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miércoles, 1 de febrero de 2012

Capitulo 4 “SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” VI “La muerte camina entre nosotros…”


Capitulo 4
“SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” VI
“La muerte camina entre nosotros…”

Me encontraba destrozado. Solté la mano de Brittany, y la deje un momento en el suelo, pasé por sobre el cuerpo de la mujer que acababa de matar con los golpes de la silla en su cabeza, reventándole el cráneo en pedazos. Y tome la otra silla para asegurar un poco más la puerta, donde ya se escuchaba que habían otras criaturas golpeando también.

Regresé a donde estaba el cuerpo de Brittany, la levanté y la puse sobre la cama, en el centro de la misma, su cabeza reposando sobre las almohadas, los brazos cruzados en sus perfectos y hermosos pechos que ahora eran fríos, grises y faltos de toda aquella vida que rebozaban hace apenas unas horas.

La tape por completo con una de las sabanas, y aunque pensé en hacerlo con una limpia, no iba a ser posible encontrar una, puesto que las había manchado con sangre mientras buscaba detenerle la hemorragia.

Por alguna razón me sentía seguro en esa habitación, me acerque con cuidado al baño, para no encontrarme con más sorpresas, y escuché afuera de la habitación un golpe, y a alguien gritar, al mismo tiempo que esos monstruos dejaban de golpear mi puerta. Alguien más había llamado su atención.

Aproveché de quitarme la camisa, y lavarme un poco, me quite la suciedad del rostro, la sangre de los brazos, el cuello, y mojé la camisa para disipar un poco la sangre que en ella se encontraba, observaba como el agua bajaba lentamente y roja por el lavamanos, mientras pensaba como estaría mi familia y mi pareja. Si tal vez los volvería a ver, o si ya habría llegado también el virus hasta la casa.

Tomé el secador y lo llevé al enchufe más alejado de la habitación, aquel que daba a la ventana. Me subí sobre un banquito, que era mas una butaquita, abrí la ventana y me asomé por ella mientras secaba un poco la camisa, y rezaba porque no fuera escuchado por las cosas que estaban en el pasillo y que ahora estaban distraídos con algún otro desafortunado.

Pude observar que de haber llegado al primer piso tal vez hubiera podido intentar de salir por la ventana, pues el techo de zinc del estacionamiento en la parte de atrás del hotel no le quedaba muy lejos, pero desde aquí, sin un buen plan, serían de seguro unos huesos rotos o peor.

Cuando pensé en lo horrible que sería mi caída, y como podría quedar si no me moría, en una posición muy mala para mí y fácil para ser comido por esas criaturas, me dieron fuertes escalofríos y unas fuertes ganas de llorar. En ese momento fue cuando caí en cuenta, se suponía que la mujer del baño debía estar muerta, y aún así se levantó para atacarme.

Pero eso no era posible, una persona con los intestinos fuera de su cuerpo, con la pérdida de tanta sangre debía de haber estado muerta hace horas… a menos que…

Habían pasado un poco más de una hora, me coloqué de nuevo mi camisa, aunque no estaba del todo seca, era mejor que lo completamente empapada que estaba, y no seguiría jugando a la posibilidad de atraer a esas cosas hasta la habitación.

Necesitaba estar seguro de una teoría que se formaba en mi mente, era la única explicación lógica que le encontraba como explicación a que el virus se estuviera propagando tan rápido por la ciudad, y por otro lado una forma muy oscura de lo que sea que lo había provocado para asesinar y seguir atacando a los humanos.

Tomé la correa de mi pantalón y amarré las muñecas de Brittany, no sin antes pedirle disculpa aunque sabía que no me escuchaba, pero sin saber por qué me encontraba hablando con su cadáver, le prometí que si se convertía en una de esas cosas delante de mí no la dejaría en ese estado ya que no era lo que ella hubiera deseado.

Le coloqué un trapo de sabana en la boca, amarrado en la parte de atrás de la cabeza, para no permitir que me mordiera en caso de que mi teoría fuera cierta. La volví a recostar, sobre la cama, y al final de la misma, en la pared inferior, donde estaba el espejo y arriba un televisor, había un pequeño espacio donde me podía recostar, y esperar.

Intenté de devolver las llamadas, y los mensajes, pero parecía que ya las líneas estaban saturadas, deje las cortinas abiertas, y pude observar que el cielo comenzaba a aclararse poco a poco, me coloqué los audífonos,  puesto que escuchar los murmullos, y los pasos de las criaturas que estaban fuera de la habitación me estaban volviendo loco.

De vez en cuando alguno golpeaba la puerta, pero no pasaba de ahí, puse en aleatorio el celular, y pensaba en qué podría hacer si ella se levantaba, si sería capaz de hacerle lo mismo que a los otros dos desconocidos cuando nos atacaron, si sería capaz de defenderme, y dependiendo de la canción que sonara mis ánimos subían y bajaban, con las baladas románticas me ponía muy triste y al borde de llorar pensando en todas las cosas que habían ocurrido, y cuando sonaba algún rock, o ska sentía que sería capaz de hacerlo, que podría acabar con su sufrimiento sin dejar que se convirtiera y vagara como uno de esos monstruos.

Tal vez será el destino, pero al culminar la canción de ONE de U2 que puse a propósito para alejar los malos pensamientos de mi mente y pensar en el hermoso momento que había vivido horas antes, ese momento que había sido mi mayor momento de felicidad de toda mi vida, calculé que no habían pasado ni una hora y media desde la muerte, aunque no lo sabía con exactitud, después de lo rápido que ocurrió todo no lo se… En ese preciso momento pude observar como el cuerpo de ella se levantaba por debajo de la sabana.

Fue casi como si supiera que estaba escuchando esa canción, la sabana se corrió por su rostro, por sus hombros hasta su cintura, con los ojos cerrados, me preparaba para lo peor. Esperaba ver aquellos ojos azules y pensar que estaba con vida, que no se había convertido en una de esas cosas.

La llame por su nombre, y abrió los ojos, ahí estaba… aún conservaba el azul del cielo, en el día mas hermoso, un azul claro y hermoso que aquella noche en la discoteca me había hechizado entre los chispazos de las luces y el alcohol corriendo por mi sangre…

Aunque sus ojos aún eran de un azul hermoso, su expresión se comenzó a volver agresiva, y llena de rabia. En mis audífonos comenzó a sonar la canción que consideraba perfecta para mi muerte, Hotel California de Eagles…

Mientras sonaba las primeras notas de la guitarra, le dije que si aún estaba conciente de lo que ocurría se podía quitar la sabana de la boca con sus propias manos y yo se los desamarraría… Esperé una respuesta, un indicio de que no era uno de ellos, y lo único que conseguí fue un movimiento agresivo buscando morderme y abalanzándose al frente como un animal salvaje.

Ya escuchaba la letra de la canción, “This could be heaven or this could be hell” me levanté, y me le acerqué suavemente con mucho cuidado para evitar ser mordido. Le dije que prometía que no le haría daño pero seguía sin responder, y continuaba intentando de atacarme.

La tome por los hombros, y la moví un poco para ver si reaccionaba, aún tenía sus ojos azules, no podía haber perdido aún su alma, no podía ser aún un muerto caminando, pero ella seguía solo buscando morderme, comencé a empujarla hacia la ventana, mostraba una fuerza mayor que la que tenía en vida.

Al llegar a la pared la levanté un poco, mientras observaba sus azules ojos irse apagando y perdiendo poco a poco el color de los mismos.

Me subí al banco, y le prometí que no la dejaría sola, escuche los golpes en la puerta y no quise voltear a ver que ocurría en la misma. Me preparé para saltar, observé de nuevo sus ojos mientras empujaba a su espalda para caer juntos, intentando hacerlo de cabeza y morir junto a ella. Ya no me importaba mas nada. El virus se propagaba por las mordidas, y de seguro sería el fin del mundo con esta mierda que se extendía tan rápido.

Mientras caíamos ella pareció calmarse y dejar de atacar mientras me veía a los ojos sin volver a intentar de atacarme, al ver sus ojos, pude ver como el último indicio de color desaparecía de ellos, quedando solo su cuerpo sin alma, y en mis oídos escuchaba el segundo coro de la canción despidiéndome de este mundo cantando:
Welcome to the Hotel California
Such a lovely place…
Such a lovely face
They livin’ it up at the Hotel California
What a nice surprise, bring your alibis

miércoles, 25 de enero de 2012

Capitulo 4 “SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” V “La sonrisa de la muerte es roja sangre…”


Capitulo 4
“SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” V
“La sonrisa de la muerte es roja sangre…”

Mi mente aún estaba recuperándose de toda la adrenalina bombeada mientras bajábamos, y que había comenzado a disiparse un poco mientras me calmaba a un lado de la cama, mi cuerpo se enfriaba, y mis músculos perdían un poco la tensión de momentos antes.

Esa sombra gigantesca detrás de Brittany me había helado la sangre por completo, pude ver como, lo que según Brittany era sangre, se escurría y caía de su cuerpo al jacuzzi, mientras ella estaba pálida viendo mi expresión de miedo en el rostro, o tal vez había visto la criatura por los espejos del cuarto. Esta vez me quede congelado en todos los sentidos.

Y cuando ella iba a comenzar a voltearse a ver que ocurría, ya era muy tarde,  Esa cosa se abalanzó directamente sobre su cuello, dejando caer su peso sobre ella, y cayendo ambos al suelo.

Los gritos de ella, eran desgarradores, fuertes pero comenzaron a ser rápidamente guturales, cuando la criatura alcanzó su garganta y comenzó a apretarla mientras continuaba mordiéndola y comiéndosela, montado en su espalda sin dejarla levantar con todo su peso.

Al levantarme de la cama, observé que era una persona de contextura demasiado fuerte y que no podría hacer nada para apartarlo de ella, no con mi fuerza normal, del miedo y los nervios dí un paso atrás buscando algo con que defenderla y defenderme cuando viniera a por mí.

Tropecé con la silla de la mesa tipo bar, al voltear a ver que era lo que me lleve por el medio, no lo pensé mucho, tome la silla y en un nuevo disparo de adrenalina me le lancé al monstruo que le continuaba comiendo y mordiendo, presionándola contra el suelo.

La silla en un rápido movimiento ondulatorio, golpeó su cabeza, escuché los huesos partirse del golpe, sentí la silla temblándome en la mano del reflejo del golpe que alcancé a dar. Sin volverlo a pensar, lancé un segundo, tercer y cuarto golpe bañándome la ropa de la sangre de aquel sujeto.

Lo aparté de Brittany, y cayó al suelo como un plomo, sonando fuertemente al chocar con el suelo por su peso a pesar de estar cerca del piso en ese momento. Jalé las sabanas de la cama, empecé por presionar la herida, apretándola con la misma, mientras buscaba mantenerla con la cabeza de lado para que pudiera respirar, sin quererla mover mucho.

Noté que parecía querer decir algo, a lo que estando arrodillado a su izquierda, le estaba dando la espalda a la entrada, y le pedía que no intentara de hablar, que descansara que yo conseguiría de alguna manera detener la hemorragia, o por lo menos retrazarla para llevarla a algún lugar donde pudieran atenderla.

Ella volvió a intentar de hablar saliéndole coágulos de sangre por la boca, y estirando su brazo izquierdo hacia mí. Yo le tome la mano, y me encontraba llorando, ya no sabía que más hacer. Era demasiada sangre, aunque buscaba detenerle el sangrado apretando la herida me había tardado demasiado en ayudarla…

En eso escuché un fuerte golpe contra la puerta de una de las criaturas que había llegado a la entrada de la habitación, y la golpeaba. Al sobresaltarme volteo inmediatamente hacia la puerta, para sorprenderme de ver a la mujer que momentos antes estaba en el baño tirada en el suelo caminando hacia mí.

Sus tripas guindando y fuera de su zona abdominal, el rostro con un fuerte golpe, parecía tener un brazo desprendido, muy mordido y lastimado. Le faltaba el labio inferior, que contrastaba por completo con el grande y carnoso labio superior. Su boca abierta con esa macabra sonrisa que solo ellos saben dar.

Mi susto fue inmediato, pero mi reacción tampoco tardó en llegar. Tome de nuevo la silla por las patas, y la golpeé en la cabeza, cayo al piso y continué golpeándola, una y otra, y otra vez, mientras lanzaba maldiciones al aire pidiéndole que se muriera de una buena puta vez, y nos dejara tranquilos en nuestro último momento juntos.

No se si estaba comenzando a volverme loco, puesto que ya no me lo pensaba 2 veces en atacar a estas criaturas, o por lo menos no a esta en este momento. Regresé hasta Brittany, que al ver que ya no podría hacer más nada por ella, la volteé hacia mi, abrió sus ojos, continuaban de un azul claro hermoso, pero su rostro estaba lleno de su propia sangre.

Le limpié un poco el rostro y pude ver su sonrisa, levantaba su mano para alcanzar mi rostro, cosa que le ayudé rápidamente a completar. Me hizo verla nuevamente a sus profundos ojos azules, mientras reía con los dientes rojos llenos de sangre, pero con una sonrisa de corazón, y cerraba los ojos, perdiendo las fuerzas en su brazo, que sujeté fuertemente mientras lloraba y le pedía perdón por no poderla ayudar…

Ya todo visto desde un punto de vista, en el que el pasado es sencillamente experiencia y el estar aquí vivo actualmente es un regalo y una bendición, me doy cuenta que mi primera experiencia en un jacuzzi, con la mujer que consideraba más bella de mi universidad, chocó con los extremos más potentes de mi cerebro.

Por un lado la noche más maravillosa con ella, comenzó en un jacuzzi de un sexto piso, una Suite Presidencial rodeado de lujos, placeres y sexo, terminando en el jacuzzi de un segundo piso, bañado en sangre, y con 2 personas más muertas por mis manos… De algo fenomenal, a algo infernal. De lo más alto hasta el final del suelo…

miércoles, 18 de enero de 2012

Capitulo 4 “SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” IV “El cuarto de la muerte…”


Capitulo 4
“SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” IV
“El cuarto de la muerte…”

Cuando esa persona… No…. Cuando esa criatura sin alma había comenzado a caminar hacia nosotros, junto a su primer paso, instintivamente, dí un paso hacia atrás, con Brittany abrazada a mí y su rostro en mi pecho.

La sangre cayendo en lentas gotas de su boca abierta, escurriéndose por su quijada hasta llegar al piso, gruesas, sin nada que las detuviera, sus ojos sin color, sin iris, sin vida clavados en nosotros, sus manos rojas vivas, cerrándose y abriéndose lentamente en garras animales, buscando sujetar una presa, su siguiente paso para acercarse más y nosotros sin saber que hacer.

Si me metía en el cuarto no podríamos salir luego, así que decidí continuar con el plan inicial. Jalé a Brittany para comenzar a bajar las escaleras, de una u otra manera debíamos salir de aquél lugar lo más pronto posible. No sabíamos como estuvieran las calles pero teníamos que intentarlo y encontrar un lugar seguro.

Bajamos un piso, estaba pendiente observando los pasillos de la izquierda y la derecha, buscando que no tuviéramos más de esas cosas en este piso. Arriba teníamos la ventaja de ser solo 6 Suites inmensas, pero los pisos inferiores donde ya había estado antes, recordaba que habían 10 habitaciones por lo menos si mi mente no me fallaba, y si era una noche llena como me había dicho el recepcionista temprano, estábamos sencillamente jodidos.

El piso de los pasillos estaba bañado en sangre, algunas puertas parecían estar abiertas en el pasillo de la izquierda, ninguno a la derecha. Decidí continuar bajando, y cuando pusimos el pie en el pasillo, escuche un fuerte golpe detrás de nosotros en las escaleras.

La criatura sin alma del piso superior había caído rodando hasta la mitad del nivel en su intento de seguirnos. Desde donde nos encontrábamos me parecía ver su cabeza en una posición completamente imposible, como si se hubiera partido el cuello, pero el cuerpo seguía moviéndose buscando levantarse, y los vacíos ojos de la muerte no dejaban de buscarnos.

Parecía querer hacer algún tipo de ruido o hablar, pero en vez de lograr gesticular palabra alguna solo sonaba como gárgaras. Era como si no lograra sacar el suficiente aire por la garganta, como si tuviera atorado algún pedazo de carne o algo así.

Decidimos seguir bajando, o por lo menos lo decidí y continué llevando a Brittany de la mano, no hablaba, parecía estar en shock pero aún respondía a las acciones. Llegamos al 4 piso y no tuve necesidad de revisar los pasillos. Ya mientras bajábamos el olor a podredumbre suturaba mis sentidos, y me mareó inmediatamente.

Al observar con detenimiento casi todo el piso parecía un ser viviente. Las puertas de todas las habitaciones estaban abiertas, y habían por lo menos una docena o mas de esas cosas, comiéndose los restos de varias personas en el suelo.

Al final del pasillo que tenía de frente donde estaban los ascensores, 2 de Ellos se comían las entrañas de un cuerpo que yacía sentado contra la pared del fondo. Pude observar en una de sus manos una pistola y que ese sujeto había muerto de un disparo en su cabeza.

Tomé a Brittany, la vi directamente a los ojos, intentando de calmarla y sin hablar con señas le intenté de explicar para pasar y continuar bajando sin hacer ruido alguno, tal vez si no hacíamos ruido nos ignoraran.

Por lo menos eso pensaba, después de ver que la criatura que estaba en el mismo piso de nosotros, se había caído intentando de bajar las escaleras, podía significar que no tuvieran un pensamiento racional.

Pasamos en completo sigilo, evitamos a las criaturas de ese cuarto piso, con cierta facilidad, pero no duró mucho ya que la criatura que nos seguía de más arriba volvió a caer en ese momento de nuevo hasta el quinto piso en esta oportunidad.

Esta vez, las criaturas del 4º piso levantaron los rostros hacia arriba, dando a comprender que habían escuchado lo ocurrido, y como buscando de donde venía el sonido, mientras que Brittany en su desespero y miedo, gritó y empezó a bajar corriendo al tercer piso.

Maldije para mis adentros por aquel grito que ella había dado, puesto que entre eso y los pasos de carreras que estaba dando por las escaleras, atraería la atención de todas aquellas criaturas, y solo nos quedaría comenzar a correr.

Sin embargo no me quedaba hacer más nada, y sabía que mientras más bajara, más de esas cosas me encontraría en el camino, pero tenía que intentarlo y ver hasta donde podría llegar antes de sacar algún nuevo plan.

Pasamos por el tercer piso, Brittany continuó al segundo sin siquiera observar nada de lo que ocurría en este piso y yo tuve que hacer lo mismo para alcanzarla, y no dejarla sola en medio de todo el caos que se había desatado en el hotel.

La alcancé ya en el pasillo del segundo piso, un rápido vistazo me permitió ver que se había detenido porque había un grupo muy grande de esas cosas en las escaleras que bajaban al primer piso comiéndose a alguien más y ella se detuvo de golpe.

Cuando la sujete empezó a golpearme en el pecho del miedo, y tuve que sujetarla fuertemente y que me viera a la cara, el vernos a los ojos, nos calmó, poder ver el color en nuestros ojos era una especie de conexión especial que nos permitía saber que aún teníamos alma y no éramos partes de esas criaturas.

Las criaturas se levantaban del cuerpo que se comían, es como si les interesara más la carne caliente y fresca, que la que tenía un poco de tiempo enfriándose y comiéndosela.  A la izquierda, del mismo lado que la habitación presidencial, del sexto piso pude ver a 6 de esas cosas saliendo, de 3 de los cuartos que tenían puertas abiertas, el área del ascensor era una zona muerta, pues no sabíamos si estaban funcionando y habían 2 más de ellos que se levantaban, dejando de comer a una mujer que parecía tener un traje de personal de limpieza.

Al voltear a la izquierda observé que la mayoría de las habitaciones tenían las puertas cerradas, exceptuando por 2 de ellas. La del fondo era más grande que las otras, así que tome a Brittany por la muñeca y la jalé corriendo a esa habitación para revisarla.

Al pasar por el frente de la otra habitación que estaba abierta, nos salió uno de esos seres que atrapó a Bryttany por su otro brazo sorpresivamente. Ella pegó un grito, que me hizo reaccionar y lanzarle una patada, por lo que ella solo tuvo un ligero rasguño en el brazo, pero no había sido mordida ni sufriría por algo así.

Seguimos hasta el cuarto, y al voltear hacia dentro del mismo, desde donde estaba, no parecía haber ninguna criatura, por lo que sería más sencillo que pelear contra un grupo grande de ellos que venían a nuestras espaldas.

A ver, es necesario dar una pequeña explicación de estos cuartos ya que no son tan grandes como la Suite Presidencial pero son las Suites Ejecutivas por lo que tiene un poco de espacio. A penas ingresas en las habitaciones, (y a esta específicamente), al dar uno máximo dos pasos si eres de piernas cortas, tienes a tu izquierda la puerta del baño, pequeño pero cómodo.

Dando 2 pasos más tienes la habitación que se agranda un poco a la izquierda, dejando ya espacio para una mesa alta tipo bar, la cama matrimonial, y al fondo a la derecha un jacuzzi no tan amplio y grande como el de la Suite Presidencial pero sí lo suficientemente grande para estar dos personas cómodamente.

Dicho esto, pasé con Brittany en este cuarto, la coloqué contra la pared derecha evitando la puerta del baño mientras trancaba rápidamente nuestra puerta a nuestra espalda y pasando los seguros, de los cuales no dudaba que podían reventarlo si todas esas cosas se lo proponían.

Inmediatamente mi primera reacción fue voltear al baño, y pude ver una persona muerta en el piso, parecía ser una mujer de color, o por lo menos morena oscura, no tuve ni que acercarme a buscar sus signos vitales, puesto que me provocaron ganas de vomitar ver sus tripas sueltas por fuera de su cuerpos y su zona abdominal.

Había un fuerte olor a vómitos y pudrición que me imaginé que provenían de su estomago que estaba abierto y desperdigado a un lado del cuerpo. Intenté de cerrar la puerta pero parte de su cuerpo no permitía hacerlo.

No quise ni tocar el cuerpo, puesto que aún desconocía como se podía transmitir esa enfermedad tan horrible y no tenía intenciones de estar más propenso a enfermarme de lo que ya había estado respirando el mismo aire y estando en las mismas zonas que ellos.

Pasé al cuarto dejando el cuerpo ahí, mientras me sentaba en el colchón para aclarar mis ideas, pensar claramente que sería lo siguiente que haría y más aún como coño había llegado a verme involucrado en una batalla de este tipo.

Los hospitales y clínicas que mencionaron temprano en la noticia no estaban ni cerca de donde estábamos nosotros, el centro médico mas cercano que podíamos tener era el centro de asistencia de Rescarven en Las Mercedes…

Pero claro… era eso… En el Rescarven de seguro estaban también llevando a las personas que recibían ataques, mordidas, moretones y golpes defendiéndose de estos monstruos, y seguro también llevaron a alguien infectado.

Mientras yo divagaba en como podía haber llegado a esa posición, como podría ahora sacarnos de ella, Brittany se acercó al jacuzzi, que estaba lleno al tope, con el liquido de un color casi negro, y que no se movía siquiera.

Ella pasó su mano por el agua, volteo a verme con cara de miedo y casi rayando en la locura para decirme que parecía sangre y no agua. Cuando me voltee a verla y observé el liquido escurriéndose por su brazo, me asusté pensando que le había pasado algo. Ella me veía directo a los ojos, y yo no pude hacer nada…

No pude hacer nada con la sombra inmensa que se había levantado desde dentro del jacuzzi y se encontraba tras ella, lista para lanzarse a comer sobre ella, y yo en el otro extremo de la cama, viendo como todo ocurría lentamente y al mismo tiempo petrificado sin que mi cuerpo respondiera y las palabras no salieran de mi boca…

miércoles, 4 de enero de 2012

Capitulo 4 “SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” II “Sexo y placer en medio de la muerte…”

Capitulo 4

“SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” II

“Sexo y placer en medio de la muerte…”



Subimos a la Suite en el piso 6, mientras estábamos en el ascensor no podía permitirme dejar de ver sus hermosos ojos. Tenía una mirada que albergaba varios sentimientos, casi imposible para mi conocerlos todos, a mí me hacía sentir embriagado y hechizado. No podía aguantar las ganas que tenía de probar sus labios, suaves, y hermosos labios rosa ligeramente humedecidos, no se si por su propia boca o algún labial. Al llegar a la habitación ya habían llevado la botella y la habían dejado en un cubo con hielo y unos vasos. Una habitación muy grande, con una cama matrimonial como para unas 6 personas al mismo tiempo, un hermoso jacuzzi con una iluminación tenue muchos detalles que observar, pero no desde la puerta, pasamos mientras nos dábamos un suave beso, ahora que no teníamos la sensación de que nos observaban, su sabor, su textura, esos labios suaves y deliciosos rozando con mis labios mientras la punta de las lenguas jugaba suavemente una con la otra y se devolvían para morder y jugar solo con los labios.



Llegamos a la orilla de la cama donde me sentó de un empujón y me dijo que había tenido práctica de Tenis en la tarde, por lo que deseaba darse otro baño aparte del que se dio en la universidad.



Me dijo que para esta primera vez, quería darme un regalo y se fue con el bolso al baño, escuché la regadera, me quité los zapatos, me acerqué al jacuzzi, y abrí el agua caliente, deje que el jabón liquido para burbujas se escurriera por completo en el agua mientras me preguntaba si debía entrar al baño y acompañarla o quedarme esperando ese “regalo”, decidí comenzar a desvestirme, puse el televisor sin volumen para ver que pasaban, mientras escuchaba la regadera imaginándome el agua correr suavemente por su piel y su cuerpo, quitándome la ropa.



En casi todos los canales nacionales estaban pasando lo mismo, al parecer la noticia de los infectados en Caracas que habían llegado de los vuelos estaban causando mucho revuelo, pero yo no estaba para pensar en eso en ese momento, por lo que lo deje en un canal de música, escuche que ella había cerrado la regadera y le puse volumen, serví 2 vasos de Whisky a la roca y me metí en el jacuzzi dispuesto a relajarme.



Escuche la puerta del baño abrirse y cuando iba a voltear me dijo que cerrara los ojos, que no viera la sorpresa todavía, había comenzado una canción de reguetón en el canal, y me maldije por dejar eso encendido en vez de poner mi celular o algo diferente, solo podíamos escuchar esa música en las discotecas, tomados y jodiendo mientras bailábamos, pero así de manera común no nos gustaba para nada.



Absorto en mis pensamientos siento como la luz baja un poco por donde estoy, y me dice que puedo abrir los ojos, creía que la encontraría cerca de mí, a mi lado, o algo así. Para mi sorpresa estaba en la otra esquina del cuarto, donde había un tubo de Streptease que ni había volteado a ver cuando llegamos, tenía puesta una camiseta deportiva blanca muy pegada, a través de ella se notaba que no había secado completo su cuerpo, puesto que en la zona de sus pechos (entre otras áreas) estaba húmedo y pegado a su silueta de sirena, unos pechos perfectamente redondeados en un tamaño que no eran demasiado grandes pero si perfectos para su contextura del cuerpo, y los pezones duritos que se podían ver a través de la tela, era difícil levantar la mirada o bajarla para no delatarse.



Aproveché de bajar un poco la mirada, y observé que se había puesto la falda más corta que tiene, cuando los usa para jugar se la pone con unos shorts de licra debajo de los mismos, y la falda volaba y se meneaba a un ritmo muchísimo mas suave y lento que el de la música que sonaba en el televisor, ella me deleitaba suavemente con su menear y su cuerpo de hechicera moverse sensualmente, dominándome poco a poco con su danzar suave, y su excitante movimiento de caderas, sus movimientos parecían los de una princesa que nadie toca y que yo en ese momento deseaba sentir conmigo.



Observando mas detalladamente logre darme cuenta en mi asombro, (incrédulo asombro infantil), que no poseía ropa interior, cosa que entre la luz y el éxtasis de aquel momento no había caído en cuenta. Tome un trago suave del delicioso Whisky y al no haber ido nunca antes a un club nudista no sabía que hacer, si ir hasta donde estaba y acompañarla (aunque estaba desnudo y por eso no me provocaba), si lo hacía solo para divertirse, si podría tocarme o eso la molestaría… Aún peor, nunca me habían hecho un baile privado, o había estado con el nivel de lujo que me estaba dando esa noche con Brittany. Por un momento mis pensamientos parecieron volar, estaba en la habitación al mismo tiempo que no estaba en ella. Quería estrecharla conmigo, suavemente, sentir nuevamente sus labios y su boca rosar los míos y que me comiera lentamente. Apagar las luces, y abrir las cortinas para que entrara la luz de la luna y desnudarla poquito a poco, lo poco que tenía encima solo para explotar todo lo que estaba acumulándose dentro de mí.



Decidí apagar el televisor, cosa que ella agradeció y me sonrió, bajando suavemente las escaleras caminó al jacuzzi, mientras me observaba con deseos y una mirada de animal en celos. Yo aceleré el resto de mi vaso, y lo solté a un lado, cuando ella no entró directo sino que me rodeo en el jacuzzi, quede sorprendido hasta cierto punto, se agacho por detrás de mí, permitiéndome ver muy, pero muy de cerca esa parte tan intima con la que en más de una oportunidad había soñado, o intentaba de imaginarme como sería…



Hermosamente depilado, rosadito y mojado aún sin entrar en el jacuzzi conmigo. Me tomó suavemente la quijada para cerrar mi boca, me levantó la vista a sus ojos, y al ver esos hermosos ojos azules, junto con el baile y aquel olor de mujer que inundaba mi olfato, me dio un beso que sentí que me haría terminar sin más contacto que aquél…



Se sentó a la orilla y me tomó por el cabello… En aquel momento me convertí en un esclavo, en un simple títere, haciendo todo lo que ella deseaba y disfrutando del aguamiel de los Dioses que me regalaba…



Sin quitarse la falda ni la camiseta, me apartó después de lo que para mi fue un instante, pero que en total fueron 2 momentos divinos de jugos celestiales… Se metió en el agua y botó el whisky que le había preparado al calentarse y aguarse con el hielo descongelado.



Se sirvió un trago, y me dijo que necesitaba un respiro, porque entre el baile y el momento íntimo, aparte de las prácticas del día necesitaba un momento para poner su mente en lugar…



- Nunca había hecho algo así para nadie.

- ¿En serio?.

Le pregunté con un poco de curiosidad y al mismo tiempo sintiéndome importante.



- ¿Por qué habría de mentirte?... Y sin embargo, no se que me llevó a bailarte y darte este regalo tan especial, pero creo que el fin del mismo es para mí fácilmente comprensible y en especial disfrutable en este momento.

- ¿Y cual es ese fin?

- Es una combinación de varias cosas, he terminado de descifrar el verdadero valor de tu mirada por ejemplo…

- ¿El valor de mi mirada?.

Ahí mi mente se puso a divagar y sirviéndome otro trago de whisky, me tome un sorbo para poder aclarar mi mente y concentrarme en la conversación a pesar del “nivel” de excitación que tenía todavía

- Sí. Tu mirada es tu espejo a este mundo Lionell, y eso no lo puedes esconder, y menos a mí que me capturaste con ellos. Por ejemplo hoy cuando te encontré estaban con una combinación entre marrón oscuro y un verde oscuro…

- Es imposible que me los vieras, si es de noche…

Recuerdo que nos encontramos en plena avenida y ahí la iluminación no era tan buena que se diga.



- Las luces de los locales existen sabes, y fue sencillo notarlo porque cuando me viste y te sonreíste inmediatamente se comenzaron a aclarar, eso fue lo que me permitió ver de verdad que estaban oscuros.

- Aja… ¿y que tiene eso que ver?

- Si me dejas continuar te puedo explicar… Mientras caminábamos note que cuando me ibas contando las cosas tus ojos iban cambiando de color, se volvían a oscurecer cuando hablabas de tus problemas, de la universidad y esas cosas, pero al levantar la mirada a mí empezaban a aclararse nuevamente.



Luego cuando estábamos aquí abajo, tus ojos tomaron un brillo sumamente especial, se hicieron completamente verdes claro, podría decir que al nivel de claridad de mis ojos, y al verte acercar a mis labios me fue imposible aguantarme, tus ojos me hicieron derretir a tu beso y a tu encanto.



Cuando llegamos aquí y vi en esa esquina el tubo, se me despertó el morbo, y pensé que quería ver hasta donde podía hacerte llegar, buscar en esos hermosos ojos que tanto podrían mostrarme de tu alma si les daba un regalo y tome la decisión casi sin pensarlo más.

- Entonces decidiste darte un baño y salir así para mí… y ¿que viste? ¿Encontraste lo que querías?

- Mejor aún… al estar allá en el tubo al principio me estaba dando algo de pena y casi me cortó la inspiración, hasta que note que me observabas con completo detenimiento a todo el cuerpo y no a la cara, como me encanta y haces siempre, eres el único capaz de mantener tu mirada en mis ojos mientras hablamos…



Pero por fin veía que me deseabas más allá de unos ojos bonitos, y veías mi cuerpo entero para tu propia satisfacción. Me hiciste sentir deseada y eso me dio valor y deseos de ti. Aunque me habías demostrado que comprendías mis sentimientos y te gustaba mi forma de ser, pero creía que no te gustaba mi cuerpo.

- No me has respondido…

- Y tú andas muy entrometido sin dejarme terminar de contar…

- Esta bien, me quedo callado

- Observándote desde aquel rincón, tú mirada, tú deseo me hicieron perder cualquier pena que tuviera conmigo en ese momento, y ponerme a moverme y a bailar. Solo tenía que verte, y saber como deseabas tocar mi cuerpo, saborear el agua de mi piel y disfrutar de mí. Al apagar el televisor, lo agradecí por dentro…



Aproveche para tomar otro sorbo de mi trago, cosa que ella también hizo para tomar una pausa y poder continuar.



- Quería dejar de bailar, quería sentirte en mí, que en vez de saborear el vaso de alcohol, me tomaras a mí, y ya tenía mi interior demasiado caliente, demasiado húmedo, y creía que podría llegar ahí mismo de pie solo viéndote disfrutar lo que veías. Puedo haber tenido novios antes, pero ninguno nunca me había demostrado un nivel de amor y deseo como me lo muestras tú.



Me acerque caminando con el deseo de tomarte completo, enterito y poco a poco, sentirte dentro de mí, cuando me puse a tu lado tu mirada se perdió en mi cuerpo, por un momento creí que te habías ido a otro mundo hasta que levante tu rostro, y al ver tus ojos, me llegó el primer orgasmo, solo con ese beso…

- Entonces cuando yo… ¿Tu ya…?

- Si. Pero no se puede comparar a tu boca y todo tu ser. Tenías los ojos igual que los tienes ahorita… Verde claro, verde hermoso, provoca comértelos y al mismo tiempo no dejar de verlos nunca y permanecer al lado de unos ojos tan expresivos.

- Pero aún no me has tenido por completo “dentro de ti” como dices que lo deseabas je je je…



Eso lo dije pensando en como me había dejado, he inmediatamente me di cuenta que no duraría ni 2 minutos y sería un completo fracaso, por lo que me dio algo de miedo, y para ocultarlo me voltee a mi celular y lo puse a sonar en aleatorio.



- Eso ya lo voy a cambiar por completo… Esta noche eres completamente mío y haré todo lo que quiera, aunque ahorita estas en un nivel que tenemos que bajar… Para que después puedas disfrutar las siguientes batallas que nos faltan.



Se acercó hasta mí, quitándome el trago de la mano, tomo un sorbo, y me beso compartiendo el frío alcohol, que se calentó en segundo en nuestras bocas, mientras la sentía moverse cerca de mi parte intima sin llegar a entrar, sino más bien como un juego…



Se apartó, lo tomo en sus manos y me pidió que ahora yo me sentara al borde, abrió de nuevo el agua para enjuagarlo un poco del jabón que tenía sobre él, y me ha regalado el momento de placer más corto pero completo de mi vida entera, liberando todas las tensiones y como había temido, sin durar ni 2 minutos.



Después salió del agua, se enjuago un poco solo abajo, y dejo el resto de su precioso cuerpo enjabonado para disfrutarlo, mientras me cabalgaba a la orilla del jacuzzi y mis manos, muy suave y lentamente, exploraban su cuerpo de piel extra suave con el jabón, y nuestros labios se fusionaban suavemente en profundos besos.



Es difícil describir el placer que puede sentir un hombre en ese momento a menos que lo vivas en carne propia, sentir sus suaves pechos y sus pezones duros, como entras calientito, jugoso, con una piel tan hermosa y suave…



Pasamos a darnos un baño para quitarnos el jabón, ahí mismo en el jacuzzi dejando correr el agua y destapándolo para que se fuera el jabón, mientras nos besábamos y disfrutábamos del cuerpo de cada uno, y en mi celular que estaba aleatorio comenzó a sonar “With or Without you” de U2, lo cual me pareció perfecto para el momento romántico que estaba teniendo mientras la sentía a ella, continuando moviéndose al ritmo de la canción y excitándome más y más.



Pasamos al potro, y fue el momento de mi confesión explicándole que nunca lo había usado como tal, solo lo había visto. Ella tampoco, lo que nos llevo a una hora de sexo, placer, y risas mientras que inventábamos que haríamos y como lo haríamos sin saber exactamente cuales posiciones funcionarían y cuales no.



No seguiré describiendo más mi intimidad y mi momento de infidelidad, que tuve antes de este Apocalipsis, el momento más maravilloso de mi vida, el último momento de verdadera felicidad. Solo resumo que jugamos en la mesa, para comer el mayor y mas delicioso plato que nunca llegué a probar, la alfombra se baño con el whisky que dejamos correr por nuestros cuerpos, y nuestros sentidos explotaban una y otra vez de placer en cualquier posición que nos provocaba, disfrutábamos viéndonos en los diferentes espejos del cuarto, nos poníamos frente a uno, ella de espaldas a mí, mientras entraba y mis manos jugaban por su cuerpo frente al espejo, con su pecho, la mordía el cuello y la otra mano jugaba con su punto externo más sensible y “cli”mático, cuando alguno estaba sobre el otro podíamos vernos en el espejo del techo, o sacando la posición y el instinto más animal que se puede tener en esos momentos frente a ellos…



Casi al final ya nos fuimos a la cama y lo hicimos una última vez muy suavemente, lento, y despacio por todas las áreas posibles, incluso aquella que nunca ninguno de los dos había aprovechado nunca para este acto de amor, en todas las posiciones que se nos ocurrieron, nunca olvidare cuando su cuerpo se posó sobre mi, de espaldas, mientras su cabello acariciaba mi rostro y ella se movía lentamente dejando correr todos sus jugos en mis partes más intima, y su olor de mujer inundaba mis sentidos, o ella tumbada en la cama boca arriba, con las piernas entre nosotros como si estuviera sentada “en posición de loto”, fue un momento de invento, pero entre lo húmedo, y lo suave de todo, creo que estuvo entre las mas profundas y deliciosas de todas, ella llegó con contracciones tan fuertes que tuve que salir para no hacer lo mismo y poder continuar un rato más después. No importa que sea lo que vean en las películas para adultos, no importa cuantas veces lo hallan hecho, o con quienes lo hicieran en el pasado, presente o lo harán en el futuro, siempre lo mas importante es el amor y el deseo, porque en ese momento comprendimos que estábamos embriagados no solo de sexo y placer sino de un amor que ambos reprimíamos.



Todo a un ritmo muy lento por el agotamiento, no queríamos separarnos, hasta terminar nuevamente ya con la canción de “ONE” también de U2 por lo que el principio y el final fueron sencillamente perfectos.



Ese día descubrí muchas cosas, si una mujer lo desea puede llevarlo a uno a por lo menos unas 7 veces en una noche, (y ni siquiera en una noche, sino en unas horas), sino que ellas también pueden hacerse multi-orgásmicas, y señores, si en medio de todo este caos y Apocalipsis tienen una mujer que los quiera y los ame, que los consienta y les entregue el templo de su cuerpo, su corazón, y su vida en sus manos, no es solo complacerla en un momento, no es solamente ustedes complacer sus instintos, y echarse a dormir, aprendan de esa mujer, aprendan de sus expresiones, aprendan cada recoveco de su piel, explórenla suavemente si tienen tiempo y oportunidad, dejen que sus sentidos jueguen, disfruten el olor de esa mujer para despejar su mente de toda la pudrición del exterior, disfruten la suavidad de su piel para olvidar la dureza de las armas y las herramientas de trabajo, observen sus siluetas y su piel, a nosotros no nos importa si tienen un poquito de grasa, si tienen muchos pechos o una gran cadera, deléitense con esa vista, observen su belleza externa y verán que no existe más nada comparado en este mundo de muerte y polvo que pueda compararse a ella, abrácenla mientras entran en su cuerpo, apriétenla fuertemente, tomen su cabello y su cuello y júntense como un abrazo mientras lo hacen, y se sorprenderán con la música que sale de sus labios mientras la hacen suya, y en su momento de mayor éxtasis, bajen y prueben el manjar que los dioses nos regalan a través de ellas…



Luego de esa reflexión continúo diciendo que nos habíamos quedado dormidos ella sobre mí, en un abrazo profundo, y yo completamente dentro de ella. Seguramente solo por unas horas para mí, puesto que luego me desperté con unos golpes y gritos fuertes que no eran precisamente del televisor…

miércoles, 8 de diciembre de 2010

CAPITULO 0 “EL CADAVER DE LA NOVIA” (V) El sexo y la muerte se la llevan bien…

CAPITULO 0
“EL CADAVER DE LA NOVIA” (V)
El sexo y la muerte se la llevan bien…

     Esta parte es lo que nos explicó Santiago que le había ocurrido, y explico algunas cosas que no comprendíamos del porque de sus palabras… ¿Recuerdas que lo dejamos en el auto mientras nosotros subíamos?... bueno el siguiente relato es lo que ocurrió desde ese punto hasta que nos alcanzó, contado por el mismo Santiago.

     Desde el vehículo podía verlos a ustedes, como iban caminando al edificio mientras intentaba de identificar en cual de las habitaciones estarían haciendo la fiesta más grande… Por las ventanas se podían ver las sombras de las personas moviéndose en los pisos superiores… Lo más loco es que todo parecía una gran orgía… Una pareja besándose detrás de una cortina roja, otra cayendo al suelo… y era en unas pocas habitaciones… 3 o 4 creo recordar…

     Bueno, el verdadero punto fue que después de eso me centre mas en la atención de la pareja que estaba detrás del edificio Noroeste, Esos si que parecían estar teniendo acción de la buena y al aire libre…

     No quería irlos a molestar, pero entre la bebida, el momento y la curiosidad no pude detenerme. Camine lentamente a esa área del patio, ya los muchachos estaban pasando el umbral del edificio así que no notaron siquiera cuando me retire a ver la acción un poco mas de cerca. Un poco de porno gratis no haría mal a nadie…

     Al acercarme a la esquina pude escucharlos, y me puse detrás del muro, con la espalda pegada a la pared, y tome un trago más, mientras escuchaba a la pareja… Los gemidos de la chica me ponían a mil, gemidos suaves y casi ahogados como para no hacer mucha bulla y que no los escucharan, parecía haber un pequeño cuchicheo entre ellos, mientras podía ver claramente el movimiento en las piernas de él, que estaba sobre ella.

     Pero entre los sonidos hubo uno especifico que no me pareció del todo natural… era un sonido seco, como cuando uno esta comiendo con la boca abierta, me imagine que podía ser un mordisco en un pezón, pero nunca me imagine lo que vería…

     Me asome lentamente por la esquina, y pude observar que el sujeto que yo creía que estaba haciéndole el amor, ni siquiera había tenido la oportunidad de bajarse los pantalones por completos, y estaba completamente centrado en los pechos de la chica, mientras un segundo compañero, estaba un poco mas arriba como besándole la frente o la boca, no se… no podía verlo bien por el sujeto principal me tapaba esa parte de la acción.

     Decidí dar un paso más lateralmente y sabía  que me verían en cualquier momento, pero cuando iba a empezar a moverme vi al lado de la mano de la chica, que permanecía inmóvil, había un bate con un liquido espeso oscuro sobre él.

     Mi reacción fue inmediata: “Pero que coño es eso…” fue lo único que pude decir… El resto pasó tan rápido que es difícil describirlo. Esos tíos estaban comiéndose a la chica hombre… Ellos no estaban teniendo sexo, estaban practicando canibalismo, y canibalismo duro.

     El sujeto principal estaba comiéndose sus tripas con un gusto que casi me hace vomitar, al voltear a verme sus ojos brillantes se centraron en  mí como un animal que observaba a su presa. Mientras que el sujeto 2 apenas si levanto la cara para verme con el rostro lleno de sangre y una sonrisa falsa, que puso a prueba mis nervios al notar que era una sonrisa por la falta de los labios.

     Le estaba haciendo exactamente lo mismo a la chica, que en un último esfuerzo volteo a verme a la cara, y de sus labios pude leer fácilmente la frase: “mátame”. Cuando el sujeto 1 se empezaba a levantar para venir hacia mí no quise ni darle tiempo de reaccionar, le di un golpe con suficiente fuerza en el estomago para dejar sin aire a un jugador de futbol americano, y cayó un par de pasos atrás.

     Al sujeto 2, le hice lo mismo pero contra la cara, lo que lo hizo apartarse de aquella muchacha, de cabellos castaño y lágrimas de sangre en los ojos. Le faltaba parte del cachete derecho, y sus dientes eran visibles desde donde estaba.

     Cuando me le acerque alcanzó a decirme algo que me abrió los ojos ante lo que ocurría… “No dejes que te muerdan”… esa era la clave, y por eso ella pedía que la matara. En ese instante caí en cuenta inmediatamente que el sujeto que le había dado la patada para sacarle el aire ya estaba en pie caminando hacia mí. Muy rápidamente se recuperó, como si no le hubiera hecho nada la patada.

     El otro sujeto ya se empezaba a incorporar también, la mujer cerro sus ojos y mi vomito lleno sus intestinos al no poder controlar más, la imagen, la sangre, aquellos sujetos… y el alcohol, el precioso alcohol lo estaba botando y aún no me había ni emborrachado. Si lo se, soy un sujeto rudo de rascar, todo el camino tomando y aquí también pero esa situación, logró que si tenía una pizca de borrachera asomándose, se desapareciera.

     Tome el bate inmediatamente y con el mismo impulso que me levantaba con la adrenalina sustituyendo el alcohol en la sangre, giré para golpear al sujeto 1 en el rostro. Escuche como su cuello se partía, y sentí la presión en los brazos mientras lentamente giraba su cabeza con el golpe, casi podría describir como los músculos se fueron desgarrando, y como se siente saber que lo están haciendo ante un peligro que te puede matar. Pero no estudie medicina y lo que diga de eso puede sencillamente ser falso, o una descripción que ni los doctores podrían dar.

     El sujeto 1 calló con la cabeza girada 180 grados, es decir con la cabeza completamente volteada, su cuerpo callo boca abajo, pero su rostro seguía buscándome con sus ojos brillosos, y gimiendo con rabia, como un animal llamando a los demás de la manada. Algo se había roto pues no podía mover sino solo la cabeza, los ojos y la boca…

     El otro sujeto se acercaba ya peligrosamente, y el golpe del bate lo alcanzó verticalmente, hundiéndose un poco el cráneo mientras sus huesos  se rompían en un crujir espantoso.

     Sabía que posiblemente mis amigos, estarían en problemas si había más de esas cosas… De esos Zombies como en las películas nuevas de George Romero que había visto en el cine. Aunque no era posible estaba viviendo una pesadilla. Así que comencé a trotar hacia el edificio, y observe como los 2 sujetos que estaban sentados en la entrada norte, ya no se encontraban ahí, sino que estaban caminando hacia la parte de atrás del edificio donde yo me encontraba unos instantes antes. Seguro escucharon al otro gemir y gritar, por lo que caminaban en la dirección de los ruidos.

     Al alcanzar el frente del edificio, y voltear hacia arriba pude comprender mejor que no era una orgía lo que ocurría en las habitaciones como yo creía, sino que posiblemente estaban siendo atacadas algunas personas que aún quedaban con vida.
    
     Al entrar en el edificio, el olor a podredumbre me alcanzó inmediatamente, haciendo que otra gloriosa porción de alcohol, y chucherías a medio digerir se esparciera por el suelo de la planta baja. Escuche un golpe fuerte en la entrada y al voltear, pude ver que era un cuerpo que había caído de los pisos superiores. Solo rezaba porque no fuera uno de los muchachos, y empecé a subir por la escalera.

     No había llegado a la mitad de las mismas para el primer piso cuando un grupo de 3 de esas cosas, estaban comiéndose a alguien, al observar la ropa del caído, no la asocie inmediatamente con ninguno de los muchachos, por los que corrí con dirección a ellos, le batee la cabeza al zombie que tenía mas cerca abollando el bate de madera, y brinque por sobre la baranda para esquivar a los otros 2 zombies… Mis pies no se detenían, tenía tiempo sin hacer una carrera de esa manera.

     Ya en el primer piso, pude escuchar a Aníbal, gritando a los muchachos para que se movieran, así que corrí por el pasillo hasta la esquina donde  aplaste el cráneo de otra de esas cosas. De ahí, la carrera no paró hasta que estamos en esta habitación. Ahora tenemos a un ejercito de esas cosas en la puerta sin seguro ni manilla para cerrar, conteniéndolos con nuestro peso y las cosas que encontramos en la habitación, y así les pude explicar como conseguí el bate, y como me alegraba de que no les pasara nada…

     Aunque a uno ya lo habían mordido, teníamos que tomar una decisión y pronto…