miércoles, 30 de noviembre de 2011

Capitulo 2 “NOTAS DESDE EL INFIERNO” VI “Algunas anotaciones para el futuro… En caso que exista futuro”

Capitulo 2

“NOTAS DESDE EL INFIERNO” VI

“Algunas anotaciones para el futuro… En caso que exista futuro”



Me temo que lo que he vivido aquí es y será el destino de la superficie si no se contiene la reacción en cadena que se desató hace unos días… Habíamos logrado sobrevivir por casi una semana. ¿Pero a que precio?...



Dos de nosotros cayeron en la locura, uno se sentó al lado del zombie que teníamos amarrado y en estudio, pero fue demasiado cerca, y cuando nos dimos cuenta ya se lo estaban comiendo, así que el plan de observación empezaba a tener una falla, puesto que en los 5 días no había mostrado debilitamiento alguno, y nosotros empezábamos a racionar fuertemente el alimento y el agua a “lo estrictamente necesario” diariamente.



El otro doctor, juraba y perjuraba que los zombies intentaban de comunicarse a través de la puerta, con Código Morse, y tuvimos que amarrarlo porque intentaba “responderles” con el mismo código, y lo único que lograba (desde nuestro punto de vista), era avisarles donde estábamos, luego los escuchábamos en masas y como se acumulaban tras la puerta.



Si alguna vez alguien llegase a encontrar estas notas, espero que sean de ayuda de alguna manera. Tal vez no les estoy dando la cura, no se que escribir referente a las debilidades de los muertos, después de todo, ¿como puedes matar lo que ya esta muerto?.



Mi única misión era poder crear y/o conseguir mejoras para nosotros, que pudieran ayudarnos en la lucha contra estas cosas. Y no lo logré. Lo máximo que logre fue un traje que se encuentra bajo llave en un punto completamente inaccesible ya desde aquí. El traje, que logré crear estaba hecho con un tejido especial de carbono muy fina, se adaptaba rápidamente al cuerpo y la complexión del usuario.



Permitía una completa movilidad, como la ropa deportiva, pero protegiendo de las mordidas de los zombies, o por lo menos los que me permitieron para experimentar. Con un casco pequeño, transparente de una combinación entre vidrio y plástico completamente transparente en toda el área visual, por lo que no restringía la visión periférica de su usuario.



¿Desventajas?, por la falta de desconocimiento muchas… El traje lo diseñé como defensa contra zombies. Es decir, si el ambiente fuera únicamente dominado por los muertos caminantes normales, se podría sentar en medio de un grupo de 5 de ellos, y no lograrían hacerle nada al usuario.



Pero cuando lo pusieron a prueba con otros especímenes, no resultó para nada útil. Los murciélagos gigantes con sus garras, rápidamente aprendieron a desgarrar el tanque trasero de oxigeno, con lo que los usuarios solo tenían 1 minuto para quitarse el casco en un lugar seguro antes de quedarse sin aire. Los perros han desarrollado colmillos lo suficientemente afilados y con una fuerza descomunal, que si bien uno solo de ellos era manejable, tener una jauría mordiendo una y otra vez, va desgastando el área afectada, perdiendo en algún momento la protección.



Y ¿porque no me dijeron que tendrían también pequeñas abejas?... Esas criaturas, pequeñas y con esas habilidades natas de ellas, para encontrar lo que desean, atacar en enjambres, e inclusive localizar debilidades de sus enemigos.



Uno de los doctores me dijo que lograron hacer que algunas reinas dejaran las colmenas, y evolucionaron para dejar sus larvas directamente dentro de los zombies. Específicamente los atacaban en la cabeza, la larva buscaban camino al cerebro entre toda la carne descompuesta, huesos rotos, o comiéndose la carne a través de los orificios que encontraran por los oídos, boca, nariz o incluso los ojos.



Estas larvas buscaban alojarse en el cerebro, derrumbando a los zombies y “destruyéndolos” por dentro, mientras la larva crecía y se convertía en una nueva reina. Lista para desovar sobre otro zombie. El problema es que estas abejas genéticamente modificadas, se volvieron mas agresivas que las abejas asesinas con las que iniciaron el experimento, y no distinguían entre zombies y vivos. Aunque les resultaba imposible decir si estaban contaminadas con el mismo virus o no. Y los vivos que atacaban no despertaban como zombies, según ellos porque no les daban tiempo al virus de tomar el control del cerebro.



Esto es imposible, ya no tenemos nada que hacer. Hemos sido los causales del Apocalipsis de este mundo. No logro pensar como la tierra podría sobrevivir más allá de 3 o 4 años con este virus suelto. Sus mutaciones y adaptaciones son tan rápidas que no dan tiempo de definir una defensa definitiva. Cada vez que conseguíamos algo para defendernos, ellos evolucionaban.



Cuando el Dr. Alí (a quien envidio por no vivir esta pesadilla que estoy viviendo), consiguió terminar el arma definitiva, pasaron su punto débil del cerebro a otras áreas del cuerpo. Cuando logre diseñar el traje de protección, me encontré con criaturas con las que no había soñado en las peores pesadillas y solo quedaron 3 de estos trajes intactos en el almacén de inservibles.



Cuando probamos con el fuego, resultó ser algo efectivo pero peligroso, y luego nos encontramos que algunos de ellos consiguieron una defensa contra el fuego, no es que no los afecte directamente, sino que aprendieron a usarlo a su favor, es decir a favor de “su raza”, ya que concentran los gases de descomposición de su cuerpo en la zona abdominal, y al quemarlos llegan a estallar quemando a sus compañeros, pero también se convierten en asesinos de vivos. Algunos se reconocen fáciles y rápidos, se les ven hinchados y tienen muchas burbujas verdes por la piel, que al dispararles o destruir de un golpe despide un olor muy fuerte a podredumbre, pero muchos otros sin advertencia visual alguna también estallan.



El acido es bueno… En cantidades industriales. A pesar de los accidentes se hicieron también pruebas con gases nerviosos, consiguiendo resultados adversos, algunas veces funcionaban (en especial cuando localizamos que el segundo punto débil cuando no lo tenían en el cerebro se había “movido” a la columna vertebral), pero lograron volver a “mover” su punto débil y sacarlo de la columna vertebral. Y aunque caían por el gas, era solamente como si cayeran en un sueño. Su organismo comenzaba una “limpieza” del cuerpo organizando de nuevo las terminaciones nerviosas y volviéndose a levantar si no son eliminados en su etapa de “sueño”



Pero todo eso se está quedando en este lugar. En este infierno que son las instalaciones. Esta podría ser mi última nota, si no logramos salir. Esta noche volveremos a intentar salir. Los mercenarios ya tienen un plan, usando nuevamente los conductos de ventilación, crearon una especie de arma de fuego con las bombonas de gas de las cocinas, llevamos varios cócteles molotov, nos dieron pistolas 9 mm a cada uno de los científicos que quedamos, con 15 balas y una fuera para nuestro bolsillo. Nos dijeron que recordemos dejar la última bala para nosotros mismos, a menos que queramos formar parte del ejército de Hades.