jueves, 22 de noviembre de 2012

Capitulo 9. Las selvas del infierno. XIV Secretos de Familia


XIV
Secretos de Familia...

Ya habían pasado varias horas desde que Snake comenzara su historia en las selvas de Colombia, y cómo había tenido su primer encuentro con los zombies en aquella Black Ops. Se podía ver como las personas encargadas de la cocina comenzaban a sacar los alimentos que se servirían durante el almuerzo de aquél día.

El olor a una carne en salsa, con vegetales como cebolla, pimentón, papas y otros como la sal y la pimienta, llegaba al olfato y paladar de los presentes. Tenía además un toque dulzón que podía captarse en la nariz de quien pasara por frente al comedor.

Sin embargo la sala nunca había quedado completamente vacía… Lionheart había dejado la grabadora en la mesa, mientras en su mano tenía un cuaderno y había tomado nota personal de palabras o cosas, que le vinieron a la mente mientras dejaba a Snake contar su historia, sin interrupciones.

Los videos musicales de la sala, mostraban una vieja canción de “Jim Carrol Band”, con la canción “People Who Died”. Y la mesa, sin darse cuenta, estaba llena de restos de bocadillos que habían tomado, algunas frutas como manzanas y naranjas se asomaban encima de la misma.

Lionheart había notado todo el tiempo que había transcurrido, pero cuando los comensales comenzaban a llegar a la sala en grupos, fue aún más conciente del tiempo que había pasado. Sabía que había desayunado tarde, le había dado tiempo de ver al presidente, bañarse y luego desayunar, pero no tenía tanta hambre… O por lo menos su estomago no mostraba grandes signos de necesitar alimentar el cuerpo aún.

Snake se veía con la mirada un tanto vacía… El recordar aquel terrible día, cuando perdió a la mitad de sus hombres para salvar a cuatro científicos, que habían estado implicados en la creación del virus que llevó a la humanidad casi a la extinción, lo estaba destrozando por dentro…

-      Daría la vida de por lo menos 100 científicos como los que recatamos ese día… - Decía Snake mientras veía los restos de frutas sobre la mesa, le provocaba otra bebida, pero no había tenido fuerzas para levantarse. – Los entregaría a los muertos por la vida de cada uno de mis hombres que perdí ese día… 100 cabezas por uno solo de ellos…

Se veía un poco ido en sus pensamientos. Lionheart no sabía si sería buen momento para comenzar a intervenir, todo había fluido con normalidad durante la historia, y en ningún momento quiso cortar la narración para que no perdiera el hilo de lo que estaba contando.

-      Con uno solo de cada uno de ellos… – Continuaba vacilando en voz alta. – cada uno hubiera matado por lo menos 200 de esas cosas al día, y luego dormiríamos sobre sus cadáveres, para que otros no muertos nos confundieran y no nos comieran.

Se notaba que no le gustaba haber perdido a sus hombres, y menos de aquella manera… no le gustaba recordar aquel día… Posiblemente los demás días también hubiera tenido momentos feos, horribles y de mucha destrucción, pero aquél día marcaba un antes y un después en aquél hombre.

Snake estaba guardando un silencio por varios minutos, Lionheart quería que continuara pero no estaba seguro si ya podría intervenir… Pensaba y pensaba como intentar de ingresar de nuevo en una entrevista y no en una historia monólogo de Snake solo… y se lanzó…

-      Después de abrir las puertas y comenzar a correr… - Comenzó con la voz un poco baja. – ¿Qué pasó? ¿Qué hicieron luego? y los científicos ¿Como llegaron a Estados Unidos?

Snake levantó la mirada para observar los ojos de Lionheart. Parecía que tenían una sombra de dolor, de sentimientos encontrados, aquella mirada del recuerdo cuando pensamos en un ser querido que ya no está con nosotros y quisiéramos que volviera a estar vivo… Claro… No como zombies, sino vivos normales de nuevo, hablando y riendo junto a nosotros…

Su rostro mostraba como su mente estaba vacilando ante la pregunta, no por desconocer la respuesta, sino que, para Snake, la respuesta era sumamente obvia… Pero Lionheart no era un soldado por profesión, y nunca estuvo en una Black Ops real.

-      ¿Llegar a Estados Unidos?... – Comenzó con una voz bastante gruesa… - ¿Acaso me has escuchado algo de lo que te he contado?... Mouse rompió el secreto y mencionó a los putos zombies por radio cuando se lo devoraban…

Sus ojos se entrecerraron un poco, en una mueca de rabia y dolor, en su mente podía ver como aquellas criaturas apretaban con fuerza el estomago de Mouse, el Destripador y Burns, que estaban disparando mientras retrocedían pero esas cosas los rodeaban, los tumbaban y comenzaban a arrancarles la piel, los músculos, la carne de los huesos…

-      El gobierno nos abandonó en esa misión… - Se detuvo por un momento… solo un par de segundos, y en su rostro se observó como la confianza y el temple que tenía cuando comenzó a contar la historia regresaba, en su sonrisa diabólica… - El gobierno no… Los malditos que nos enviaron en esa misión nos abandonaron como carne de cañón.

-      ¿Quiénes, si no fue el gobierno, los abandonaron ahí según tú?

Las palabras de Lionheart sonaron casi atacantes, pero en realidad sabía por donde cambiaría esa conversación… Un ente desconocido, misterioso he invisible les había tendido una trampa a su grupo también.

-      Te puedo asegurar que no fue el gobierno quien no envió en esa misión… - Continuó Snake. – Después que nos abandonaron, algunos años después, logré obtener información de lo que sería las bases de datos del pentágono.

       El último informe de nuestra tropa seguía siendo que fuimos a aquella misión de entrenamiento a los nuevos, pero nadie sabía que había pasado con nosotros…

       Primero, cuando llegamos al punto de encuentro no había nadie, y no llegó nadie… Estuvimos ahí por un par de horas, aprovechando de descansar. Que descansaran los científicos principalmente, puesto que no estaban entrenados para ese sobreesfuerzo.

       Luego escuchamos algo acercándose al perímetro, vimos algunas aves salir volando, lo que nos alertó de inmediato, luego fueron los animales y los monos aullando como locos. Un suave viento a nuestro favor, nos trajo el olor…

       Es ese olor a muerte… Ese olor que tiene el planeta entero actualmente, no importa a donde te muevas, donde estés, ese olor a pudrición, a cuerpos descompuestos al sol, ese olor que para mi es sencillamente el olor de la parca, el olor de la muerte, nos llegó suavemente transmitido por el aire espeso de la selva.

       Los zombies nos habían seguido, mientras nosotros descansábamos, ellos continuaban… Lentos, sin apuros, pero sin cansarse o detenerse. Eran maquinas perfectas de avanzada.

Lionheart lo veía expectante… Snake volteó a ver a un muchacho que había entrado en el comedor… Era el mismo que más temprano les había traído las meriendas por órdenes del cocinero. No tuvo que decirle nada, el muchacho parecía escuchar los pensamientos de Snake y se volteó a la dispensadora.

-      Luego de eso nos pusimos de nuevo en guardia, rodilla en tierra, dispuestos de nuevo a defender nuestra posición. La ventaja era que este enemigo no tenía armas…

       Del espeso follaje de la selva salió el primero, sus ropas militares estaban ligeramente desgarradas, y se notaba que tenía varios impactos de balas en su pecho. La ropa no mostraba mucha sangre por los impactos, lo que nos decía que habían sido hechos después de muerto. Alguien se había intentado de defender de aquel desgraciado.

       Un sentimiento de rabia y furia me inundó en ese momento, pensé que podría ser una de las criaturas que se habían devorado a Mouse, a Burns o al Destripador. Le disparé en la cabeza y calló al suelo.

       Bajé el arma momentáneamente y me disponía a levantar, cuando una segunda y tercera criatura comenzaban a salir por el follaje, a uno le faltaba parte del rostro y un brazo, el otro traía arrastrando una pierna cuyo pié apuntaba por completo para atrás, cuando sus músculos habían sido destrozados.

       Los muchachos les disparaban, pero antes de que los cuerpos de esos desgraciados cayeran al suelo, ya teníamos cinco más saliendo de la selva… Observé con más detenimiento, y pude notar el grueso movimiento que venía tras ellos, a los lados, de nuestros lados… Nos estaban rodeando y no los habíamos visto sino hasta que comenzaron a salir al claro donde estábamos…

El chico se acercó a la mesa, trajo una cerveza a Snake y le dejó otra en la mesa aún sin destapar. El hombre la observó y siquiera agradeció al soldado por traerlo. Pareció sumergirse en sus propios pensamientos por un momento, tomó la cerveza, alzándola un poco en silencio como si estuviera brindando, y se la llevó a la boca para beberla…

Lionheart prefirió esperar un momento para ver si continuaría o si le tendría que ayudar con la entrevista a seguir contando las cosas que pasaron luego.

-      Pero aún podían seguir retrocediendo… - Decía Lionheart. – Sabían que los zombies venían de una dirección, y los rodeaban dando la vuelta por esa dirección, así que podían irlos matando, retroceder y matar otro grupo más…

-      El problema no sería retroceder muchacho… - Le respondía Snake con un hilo de cerveza que le había salido por la comisura del labio. Se la limpió con la parte trasera de la mano y continuó. – El problema era que retrocediendo perdíamos el único punto final de retirada que teníamos…

       Aún así tuvimos que hacerlo. Nos mantuvimos por un rato en la posición, defendiendo, derribando a los que nos estaban rodeando… Eso nos costó la vida de otro científico, en medio de su locura, se levantó y corrió directo a las filas de zombies para dejarse ser devorado. Clarke, Bruce y yo quedamos impactados por esa escena, nos vimos al rostro y volteamos a ver a los demás científicos.

       Entonces comprendimos que estaban tan mal, y los habían tratado tan mal en aquellas instalaciones, que esa parecía una salida rápida de todo lo que estaban pasando. Les hice las señas a los muchachos, las radios no respondían, Clarke y yo tomamos a los dos científicos que quedaban, mientras que Bruce mantenía fuego de cobertura momentáneamente a nuestras espaldas y avanzaba.

Snake tomó otro trago de su bebida, en el televisor cambió el video a una canción de Queen. Lionheart lo estaba dejando tranquilo, la gente entraba en el área de comensales, los observaban momentáneamente y buscaban evitarlos. Lionheart lo notaba, sentía la sensación de estar siendo observado pero nadie quería pasar ni cerca.

-      Mientras retrocedíamos… Bueno, digamos que nos fue una sorpresa encontrarnos de frente con un grupo de hombres, armados, rodilla en suelo y apuntándonos mientras corríamos por la selva.

       Sobre un vehículo en la parte trasera pude ver que se encontraba el Comandante Flores, se estaba fumando un tabaco y sonreía como siempre lo hacía mientras nos hablaba.

-      Muchachos… Me han hecho un gran favor el día de hoy y por ello tengo mucho que agradecerles. – Les decía en ingles. Y por primera vez pudimos verlo perder la sonrisa en su rostro, colocando una expresión grave y de preocupación. – Pero creo que los problemas no han terminado… Dos de mis hombres cayeron en el asalto, eso es normal perder hombres en un ataque. El problema es que se volvieron a levantar al cabo de unos segundos.

Su rostro demostraba cierta incredulidad y no sabía que estaba pasando. Aparte que no le gustaba la idea de tener que matar a sus hombres caídos.

-      Mis muchachos creen que pudo ser por los aviones con fertilizantes que sobrevolaron parte de la selva y los cultivos de drogas hace poco. – Continuaba el comandante Flores sin perder la sonrisa en ningún momento. – Al parecer no era exactamente fertilizante lo que estaban rociando y nosotros respiramos ese aire cuando nos pasaron por encima… Aparte tengo un hombre mordido y se encuentra en enfermería en este momento.

       Les sabría agradecer si les permiten a estos ciudadanos y doctores que atendieran a mis hombres a ver si los pueden salvar… Por otro lado, siento que esto ya no será más una batalla o una guerra por ideología… Me temo que esto se está convirtiendo en una pelea por la supervivencia.

El Comandante Flores los veía directo a los ojos con respeto, los hombres podían sentir porqué ese hombre era el líder, al sentir su liderazgo y sus palabras solo con su presencia…

-      Se pueden unir a nosotros si lo desean… No prometo regresarlos a su país, pero si comida, un lugar donde mantenerse a salvo y muchas batallas contra estas cosas que se levantan después de muertos nuestros familiares…

Snake se mantuvo en silencio… una chica pasó por su lado en el comedor, y este le apretó unos de sus cuartos traseros, ella se volteó, lo miró a los ojos asqueada y molesta, pero al ver quien era continuó su camino.

Lionheart pensaba que si le hubiera hecho eso a Atsuko, seguro ya tendría una bala en la frente, o por lo menos él mismo se le hubiera lanzado encima a golpearlo… Pero no era Atsuko y ahora notaba el respeto, (o será temor), que las personas de la sala le estaban demostrando a aquél hombre.

Observaba un poco el rostro de las personas que se encontraban cerca en la sala, nadie los veía con cara de buenos amigos, algo sabían las personas que no sabía Lionheart y eso no le estaba gustando.

-      A partir de ese momento, tuvimos que tomar las decisiones que nos llevaron a mantenernos con vida por más tiempo. – Continuaba Snake – pasamos a engrosar las filas de las FARC, pero solo atacábamos contra los grupos de Zombies que se estaban levantando en todas partes.

       A la mañana siguiente, nos llegó la noticia que los muertos estaban levantándose y caminando en varios lugares del mundo, America Latina, algunos brotes en Estados Unidos, México, Venezuela, Brasil, Argentina, en España se conocía de inmigrantes que estaban mostrando los síntomas de una enfermedad que nadie sabía como categorizar o de donde provenía, solamente había estallado en todas partes al mismo tiempo. Un avión calló cerca de Paris mientras la ciudad ya se encontraba bajo un fuerte ataque de personas infectadas, China cerró sus fronteras y terminó de cancelar los vuelos aéreos en apenas 48 horas después del primer brote, Japón entró en cuarentena por que allá los infectados no eran lentos, sino unos desgraciados muy rápidos, y aún así lograron mantenerse en pié.

       Corea del Sur entró en pánico, y Corea del Norte cerró sus fronteras y toda comunicación con el mundo exterior al cabo de dos semanas. Los Rusos mantuvieron informando por un mes sobre sus problemas, parecía que no tendrían muchos problemas ya que el clima frío los ayudó al igual que a Estados Unidos en el principio… Pero esos países que parecían seguros al cerrar sus fronteras, se encontraron en las peores condiciones al finalizar el invierno de aquél año.

       Los Africanos son los que más desconozco en realidad… Ese continente de por sí tenía muchos problemas… La peste se unió a la guerra civil de Grecia, los ataques contra Palestina, la guerra que se libraba a finales de año en Gaza… Todo fue un hermoso coctel mundial que nos llevó a nuestra propia aniquilación sin que nadie se diera cuenta siquiera de lo que estaba ocurriendo.

Snake destapó la otra cerveza para bebérsela, Lionheart prestaba atención a cada palabra, a cada uno de los gestos que le mostraba aquél hombre que parecía ser tan cruel y al mismo tiempo estar tan informado…

Mientras tomaba, pareció detener por un momento el líquido en su garganta, aún con la cabeza inclinada para seguir bebiendo, se podía ver la manzana de Adán en su garganta detenida.

Bajó lentamente la cerveza, su mirada cambió ligeramente, parecía un poco divertida, como si hubiera recordado un viejo y triste chiste que lo hiciera reír, y recordar mejores tiempos. La cerveza se posó sobre la mesa, se limpió la boca con la parte trasera de la mano y miró a Lionheart directamente a los ojos.

-      Me parece que se nos ha acabado el tiempo… Tu amiguita no pudo soportar más mi presencia en este lugar…

Lionheart no comprendía las palabras que decía Snake, él podía ver tranquilamente la entrada del comedor, Snake no, y no había visto entrar a nadie conocido aún como para pensar que los iban a interrumpir.

-      ¿Porqué dices eso?... no entiendo que…

No hubo necesidad de terminar la frase, en la entrada aparecía Cíclope rápidamente, su mirada y el único ojo destapado sobre todo el vendaje con el que siempre estaba se encontraba de un rojo tan intenso que era posible darse cuenta de ello aún en la distancia que se encontraba.

Snake empezó a sonreír, sabía que Lionheart había visto de nuevo a la niña y se llevó distraídamente la cerveza a la boca para terminársela en un último trago, aplastó la lata de cerveza y se escuchó en ese instante una voz femenina pero muy fuerte y con mucha rabia desde su interior.

-      DAAAVIIIIIIIID….

Ante los oídos de Lionheart le parecía que la chica había gritado “Deivid” pero no estaba seguro si era un nombre de alguien presente o si solo había escuchado mal el grito.

Snake que se encontraba frente a él se levantó, con los brazos abiertos, como cuando una persona se encuentra con un viejo amigo para darle un abrazo…

-      LORIIIIIIIII…

Gritó Snake en tono burlón y divertido, su rostro mostraba una sonrisa extraña, falsa desde cualquier punto de vista, aunque Lionheart no podía verla en aquél momento.

-      ¿Como ha estado mi sobrina favorita?...

La pregunta sacó a Lionheart de lugar… Sus ojos mostraban todo el asombro que representaba aquella revelación y aquella pregunta…

Lori comenzó a correr hacia su “tío” aunque no con una cara de alegría precisamente, en el camino se le atravesó un soldado que estaba parado a un lado, pero su bandeja estaba demasiado cerca del camino de la chica.

El brazo de ella solo se medio movió como en un movimiento de esquiva, pero la comida salió levantada de la bandeja directo al rostro del sujeto, Lorí brincó con agresividad hacia Snake quien movió los brazos tan rápido que Lionheart no pudo verlo.

Apenas si tuvo tiempo de levantarse de la mesa en el momento en que Cíclope chocaba con Snake en el aire, buscando asestarle un golpe en el rostro, su boca estaba llena de saliva y sangre que se derramaba, parecía que se había mordido los labios o la lengua…

Snake aún con su sonrisa en el rostro le tomó los brazos en el aire, sin permitirle alcanzarlo con aquél golpe y moviéndola a un lado para lanzarla sobre la mesa que estaba a su espalda.

Los comensales comenzaron a arremolinarse para observar el espectáculo, mientras otros se retiraron para solicitar ayuda al personal de guardia.

Snake se acercó un poco a Cíclope para susurrarle algo que Lionheart no había logrado comprender, ella intentó de morderle la oreja.

Su rostro se alejó rápidamente, pero no fue capaz de esquivar la patada que le había lanzado al estómago.

Las manos de Snake soltaron los brazos de Cíclope y su cuerpo salió volando hacia atrás, unos dos metros de donde se encontraba Cíclope aún sobre la mesa, su mirada de furia y rabia descontrolada era lo que más resaltaba, y un extraño tintineo de las luces de la habitación le hizo pensar a Lionheart que estaban a punto de sufrir una caída eléctrica.

Cíclope se levantó derribando la mesa sobre la que estaba, la grabadora salió rodando por la sala. Ella comenzó a gritarle, al parecer lo hizo en Italiano o un idioma parecido ya que no logró comprender todo lo que le había dicho, Snake se levantaba alegremente y sonriendo todo el tiempo.

Cuatro soldados se acercaron a Cíclope para intentar de tomarla y que no siguiera atacando a su tío, sin embargo a ellos no tuvo ni que golpearlos… Con solo mover los brazos con fuerza cuando la tomaban con sus manos, se los quitó de encima como insectos y salieron volando por el comedor contra otras mesas y uno contra una pared.

Las personas empezaron a hacer más espacio y nadie quería acercársele en ese momento…

-      Por favor amigos… - Decía Snake sonriendo y en un tono alegre… - Esto es solo una disputa familiar, algo que teníamos que arreglar desde hace tiempo. No se preocupen… - Sus ojos se medio cerraron y parecieron dar un toque alegre a sus palabras. Disfrutaba lo que estaba ocurriendo – No nos lastimaremos…

Inmediatamente cargó contra Lori, Lionheart se apartó un poco más. Se sentía que estaba en medio de una pelea de alguna película del cine, las patadas y los golpes volaban por el aire, se escuchaba el choque de los músculos, aunque ninguno lograba darle un golpe certero al otro.

Atsuko llegó por el pasillo en aquél momento, no pudo ver que estaba ocurriendo exactamente en ese momento, pero sabía que Cíclope estaría ahí cuando observó a Lionheart en un lateral entre las personas.

Se empezó a abrir un poco el paso entre los hombres y mujeres que veían la pelea, y cuando los pudo ver, observó que Cíclope había atrapado a Snake con sus piernas por la cintura, he intentaba de darle fuertes golpes en el rostro, mientras este los esquivaba a medias con un brazo, mientras con la otra mano buscaba separarla de sobre su cuerpo que le aprisionaba.

-      CÍCLOPE DETENTE… NO LO HAGAS…

Gritó Atsuko, por un segundo, quizás dos máximo Cíclope dudó en dar el siguiente golpe, segundos que aprovechó Snake, y con su mano que estaba buscando separarla le asestó un gancho desde abajo a la mandíbula de la niña.

Se escuchó como si le hubiera roto los huesos de la mandíbula, mientras el cuerpo de la niña se separaba en el aire y caía al suelo soltando la cintura de Snake.

-      Por favor… - Decía Snake, de manera que parecía que se estaba divirtiendo, aunque no podía esconder el cansancio – No me distraigan a mi sobrina… Solo estábamos jugando, y ahora le pegué sin querer…

Comenzó a tomar aire con un poco mas de amplitud, llenando los pulmones mientras se secaba un poco el sudor y mantenía sus manos sobre sus rodillas.

Atsuko se acercó a Cíclope, que se encontraba en el suelo, boca arriba con los ojos cerrados. Lionheart observaba la escena, el se dio cuenta como la voz de mando de Atsuko había hecho dudar a Cíclope, la había reconocido en medio de toda aquella furia.

Buscaba su grabadora por el suelo, y la encontró en una esquina, había sido pateada por los presentes sin que estos la recogieran. Se comenzó a acercar a buscarlo…

Cíclope abrió los ojos… Todo el ojo estaba bañado en sangre, se veía completamente rojo, aún mostraban la rabia de hace un momento, y cuando vio a Atsuko pareció lanzarse a intentar de morderla.

Atsuko apenas tuvo tiempo de colocarle un brazo en el cuello para detenerla y que no la mordiera, Lionheart observó el movimiento, se le vino a la mente un viejo recuerdo de un Zombie levantándose de la misma manera y mordiendo a otra persona en ese instante.

Atsuko mantuvo a raya por unos segundos más a Cíclope, y Snake ya se acercaba por detrás dispuesto a matarla si era necesario, se le veía en la cara y el rostro. Atsuko comenzó a susurrarle a Cíclope…

-      Vamos mi niña… Se que sigues ahí dentro… Pelea por la vida y no te dejes vencer… No ahora…

Nadie podía escuchar sus palabras, unos soldados entraron al comedor abriendo paso con sus armas cargadas, dispuestos ya a detener lo que estuviera ocurriendo en ese momento…

La respiración de Cíclope comenzó a relajarse, poco a poco dejó de intentar de morder a Atsuko, quien la miraba directo a los ojos que comenzaban a perder el color rojo. Su iris normal comenzaba a verse.

Snake alzó un brazo para detener a los soldados que acababan de llegar… Cíclope se acercó al oído de Atsuko, le susurró algo y luego se desmayó en el momento…

Los soldados comenzaron a apartar a los demás, pidiendo que se retiraran, que ya todo había terminado. Snake volteó a ver a Lionheart con una sonrisa, ya repuesto del cansancio de la pelea…

-      Nos vemos pronto chaval… Tengo cosas más importantes que hacer.

Comenzó a retirarse, Atsuko abrazó con más fuerza a Cíclope y comenzó a llorar encima de ella… Lionheart que aún estaba un poco sorprendido ante lo ocurrido, retrocedió la grabación para verificar que la cinta aún se encontrara bien y que no se hubiera estropeado las horas que había pasado en ese lugar…

Los soldados comenzaban a recoger y arreglar de nuevo el comedor, dos de ellos se encontraban de pie al lado de Atsuko esperando que les permitiera llevarse a Cíclope.

Lionheart empezó a reproducir la cinta, estaba en la parte final cuando había llegado Cíclope y habían comenzado a discutir… Se escuchó el golpe de Cíclope sobre la mesa, cuando Snake la sujetó y le susurró al oído, y ahora si pudo escuchar sus palabras…

-      Aún me duele tu mordida sobrina… ¿Has hablado con tus padres últimamente pequeña?...