendo por los pasillos, más por los pasillos traseros que por los pasillos frente a ellos. Al parecer la mayor horda ya había pasado al otro lado y seguido su camino hacia... ¿Hacia donde los estaba guiando el líder de aquél grupo?...

Entonces recordó algo... Algo muy viejo y que estaba segura que solo ella y él podían conocer, por lo menos entre las personas vivas...

-      Yo... yo recuerdo algo que tu no recuerdas... Yo recuerdo nuestro mayor secreto... y antes que intentes de recordarlo y me culpes de sacártelo de la mente, te recuerdo de aquella vez que te encontré en la casa... Te encontramos teniendo relaciones con el vecino de mis padres en el sofá de la casa...

Aunque ella no podía verlo sabía que sabía de que le estaba hablando...

-      Si... En esa edad no comprendía que eran los Homosexuales... Y recuerdo que papá se enfureció contigo demasiado y dejaste de ir a la casa después de aquella pelea. Que mi mamá me tapó los ojos para que no viera, pero ya te había visto ahí, con el miembro del vecino penetrándote por detrás, tu sudor cayendo por tu frente y tu cara...

No pudo continuar ni terminar la frase. La puerta se abrió de golpe, sus energías fallaban, estaba cansada, pero su tío la tomó cuando parecía que iba a caer...

-      Entren todos... Entren inmediatamente o les juro que los dejo afuera para que esas cosas se los coman...

Los demás chicos entraron en la sala. Cuando entraron todos se quedaron en completo silencio y estupefactos... Habían por lo menos 8 cadáveres en el suelo de aquél lugar. Veían al presidente, sentado en una esquina, sus ojos parecían que habían llorado, estaban rojos y con muchas lagrimas congeladas en su interior.

La puerta se cerró detrás de ellos y Snake volteó a ver a su sobrina, intentaba de mantenerla en pie mientras le daba un abrazo con fuerza.

-      Solo pueden existir dos personas en el mundo que sepan ese secreto mío, y mi sobrina es una de ellas, junto a mi mismo aunque ya ni pensaba en el mismo.

El presidente le miraba en ese momento como intentando de descubrir ese horrible pensamiento... Había conocido a Snake hace muchos años, nunca lo había visto con ningún tipo de actitud extraña, nunca había hecho ninguna insinuación a ningún soldado, nunca había dado ningún tipo de debilidad de ese tipo y no podía imaginárselo en la situación que su sobrina lo estaba describiendo...

-      ¿Usted es Gay?...

Preguntaba incrédulo el presidente en ese momento...

-      Y gracias a ese secreto personal, usted y yo estamos a salvo presidente... - Volteó a ver a su sobrina de nuevo mientras le limpiaba una lagrima en su mejilla. - Cuando esa cosa llegó, intentó de meterme en la cabeza la imagen de las mujeres que eran un ejemplo de belleza femenina en la humanidad...
      
       Sin embargo no me afectó... No sentía ganas de estar con ellas, solo tenía admiración por ellas. Mi mente inmediatamente reaccionó preguntándose que hacían ellas en esta sala con nosotros si ellas no habían sobrevivido.

       Entonces pude ver como "ellas" comenzaron a tener una orgía entre las mismas, y comenzaron a llamarme, al tiempo que escuchaba las voces de mi madre desde afuera de la puerta, pidiéndome que le abriera para poder estar juntos de nuevo...

       Pero mi madre murió muchos años antes de que todo el apocalipsis se desatara... Ahí estuvo el otro gran error... Inmediatamente recordé de los zombies que ya habíamos estudiado que pueden enviar mensajes a la mente de alguien desprevenido, los zombies psíquicos. Pero los otros soldados no lo habían notado.

       Las mujeres comenzaron a levantarse y de intentar de abrir la puerta que yo mantenía cerrada, comprendía que eran los soldados, no las mujeres que estaba viendo, por lo que buscaba detenerlas a toda costa... Comencé a escuchar a Lori, a mi madre, incluso usted Sr. Presidente me daba órdenes de abrir las puertas desde el otro lado.

       Tuve que detener a estos soldados como pude... Al eliminar a los primeros dos, chocando sus cráneos con toda la fuerza que pude, los demás retrocedieron, parecían asustados conmigo, y comenzaron a buscar sus armas... Perdí la visión de las mujeres y se convirtieron de nuevo en soldados ante mis ojos, luego en zombies que querían devorarme.

       Sabía que no debía matarlos... Pero ellos no dejaban de buscar matarme... No sé que estaban viendo en ese momento... Pero no podía permitirles que acabaran conmigo... Los asesine con mis manos... El presidente se escondió en una esquina y dejó que todo ocurriera... Él no es un guerrero por lo que no intentó de detenerme...

Todos observaban los cuerpos en el suelo, los cráneos reventados, las venas saliendo, el rostro lleno de sangre de cuando lo estrangulaba... Era una imagen horrible. En especial sabiendo que quien lo había hecho estaba frente a ellos...

-      Yo si sé que veían ellos, porque al verte yo mismo salí corriendo a esconderme... - Hablaba el presidente desde su asiento... - Yo si te vi como la criatura en la que esa cosa te convirtió ante nuestros ojos, y sabía que no podríamos hacer nada por salvarme si de verdad eras ÉL

-      Y que era esa cosa que no podía ver a la cara y de la que no tuvo ningún tipo de esperanza presidente... - Le preguntó Snake... - Nunca lo había visto asustarse frente a un enemigo.

El presidente se levantó, dio unos pasos entre el grupo y se detuvo frente a Snake... Los dos hombres tenían un porte militar y de élite que ninguno de los chicos podría imitar en mucho tiempo, se veían a los ojos, como estudiándose el uno al otro. Entonces Snake pareció comprender cuál era el miedo al cual el presidente podría estar pensando...

-      Si soldado... Ese mismo es mi peor miedo, y en este momento creo que hemos errado en todas las ideas sobre lo que quería este grupo de no-muertos en esta base... Van tras ÉL...
-      Ares...


Fue lo único que salió de los labios de Snake, ante una mirada de asombro y terror a las ideas que le llegaban a la mente.