miércoles, 9 de mayo de 2012

CAPÍTULO 7 "Entrevista a la Verdad" I Reporte De Situación…


CAPÍTULO 7 Entrevista a la verdad

I

Reporte De Situación…


Una vez que Lionell había realizado el envío de la información, y había montado la data en su blog de Internet, para mantener a todas las personas del mundo con la información “lo más actualizada posible”, uno de los soldados le había inyectado sin su consentimiento un sedante que lo puso a dormir.

Lo último que llegó a ver es que la SS en la que viajaba solo hacía un amago de aterrizaje, y volvía a emprender el vuelo mientras su mirada se borraba, y el cielo se oscurecía ante sus ojos.

Atsuko permanecía junto a él, y verificaba que no se golpeara con los movimientos del SS en el aire. Ella sabía que lo sedarían, pero tenía ordenes de no informárselo, ya que la isla a la que se dirigían como base no podía ser revelada a ninguna persona que no pertenezca a la misma.

La seguridad de la UNCA estaba basada en aquello. Aunque no existía una gran amplitud de islas que pudieran servir de base para las fuerzas armadas, y el nuevo gobierno, mientras se mantuviera así se evitaba un enfrentamiento directo con otras naciones que quisieran tomar el control de este continente.

Mientras estaban en mar abierto viajando a su punto final del viaje, unas fuertes ventiscas y lluvia de tormenta estuvieron azotando la nave, los movimientos bruscos no despertaron a Lionell, pero si fue necesario que ella y su equipo se sujetaran con fuerza ante la turbulencia generada.

Podía ver como las gotas de lluvia chocaban y se escurrían por la ventana, y su reflejo en él, le permitía observar lo deprimente y poco ético que se vería su rostro, si soltara las lagrimas que tenía en su interior por sus hombres muertos en aquella ciudad del infierno que acababan de dejar. Era casi como ver el reflejo de su alma, y no dejar que más nadie observara esa sensibilidad, que a pesar de los años, no había perdido.

Finalmente después de las largas horas de viaje, de haber cruzado la tormenta de la isla despiste, junto con las tormentas de tierra firme, y un par de paradas estratégicas  por combustible en bases RCV, podía ver como el sol se encontraba ya pasado el medio día en ésta zona horaria donde llegaban a la isla base principal.

Al llegar a tierra, pusieron a Lionell en una camilla aún sedado y lo llevaron a la habitación que ocuparía el resto del día. Según le habían informado ya para la noche debería estar despierto, cenar con ellos y al día siguiente podría ser la entrevista que tenía con la Dra. Garrido.

Mientras tanto ella tenía otros problemas encima, su grupo completo había sido diezmado, una zona que se observaba relativamente segura, con unos pocos caminantes en las cercanías, resultó ser una ciudad repleta de Licans Cazadores, que los redujeron a casi nada, y tuvieron que pedir la ayuda del grupo Ares.

El grupo Ares… el solo nombre hacía que la sangre le hirviera, no era la primera vez que los enviaban en vez del pelotón de ella, y aún desconocía porqué, o cómo, ese grupo podía ser más efectivo que el pelotón de ella.

Caminaba por la superficie, tenía su bolso en su hombro, y los muchachos la seguían muy de cerca, aunque ella no podía dejar notar su preocupación y las cosas que tenía en mente, se detuvo por un momento y se volteó a verlos. Casi instantáneamente se pusieron en posición de firmes, y como esperando ordenes…

-      Bien muchachos… Hemos vuelto a casa, esta vez llegamos menos de los que partimos, pero estoy segura que conseguimos cumplir con la meta principal de todos nosotros… Sobrevivir un día más, y darles a las personas un día más de vida.

       Hoy perdimos a muchos de nuestros compañeros, pero regresamos a uno de los nuestros a la seguridad después de unos años desaparecido.

-      ¿El costo por una sola vida no fue demasiado alto en este caso Psiloke?… Señor… - Había respondido Ciclope…

-      Tal vez el costo fue alto mi querida amiga… Pero solo el tiempo nos dirá que tan alto es el valor de una vida sobre las demás… No podemos juzgar eso nosotros, sino los que vengan después de nosotros, que observarán nuestras acciones actuales, y las consecuencias en el futuro que tuvieron las mismas, y ellos serán quienes a la final dirán si ha valido la pena una persona, o a causa de ello hemos perdido a todo un buen escuadrón…

       Por los momentos descansen, quiero sus reportes para mañana a las 0900 horas, yo tengo que entregar el mío después, pero debo prepararme para una primera revisión en unas horas, por lo que necesito que no se me moleste por los momentos, luego lo completaré y complementaré con la información que me den ustedes en uno más extenso y explicado el día de mañana.

Los muchachos se despidieron con el saludo militar, y pasaron a un lado de Atsuko, mientras ella observaba el horizonte, el sol dibujaba hermosas líneas de luz a través de las nubes, en un atardecer rosa, que bien podía ser por la sangre derramada por sus compañeros en su mente.

Cerró los ojos y recordó por un momento los horrores del amanecer de aquél día, en el oeste de los estados unidos, país donde había vivido algunos años de su vida, hasta que empezó todo el Apocalipsis, y solo quedó con su padre en una isla sin esperanzas…

Se dio la vuelta, y comenzó a caminar para ingresar en la base de operaciones, en su casa. Al llegar al portón entregó el equipo para descontaminación, y luego pasó ella por las salas de descontaminación antes de entrar en la base.

El proceso era tedioso, y tardaba bastante tiempo, a todo el que llegaba de tierra firme lo hacían pasar por arduos procesos, los desvestían para darles duchas desinfectantes durante 30 minutos con químicos especiales que mataban cualquier virus en la superficie de la piel. Ella muchas veces se sentía apenada, pues durante esta limpieza también verificaban que no tuviera rasguños, raspaduras, mordidas u otros tipos de cortadas que pudieran derivar en una contaminación de la sangre.

Aunque no mostraran ninguna lesión grave, verificaban su sangre y los dejaban ingresar en las instalaciones, en sus propios aposentos por unas horas mientras se hacían las verificaciones correspondientes, y luego les informaban cuando podían salir. Si en algún caso alguien mostraba alguna lesión de importancia, por donde pudiera haber ingresado el virus a simple vista, se le realizaba los exámenes de sangre de primero antes que todo el grupo, y era confinado en una habitación de aislamiento durante 24 Horas, realizando pruebas de sangre cada 6 horas para el descarte de contaminantes.

Casi todo el pelotón que había regresado estaba en este grupo, muchos habían regresado con heridas, algunos de la huida, otros sí habían recibido arañazos, o mordidas de las criaturas.

Aunque sabían que todos los mordidos serían sacrificados, siempre se les permitía elegir si querían vivir hasta que fallecieran y luego sus cuerpos fueran eliminados, si querían que les quitaran la vida antes para no sufrir o incluso si ellos mismos querían quitarse la vida…

Eran elecciones que Atsuko había visto a muchos de sus compañeros tomar. Y algunas veces, ellos tomaban otra elección, que tomaran sus cuerpos como sujetos de prueba. Muchos sentían que de esta manera aún después de muertos podían continuar contribuyendo con la guerra, y la supervivencia de su familia.

Esa noche, todos los que llegaron con rasguños de los Licans, se ofrecieron para observación. Ella sabía que así se habían descubierto mucho sobre el virus y como mutaba de persona a persona, y de especie en especie. Ella misma había pertenecido a los grupos que hacían los estudios, las investigaciones y tomaban las muestras.

Ya había ingresado al complejo, y se había puesto su ropa de nuevo, sabía que existía un tercer riesgo al momento de tomar la misión, estaba cerca de sus días de menstruación, días en los que no se permitía salir a las mujeres de las bases, ya que se convertían en una carnada andante para los caminantes.

Pero tenía que tomar el riesgo, tenía que ver si en verdad era Lionheart, quien saliera en la última misión con su padre, tenía que traerlo de vuelta y saber que había pasado, aunque las respuestas que consiguió no fueron exactamente las que deseaba, se sentía más tranquila por saber ahora lo que había pasado, y que su padre no era un caminante por las calles de alguna ciudad perdida en la vegetación que crecía y se apoderaba de la misma nuevamente.

Las paredes del complejo eran de concreto sólido, no sabía a cuantos metros de profundidad se encontraba con exactitud, pero sabía que en la superficie apenas si tenía un muro perimetral de 3 metros de altura, con sus torres de vigilancia 4 puertas para salir del complejo, una en cada posición de la brújula, Norte, Sur, Este y Oeste.

Apenas 4 hangares, y un edificio de 5 pisos, eran todo el complejo que se podía ver en la superficie, pero debajo de toda aquella fachada, en el suelo, sin saber exactamente a cuantos metros o pisos de profundidad, se encontraba una compleja red de túneles y salas, donde albergaban al personal que laboraba en la isla.

Laboratorios, baños, cocinas, comedores, habitaciones, salas de recreación, salas de cuarentena, pisos de entrenamientos, pisos de experimentos, y existían aún muchas áreas a la que ella no tenía acceso y desconocía por completo cuales eran sus usos.

Esta no era una isla normal de sobrevivencia. En esta isla se encontraban las bases de operaciones militares, solo se encontraban en ella personal militar, científico, político y médico, nada de civiles.

Tenía varias islas “cercanas”, (No sabía exactamente que tan cercanas pero así las denominaba todo el mundo), que eran las que los abastecían de alimentos, y ayudaban con la electricidad.

Adicional a ello, buena parte del complejo estaba oculta por una jungla que crecía en su alrededor, lo que no la hacía fácilmente detectable desde el espacio con satélites espías y cosas así.

Siempre se preguntaba para qué tanta seguridad de este tipo, si la humanidad debería de unirse en una sola voz, y luchar todos juntos por la supervivencia del ser humano, deberían de acabarse las diferencias políticas, la avaricia, la búsqueda de poder de unos contra otros, y unirse todos por un mismo fin. La extinción de la muerte andante, o como se le dice en ingles, la desaparición de “The Walking Dead”, aunque ella prefiere decirles zombies, o monstruos, o muertos sencillamente, el termino común en la base era el de “Los Caminantes”.

Siempre que entraba en la base, y observaba algunas de las salas a las que tenía acceso como la sala de seguridad y la sala de control de Satélites, (sin la cual ya se hubieran caído muchos de los satélites a tierra según tenía entendido), se preguntaba porqué existían aún personas que continúan con la estúpida idea de mantener las políticas, y las separaciones.

Si bien es verdad que actualmente solo existían 5 poderes políticos, cada uno gobernando su continente, todo el tiempo existía tensión entre las partes, y se tenían que realizar viajes y reuniones entre los líderes, oficialmente eran para la cooperación entre los continentes, acordar intercambio de alimentos, combustibles, y conocimiento.

Pero existían quienes creían que en esas mismas reuniones se enviaban espías, y agentes especiales, de lado y lado, para intentar de conseguir información que les de ventaja en caso de que estallase alguna diferencia entre las partes, y una guerra fuera inminente.

Observó por las imágenes de la sala de comunicaciones, como los satélites mostraban que ya el equipo Ares había realizado el barrido de la zona, en menos de 1 día, habían limpiado el lugar, y estaban a la espera del equipo de apoyo que retomaría la zona.

Se sentía impotente, sabía por los rumores y lo poco que había escuchado, que el equipo Ares lo conformaba apenas 5 personas, y 3 cajas de armamentos que eran soltados antes de que ellos aterrizaran, con eso es lo único que ellos hacían lo que para otros grupos era imposible…

Prefirió continuar caminando y no seguir viendo las pantallas. Consideraba que tenía un excelente grupo, sabía que le faltaba alguien y que ese alguien podía ser Lionheart si lo ponían en el grupo, aunque perdería su liderazgo, pero todo fuera por una buena causa…

En la primera defensa y ofensa tenía a Ciclope, ella podía de alguna manera, “sentir” a los infectados. Las investigaciones revelaron que su cuerpo ha mantenido la contaminación del virus controlada, contaminación a causa del ataque de su padre, aunque continuó con vida. El virus no la ha matado, y hasta el momento la única área que ha demostrado estar infectado se encuentra en su ojo y parte de su sangre.

Los científicos le decían que ella en cualquier momento podía caer por el virus, y siempre llevaba implantado una especie de collar debajo de su ropa, para en caso de que se levantara en un ataque pudieran derribarla con un shock eléctrico directo a la columna vertebral. Aunque hasta ahora no había sido necesario nunca dicho mecanismo. – Y pobre de nosotros si algún día tenemos que usarlo, pues perderemos una valiosa pieza en nuestro grupo – Sin embargo los mismos científicos le administraban alguna especie de medicina, o suero, ella no sabía exactamente que era, pero lo hacían semanalmente.

Una vez que tienes a alguien que los puede sentir, aunque esto le agota las fuerzas para pelear, necesitaba a más personas como respaldo, aquí entraba al segundo miembro del grupo, Deadpool. Este chico era un experto en armas de fuego, casi todo él era un arma. Pistolas, revólveres, automáticas, rifles, no importaba, su puntería era de 99% efectiva.

Y en caso de que pasara las defensas de Dead y de ella misma, tenían a Cat. Ella aparte de saber disparar también y defenderse en la distancia, era excelente a corta distancia con la espada, su lucha cuerpo a cuerpo, y su manejo y agilidad había salvado al grupo en varias oportunidades que habían quedado superados por masas de zombies.

Ella manejaba las espadas, casi como una extensión, existía una especie de campo o área circular alrededor de donde ellos estuvieran, donde lo que pasara esa línea era rebanado en pedazos.

Si al grupo ingresaba Lionheart, tendrían a un especialista en larga distancia y tácticas. En cuidar la espalda de uno u otro, y con ello mejoraría el equipo enormemente.

Grupos pequeños siempre son mejores para las misiones de tierra, la última misión era especial, pues se tenía pensado limpiar de una vez la ciudad para colocar un asentamiento de RCV en la ciudad, y de ella mantener un mayor perímetro de otra RCV que estaba cercana y tenía el control de una hidroeléctrica.

Sin embargo algo había fallado en su análisis inicial. Estaba llegando a su cuarto y dejando sus cosas, encendía su maquina de una vez, pues lo siguiente que tenía que hacer era buscar el informe inicial que había realizado previo a la misión, y buscar en donde y porqué había fallado tan drásticamente todo.

Lanzó su bolso a un lado he ingresó en la computadora, colocó su clave personal, abrió los archivos del informe inicial, aunque casi se sabía cada una de las palabras del mismo.

Decidió solicitar le fueran enviadas las fotos satelitales del registro de los últimos 5 días del perímetro en donde se cumpliría la misión. Mientras el sistema volvía a descargar las imágenes, se fue quitando la ropa poco a poco.

Al quitarse la camisa, su cabello caía en su completa longitud de nuevo a su espalda, y sus manos se desplazaban lentamente por debajo del mismo para alcanzar el sostén y desabrochárselo…

Sus pechos en el aire firmes, mientras se levantaba, dio unos pasos mientras el computador mostraba un 22 % de descarga de los archivos solicitados. Tomo una toalla, he ingresó al baño dejando la puerta abierta, abría el agua para que se calentara un poco mientras continuaba desvistiéndose.

El computador continuaba con la descarga de los archivos cuando ella ingreso en la ducha y dejo que el agua suavemente limpiara su piel. Sabía que estaba completamente desinfectada después de los procesos de ingreso a la base, pero aún así no le gustaba como quedaba su piel, a veces sentía que le quemaba, tal vez por la cantidad de químicos, pero siempre se daba un baño para quitarse la sensación extraña.

La descarga continuaba en el computador, al parecer los satélites se habían concentrado en esa zona una vez comenzaron los problemas tomando imágenes térmicas de la situación cada minuto.

Mientras, en la regadera ya se observaba el vapor de agua flotando en el aire, y permitiendo vislumbrar la hermosa silueta del cuerpo de Atsuko. Dejaba el agua correr por su cuerpo, deslizando suavemente el jabón por su piel, con su cabello jugueteando al aire, con el agua.

Escuchó un pequeño pitido del computador que le informaba que la descarga había sido completada, y comenzó a quitarse el jabón, jugó un rato dentro del agua, un placer que no todos se podían dar en aquellos días, ella misma no podía darse todo el tiempo y cerró el agua…

Tomando la toalla, comenzó a secarse el agua de la piel, y dejo que su mente regresara al ahora, mientras se bañaba siempre le gustaba imaginar que aún estaba fuera del mundo apocalíptico en el que vivía actualmente, y que todo era exactamente como antes, que podría salir a la calle y trabajar, o terminar la universidad, que podría salir de compras con las amigas en los centros comerciales, o disfrutar una noche con la nueva canción de modas, mientras se tomaba algún trago y disfrutaba las luces y la música.

Pero ese mundo se desaparecía siempre con la misma velocidad y sutileza que lo hacía el vapor del agua caliente con la que se bañaba en la base. Se dejó el cabello suelto, y la toalla le tapaba medio cuerpo, sus piernas hermosamente torneadas daban pasos seguros lentamente a la cama, mientras la computadora mostraba las imágenes automáticamente como en una presentación de Power Point.

Así, mientras se colocaba su ropa interior, podía observar minuto a minuto, como fueron rodeados, como los acorralaron y como poco a poco desaparecía de pantalla los puntos que pertenecían a cada uno de sus hombres. Con la ropa interior puesta y los pantalones solamente, se sentó en la cama, observando la presentación, y recordando cada detalle que podía mientras ocurrían las cosas.

Se colocó las botas y una camisa, mientras terminaba la presentación de las imágenes, y luego se puso a buscar las imágenes originales de su informe preliminar. Todo concordaba en la zona, y los Licans habían aparecido al parecer de la nada. Pero eso era imposible, ¿como pueden aparecer los Licans por generación espontánea?, eso no es posible… - A menos que… - Atsuko tenía una corazonada.

Comenzó a verificar las imágenes con más detalles, descargó las imágenes de días antes de la zona, empezando por el día que a ella le habían dado la orden de organizar la búsqueda de Lionheart, y asegurar la zona para un RCV.

No parecía ver nada extraño, así que se puso a verificar una por una las imágenes, en línea, no en presentación, y entre las imágenes encontró su peor miedo… - Lo sabía… sabía que no era posible que me equivocara a ese nivel, debo informar esto inmediatamente, ¿pero a quién? ¿Estarán involucrados los altos cargos de la base?... debo hablar directamente con la Dra. Garrido, no puedo informar de esto a más nadie por el momento…

Atsuko envió una solicitud de audiencia urgente con la Dra. Garrido, solo informó que era de suma importancia, respecto a información recabada en el campo de batalla y que debía ser discutida primero con ella antes de poder dar un informe final a sus jefes. Sabía que estaba pasando por encima de la línea de mando, pero no podía confiar en más nadie…