miércoles, 23 de mayo de 2012

Capitulo 7 "Entrevista a la verdad" III Lagrimas de Felicidad

III

Lagrimas De Felicidad…



Lionell había salido de su habitación, comprobó gustosamente que no le faltaba ningún documento en digital ni en físico. Todos sus papeles se encontraban en orden, las libretas, los diarios, las anotaciones, las fotografías para recordar sus notas mentales… Todo le fue entregado intacto al parecer.



Caminaba por los pasillos del nivel de descanso, y se había instalado a tomarse una cerveza en la barra mientras veía a los soldados relajarse. No le costó mucho relajarse en la zona, el ambiente de alegría y tranquilidad ayudaba mucho, y también el encontrarse con unos pocos rostros familiares de la Libertad Americana XIII (LAXIII o LAXY como lo conocían los que vivían en ella), lo ayudó a entablar algo de conversación.



Le preguntaban mucho de sus años fuera de la base, y como había hecho para sobrevivir a tanto, algunos lo miraban con admiración, otros con desprecio al durar tanto y tener compañeros y familiares que cayeron tan rápido…



Pero en general se cuidaba mucho de cada palabra que decía, y por encima de todo siempre estaba pendiente de cualquier espacio de información extra que pudiera conseguir por debajo de mesa, sin parecer un reportero o algo así preguntando por todo y complaciendo a sus conocidos hasta donde consideraba seguro.



Se acercaba la hora de la reunión con la Dra. Garrido, así que se despedía de los pocos conocidos, y por lo menos estaba más tranquilo de tener gente con la que charlar y con la que ir conociendo a más personas en la base.



Se dirigió a su cuarto, y en el lavamanos dejó correr un poco el agua caliente, y luego la fría, lo que causó algo de vapor. Comenzó a tomar agua con sus manos, y a echarse en el rostro, en la cabeza y en la parte de atrás del cuello.



Como se había quedado en los pasillos, no le había dado tiempo de darse un baño completo para eliminarse todos los sobrantes del cabello de su cuerpo, el corte fue relativamente rápido, ya que fue puramente con maquina eléctrica, pero le había asentado estupendamente.



Cerró el grifo, y comenzó a secarse el rostro con una toalla, levantó la mirada y observó como el espejo se había empañado. Recordó esas viejas películas de terror, donde siempre en los espejos de los baños pasaba alguna escena donde el protagonista era asustado, atacado u observado desde el reflejo del espejo.



En esos momentos cuando veía esas escenas, siempre le parecían estúpidas, no podía comprender como la gente podía asustarse ante una situación semejante y tan típica de las películas de miedo. Sin embargo estando ahí parado frente al espejo empañado, y conociendo la realidad de los caminantes, sentía ese pequeño miedo, muy superficial pero existente, donde podía sentir su corazón latir, pensar que si eliminaba el vapor del espejo vería a su espalda a uno de Ellos, listo para morderlo en el cuello. Es la misma sensación que ese miedo de los niños, no quieren bajarse de la cama en las noches, porque una mano saldría debajo de ella y los tomaría por los tobillos.



Sin embargo eso no le impidió limpiar el espejo y observarse solo, con un nuevo corte de cabello, la piel de gallina y la adrenalina en su sangre circulando rápidamente lo que le puso la cara un poco roja. Terminó de secarse el cabello y se acercó a la cama, tomo su franela para colocársela, cuando le estaba tapando la vista pasando el cuello por su cabeza, escuchó un golpe fuerte proveniente de la entrada.



Saltó a la cama que sabía tenía enfrente sin ver todavía, se jaló la camisa y tomo su arma de la mesa que estaba a un lado rápidamente, volteó a la puerta apuntando y no vio a nadie en la misma.



Volvió a escuchar dos golpes fuertes contra la puerta, y en esta oportunidad escuchó la voz del soldado que lo llamaba:



Lionheart… Lionheart señor ¿está en su habitación? Se acerca la hora de la reunión con la Dra. Garrido y debo llevarlo hasta la sala donde tendrán la misma. Si está ahí por favor conteste ya que no lo he visto por los pasillos y me informaron que se había regresado a su habitación.



Lionheart respondió, ya con la adrenalina descendiendo, sabía que parte del susto había sido por el mismo miedo que había sentido delante del espejo, pero no podía demostrar miedo, y mucho menos sentirlo en un lugar que se sentía tan seguro como aquella isla.



Terminó de vestirse, y tomo lo que consideró necesario, su computador, un block de notas, el diario de Alex, las Notas del Infierno (como él mismo le había colocado), bolígrafos, grabadora… Y de esta manera partió para la reunión con un bolso de espalda.



Pasó por los pasillos, y observó que en esta oportunidad no lo llevaron al mismo ascensor donde había llegado desde la superficie, sino en a otro ascensor que estaba un poco más lejos en la misma dirección.



Tomaron un ascensor que no había visto aún, puesto que no se había arriesgado a irse muy lejos de su habitación para no perderse en las instalaciones, y frente al mismo había otro soldado esperándolos. Se dieron un saludo militar, y le ordenaron continuar con el sargento por la siguiente área.



Al abrirse las puertas observó que apenas a los lados de la salida del ascensor ya se encontraban 2 soldados armados y vigilantes, un pasillo muy iluminado, donde unos pocos pasos más adelante, había una pared con una puerta que se veía muy dura en el centro, y a los lados unos espacios huecos por donde salía 1 cañón de .50 en cada uno, y ametrállelas. Listos para proteger lo que saliera de ese ascensor que pudiera ser una amenaza.



Se preguntaba para que los cañones .50 si consideraba que en caso de un ataque, con las metralletas podría alcanzar para detener a las hordas que entraran por el ascensor, en especial siendo un perfecto “Cuello de Botella” filtrando a los caminantes que pudieran llegar y permitiendo la defensa.



Al detenerse frente a la puerta tuvieron que esperar que el ascensor cerrara y volviera a ascender, ya que la misma tenía un mecanismo que no permitía su apertura mientras el ascensor se encontrara abierto en el piso, por medidas de seguridad principalmente.



La puerta se abrió, y comenzaron a caminar por los pasillos. Aquí si pudo observar soldados armados en los pasillos, en las esquinas donde se podía doblar custodiando los caminos, y muchas de las salas tenían vidrios blindados, que permitían ver lo que ocurría dentro de las salas, se podían ver las salas de monitoreo militar y satelital, la sala de armamento, y salas repletas de lo que parecían científicos por las batas blancas, trabajando.



Se sentía extraño en un lugar así, era difícil creer que aún existieran bases así después del Apocalipsis. Pero lo estaba viendo con sus propios ojos por lo que no podía estar siendo engañado, a menos que lo volvieran a dormir antes de llegar a la cena y esta fuera un sueño o ilusión.



El resto del camino lo realizó sin inconvenientes, observando las cámaras de seguridad en las esquinas, el armamento que se mantenía en este nivel, en comparación al nivel de relajación, y como todo el mundo parecía estar trabajando en alguna cosa importante. Nadie le prestaba mayor atención más que unos pocos segundos de cruce entre las miradas…



Había llegado hasta unas puertas dobles, donde el soldado introdujo un código de seguridad a un lado y se apartó para que la puerta se abriera y permitir el paso de Lionell.



En su interior Observó una amplia sala, tenía varios monitores, y una mesa central grande con muchas sillas, parecía una sala de reuniones de personas del alto mando y ahí en la misma al final pudo ver que estaban 2 personas conversando, una de ellas estaba de pié y la reconoció inmediatamente. Era Atsuko y parecía estar molesta recogiendo unos papeles de la mesa mientras intentaba de dirigirle algunas palabras a la compañera que se encontraba sentada, y en este momento estaba de espaldas a la entrada principal.



Atsuko observo a Lionell y lo estudió completamente, con el corte de cabello se veía tan diferente a como lo había encontrado, más joven, mas serio, mas… más atractivo y sensual, pero no por ello alejaba la rabia y furia interna que tenía en aquel momento. Se le podía observar en los ojos que era así.



Lionell continuó caminando hacia la mesa, y se acercó por el mismo lado que se encontraba Atsuko, quería saludarla o algo, ya que no le había respondido antes cuando la había visto en los pasillos lo volvería a intentar en aquel momento.



Atsuko terminó de tomar los papeles, y no dijo palabra alguna a la otra persona con la que conversaba, posiblemente la Dra. Garrido, o eso esperaba Lionell, pero aún con la despedida la persona no se había volteado a verla al rostro.



Los pasos de Atsuko se escucharon claramente en la estancia, mientras se acercaba a Lionell lo veía con una combinación de desprecio y deseo, pero por sobre todo parecía estudiarlo por completo. Al pasar a su lado, el quiso saludarla de nuevo, pero solo consiguió una única pregunta de ella susurrada al oído y que lo dejó más desconcertado que antes, - ¿Quien eres realmente?



Ella continuó su camino, y él se quedó perplejo por aquella pregunta, la cual lo haría pensar y reflexionar mucho durante las próximas noches, pero que en aquél momento simplemente no sabía cómo responder.



Escucho una suave voz de mujer que lo llamaba, su idioma original era el ingles, pero se había adaptado bien al español, más se notaba su acento al intentar de expresarse con el acento típico de los Venezolanos, que aunque en cada zona del país se tiene una especie de acento especial, no importa a que parte del mundo viajara, siempre se le era reconocido por los de su propio país.



Se acercó a una silla, cerca de la interlocutora, colocó la lapto y notó inmediatamente el enchufe que se encontraba en sus pies, donde podría tomar la corriente y trabajar tranquilamente en durante la entrevista.



Nunca había visto a la Dra. Garrido en persona, siquiera cuando trabajaba para las IBR, y sabía su existencia, pero desconocía el nivel de conocimiento que ella podía poseer del virus que destruyo la población de la tierra en tan solo unos pocos meses. Algunos países más rápido que otros, pero todos cayeron a la final según los conocimientos que poseía.



Por la puerta de entrada observó a una mujer joven entrar, de piel morena clara, y una sonrisa singular, su ropa no era militar, sino que tenía ropa de una civil normal que disfruta en una paradisíaca playa del caribe. Su menear de cadera singular parecía el movimiento de una serpiente encantada, como las que había visto hace muchos años en alguna película o documental de Discovery Chanel, o History Chanel, solo le recordaba aquel movimiento, tan divino y particular que también poseen las latinas por naturaleza.



Ella traía una libreta en sus manos, no pudo observar que decía la cara de la misma exactamente, pero rápidamente pudo deducir que era en realidad un expediente. Ella se acerca a su asiento, y por un momento sintió un suave temblor en su piel, ella le dice en completo español que se llama Teresa, y él se presentó.



- No tiene que ser tan formal conmigo Sr. Lionell, - Le decía Teresa - solo es para que sepa que puede pedirme lo que quiera durante la cena y buscaré complacerlo todo lo posible.



- Y así lo haré… ¿Que traerán para cenar Teresa?



- Aún lo desconozco, pero tengo entendido que incluso buscaron a algún compatriota como yo para que pudiera prepararle comida de nuestra tierra. Debe ser importante para que busquen complacer gustos tan exquisitos, pero de seguro esta noche recordará nuestro país más que ninguna otra noche desde que todo esto comenzó…



- ¿Acaso eres de Venezuela? – Le preguntaba un poco intrigado – No noto que te cueste conversar con el idioma como a algunas personas o los extranjeros.



- Si soy un caramelo tropical de Venezuela, como usted, como el cocinero, y muchos en esta base. No se imagina la gran cantidad de personas que logramos salvarnos y estamos dando nuestras vidas para poder sobrevivir… Por ejemplo…



- Ya es suficiente Teresa, - La interrumpía la Dra. Garrido. – Puedes salir que necesito conversar un momento con el Lionheart a solas, por favor tráiganos aquella bebida que pedí exclusivamente para esta reunión, y al cocinero que los comensales ya estamos listos para cenar. – Su voz autoritaria daba a entender que ya estaba muy acostumbrada a dar ordenes a las personas a su alrededor. - Hemos hecho esperar mucho a nuestro invitado para la cena de esta noche y debe estar con mucha hambre actualmente.



- Como ordene señora. – dijo mientras bajaba la cabeza. – Inmediatamente le hago llegar la información al cocinero.



Teresa se retiraba de la sala, suavemente retiraba la mano del cuello de Lionheart, haciéndole un cariño suave, que le eriza los cabellos del cuello, mientras se va a la entrada con su lento y dulce menear de caderas.



La mirada de él regresaba a la mesa, mientras se sacudía un poco el cuello para quitarse esa sensación de cosquilleo bajo la piel que le había quedado. Demasiado tiempo sin estar cerca de una mujer que le prestara atención y en menos de 1 semana ya tenía 2 que lo empezaban a distraer…



Escuchó en ese momento a la Dra. Garrido conversar nuevamente, en voz alta, mientras leía el documento que le habían entregado.



- Señor Lionell Rodríguez, Alías Lionheart. Hombre blanco de casi 30 años de edad, nacido en Caracas capital de Venezuela, Estudiante de Periodismo en la UCV, estudios no culminados por el Apocalipsis. – Seguía sin voltearse, mientras que a él no le extrañaba lo que leía, puesto que era su expediente y le interesaba conocer la información que tenían de él. – Encontrado por un barco de carga petrolero Venezolano en alta mar, para caer en las Islas de las Filipinas a donde se dirigían.



Se mantuvo en estas islas durante 6 meses hasta que la misma cayó, y escapó con parte de los altos cargos, y la hija “del gobernador” de la isla cuando la misma cayó ante las hordas de zombies que llegaron sin aviso. Luego rescatado en tierra firme, informa que no sabe que pasó con el resto del grupo con el que salió de la isla, ya que se separaron apenas tocaron tierra firme, continuando solo con la hija del gobernador.



Fue llevado a la RCV Libertad Americana XIII y a su acompañante se le llevo a otro campamento donde las mujeres ayudaban en labores para la supervivencia. Estando en el campamento, se presume estuvo involucrado con la Teniente Elizabeth Snow. La cual informó de su potencial que no estaba siendo explotado, por su trabajo en los campos de comida.



Al principio demostró pocos avances y pobre manejo de las armas y el entrenamiento, no se le quiso dejar salir en misiones, y sin embargo logró alcanzar salir en una misión casi un año después de comenzar su entrenamiento, siendo una misión de rutina. En la misma demostró que su fuerte no estaba en los campos de entrenamiento, sino en el campo de batalla, cuando al caer el sargento que los acompañaba pasó por sobre los soldados que tenían más rango que usted y llevo al resto del pelotón a salvarse en 3 días sin comunicaciones donde los dábamos por muertos.



A partir de entonces fue tomado como nuevo francotirador, en los grupos de IBR, sus superiores siempre le consultaban de las estrategias y poco a poco fue ganando estatus sin tener rango, teniendo incluso soldados que preferían seguirlo a usted antes que a sus superiores.



Estuvo en un total de 260 misiones en tierras enemigas durante 5 años, lo que da un promedio de 1 misión por semana en tierra firme. Muchas de ellas con estadía en tierra durante varios días o semanas, con infiltración y guardaespaldas diplomático cuando se acercaba a las ciudades fortalezas existentes, donde personas no infectadas subsisten fuera de todas las políticas actuales y casi con recursos propios.



Sin embargo después de 5 años en servicio para el IBR, todas estas misiones, y haber sobrevivido durante 7 años al Apocalipsis que se disparó a finales de 2012, desapareció en acción sin dejar rastro alguno que se pudiera seguir. Parte de su grupo fue encontrado convertidos por las líneas enemigas, pero a usted y a Oasis no se les encontró.



Se le dio por Muertos en Acción (MA) al transcurrir 12 meses sin conseguir información de ustedes. Sin embargo 6 meses luego de esto, empiezan a aparecer en la red publicaciones de “alguien” que ha estado recabando información sobre lo ocurrido en un principio y que busca señalar a una persona, la naturaleza o Dios como el culpable del “fin de los días” de la raza humana.



Me estuvieron haciendo llegar esos informes y los teníamos en archivos por separado, pero nunca lo hubiéramos vinculado directamente con usted de no ser porque se identifico un tiempo después en sus propios escritos.



De ahí creo que no tengo que extenderme más puesto que necesitamos su información para completar este currículo Sargento.



El asiento de la Dra. Garrido se volteaba hacia la mesa, su mano blanca y suave dejaba la carpeta sobre la mesa, dejando que se salieran y regaran algunos de los papeles que estaban dentro de ella.



Su cabello, al parecer catira natural, se encontraba sujeto en una cola de caballo, y los lentes que tenía puestos le daban un aire de ejecutiva por sobre todo, un pequeño escote que no mostraba nada más allá de lo necesario, pero lo suficiente para dejar la mente volar…



Sin embargo lo que atrapó a Lionheart en aquel momento fue nuevamente su máxima debilidad ante las mujeres… Sus ojos, debajo de los lentes se podía ver sus hermosos ojos azules claros, que al concentrarse ellos pudo verlos, al igual que aquellos hermosos ojos de Brittany hace 10 años…



Tuvo que contener con toda su fuerza de voluntad una lagrima que se asomó a sus ojos, bajó la mirada al equipo para disimular, muy mal disimulado en realidad, mientras por su mente pasaba fugazmente aquella última noche en el hotel, pudo ver aquellos ojos azules bailándole en el tubo, pudo recordar el dulce sabor de sus jugos cuando la tomó para sí en el jacuzzi, cuando fueron hasta el orgasmo mas delicioso en las suaves sabanas de una habitación de hotel…



- Se encuentra bien Lionheart… Parece como si hubiera visto un fantasma o algo que le recordara un momento muy malo…



- Estoy bien, solo necesito un trago, creo que se me quedó algo en la garganta y necesito pasarlo. – Decía para esconder de esta manera el tono de su voz – Si pueden ofrecerme agua o algo por favor…



- Tranquilo, aquí ya esta Teresa, y trajo un trago especial para esta cena, un Vino Tinto cosecha del 2001, muchos años antes de que todo se fuera al infierno.



Efectivamente Teresa ya casi estaba detrás de él, con la botella y unas copas que puso rápidamente en mesa, llenó una y se la dio mientras le daba unas suaves palmadas en la espalda como consolándolo mientras tomaba su trago de vino.



Luego se acercó a la Dra. Garrido y le sirvió en la otra copa vino. Se acercó al oído de la Dra. susurrándole algo que Lionheart no pudo escuchar, se levantó y procedió a retirarse nuevamente. No sin antes darle una nueva sonrisa a él y retirarse de la instancia.



- Me han informado que en un momento traen la cena… Esperemos a comer un poco y que la sirvan antes de que comencemos la conversación, puesto que esto no lo veo tanto como una entrevista, sino que me gustaría verlo más como una conversación entre nosotros para ponernos al día.



- Me parece perfecto, porque en realidad tengo hambre y tengo mucho tiempo que no como una buena cena, sobreviviendo de latas, alimentos mal cosechados, y pocos animales que he podido capturar… - Pensó por un momento lo que acababa de decir y reflexionó… - Digo, para poder vivir, la cacería, no quería incomodarla antes de la comida…



- Tranquilo… - Le respondió la Dra. – No veo mucha diferencia entre la cacería que tienen que realizar los que sobreviven en tierras enemigas, y lo que comemos aquí en mesa que es criado. Igual es carne, y recuerde que soy Doctora por lo que no me molesta mucho esos temas que a otros les puede aflojar el estomago y quitar el apetito.



- Pero usted es Doctora celular, o molecular o biología… Algo así según lo que pude comprender del diario de Alex ¿o me equivoco?...



En ese instante entraron varias personas con unos carritos y varios platos de comida tapados para que no se pudieran ver. Pudo ver como Teresa cortaba un trozo de pan, y los olores que entraban en la habitación le hicieron volar instantáneamente al pasado.



Los había reconocido casi inmediatamente, un delicioso Pan de Jamón típico de la época navideña en su país, época que estaría muy cerca de la actualidad si el mundo siguiera siendo mundo.



Para quien no sea de Venezuela sería difícil comprender, la tradición y los momentos íntimos y únicos que se viven en ese país en esta época. Comprender como los miembros principales de la familia se unían en estas fechas para preparar juntos los platos principales de las cenas.



El “Pan de Jamón” es un pan que se hacía en ese país relleno principalmente de jamón como su propio nombre indica, pero adicional al mismo, dependiendo de en que lugar del país se preparara ya que cada región variaba ligeramente, también era sazonado con pasas, aceitunas verdes y tocineta.



Este no era más que un acompañante, para los platos principales… Esos deliciosos platos que le hacen agua a cualquiera que aún sobreviva de ese país y son sencillamente exquisitos, esta primeramente “La Hallaca”.



“La Hallaca” es un cuerpo de masa de maíz, relleno con diferentes ingredientes que los más comunes son cochino, pollo, aceitunas, alcaparras, cebolla y otros… Luego viene la “Ensalada de Gallina” que era una ensalada fría principalmente con papas, zanahorias, pollo y mayonesa con algunos aderezos extras de cada familia.



Por último estaba el Pernil, muchos hogares acostumbraban a comprar una pieza grande de Pernil, rellenarlo y sazonarlo al gusto personal para ser horneado y disfrutado en la mesa durante la cena. Algunas personas también acompañaban esta cena con trozos de queso amarillo y jamón ahumado.



La combinación de todos estos olores, de estos sabores que danzaban en el aire y que Lionheart no disfrutaba desde hace 10 años, le trajo recuerdos de los mejores años de su vida, de su vida, su madre, su hermano, sus amigos de la infancia, los regalos, las fiestas, y la vida feliz de esa época… Vida que no regresaría…



Aunque intentó con todas sus fuerzas de aguantar las lagrimas, aquel momento, aunque no poseía ese instante mágico que había perdido con el Apocalipsis, le hizo sentirse feliz una vez más al poder disfrutar de esas pequeñas cosas que se tenían y no se conocía hasta que fueron perdidas en el tiempo…



Lionheart lloró por un momento, pero por primera vez en años no de dolor… Solo se desahogó con Lágrimas de Felicidad.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Capitulo 7 "Entrevista a la verdad" II Despertando En La Oscuridad

II

Despertando En La Oscuridad…



Una suave luz azul de bombillos ahorradores iluminaba la habitación, sus ojos poco a poco acostumbrándose de nuevo a la luz después de un sueño profundo y relajante. Se sentía un poco desorientado, no estaba seguro de donde se encontraba, pero por lo menos sabía que estaba vivo.



Por un momento se quedó ahí tendido, observando uno de los bombillos del techo, las paredes de concreto pintadas de blanco para maximizar y aprovechar la poca luz que se reflejaba en la habitación. Por alguna razón no sentía miedo, su mente buscaba recordar que había pasado…



Recordaba el ataque de los Licans, como tuvieron que retroceder, como perdieron a valientes hombres en el camino, recordaba escuchar a Ciclope informar por donde se acercaban las criaturas, a Deadpool disparar y matarlos sin contemplación, a Cat despedazando los que se les acercaron demasiado sobre el SS, y cómo escapaban de aquel infierno por muy poco…



Recordaba estar en el SS, y haber escrito en el blog una pequeña actualización de lo que le estaba pasando, pero al publicarlo también recordaba un piquete en el cuello, y que le dio mucho sueño casi al instante, mientras aterrizaban en una isla.



No… Recordaba que no habían aterrizado, que habían vuelto a despegar sin tocar tierra, pero no sabía si fue por un ataque recibido, o por alguna otra razón. Pero ahora despertaba en una habitación blanca, el techo blanco y la luz iluminando tenuemente todo, como esperando que sencillamente despertara.



No escuchaba el típico pitido de las habitaciones de hospital midiendo los latidos del corazón, por lo que sus esperanzas de que todo fuera una pesadilla o estuviera saliendo de un coma se volvieron a desvanecer…



Siempre le gustaba pensar, que lo que había vivido en aquel hotel de Caracas era solo parte de su imaginación, y que el hotel no estaba invadido por zombies, sino que el hotel estaba era quemándose o algo, y él había saltado por la ventana causándole un coma, y los últimos años de su vida no eran más que un mal sueño mientras que el coma pasaba, y los zombies no eran más que la representación de sus miedos intentándolo de atrapar siempre.



Pero siempre despertaba, siempre tenía esperanzas vanas, y siempre volvía a la realidad de su vida, y la de las personas que habían logrado sobrevivir a aquellos primeros años.



Se levantó de la cama, y observó que tenía varios lujos en la habitación, tenía una computadora que se encontraba apagada, una puerta abierta le mostraba el baño, un teléfono seguramente para comunicarse dentro de las mismas instalaciones en las que se encontraba, un escritorio con cuadernos, una biblioteca con varios libros en español y en una esquina se encontraba una nevera pequeña ejecutiva. Al revisarla encontró agua, jugos y 2 cervezas para beber, al tiempo que estaban unos bocadillos y frutas para picar. Sobre la nevera tenía una nota de computadora que decía: “Sírvase lo que desee, pero no se beba las cervezas tan pronto, comience con los jugos y el agua para hidratarse primero. Dra. G.”



Aún así, el había estado en varias bases de operaciones anteriormente, y en ninguna había visto el nivel de “lujos” que se podían observar en esta habitación. Decidió tomar una naranja y un vaso de agua. Los sirvió sobre un plato que se encontraba sobre la nevera, sentía la boca seca, pero sabía que no podía tomarse toda el agua de golpe o le caería pesado, desconocía cuanto tiempo había estado dormido.



Se acercó al computador y lo encendió, mientras le quitaba la concha a la naranja y bebía poco a poco del agua que se había servido. La computadora solicitó usuario y contraseña. Él no sabía con que usuario y contraseña estaba esa maquina así que se levantó para acercarse a la mesa y no bañarlo todo del delicioso jugo que estaba soltando la fruta en aquél momento.



En la mesa de la computadora cuando se levantaba leyó otra nota: “Su nombre y su apellido son los usuarios, la contraseña por el momento es su alias, pero una vez ingrese el sistema le pedirá inmediatamente que la cambie por una nueva por medidas de seguridad. Dra. G”



Nuevamente se sentó, ingreso los datos que decía la nota y efectivamente había entrado en el computador solicitándole una nueva contraseña, la cambió por una de su mayor agrado, y comenzó a revisar que programas tenía en la maquina, el acceso a Internet no estaba restringido. El tiempo entre su publicación en el blog y la hora que mostraba el computador databan del mismo día, solo que había dormido todo el día por los sedantes.



Estaba limpia comparado a su computador, se preguntaba como haría para recuperar aquella información sin levantar sospechas, pero esperaba que Atsuko pudiera ayudarlo con aquella tarea. – Atsuko… ¿Estará en estas mismas instalaciones? ¿O se la llevarían a otra isla? Y ¿a que hora tocará la entrevista con la Dra. Garrido?... son muchas las preguntas y pocas mis respuestas que puedo darme, debo ir a verificar en la puerta si está alguien, ya que no conozco los números de teléfono para las comunicaciones ni nada de esta base…



Mientras pensaba un poco sobre los próximos pasos, en la parte inferior derecha de la pantalla se mostró que había llegado un correo nuevo al Outlook, cuando le dio doble clic para leerlo, observó que era de la Dra. Garrido.



Buenas Noches Señor Lionell…



Dentro de poco estará usted despertándose si no lo ha hecho ya en este momento. Disculpe que lo pusiéramos a dormir antes de traerlo a las instalaciones, pero es por medidas de seguridad con todo el personal que ingresa nuevo en las mismas. Esperamos que pueda comprender las razones de estas medidas preventivas y si no, me lo puede hacer llegar en la entrevista que tendremos en persona.



Mientras tanto, siéntase libre de solicitar lo que desee y le sea de su agrado. Podrá encontrar provisiones en la nevera y líquidos, dentro del baño encontrará varias mudas de ropa, para que pueda darse un baño y cambiarse. Le recomiendo una vestimenta semiformal para la cena que tendremos el día de hoy. Yo estaré esperando su despertar y su respuesta una vez se levante para organizar una hora de comida.



Si desea comer algo extra antes de la cena, en el teléfono marque la extensión 300 y podrá solicitar algo de alimento, aunque recomiendo no comer mucho antes de vernos tranquilamente ya que será una cena privada para charlar. Cuando esté listo, también puede comunicarse directamente conmigo a la extensión 101 que está configurada en su teléfono de la habitación para comunicación directa.



Quisiera en todo caso, solicitarle que no converse mucho con el personal de la base, hasta que usted y yo hablemos primero, algunos temas pueden resultar un tanto delicados y no pueden ser escuchados por todos los oídos si logra comprenderme.



En todo caso, siempre será libre de realizar lo que desee, y buscaremos que se cumpla lo que necesite, siempre y cuando este en nuestro alcance ofrecérselo. Por los momentos me despido y espero una pronta respuesta en cuanto lea este correo.



P.D.: Sus cosas ya vienen en camino, deben estar llegando a las 2050 Horas locales. En cuanto lleguen se las haremos llegar inmediatamente sin espera, o si esta despierto puede usted mismo subir a la superficie a buscarlas en el SS que lo trae…



Atentamente, Dra. Garrido.



Verificando la hora en el computador ya eran las 2020 horas, (En sistema de 12 horas serían las 8:20 PM), así que procedió a escribir rápidamente un correo de respuesta:



Buenas noches Dra. Garrido.



Por medio de la presente le hago constar que ya me encuentro despierto en la habitación, y procederé a movilizarme para poder recoger mis cosas a las 2050 Horas cuando lleguen a la superficie.



Así como fueron tan amables de dormirme durante el trayecto sin avisar, (a lo cual no me hubiera negado de haberlo solicitado), quisiera que se respetara y se cuidaran mis objetos que vienen en el SS.



Yo mismo buscaré subir a la superficie y recogerlo. Una vez lo tenga en mi poder, regresaré a esta habitación y esperaré la información para la cena. Sírvase de elegir la hora que considere más conveniente en las agendas correspondientes, ya que la mía esta casi totalmente vacía hasta la cena que tendremos.



Sin más a que hacer referencia se despide muy cordialmente.



Srg. Lionell Rodríguez.





No sabía si firmar de esa manera o no, pero ya no tenía tiempo de ponerse a pensar en esas cosas. Le dio a enviar al correo, y se fue corriendo al baño a darse una ducha rápida.



Se sorprendió de obtener una deliciosa ducha de agua caliente, como no se había dado en muchos años, incluso cuando estaba en su otro asentamiento, donde pertenecía a las fuerzas de la IBR, no había tenido el privilegio de poderse dar un baño con agua caliente.



El agua corría por su cuerpo, algunos moretones, y marcas marcaban los músculos, después de tantos años de batallas, caídas y golpes para salvarse una y otra vez de los zombies que interrumpían su camino a cada lugar que quería llegar.



Salió de la ducha desnudo, no se había llevado la toalla a algún lugar cercano, mojando un poco el suelo y dejando que el agua se le escurriera. Se comenzó a vestir mientras verificaba la hora en el computador. Le quedaba algunos minutos y entonces cayó en cuenta que no sabía como iba a llegar a buscar sus cosas en la superficie, y menos aún a cuantos metros de profundidad se encontrará como para tardarse en llegar a la superficie.



Sin conocer estos detalles sabía que posiblemente se perdería. Terminó de vestirse y ya estaba pasado unos minutos, se medio peino su cabello largo, que apenas si se lo podía medio mantener cortándoselo él mismo cuando tenía algún tiempo de descanso. Siempre adoró la maquina de afeitar de baterías que había encontrado en una oportunidad durante una excursión y se había quedado para su uso personal. Pero tenía meses que no encontraba baterías y el cabello ya le estaba molestando en el calor de la zona.



Abrió la puerta mientras se pasaba la mano por el cabello para medio acomodarlo, intentó de ver si alguien lo podría guiar a la salida, y encontró un soldado a un lado de la misma.



Este al verlo le informó que había sido enviado bajo las ordenes de la Dra. Garrido para guiarlo a la superficie en búsqueda de sus cosas, y se dio la vuelta para comenzar a caminar mientras le informaba que lo siguiera.



Lionheart comenzó a seguir a aquel muchacho, estaba asombrado ante el lugar en el que se encontraba, todas las paredes de concreto, cada cierta distancia (calculó unos 80 - 100 metros), se encontraban en las paredes sistemas de mangueras contra incendios, hachas, y vitrinas con armamento y balas también.



Al observar esto, detalló más al soldado, descubriendo que no poseía armamento encima en aquel momento, lo que le dio cierta sensación de inseguridad, y al mismo tiempo tranquilidad de que difícilmente podrían estar en peligro en ese nivel. No le extrañó lo de las vitrinas con pistolas, Palas Hachas, balas, y botiquines de primeros auxilios, en caso de algún brote que pasara por alto.



El soldado no decía nada y se le veía concentrado en el camino, mientras Lionheart pudo observar mucho movimiento en las instalaciones por donde lo llevaban, algunos soldados pasaban sonriendo, hablando entre ellos, y de manera general relajados.



Según le parecía este era el nivel para el descanso, donde se encontraban las habitaciones de los soldados, y pudo ver algunas salas de “recreación”, donde a vista rápida pudo ver mesas de billar, juegos de dardos y mesas donde jugaban cartas.



Le parecía como un mundo diferente, un mundo aparte, como si el Apocalipsis no existiera, y posiblemente era la función principal de aquél piso, que los soldados que vivían los horrores del Apocalipsis cada vez que salían en alguna misión, pudieran relajarse y olvidar momentáneamente el mundo en el que vivían.



Llego con el soldado a un lado de una puerta que parecía de ascensor, el soldado presionó un botón y se dispuso a esperar, mientras Lionheart observaba a las personas andando por los pasillos, y se les quedaban viendo con cara de tristeza, como si aquellas puertas fueran para ellos, las Puertas del Infierno.



Cuando el ascensor llegó, unos soldados se bajaron del ascensor con una cara sonriente, - Definitivamente el simple hecho de poner un pie en este nivel ya pone a los soldados mas alegres, este debe ser casi un paraíso para ellos, sin importar el nivel de horrores de la superficie y de las ciudades que aún están sitiadas por los zombies… - pensaba Lionell mientras ingresaba en el ascensor.



Al llegar a la superficie era otra la realidad que se podía vivir, ya por el simple hecho de estar en ese lugar, los rostros de los presentes era más sombrío, aunque se trataba de una base de operaciones en una isla, siempre se mantenía la guardia.



Comenzó a caminar de nuevo con el soldado guiándolo, lo primero que hicieron fue llevarlo al área de armería, y le entregaron una pistola 9mm con dos cargadores extra, y uno más dentro del arma.



No se sorprendió, pero si le pareció que para ser una base de operaciones se mantenían muchos niveles de seguridad, como si siempre esperaran un ataque a todo el equipo. Entonces cayó en cuenta que en caso de un brote, algún ataque zombie o alguna situación extrema, el nivel de descanso de donde provenía solo podría contar con las armas de emergencia que estaban en las paredes, puesto que aquí arriba estaba la armería principal según podía observar.



Había un helicóptero SS entrando en uno de los hangares externos, y no había podido observar si era el equipo Ares quien le había traído sus cosas, estaba muy interesado en verlos, y le preguntó al soldado por los mismos, a lo cual sencillamente respondió: “No estoy autorizado para responder esas preguntas Señor. Su equipo esta siendo verificado y le será entregado en un momento…” lo que no le pareció nada extraño a Lionell.



Al cabo de un momento se le acercó un muchacho con un bolso grande entregándoselo a Lionell directamente, sin preguntar y sin mayores contratiempos. Cuando Lionell lo tomó le agradeció, el soldado solo hizo su saludo correspondiente, aunque en su mirada y su boca se vislumbraba una muesca de risa que quería asomarse, pero logró contenerse.



Le había parecido extraño, y más aún cuando no había visto nunca antes a dicho soldado, pero no comprendía el motivo de la risa o burla que el soldado había intentado de ocultar.



Se dio la vuelta, y entregó de nuevo el arma, fueron contadas las balas y se le permitió de nuevo el ingreso a las instalaciones. Seguía sin conocer en que piso se encontraba, ya que para accionar el ascensor el soldado solo ingresaba un código, que bien podría ser el código para usarlo, o el código con el que se conocía el piso al que se dirigía el ascensor.



No tuvo mayores contratiempos, las caras alegres, las celebraciones y las demostraciones de alegrías continuaban normales en el nivel de descanso donde se estaba alojando por el momento.



Sin embargo por un momento observó a Atsuko venir en la dirección de la que él venía. Sonrió y levantó la mano, la llamó por su nombre, pero ella no se inmutó ni a darle un saludo, ni dirigirle la palabra.



Pasó de largo, su rostro era de una preocupación alta y molestia que se desprendía a flor de piel. Sus ojos le habían parecido que hubieran estado encendidos en fuego, llevaba una carpeta con algunos papeles. Se le desapareció de la vista entre los soldados unos pasos más allá.



Continuó un poco desconcertado a su habitación temporal. Al llegar a la puerta, el soldado se comunicó de nuevo con él.



Aquí se encuentra de nuevo en su habitación, si desea en algún momento volver a la superficie ya conoce el camino, no es muy complicado desde esta habitación, su código para moverse por la base le será informada en algún momento, pero si desea moverse a cualquier otra sección diferente solo debe comunicarse por la extensión de su habitación. Si no marca ningún numero al cabo de unos segundos un operador le preguntará a quien quiere llamar o que necesita. No le recomiendo que salga solo a áreas que desconozca, esta base es muy grande y es fácil perderse, (a mi me paso en varias oportunidades y por eso actualmente tengo asignado ayudarlo, para seguir aprendiéndome bien el lugar) – le susurró bajo a Lionell – Mientras tanto que disfrute de su estadía, yo estaré sumamente cerca de la puerta pues tengo entendido que tiene una entrevista con la Dra. Por lo que deberé de llevarlo cuando la misma se efectúe.



Que pueda descansar un buen rato señor…



Sin dejar que Lionell le preguntara más nada, el soldado saludó y se retiró de nuevo. Igual quería revisar que todas sus cosas estuvieran en el lugar, que no se quedaran con nada del material que tenía recolectado y que todo estuviera bien.



Entró en la habitación, cerró la puerta y vació el contenido del bolso completo sobre la cama. A simple vista parecía estar todo, sus cuadernos de anotaciones, su lapto portátil, las hojas sueltas, los diarios y notas recolectadas, las fotografías…



Se apresuró en encender la lapto, solo para verificar que estaba sin baterías. Dando un poco de memoria, recordaba que la había dejado encendida en la habitación cuando se durmió con Atsuko, y estaba desenchufada, por lo que existían altas posibilidades de que no pudieran revisar nada del equipo, o que ya le hubieran sacado la información antes de entregárselo. Aunque no calculaba que la batería durara lo suficiente para algo así; - y de haberla enchufado hubiera tomado algo de batería, por lo que es casi imposible que la encendieran en el camino si estaba en modo hibernación por falta de batería.



Se regresó al bolso en búsqueda del enchufe del equipo, para así poderlo encender y verificar los archivos, así como también buscar en su base de datos personal, la lista de los archivos que debía tener en físico y que ninguno se le pasara por alto, no fuera que se lo sustrajeran y no lo notara.



Mientras removía las cosas buscando el enchufe cayó al piso una prenda de vestir de color vinotinto, no le prestó atención, pero en la vista periférica parecía un pañuelo con sangre, por lo que volteó a verlo alarmado, ya que no recordaba haberse cortado ni nada así para tener algo de ropa llena de sangre.



Al tomarlo en sus manos, pudo ver que no era un pañuelo, y tampoco estaba bañado en sangre, era un hilo de Atsuko color vinotinto, seguramente se había quedado en la habitación cuando estuvieron juntos, empezó a recordar lo divino de aquella noche y decidió guardarlo para entregárselo después…



Encontró el enchufe del equipo y fue a conectarlo a una toma de corriente, encontró una toma disponible en el regulador donde estaba conectada la PC de mesa, encendió el equipo y esperó que cargara el sistema operativo y las aplicaciones…



Mientras esto pasaba jugaba con el hilo en su mano, y un correo llegó en el CPU principal.



Srg. Rodríguez…



Sirva la presente para invitarlo formalmente a una entrevista a las 2330 horas del día de hoy. Disculpe si la hora es un poco tarde, pero se me presentó actualmente una situación que estoy atendiendo, y una vez la finalice estaré con usted.



En todo caso si termino antes lo mandaré a buscar, sino, le solicita al soldado que lo acompañó hoy a buscar sus cosas que lo traiga hasta la sala de reuniones, donde realizaremos esta cena – entrevista.



Siéntase libre de traer cualquiera de los equipos que posee para la entrevista, la lapto, la grabadora, un cuaderno, lo que se sienta más cómodo. También me informaron que le agregaron unas baterías para la maquina de afeitar que posee, en caso que quiera usarla, sino también tenemos un servicio en el mismo nivel donde se encuentra para cortarle el cabello y se adapte a estar de nuevo entre compañeros soldados.



Quedo de usted…



P.D. Tengo entendido por mi personal que le gusta el “vino tinto”, pero no se si podré complacer todos sus gustos, en especial cuando esta reunión será sumamente formal y no creo que usted sea el tipo de persona que se queje por lo que va a beber durante la cena...



Por un momento pensó tranquilamente en irse a cortar el cabello, podría aprovechar para conocer el piso un poco más en profundidad y en el pasado las barberías era un excelente lugar para uno enterarse de las noticias nuevas y las cosas que pasaban, tal vez ahí conseguiría más información que con el soldado de la puerta.



La lapto terminó de arrancar saliendo de la hibernación, he ingresaba en la misma para revisar sus archivos y sus datos, cuando puso el hilo en un lado y lo observó mas detalladamente…



Pero este hilo es… ¬- Había comprendido porqué el amago de sonrisa del soldado en modo de burla, y de las palabras de la Doctora Garrido al final de su correo - Ja ja ja ja… Es todo una broma del personal, por tener un hilo de Atsuko en mi bolso y mi cuarto.



Se había echado a reír como no lo hacía en mucho tiempo, y se puso a revisar sus archivos y comprobar las cosas, antes de irse a cortar el cabello y ver que más podía conseguir antes de la entrevista…

miércoles, 9 de mayo de 2012

CAPÍTULO 7 "Entrevista a la Verdad" I Reporte De Situación…


CAPÍTULO 7 Entrevista a la verdad

I

Reporte De Situación…


Una vez que Lionell había realizado el envío de la información, y había montado la data en su blog de Internet, para mantener a todas las personas del mundo con la información “lo más actualizada posible”, uno de los soldados le había inyectado sin su consentimiento un sedante que lo puso a dormir.

Lo último que llegó a ver es que la SS en la que viajaba solo hacía un amago de aterrizaje, y volvía a emprender el vuelo mientras su mirada se borraba, y el cielo se oscurecía ante sus ojos.

Atsuko permanecía junto a él, y verificaba que no se golpeara con los movimientos del SS en el aire. Ella sabía que lo sedarían, pero tenía ordenes de no informárselo, ya que la isla a la que se dirigían como base no podía ser revelada a ninguna persona que no pertenezca a la misma.

La seguridad de la UNCA estaba basada en aquello. Aunque no existía una gran amplitud de islas que pudieran servir de base para las fuerzas armadas, y el nuevo gobierno, mientras se mantuviera así se evitaba un enfrentamiento directo con otras naciones que quisieran tomar el control de este continente.

Mientras estaban en mar abierto viajando a su punto final del viaje, unas fuertes ventiscas y lluvia de tormenta estuvieron azotando la nave, los movimientos bruscos no despertaron a Lionell, pero si fue necesario que ella y su equipo se sujetaran con fuerza ante la turbulencia generada.

Podía ver como las gotas de lluvia chocaban y se escurrían por la ventana, y su reflejo en él, le permitía observar lo deprimente y poco ético que se vería su rostro, si soltara las lagrimas que tenía en su interior por sus hombres muertos en aquella ciudad del infierno que acababan de dejar. Era casi como ver el reflejo de su alma, y no dejar que más nadie observara esa sensibilidad, que a pesar de los años, no había perdido.

Finalmente después de las largas horas de viaje, de haber cruzado la tormenta de la isla despiste, junto con las tormentas de tierra firme, y un par de paradas estratégicas  por combustible en bases RCV, podía ver como el sol se encontraba ya pasado el medio día en ésta zona horaria donde llegaban a la isla base principal.

Al llegar a tierra, pusieron a Lionell en una camilla aún sedado y lo llevaron a la habitación que ocuparía el resto del día. Según le habían informado ya para la noche debería estar despierto, cenar con ellos y al día siguiente podría ser la entrevista que tenía con la Dra. Garrido.

Mientras tanto ella tenía otros problemas encima, su grupo completo había sido diezmado, una zona que se observaba relativamente segura, con unos pocos caminantes en las cercanías, resultó ser una ciudad repleta de Licans Cazadores, que los redujeron a casi nada, y tuvieron que pedir la ayuda del grupo Ares.

El grupo Ares… el solo nombre hacía que la sangre le hirviera, no era la primera vez que los enviaban en vez del pelotón de ella, y aún desconocía porqué, o cómo, ese grupo podía ser más efectivo que el pelotón de ella.

Caminaba por la superficie, tenía su bolso en su hombro, y los muchachos la seguían muy de cerca, aunque ella no podía dejar notar su preocupación y las cosas que tenía en mente, se detuvo por un momento y se volteó a verlos. Casi instantáneamente se pusieron en posición de firmes, y como esperando ordenes…

-      Bien muchachos… Hemos vuelto a casa, esta vez llegamos menos de los que partimos, pero estoy segura que conseguimos cumplir con la meta principal de todos nosotros… Sobrevivir un día más, y darles a las personas un día más de vida.

       Hoy perdimos a muchos de nuestros compañeros, pero regresamos a uno de los nuestros a la seguridad después de unos años desaparecido.

-      ¿El costo por una sola vida no fue demasiado alto en este caso Psiloke?… Señor… - Había respondido Ciclope…

-      Tal vez el costo fue alto mi querida amiga… Pero solo el tiempo nos dirá que tan alto es el valor de una vida sobre las demás… No podemos juzgar eso nosotros, sino los que vengan después de nosotros, que observarán nuestras acciones actuales, y las consecuencias en el futuro que tuvieron las mismas, y ellos serán quienes a la final dirán si ha valido la pena una persona, o a causa de ello hemos perdido a todo un buen escuadrón…

       Por los momentos descansen, quiero sus reportes para mañana a las 0900 horas, yo tengo que entregar el mío después, pero debo prepararme para una primera revisión en unas horas, por lo que necesito que no se me moleste por los momentos, luego lo completaré y complementaré con la información que me den ustedes en uno más extenso y explicado el día de mañana.

Los muchachos se despidieron con el saludo militar, y pasaron a un lado de Atsuko, mientras ella observaba el horizonte, el sol dibujaba hermosas líneas de luz a través de las nubes, en un atardecer rosa, que bien podía ser por la sangre derramada por sus compañeros en su mente.

Cerró los ojos y recordó por un momento los horrores del amanecer de aquél día, en el oeste de los estados unidos, país donde había vivido algunos años de su vida, hasta que empezó todo el Apocalipsis, y solo quedó con su padre en una isla sin esperanzas…

Se dio la vuelta, y comenzó a caminar para ingresar en la base de operaciones, en su casa. Al llegar al portón entregó el equipo para descontaminación, y luego pasó ella por las salas de descontaminación antes de entrar en la base.

El proceso era tedioso, y tardaba bastante tiempo, a todo el que llegaba de tierra firme lo hacían pasar por arduos procesos, los desvestían para darles duchas desinfectantes durante 30 minutos con químicos especiales que mataban cualquier virus en la superficie de la piel. Ella muchas veces se sentía apenada, pues durante esta limpieza también verificaban que no tuviera rasguños, raspaduras, mordidas u otros tipos de cortadas que pudieran derivar en una contaminación de la sangre.

Aunque no mostraran ninguna lesión grave, verificaban su sangre y los dejaban ingresar en las instalaciones, en sus propios aposentos por unas horas mientras se hacían las verificaciones correspondientes, y luego les informaban cuando podían salir. Si en algún caso alguien mostraba alguna lesión de importancia, por donde pudiera haber ingresado el virus a simple vista, se le realizaba los exámenes de sangre de primero antes que todo el grupo, y era confinado en una habitación de aislamiento durante 24 Horas, realizando pruebas de sangre cada 6 horas para el descarte de contaminantes.

Casi todo el pelotón que había regresado estaba en este grupo, muchos habían regresado con heridas, algunos de la huida, otros sí habían recibido arañazos, o mordidas de las criaturas.

Aunque sabían que todos los mordidos serían sacrificados, siempre se les permitía elegir si querían vivir hasta que fallecieran y luego sus cuerpos fueran eliminados, si querían que les quitaran la vida antes para no sufrir o incluso si ellos mismos querían quitarse la vida…

Eran elecciones que Atsuko había visto a muchos de sus compañeros tomar. Y algunas veces, ellos tomaban otra elección, que tomaran sus cuerpos como sujetos de prueba. Muchos sentían que de esta manera aún después de muertos podían continuar contribuyendo con la guerra, y la supervivencia de su familia.

Esa noche, todos los que llegaron con rasguños de los Licans, se ofrecieron para observación. Ella sabía que así se habían descubierto mucho sobre el virus y como mutaba de persona a persona, y de especie en especie. Ella misma había pertenecido a los grupos que hacían los estudios, las investigaciones y tomaban las muestras.

Ya había ingresado al complejo, y se había puesto su ropa de nuevo, sabía que existía un tercer riesgo al momento de tomar la misión, estaba cerca de sus días de menstruación, días en los que no se permitía salir a las mujeres de las bases, ya que se convertían en una carnada andante para los caminantes.

Pero tenía que tomar el riesgo, tenía que ver si en verdad era Lionheart, quien saliera en la última misión con su padre, tenía que traerlo de vuelta y saber que había pasado, aunque las respuestas que consiguió no fueron exactamente las que deseaba, se sentía más tranquila por saber ahora lo que había pasado, y que su padre no era un caminante por las calles de alguna ciudad perdida en la vegetación que crecía y se apoderaba de la misma nuevamente.

Las paredes del complejo eran de concreto sólido, no sabía a cuantos metros de profundidad se encontraba con exactitud, pero sabía que en la superficie apenas si tenía un muro perimetral de 3 metros de altura, con sus torres de vigilancia 4 puertas para salir del complejo, una en cada posición de la brújula, Norte, Sur, Este y Oeste.

Apenas 4 hangares, y un edificio de 5 pisos, eran todo el complejo que se podía ver en la superficie, pero debajo de toda aquella fachada, en el suelo, sin saber exactamente a cuantos metros o pisos de profundidad, se encontraba una compleja red de túneles y salas, donde albergaban al personal que laboraba en la isla.

Laboratorios, baños, cocinas, comedores, habitaciones, salas de recreación, salas de cuarentena, pisos de entrenamientos, pisos de experimentos, y existían aún muchas áreas a la que ella no tenía acceso y desconocía por completo cuales eran sus usos.

Esta no era una isla normal de sobrevivencia. En esta isla se encontraban las bases de operaciones militares, solo se encontraban en ella personal militar, científico, político y médico, nada de civiles.

Tenía varias islas “cercanas”, (No sabía exactamente que tan cercanas pero así las denominaba todo el mundo), que eran las que los abastecían de alimentos, y ayudaban con la electricidad.

Adicional a ello, buena parte del complejo estaba oculta por una jungla que crecía en su alrededor, lo que no la hacía fácilmente detectable desde el espacio con satélites espías y cosas así.

Siempre se preguntaba para qué tanta seguridad de este tipo, si la humanidad debería de unirse en una sola voz, y luchar todos juntos por la supervivencia del ser humano, deberían de acabarse las diferencias políticas, la avaricia, la búsqueda de poder de unos contra otros, y unirse todos por un mismo fin. La extinción de la muerte andante, o como se le dice en ingles, la desaparición de “The Walking Dead”, aunque ella prefiere decirles zombies, o monstruos, o muertos sencillamente, el termino común en la base era el de “Los Caminantes”.

Siempre que entraba en la base, y observaba algunas de las salas a las que tenía acceso como la sala de seguridad y la sala de control de Satélites, (sin la cual ya se hubieran caído muchos de los satélites a tierra según tenía entendido), se preguntaba porqué existían aún personas que continúan con la estúpida idea de mantener las políticas, y las separaciones.

Si bien es verdad que actualmente solo existían 5 poderes políticos, cada uno gobernando su continente, todo el tiempo existía tensión entre las partes, y se tenían que realizar viajes y reuniones entre los líderes, oficialmente eran para la cooperación entre los continentes, acordar intercambio de alimentos, combustibles, y conocimiento.

Pero existían quienes creían que en esas mismas reuniones se enviaban espías, y agentes especiales, de lado y lado, para intentar de conseguir información que les de ventaja en caso de que estallase alguna diferencia entre las partes, y una guerra fuera inminente.

Observó por las imágenes de la sala de comunicaciones, como los satélites mostraban que ya el equipo Ares había realizado el barrido de la zona, en menos de 1 día, habían limpiado el lugar, y estaban a la espera del equipo de apoyo que retomaría la zona.

Se sentía impotente, sabía por los rumores y lo poco que había escuchado, que el equipo Ares lo conformaba apenas 5 personas, y 3 cajas de armamentos que eran soltados antes de que ellos aterrizaran, con eso es lo único que ellos hacían lo que para otros grupos era imposible…

Prefirió continuar caminando y no seguir viendo las pantallas. Consideraba que tenía un excelente grupo, sabía que le faltaba alguien y que ese alguien podía ser Lionheart si lo ponían en el grupo, aunque perdería su liderazgo, pero todo fuera por una buena causa…

En la primera defensa y ofensa tenía a Ciclope, ella podía de alguna manera, “sentir” a los infectados. Las investigaciones revelaron que su cuerpo ha mantenido la contaminación del virus controlada, contaminación a causa del ataque de su padre, aunque continuó con vida. El virus no la ha matado, y hasta el momento la única área que ha demostrado estar infectado se encuentra en su ojo y parte de su sangre.

Los científicos le decían que ella en cualquier momento podía caer por el virus, y siempre llevaba implantado una especie de collar debajo de su ropa, para en caso de que se levantara en un ataque pudieran derribarla con un shock eléctrico directo a la columna vertebral. Aunque hasta ahora no había sido necesario nunca dicho mecanismo. – Y pobre de nosotros si algún día tenemos que usarlo, pues perderemos una valiosa pieza en nuestro grupo – Sin embargo los mismos científicos le administraban alguna especie de medicina, o suero, ella no sabía exactamente que era, pero lo hacían semanalmente.

Una vez que tienes a alguien que los puede sentir, aunque esto le agota las fuerzas para pelear, necesitaba a más personas como respaldo, aquí entraba al segundo miembro del grupo, Deadpool. Este chico era un experto en armas de fuego, casi todo él era un arma. Pistolas, revólveres, automáticas, rifles, no importaba, su puntería era de 99% efectiva.

Y en caso de que pasara las defensas de Dead y de ella misma, tenían a Cat. Ella aparte de saber disparar también y defenderse en la distancia, era excelente a corta distancia con la espada, su lucha cuerpo a cuerpo, y su manejo y agilidad había salvado al grupo en varias oportunidades que habían quedado superados por masas de zombies.

Ella manejaba las espadas, casi como una extensión, existía una especie de campo o área circular alrededor de donde ellos estuvieran, donde lo que pasara esa línea era rebanado en pedazos.

Si al grupo ingresaba Lionheart, tendrían a un especialista en larga distancia y tácticas. En cuidar la espalda de uno u otro, y con ello mejoraría el equipo enormemente.

Grupos pequeños siempre son mejores para las misiones de tierra, la última misión era especial, pues se tenía pensado limpiar de una vez la ciudad para colocar un asentamiento de RCV en la ciudad, y de ella mantener un mayor perímetro de otra RCV que estaba cercana y tenía el control de una hidroeléctrica.

Sin embargo algo había fallado en su análisis inicial. Estaba llegando a su cuarto y dejando sus cosas, encendía su maquina de una vez, pues lo siguiente que tenía que hacer era buscar el informe inicial que había realizado previo a la misión, y buscar en donde y porqué había fallado tan drásticamente todo.

Lanzó su bolso a un lado he ingresó en la computadora, colocó su clave personal, abrió los archivos del informe inicial, aunque casi se sabía cada una de las palabras del mismo.

Decidió solicitar le fueran enviadas las fotos satelitales del registro de los últimos 5 días del perímetro en donde se cumpliría la misión. Mientras el sistema volvía a descargar las imágenes, se fue quitando la ropa poco a poco.

Al quitarse la camisa, su cabello caía en su completa longitud de nuevo a su espalda, y sus manos se desplazaban lentamente por debajo del mismo para alcanzar el sostén y desabrochárselo…

Sus pechos en el aire firmes, mientras se levantaba, dio unos pasos mientras el computador mostraba un 22 % de descarga de los archivos solicitados. Tomo una toalla, he ingresó al baño dejando la puerta abierta, abría el agua para que se calentara un poco mientras continuaba desvistiéndose.

El computador continuaba con la descarga de los archivos cuando ella ingreso en la ducha y dejo que el agua suavemente limpiara su piel. Sabía que estaba completamente desinfectada después de los procesos de ingreso a la base, pero aún así no le gustaba como quedaba su piel, a veces sentía que le quemaba, tal vez por la cantidad de químicos, pero siempre se daba un baño para quitarse la sensación extraña.

La descarga continuaba en el computador, al parecer los satélites se habían concentrado en esa zona una vez comenzaron los problemas tomando imágenes térmicas de la situación cada minuto.

Mientras, en la regadera ya se observaba el vapor de agua flotando en el aire, y permitiendo vislumbrar la hermosa silueta del cuerpo de Atsuko. Dejaba el agua correr por su cuerpo, deslizando suavemente el jabón por su piel, con su cabello jugueteando al aire, con el agua.

Escuchó un pequeño pitido del computador que le informaba que la descarga había sido completada, y comenzó a quitarse el jabón, jugó un rato dentro del agua, un placer que no todos se podían dar en aquellos días, ella misma no podía darse todo el tiempo y cerró el agua…

Tomando la toalla, comenzó a secarse el agua de la piel, y dejo que su mente regresara al ahora, mientras se bañaba siempre le gustaba imaginar que aún estaba fuera del mundo apocalíptico en el que vivía actualmente, y que todo era exactamente como antes, que podría salir a la calle y trabajar, o terminar la universidad, que podría salir de compras con las amigas en los centros comerciales, o disfrutar una noche con la nueva canción de modas, mientras se tomaba algún trago y disfrutaba las luces y la música.

Pero ese mundo se desaparecía siempre con la misma velocidad y sutileza que lo hacía el vapor del agua caliente con la que se bañaba en la base. Se dejó el cabello suelto, y la toalla le tapaba medio cuerpo, sus piernas hermosamente torneadas daban pasos seguros lentamente a la cama, mientras la computadora mostraba las imágenes automáticamente como en una presentación de Power Point.

Así, mientras se colocaba su ropa interior, podía observar minuto a minuto, como fueron rodeados, como los acorralaron y como poco a poco desaparecía de pantalla los puntos que pertenecían a cada uno de sus hombres. Con la ropa interior puesta y los pantalones solamente, se sentó en la cama, observando la presentación, y recordando cada detalle que podía mientras ocurrían las cosas.

Se colocó las botas y una camisa, mientras terminaba la presentación de las imágenes, y luego se puso a buscar las imágenes originales de su informe preliminar. Todo concordaba en la zona, y los Licans habían aparecido al parecer de la nada. Pero eso era imposible, ¿como pueden aparecer los Licans por generación espontánea?, eso no es posible… - A menos que… - Atsuko tenía una corazonada.

Comenzó a verificar las imágenes con más detalles, descargó las imágenes de días antes de la zona, empezando por el día que a ella le habían dado la orden de organizar la búsqueda de Lionheart, y asegurar la zona para un RCV.

No parecía ver nada extraño, así que se puso a verificar una por una las imágenes, en línea, no en presentación, y entre las imágenes encontró su peor miedo… - Lo sabía… sabía que no era posible que me equivocara a ese nivel, debo informar esto inmediatamente, ¿pero a quién? ¿Estarán involucrados los altos cargos de la base?... debo hablar directamente con la Dra. Garrido, no puedo informar de esto a más nadie por el momento…

Atsuko envió una solicitud de audiencia urgente con la Dra. Garrido, solo informó que era de suma importancia, respecto a información recabada en el campo de batalla y que debía ser discutida primero con ella antes de poder dar un informe final a sus jefes. Sabía que estaba pasando por encima de la línea de mando, pero no podía confiar en más nadie…

miércoles, 2 de mayo de 2012

NOTAS DEL AUTOR. IV


 NOTAS DEL AUTOR. IV


Se que no es normal que escriba tan seguido en el Blog, y lo último que publiqué fue apenas hace tres días, donde les informaba que la Dra. Garrido me había contactado para que realizáramos una entrevista.

En este momento me encuentro en un helicóptero SS, rumbo a la base donde se realizará dicha entrevista, y los soldados me han facilitado un equipo donde pueda colocar las anotaciones que desee, las preguntas que desee hacer a la doctora, y las cosas que este pensando hacer. Así que aprovecho también para ir escribiendo estas líneas, y al llegar a tierra si logro conseguir una conexión WiFi para conectarme a la red y montarles esto lograrán leerlo antes de que comience mi entrevista…

Sin embargo, antes de llegar hasta donde sea que me llevan, que me imagino deberá ser una de las islas bases, debo contarles que los soldados llegaron a buscarme en menos de 12 horas luego de mi último post. En un principio creía que habían sido enviados para matarme, y me encontré con la sorpresa que no era el motivo real, sino que querían asegurar el perímetro, y asegurarme a mí en la zona.

También debo comentarles que me encontré una agradable sorpresa al encontrarme con la hija de mi antiguo superior, muerto en combate, siendo la líder de la operación en tierra. Es una mujer bellísima, después les comentaré mas de ella, por ahora solo deben saber que se llama Atsuko, y su nombre código es Psiloke.

En este momento estoy agradeciendo aún más que los enviaran a resguardar y asegurar el perímetro, pues de una guarnición de 130 o 140 hombres aproximadamente que tengo entendido habían en tierra protegiendo el perímetro, apenas si logramos salir 30, o 35 personas a lo mucho incluyéndome.

Fuimos atacados por un grupo demasiado grande de unos monstruos, de mutaciones que no me eran del todo desconocidas, pero nunca las había visto en tal cantidad reunidas. Estas criaturas son unas especies de Lobos gigantes, pero sin piel, se les puede ver todos los músculos trabajando y moviéndose con cada uno de sus movimientos.

Ahora sé que en las bases los llaman “Licans”, como Licántropos que era como se les llamaba a los hombres lobos en el siglo veinte, en muchos cuentos de fantasía y terror. Cuentos que cada día los siento más reales en el mundo que vivimos actualmente.

Ahora parece ser que me incluirán de nuevo en la plantilla del gobierno, (o eso quieren lograr hacer), yo aún no decido que voy a hacer y muchas de mis decisiones futuras dependerán directamente de los resultados que alcance en la entrevista de hoy con la Dra. Garrido. De entrar de nuevo, estaré en el equipo de Psiloke.

Es un equipo muy interesante, y a pesar de su corta edad en todos los miembros, (Seré el mas viejo de ellos), sus características son bastante interesantes, y sus especializaciones de cada uno, pareciera que durante los últimos 10 años a pesar de no tener la edad de entrar en la armada de defensa, hubieran estado entrenando para cuando llegara el día que sí pudieran ingresar en las filas.

Los describiré un poco, pero antes debo decirles que tienen unos nombres que me parecieron bastante graciosos al principio, pero ellos mismos lo tomaron de sus héroes de cómics y comiquitas que veían en su infancia, recordando siempre que si tienen apenas entre 18 y 21 años a lo sumo, para cuando todo esto empezó tendrían apenas 8 - 11 años.

ShadowCat a la cual ahora apodo como Cat sencillamente, demostró en combate tener un buen control de la espada. Solo la sacó en una oportunidad, pero su agilidad y velocidad fue tal que no logre ver sino la estela de luz en el aire que dejó la misma, por el reflejo de los rayos de sol. El Lican que picó a la mitad si pudo sentir su fuerza claro está. Aparte de esto lo más llamativo son sus ojos que parecen tener forma de ojos de gatos.

Por otro lado tenemos a Deadpool, al cual le llamo Dead solamente. El niño parece ser un especialista de las armas, y demostró una puntería y precisión de francotirador, pero a corta distancia y en medio de la presión del combate. Lo mas característico… Me cuesta explicar algún detalle, pero diría que es la gran cantidad de armas que carga encima, por lo menos visiblemente se le ven 2 pistolas, 2 automáticas, se que a la espalda tiene otras armas pero ahorita que estamos aquí sentados no logro ver cuales son.

Después viene Ciclope, no he pensado todavía en un apodo mas corto, (así como en a mi en medio del combate me llaman Lion para hacer más rápida la comunicación), pero esta niña se ha ganado mi corazón y mi aprecio. Debajo de su ropa y fachada, esta escondida una niña tierna y fuerte, que perdió un ojo en el ataque de su padre ya convertido en zombie. Al parecer le quedó alguna especie de infección de bajo nivel, que hizo que su ojo otro ojo se pusiera rojo. Durante el asalto de anoche que nos hicieron los Licans, ella nos informó por donde venían las criaturas antes de que las pudiéramos ver u oír. Me pareció algo extraño, pero me preocupa un poco esa capacidad y que este infectada de alguna manera. No quiero que me ataque por la espalda un día que se convierta en medio de una batalla.

La líder del equipo es Atsuko. Es difícil explicar mi situación con ella, así que me reservo el derecho a la información. Si esta bien, estoy aquí precisamente para informarle de todo lo que pueda, pero eso no tiene que incluir la vida personal de otras personas, sino directamente lo que concierne y tiene importancia para las personas que están vivas y en este momento estén leyendo estas líneas para conocer que ocurre más allá de las de las paredes que los rodean y protegen, en ese pequeño rincón del mundo desde donde leen mis palabras.

Por cierto, en mi post anterior no les mencioné que he estado revisando las estadísticas de visitas, (aparte claro de la multiplicación de la información en los foros, correos y demás medios que ustedes mismo usan para dar a conocer lo que logro encontrar…) y no me sorprende que actualmente la mayor cantidad de visitas de la red, provienen de las islas, pero también he tenido lecturas de tierra firme.

Los países con mayores lecturas son España, Estados Unidos, México y Argentina. También he recibido visitas aunque menores de Colombia, chile, Rusia y de la India. Estos párrafos son para ustedes… Sigan con vida, sepan que no están solos afuera, aún existimos muchos humanos con vida, tal vez no somos la misma cantidad que éramos en el siglo XX pero les aseguro que entre todos podemos volver a tomar la tierra para los vivos.

Desde ahí desde donde leen mis líneas, sepan que muchos están peleando para poder mantener a la raza humana con vida, y ustedes cuentan como humanos. Sus historias, sus anécdotas, sus planes y todo lo que han hecho para sobrevivir, día a día, es un paso más para alcanzar la meta, la meta de erradicar a todos esos monstruos que fueron soltados al mundo, por alguien, sea un gobierno, una compañía, un grupo, una persona… No importa… Ustedes que leen el Blog, y las noticias que les consigo desde cada rincón del mundo.

Y les puedo decir, que la mayor cantidad de lectores que tengo actualmente son de Venezuela. He encontrado que aún existen muchas personas con vida en mi tierra… Cuando leí las estadísticas busqué mayor información y efectivamente aún existen personas vivas en Venezuela. Aún cuando el Apocalipsis zombie azotó a mi país, sabía que no podía ser el único que sobreviviera…

A ustedes especialmente les digo, son los más valientes y fuertes de todos… De una u otra manera intentaré de ir en algún momento a Venezuela, y buscaremos juntos reconquistar las ciudades, liberarlo de las escorias que lo han poblado, tendremos que destruir a amigos y seres queridos, si aún no lo han hecho para poder sobrevivir, pero no importa lo que ocurra, nuestra tierra no la dejaremos perder. Se que posiblemente están pensando en buscar salir de esa tierra, y buscar la seguridad de alguna de las islas, pero les digo que lo mejor será mantenerse en tierra y unirnos para conquistar de nuevo lo que por derecho nos pertenece…

Ya estamos aterrizando, es una isla muy grande, tendré que buscar información de la misma luego, y veré que logro conseguir de la entrevista.

Hasta luego amigos…

miércoles, 25 de abril de 2012

Capitulo 6 "Dias de guerra" IX "Día 3: Un Rayo De Esperanza…”

IX

“Día 3: Un Rayo De Esperanza…”



Desde una de las ventanas del segundo piso, uno de los soldados había logrado observar a duras penas, movimiento en el punto ciego entre el edificio y la calle. Le parecía haber visto una sombra moverse y no estaba seguro de que fuera realmente uno de los Licans acercándose al edificio. Pero unos segundos después, un rayo cruzó el cielo, iluminando la calle y el área donde se había movido la sombra, permitiendo vislumbrar la forma de aquella criatura entre las sombras.



Realizó la seña a su espalda, informando que tenía una de las criaturas a menos de 5 metros del edificio de la B.O. buscando una mejor posición para no fallar el disparo. En tanta oscuridad no podía observar bien al Lican, pero mientras lo vigilara podía esperar el siguiente rayo en los cielos para dispararle, y eliminarlo antes de que éste pudiera hacer más daño.



Uno de sus compañeros a su espalda, rompió el silencio de radio, informando que tenían a uno de los Licans a pocos metros de alcance, y antes que terminara de alcanzar la entrada buscarían eliminarlo. No había terminado de dar su informe, cuando un nuevo rayo cruzó los cielos; Pero el Lican no se encontraba en el mismo lugar de hace un minuto esperando el disparo de su muerte.



El soldado que le iba a disparar retrocedió un paso, apuntando a la ventana esperando verlo intentar de entrar, mientras señalaba con la mano izquierda a los demás que retrocedieran, que el perímetro había sido roto al parecer, para que informaran que subirían, y que más arriba tienen que estar pendientes de las ventanas.



Un segundo paso a su espalda, sintió a su compañero a su izquierda y se detuvo, se colocó sobre la rodilla derecha, apuntando y esperando cualquier movimiento en falso por las ventanas que daban a aquella calle, para soltar una ráfaga de plomo y que sabía sería la “señal” de que todo el infierno volvería a comenzar en ese instante.



Esperaba que su compañero comenzara a retroceder, cada uno le cubría la espalda al otro, pero en vez de ocurrir eso, sintió un fétido aliento caliente que le golpeaba en el cuello, y escuchó alguna especie de líquido espeso rebotar contra el suelo a su lado. Sus sentidos estaban agudizados, y sabía que el que estaba a su lado no era su compañero exactamente.



Internamente se disputaba entre voltear y responder inmediatamente con fuego, o quedarse quieto y esperar lo mejor de Dios o de sus compañeros que debían estar más atrás sin poder ver la escena a menos que algún rayo cruzara el cielo y alumbrara el interior del piso. Un líquido caliente le chorreaba por la pierna entre los pantalones, y sentía como estaba a punto de aflojar todas las tripas, al tiempo que el aire salía lentamente de sus pulmones en una exhalación lenta, mientras contenía el llanto y las lágrimas en sus ojos.



Solo habían pasado acaso unos 3 o 5 segundos que habían parecido una eternidad, y como si de una foto desde los cielos se tratara, la luz azul y blanquecina de los cielos había iluminado la habitación, permitiendo a los que estaban junto a la puerta esperándolo pudieran observar toda la escena. Las siluetas se dibujaron perfectamente y la baba de la criatura parecía salir de su boca saboreando el olor de su plato recién servido, y listo para comenzar a comerse.



Sin darles mucho tiempo de reaccionar para apuntar y disparar, el Lican tomó al soldado del cuello, tumbándolo lateralmente y dando un brinco detrás de un escritorio, mientras las balas, desperdiciada en el aire en la estela de sangre que dejaba el soldado que viajaba en las mandíbulas del Lican, se perdían contra el horizonte, y el edificio al final de la calle principal, donde se había peleado una cruenta batalla horas atrás.



Los soldados que continuaban en la puerta, terminaron de retroceder, no se escuchó más que el sonido gutural del soldado intentando de respirar, mientras se ahogaba en su propia sangre, mientras estos arrojaban granadas al interior de la habitación para darle una muerte rápida junto a su asesino.



Despejando la entrada que habían cerrado, se escuchó la explosión en su interior, y el estruendo del choque de algo contra la puerta los hizo comenzar a caminar. En las otras habitaciones salían otros grupos que también vigilaban las calles que rodeaban el edificio, y que no llegara tan fácil aquellas criaturas. Tarea en la que claramente habían fallado.



Retrocedían por el pasillo hacia las escaleras, cubrían cada pared y el techo, junto a las puertas de cada una de las habitaciones que iban pasando para verificar que no les brincaran encima mientras los demás pasaran frente a ellas.



Al llegar a la puerta de la escalera, escucharon muchos vidrios y ventanas romperse, así como pudieron ver puertas siendo tumbadas por los Licans que se metían en grupos al edificio y los estaban cazando.



Cerraron las puertas de las escaleras, y activaron minas de proximidad en la misma mientras retrocedían ascendiendo las escaleras, para alcanzar a los demás grupos. Desde los pisos superiores vieron como los pequeños puntos rojos de los laceres les apuntaron, se quedaron quietos y señalaron para informar que estaban bien y subiendo, al tiempo que en el piso inferior se escuchaba las fuertes detonaciones de las minas de proximidad que habían activado y colocado.



El estruendo hizo temblar el edificio entero. Se escuchó la explosión a niveles que destruyeron los tímpanos de algunos soldados que aún no se habían colocado el protector auricular, tumbándolos en el suelo, mientras el chirrido de los niveles inferiores se hacía mas evidente, y una llamarada de fuego ascendió por las escaleras, sin encender la ropa de los soldados inferiores, pero causándoles quemaduras de primer y segundo nivel debajo de sus equipos.



Mientras unos levantaban y arrastraban a sus compañeros escaleras arriba, no se escuchó el ascenso de ninguna otra criatura por las escaleras. Esperaban haber clausurado la entrada por ese nivel, aunque sabían que eso no detendría a los monstruos sino un minuto máximo o dos, mientras subían por las paredes del exterior del edificio, pero la misión principal había funcionado, dejarlos fuera del camino de las escaleras temporalmente para asegurar la subsiguiente huida por ese medio a los tejados desde los pisos superiores.



Lionheart ya se había preparado con los muchachos, sus armas en manos, sus caretas puestas, y cada uno vigilando la espalda de sus compañeros. Retrocedían hacia las escaleras cuidando cada pasillo, cada puerta, cada acceso que pudieran tener en el piso, mientras escuchaban los vidrios de los pisos inferiores romperse, con los Licans investigando y revisando cada uno de ellos.



Con cada paso que daban podían sentir la tensión en sus músculos, sentían como uno a uno se preparaba con cada segundo a un ataque en el piso, mientras protegían a los demás soldados, acercarse a las escaleras.



Una nueva ventana se escuchó destruirse, demasiado cerca, ¿podía ser el piso inferior o detrás de una puerta en el mismo piso?, no estaba seguro, Lionheart se sentía impotente quedándose quieto, mientras esperaba un blanco al que disparar. Su entrenamiento de francotirador lo preparó para lidiar con esa ansiedad, y a obtener mucha calma en el campo. Pero eso no era del todo válido para combate cuerpo a cuerpo, donde sabías que tendrías al enemigo encima de ti en cualquier segundo, a diferencia de la espera, mientras el enemigo aparecía a mucha distancia y te preparabas para hacer un único disparo certero.



Ciclope hablo en aquel momento. Pasillo Norte, dos de ellos ingresando por ventana sin vidrios, están detrás de la tercera puerta, pasillo Este están por ingresar otros 3 listos para quebrar las ventanas. En ese momento se escucho como se reventaban las ventanas por el pasillo que vigilaba Lionheart.



Lo que no sabía es como era posible que supiera el detalle, y más aún cuando ella estaba de espaldas a él cuidando el pasillo contrario, sin que él se percatara que ella volteara la mirada para intentar de obtener la información de alguna manera visual.



Ciclope continuó hablando para seguir dando las indicaciones. Están olfateando el ambiente y verificando que no esté nadie en la habitación. Díganle al equipo que se apure o saldrán entre ellos y nosotros, por lo que no podremos dispararles para evitar herir a nuestros propios compañeros… Lionheart, cuenta 10 segundos y dispara tu primera ráfaga en dirección al pasillo. Desde ahora…



Lionheart no sabía porque, (1, 2, 3…) pero estaba seguro que ella sentía algo o podía ver algo, (5, 6, 7…) estaba contando los segundos, aunque no estaba seguro de querer desperdiciar balas y delatar su ubicación en ese piso, (9…) escuchó el golpe en la puerta de su pasillo.



A causa de la adrenalina y la atención que estaba prestando en esa dirección, pudo con facilidad observar las astillas que salían disparadas de la puerta de madera hacia la pared, mientras la figura de un Lican aparecía tras la misma derribándola, (10) y su dedo instintivamente apretó el gatillo junto al numero en su mente. – ¿Ella pudo leer los movimientos de las criaturas y calcularlo? ¿Cómo es posible?... – Pensaba mientras observaba como en cámara lenta salir los cartuchos vacíos de su arma al aire, mientras los proyectiles impactaban en el cuerpo y la cabeza del Lican.



Quedan 2 más no bajes la guardia, los demás atentos, pierdo control, cubran mi pasillo por favor, los demás ya se dieron cuenta de lo que ocurre y vendrán en manadas. – Decía Ciclope mientras se colocaba en el centro del grupo que protegía los pasillos.



Un grupo de soldados corría con buena parte del equipo de comunicaciones sobre los hombros, eran los últimos que salían pues se habían tardado más en recoger el equipo para salir del lugar. Detrás de ellos 2 Licans entraron a la carrera desde una de las habitaciones. Se podía observar en sus rostros, el miedo y la desesperación conociendo la gran velocidad que tenían esas criaturas.



Soltaron el equipo, y se dieron la vuelta para disparar con sus armas automáticas. Pero uno de los Licans ya los había alcanzado y derribaba al primero de ellos. Desde el pasillo escucharon lejanamente una voz ronca, que les gritó una única orden: “Abajo”.



Los soldados demás soldados obedecieron sin esperar ni un segundo, parecía que conocían de sobra la voz que les había dado la orden, como algo natural y normal. Se escucharon dos detonaciones en el pasillo. Solo dos disparos, el primero de los Licans que tenía al soldado en sus mandíbulas cayó al suelo, y el segundo que ya había brincado contra el grupo de soldados, movió su cabeza ligeramente hacia atrás en un movimiento de látigo, solo para caer inerte sobre la pierna de uno de los soldados…



Desde el final del pasillo, se podía ver a Deadpool con sus brazos estirados, y las 9 mm inclinadas en dirección a donde estaba el grupo. Un pequeño hilo de humo salía de los cañones de las armas, cuando jugó con ellas en sus dedos y las volvía a guardar en sus fundas.



El equipo de soldados, movió el Lican que les había caído encima y cuando se disponían a ayudar al que habían alcanzado primero, observaron sus ojos abiertos en blanco, su pecho no se movía y por su garganta ya no salía sangre de la herida que tenía, al no tener un corazón activo que siguiera bombeando. Iban a intentar de revivirlo, pero inmediatamente recibieron la orden de dejarlo y continuar…



Destrozados y aún con la adrenalina y el miedo en las venas comenzaron a caminar nuevamente por el pasillo, a la puerta de las escaleras donde estaba el equipo que les acababa de salvar las vidas, el equipo de Atsuko y Lionheart.



Los Licans que habían entrado en silencio por el pasillo donde estaba inicialmente Ciclope, derribaron también la puerta, Lionheart tuvo el instinto de voltearse, solo para escuchar a Atsuko gritarle que no dejara descuidado su pasillo y cada quien que defendiera su zona.



Escucho algunos disparos y observó como los otros 2 Licans salían a la carrera al pasillo en búsqueda de su carne. Comenzó a disparar apoyado por uno de los chicos a su espalda, no sabía exactamente quien lo estaba ayudando, pero era bueno, no tanto como Dead, pero lograron derribar a las criaturas antes que alcanzaran una distancia de ataque.



Los soldados de comunicaciones los pasaron, y entraron a las escaleras, para encontrarse con 2 equipos, disparando ráfagas alternativamente escaleras abajo, para contener un poco a los Licans que intentaban subir desde los pisos inferiores.



Su carrera por las escaleras hacia la azotea fue lo más rápida que pudieron permitirse, con el peso del equipo encima. Escuchaban a los equipos a sus espaldas disparar, y de vez en cuando una explosión retumbaba en sus oídos, mientras alcanzaban su meta.



Al llegar a la azotea, lo primero que observaron fue la oscuridad que aún reinaba en el cielo, el sol no había salido aún, y escucharon como los demás soldados que ya estaban arriba, disparaban por los bordes del edificio para retener y mantener a los Licans lo máximo posible.



Rápidamente, corrieron a un punto despejado en el centro de la azotea y comenzaron de nuevo las comunicaciones al Cuartel General (HQ por sus siglas en ingles, CG en español).



Breico, Breico, Breico, aquí desde el punto Epsilon-Gama-9 enviando información de la situación. Nos tienen completamente rodeados, solicitamos evacuación lo más pronto posible, repito es necesario una evacuación lo más pronto posible, los Licans están tomando control del edificio y estamos quedando sin municiones para contenerlos.



Aquí el CG. – Se escuchaba la voz de un hombre que fácilmente se podría imaginar como el general o la persona a cargo. – El tiempo para la llegada de los SS aún sigue siendo el mismo. Tiempo de Arribo T - 7 minutos y contando.



Breico, Breico, Breico, No creo que duremos ni 5 minutos señor. Estamos hasta el cuello de infectados. – El silencio inundó la línea por unos terribles segundos… - Ho mi Dios…



En el tejado, los soldados de comunicaciones podían observar como Lionheart y el equipo acababa de llegar por las puertas de las escaleras, eran los últimos en acceder al tejado, y llegaban bañados de sangre, chorreando, pero no estaban seguros si eran de heridas o de la sangre de los Licans que dejaban muertos en las escaleras…



Cerraron las puertas de las escaleras, y pidieron a unos 4 soldados que hicieran apoyo de peso, montándose sobre los Licans que el Lionheart y los demás había arrastrado del final de las escaleras para hacer contra peso y retrazar la entrada de las criaturas al tejado donde estaban.



Los 5 del equipo caminaban hacia el centro del lugar donde estaban los de comunicaciones, mientras el resto de los hombres seguían disparando en los laterales del edificio, al parecer logrando medio contener a las criaturas por el momento. Atsuko le quitó la radio al muchacho y comenzó a hablar con el centro de mando.



Al habla Psiloke, Estamos completamente rodeados, si pueden darnos algún tipo de apoyo aéreo mientras llegan los SS para la salida lo agradeceríamos señor. Estas cosas andan más feroces y agresivas de lo que los hemos observado hasta el momento.



Aquí el General Parkinson, Haga su trabajo soldado, nosotros estamos haciendo el nuestro. Sobrevivan y esperen 5 minutos la llegada de los SS a sacarles el trasero de ese lugar.



Si me disculpa general – Decía Psiloke – No creo que duremos tanto tiempo.



En las comunicaciones se escuchó el grito de dolor de unos hombres, otro por la misma zona gritó instantáneamente; “Lograron alcanzar el tejado, abrieron una brecha, conténganlos y retrocedan, repito conténganlos y retrocedan…” Psiloke soltaba la radio en aquel instante, y comenzaban a disparar en la zona que los Licans habían alcanzado el tejado.



Los hombres retrocedían y se reagrupaban en el centro del tejado, cubrían los 360º de visión que tenían, pero los Licans poco a poco llegaban más y más rápido al tejado. Las balas comenzaban a escasear, y algunos ya estaban directamente con las pistolas disparando a blancos seguros, esos se colocaban mas al centro, dejando en el borde a los que aún les quedaban munición de las automáticas.



Algunos soldados soltaron las últimas granadas que les quedaban, pero solo abrían espacio para los Licans que subían tras ellos… La puerta de las escaleras estaba cediendo, ante los golpes de las criaturas que estaban tras ella. Una de las criaturas apareció en el borde, corrió y pasó a varios de sus compañeros y saltó directo al centro de la formación.



Lionheart pudo observar el cuerpo entero de aquél animal, sus músculos tensos, la mandíbula abierta lo máximo que podía, la sangre y la baba mezcladas cayendo de ella. Un siseo se escuchó en el aire, y por una fracción de segundo comprendió que la razón por la que pudo detallar tanto aquella criatura era porque los primeros rayos de sol lo alcanzaban desde el horizonte lejano.



Como si de un milagro del sol, unos rayos de esperanza cruzaron rápidamente y atravesaron a aquel animal, y cada vez que uno de esos rayos lo atravesaba, se podía ver la sangre salir de su cuerpo, y las heridas que se le formaban.



Los tímpanos, de todos los hombres y mujeres que se encontraban en aquél tejado, estaban tan aturdidos por las explosiones, y la cantidad de disparos, que no fue sino unos segundos después que pudieron observar que los rayos de luz, provenían directamente de los cañones de una torreta que disparaba desde unos 10 metros del borde del edificio, sobre un SS que estaba dándoles cobertura, otro más estaba posicionado en el otro extremo del edificio, y entre ellos cayeron 4 cuerdas por las que descendieron más hombres a aquel tejado, repletos de armas y municiones de las que ellos tanta falta les hacía ya en aquel momento.



Se separaron un poco del área, despejando para que los SS pudieran descender lo suficiente mientras los soldados se iban subiendo, por ambos costados para ser rescatados. Los Licans comenzaban a mantenerse a raya, mientras otros comenzaban a retroceder ante la fuerte oleada de balas, y muchos no llegaban ni al tejado con los SS que estaban rodeando el edificio mientras disparaban…



Las puertas de las escaleras finalmente fueron abiertas, soltando pedazos grandes de madera que golpearon a algunos soldados, pero antes de que pudiera salir una cantidad comprometedora de Licans, un misil de uno de los helicópteros estaba volando la entrada, y sellándola para siempre.



Los últimos hombres subían a los SS. El equipo de Psiloke y Lionheart eran ya los últimos en el tejado, habían perdido a 10 hombres más, pero estaban bastante completos. Todos se subieron al helicóptero, mientras el sol les calentaba los rostros después de una noche tan fría y tan movida.



Los hombres que habían descendido para ayudar, también se habían montado en un SS para la retirada. Los helicópteros salían del área con los soldados que habían logrado sobrevivir a aquella masacre, cuando desde uno de los edificios más altos se pudo ver de nuevo, al Lican que parecía haber tomado el liderazgo de la manada, saltando para alcanzar el SS y entrar a causar una última muerte.



Cat se levantó de su asiento, y Lionheart pudo observar un brillo de luz, salir de s espalda, un as plateado ondeó por el aire cuando los rayos del sol se reflejaron en la espada en el aire, que picaba a Lican por la mitad cuando estaba alcanzando el SS. El cuerpo de la criatura se separó entrando al helicóptero por la fuerza del mismo impulso con el que había brincado, dejando a Cat junto en el centro de los dos pedazos de carne. Y bañando a los tripulantes con su sangre oscura…



A lo lejos se pudo ver un helicóptero de carga, no era un SS, que se situaba justo encima del mismo edificio donde momentos antes habían sido evacuados los hombres, pudieron ver como lanzaban sobre el edificio 2 cajas inmensas, que al chocar con el suelo, reventaron el techo y continuaron, posiblemente 1 o 2 pisos más abajo. Luego 5 figuras, como sombras negras, descendieron del helicóptero hacia el agujero que habían abierto con las cajas anteriores.



Con la distancia no se les lograba ver cable o soga alguna de la que estuvieran sujetos al momento del descenso, y en el SS la voz de Psiloke rompió el silencio…



Y ahí llega el grupo Ares…