miércoles, 18 de enero de 2012

Capitulo 4 “SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” IV “El cuarto de la muerte…”


Capitulo 4
“SEXO Y MUERTE EN EL JACUZZI” IV
“El cuarto de la muerte…”

Cuando esa persona… No…. Cuando esa criatura sin alma había comenzado a caminar hacia nosotros, junto a su primer paso, instintivamente, dí un paso hacia atrás, con Brittany abrazada a mí y su rostro en mi pecho.

La sangre cayendo en lentas gotas de su boca abierta, escurriéndose por su quijada hasta llegar al piso, gruesas, sin nada que las detuviera, sus ojos sin color, sin iris, sin vida clavados en nosotros, sus manos rojas vivas, cerrándose y abriéndose lentamente en garras animales, buscando sujetar una presa, su siguiente paso para acercarse más y nosotros sin saber que hacer.

Si me metía en el cuarto no podríamos salir luego, así que decidí continuar con el plan inicial. Jalé a Brittany para comenzar a bajar las escaleras, de una u otra manera debíamos salir de aquél lugar lo más pronto posible. No sabíamos como estuvieran las calles pero teníamos que intentarlo y encontrar un lugar seguro.

Bajamos un piso, estaba pendiente observando los pasillos de la izquierda y la derecha, buscando que no tuviéramos más de esas cosas en este piso. Arriba teníamos la ventaja de ser solo 6 Suites inmensas, pero los pisos inferiores donde ya había estado antes, recordaba que habían 10 habitaciones por lo menos si mi mente no me fallaba, y si era una noche llena como me había dicho el recepcionista temprano, estábamos sencillamente jodidos.

El piso de los pasillos estaba bañado en sangre, algunas puertas parecían estar abiertas en el pasillo de la izquierda, ninguno a la derecha. Decidí continuar bajando, y cuando pusimos el pie en el pasillo, escuche un fuerte golpe detrás de nosotros en las escaleras.

La criatura sin alma del piso superior había caído rodando hasta la mitad del nivel en su intento de seguirnos. Desde donde nos encontrábamos me parecía ver su cabeza en una posición completamente imposible, como si se hubiera partido el cuello, pero el cuerpo seguía moviéndose buscando levantarse, y los vacíos ojos de la muerte no dejaban de buscarnos.

Parecía querer hacer algún tipo de ruido o hablar, pero en vez de lograr gesticular palabra alguna solo sonaba como gárgaras. Era como si no lograra sacar el suficiente aire por la garganta, como si tuviera atorado algún pedazo de carne o algo así.

Decidimos seguir bajando, o por lo menos lo decidí y continué llevando a Brittany de la mano, no hablaba, parecía estar en shock pero aún respondía a las acciones. Llegamos al 4 piso y no tuve necesidad de revisar los pasillos. Ya mientras bajábamos el olor a podredumbre suturaba mis sentidos, y me mareó inmediatamente.

Al observar con detenimiento casi todo el piso parecía un ser viviente. Las puertas de todas las habitaciones estaban abiertas, y habían por lo menos una docena o mas de esas cosas, comiéndose los restos de varias personas en el suelo.

Al final del pasillo que tenía de frente donde estaban los ascensores, 2 de Ellos se comían las entrañas de un cuerpo que yacía sentado contra la pared del fondo. Pude observar en una de sus manos una pistola y que ese sujeto había muerto de un disparo en su cabeza.

Tomé a Brittany, la vi directamente a los ojos, intentando de calmarla y sin hablar con señas le intenté de explicar para pasar y continuar bajando sin hacer ruido alguno, tal vez si no hacíamos ruido nos ignoraran.

Por lo menos eso pensaba, después de ver que la criatura que estaba en el mismo piso de nosotros, se había caído intentando de bajar las escaleras, podía significar que no tuvieran un pensamiento racional.

Pasamos en completo sigilo, evitamos a las criaturas de ese cuarto piso, con cierta facilidad, pero no duró mucho ya que la criatura que nos seguía de más arriba volvió a caer en ese momento de nuevo hasta el quinto piso en esta oportunidad.

Esta vez, las criaturas del 4º piso levantaron los rostros hacia arriba, dando a comprender que habían escuchado lo ocurrido, y como buscando de donde venía el sonido, mientras que Brittany en su desespero y miedo, gritó y empezó a bajar corriendo al tercer piso.

Maldije para mis adentros por aquel grito que ella había dado, puesto que entre eso y los pasos de carreras que estaba dando por las escaleras, atraería la atención de todas aquellas criaturas, y solo nos quedaría comenzar a correr.

Sin embargo no me quedaba hacer más nada, y sabía que mientras más bajara, más de esas cosas me encontraría en el camino, pero tenía que intentarlo y ver hasta donde podría llegar antes de sacar algún nuevo plan.

Pasamos por el tercer piso, Brittany continuó al segundo sin siquiera observar nada de lo que ocurría en este piso y yo tuve que hacer lo mismo para alcanzarla, y no dejarla sola en medio de todo el caos que se había desatado en el hotel.

La alcancé ya en el pasillo del segundo piso, un rápido vistazo me permitió ver que se había detenido porque había un grupo muy grande de esas cosas en las escaleras que bajaban al primer piso comiéndose a alguien más y ella se detuvo de golpe.

Cuando la sujete empezó a golpearme en el pecho del miedo, y tuve que sujetarla fuertemente y que me viera a la cara, el vernos a los ojos, nos calmó, poder ver el color en nuestros ojos era una especie de conexión especial que nos permitía saber que aún teníamos alma y no éramos partes de esas criaturas.

Las criaturas se levantaban del cuerpo que se comían, es como si les interesara más la carne caliente y fresca, que la que tenía un poco de tiempo enfriándose y comiéndosela.  A la izquierda, del mismo lado que la habitación presidencial, del sexto piso pude ver a 6 de esas cosas saliendo, de 3 de los cuartos que tenían puertas abiertas, el área del ascensor era una zona muerta, pues no sabíamos si estaban funcionando y habían 2 más de ellos que se levantaban, dejando de comer a una mujer que parecía tener un traje de personal de limpieza.

Al voltear a la izquierda observé que la mayoría de las habitaciones tenían las puertas cerradas, exceptuando por 2 de ellas. La del fondo era más grande que las otras, así que tome a Brittany por la muñeca y la jalé corriendo a esa habitación para revisarla.

Al pasar por el frente de la otra habitación que estaba abierta, nos salió uno de esos seres que atrapó a Bryttany por su otro brazo sorpresivamente. Ella pegó un grito, que me hizo reaccionar y lanzarle una patada, por lo que ella solo tuvo un ligero rasguño en el brazo, pero no había sido mordida ni sufriría por algo así.

Seguimos hasta el cuarto, y al voltear hacia dentro del mismo, desde donde estaba, no parecía haber ninguna criatura, por lo que sería más sencillo que pelear contra un grupo grande de ellos que venían a nuestras espaldas.

A ver, es necesario dar una pequeña explicación de estos cuartos ya que no son tan grandes como la Suite Presidencial pero son las Suites Ejecutivas por lo que tiene un poco de espacio. A penas ingresas en las habitaciones, (y a esta específicamente), al dar uno máximo dos pasos si eres de piernas cortas, tienes a tu izquierda la puerta del baño, pequeño pero cómodo.

Dando 2 pasos más tienes la habitación que se agranda un poco a la izquierda, dejando ya espacio para una mesa alta tipo bar, la cama matrimonial, y al fondo a la derecha un jacuzzi no tan amplio y grande como el de la Suite Presidencial pero sí lo suficientemente grande para estar dos personas cómodamente.

Dicho esto, pasé con Brittany en este cuarto, la coloqué contra la pared derecha evitando la puerta del baño mientras trancaba rápidamente nuestra puerta a nuestra espalda y pasando los seguros, de los cuales no dudaba que podían reventarlo si todas esas cosas se lo proponían.

Inmediatamente mi primera reacción fue voltear al baño, y pude ver una persona muerta en el piso, parecía ser una mujer de color, o por lo menos morena oscura, no tuve ni que acercarme a buscar sus signos vitales, puesto que me provocaron ganas de vomitar ver sus tripas sueltas por fuera de su cuerpos y su zona abdominal.

Había un fuerte olor a vómitos y pudrición que me imaginé que provenían de su estomago que estaba abierto y desperdigado a un lado del cuerpo. Intenté de cerrar la puerta pero parte de su cuerpo no permitía hacerlo.

No quise ni tocar el cuerpo, puesto que aún desconocía como se podía transmitir esa enfermedad tan horrible y no tenía intenciones de estar más propenso a enfermarme de lo que ya había estado respirando el mismo aire y estando en las mismas zonas que ellos.

Pasé al cuarto dejando el cuerpo ahí, mientras me sentaba en el colchón para aclarar mis ideas, pensar claramente que sería lo siguiente que haría y más aún como coño había llegado a verme involucrado en una batalla de este tipo.

Los hospitales y clínicas que mencionaron temprano en la noticia no estaban ni cerca de donde estábamos nosotros, el centro médico mas cercano que podíamos tener era el centro de asistencia de Rescarven en Las Mercedes…

Pero claro… era eso… En el Rescarven de seguro estaban también llevando a las personas que recibían ataques, mordidas, moretones y golpes defendiéndose de estos monstruos, y seguro también llevaron a alguien infectado.

Mientras yo divagaba en como podía haber llegado a esa posición, como podría ahora sacarnos de ella, Brittany se acercó al jacuzzi, que estaba lleno al tope, con el liquido de un color casi negro, y que no se movía siquiera.

Ella pasó su mano por el agua, volteo a verme con cara de miedo y casi rayando en la locura para decirme que parecía sangre y no agua. Cuando me voltee a verla y observé el liquido escurriéndose por su brazo, me asusté pensando que le había pasado algo. Ella me veía directo a los ojos, y yo no pude hacer nada…

No pude hacer nada con la sombra inmensa que se había levantado desde dentro del jacuzzi y se encontraba tras ella, lista para lanzarse a comer sobre ella, y yo en el otro extremo de la cama, viendo como todo ocurría lentamente y al mismo tiempo petrificado sin que mi cuerpo respondiera y las palabras no salieran de mi boca…