jueves, 17 de noviembre de 2011

Capitulo 2 “NOTAS DESDE EL INFIERNO” IV “Una nueva arma… Desde ambos bandos…”

Capitulo 2

“NOTAS DESDE EL INFIERNO” IV

“Una nueva arma… Desde ambos bandos…”



No se que hacer, no se como comenzar, he empezado a creer que sospechan de este block de notas. Me llaman a cada rato, después de lo ocurrido al Dr. Alí, todo el mundo anda muy nervioso.



Hace unas semanas cuando estaba escribiendo mis notas anteriores y me llamaron, realizaron una revisión al cuarto exhaustiva, y se llevaron todo lo que encontraron del Dr .Alí. Documentos, diario (no sabía que tenía un diario… sino lo hubiera guardado a ver que escribía, maldición…), computadora y cualquier cosa que fuera de su pertenencia.



Menos mal que tome mi block de notas y cuando me lo fueron a pedir encontraron el del Dr. Alí por lo que ojearon unas pocas hojas y me lo devolvieron, no hicieron mayores preguntas pues todos tenemos estos blocks para anotar las ideas, y cosas que nos parezcan importantes para la investigación. (Nota del Autor: Los escritos que estoy colocando aquí estaban normalmente ocultos entre muchas anotaciones de cálculos, diagramas y demás que yo no lograba comprender. Me imagino eran notas de sus experimentaciones y de seguro por ellas fue que no observaron estas secciones)



Actualmente están congeladas todas las investigaciones que puedan llegar a tener contacto con los especimenes de forma directa. Nadie puede acercarse a ellas, las muestras de sangre se están tomando con estrictas medidas altamente seguras, y bajo el consentimiento de los responsables, conociendo que bajo cualquier pequeño riesgo de ser contaminado, los sujetos son llevados a cuarentena inmediatamente por 7 días para verificar que no tengan los síntomas del virus y/o los desarrollen.



Así hemos perdido a un alto porcentaje del personal, yo atrevería a decir que mas de un 50%, puesto que el simple hecho de tener contacto físico del traje con uno de los individuos, el científico dentro del traje es sacado por un ala separada para descontaminar el traje, y luego tenerlo en cuarentena. Muchos no han soportado el encierro y aunque no estaban contaminados, terminaban locos, o con algún problema mental (las mas comunes aquí entre nosotros son las pesadillas recurrentes, alucinaciones, paranoia que creo que tengo, pero insisto en que me deben estar vigilando aunque una parte de mi dice que no)



El Dr. Alí apenas fue la punta del Iceberg. Estábamos en el cuarto de experimentación 4, el Dr. Alí abajo en sala, y yo me encontraba en el primer piso. La parte inferior donde se encontraba el Dr. Alí, parecía una de esas salas de operación donde los galenos observan a los Doctores realizar una difícil operación a corazón abierto, solo que esta era mucho más amplia y mucho más iluminada.



Al final de la sala se encontraban 5 sujetos de pruebas, sujetos con cadenas al cuello únicamente, y 4 de ellos estaban caminando sin avanzar, como si no notaran la cadena deteniéndolos, mientras el quinto sujeto de la derecha estaba quieto, sin moverse y observando al frente cuando las luces se encendieron. Sin ese instinto de los otros 4.



Yo desde la parte superior en el primer piso me encontraba con una comisión que había sido citada por nuestros jefes para la demostración. Teníamos a varios militares con muchas medallas en el pecho, y condecoraciones. Para mí el simple hecho de vivir en medio de estas pesadillas y no salir loco todavía, ya merece no 1 sino por lo menos 10 medallas.



Algunos de nuestros colegas también habían encontrado permisos para ingresar a observar la demostración de nuestros avances, y nuestros superiores directos se encontraban en la sala. También había algunas personas vestidas normales con trajes muy costosos que nosotros ya ni recordábamos que existían en el mundo real. A algunos podría jurar que los reconocería de algún reportaje, o alguna información de las pocas noticias que recibimos aquí abajo, pero decir un nombre sería sencillamente divagar.



Hablar sobre lo acontecido aquella tarde me pone los pelos de punta, aún tengo pesadillas sobre lo ocurrido. El Dr. Alí y yo trabajábamos con mejoras para las armas existentes, gracias a las tecnologías de “reconocimiento de rostro” con algunas modificaciones que les hicimos junto al departamento de sistemas de las instalaciones al software, habíamos logrado implementar una pantalla a la G35C que estaban usando los Marines para mejorar la facilidad de disparo a la cabeza.



Estábamos dando la demostración del nuevo producto, explicando primero las funcionalidades de la pantalla, la cual poseía un localizador GPS, que asegurábamos funcionaría en el exterior, según nos informaron ellos mismos, (pues no podíamos salir nosotros a probarlo), el mismo sistema de GPS facilitaba un mapa de la zona gracias a los satélites, y en áreas abiertas otorgaba la posibilidad de conocer los objetos en movimientos.



Nos preguntaron porque no colocábamos censor infrarrojo al dispositivo para verificar y nuestra respuesta fue en exceso sencilla: “Los muertos no generan calor reconocible y por separado, su cuerpo simplemente se encuentran a la temperatura que el sol o el frío los mantenga”. Y continuamos con la presentación. Luego teníamos a una serie de sujetos de pruebas en la pared, y el propio Dr. Alí le disparó al primero de ellos. Explicábamos que el sistema hasta ahora solo había fallado en 1 de cada 100 pruebas, que habíamos realizado previamente, y fue un fallo humano.



El doctor disparó al segundo sujeto de prueba, mientras mostraba como habíamos reducido el retroceso del arma, y que con este nuevo dispositivo hasta un civil sin entrenamiento tendría facilidades de disparar a la cabeza del sujeto. El arma hacía lecturas 80% precisas sobre la respiración, fuerza aplicada en el arma, movimiento de la misma por el temblor de las manos y realizaba todos sus cálculos impresionantemente rápido para un disparo 99% certero. La pantalla al tener una cabeza en la mira y tener las condiciones correctas para no fallar, aunque se estuviera temblando frenéticamente, generaba un suave pitido que le informaba al que la portaba que debía disparar en ese momento.



Caminaba lateralmente mientras yo seguía observando detrás de la sala de seguridad con los jefes, y los altos mandos militares que se encontraban presentes, estaba intrigado por el sujeto de pruebas número 5, el que no se movía más que para ver a sus compañeros caer, pero aún no daba señales de querer abalanzarse a atacar.



Uno de los generales habló. No se exactamente quien era, pero solicitó que quería ver el arma ante sujetos moviéndose y no solamente amarrados en una cadena al cuello a la pared.



Desde la parte de arriba le hice señas a Alí, para que se preparara, apuntó y como habíamos practicado un lento movimiento en la mano me informaba cuando estaba listo y apuntando el arma. Yo liberaba al sujeto numero 3 y en menos de 2 pasos ya tenía la bala atravesándole el cráneo.



El sargento volvió a hablar:

-No quiero una demostración de disparo cuando apenas comienza a moverse, quiero que no le este apuntando doctor, quiero que el sujeto comience a caminar hacia usted, que sienta el miedo, que vea como esa cosa poco a poco se acerca a usted, y demuéstreme que aunque no tenga entrenamiento y el miedo le este venciendo el arma le dará la señal al estar apuntando a la cabeza.



Y él mismo presionó el botón para liberar al sujeto 3. El Dr. Alí volteó a ver al sujeto de pruebas y al ver que se acercaba caminando lentamente volvió a subir la mirada a nosotros.



-Gracias a las capacidades del procesador y la memoria del sistema, junto con las lecturas que tiene de mi cuerpo y mis estados, puede realizar el cálculo en cuestión de milésimas de segundo, y en cuanto me voltee a apuntarle a ese sujeto de pruebas a la cabeza, la misma pantalla me mostrará, como si de un juego de video se tratara, cuando tenga en mira la cabeza, y en caso de no ser así pero haberla reconocido, me informará con flechas rojas en que dirección debo de mover el arma, hacia arriba, a la derecha izquierda o abajo. Observen.



El sujeto de pruebas cuatro había apenas recorrido la mitad de la larga sala hacía donde se encontraba el doctor, este se volteó, levantó el arma y como había dicho ya anteriormente, la misma le informó su pulso, porcentaje de precisión según el temblor por los nervios y en que dirección tenía que acomodar el arma para dar en la cabeza.



Un suave pitido se escucho en la sala, y los huesos y el cerebro de la cuarta criatura estaba desparramada por el suelo de aquella sala iluminada con luces de neon, mientras todos en donde yo me encontraba aplaudían y comenzaban a buscar la botella de Champaña para celebrar las posibilidades que tendríamos con esta nueva arma…



No importa cuanto estuviéramos preparados… Para lo siguiente que ocurrió ninguno de nosotros se esperaba algo así. El Dr. Alí también estaba contento, y nos informó que quería hacer un último disparo al sujeto de prueba final, que para eso eran los 5. En medio de la celebración y la alegría los generales querían ver un disparo más.



Yo estaba tranquilo, el quinto sujeto de pruebas no había mostrado la misma agresividad y rabia que los otros 4, por lo que tal vez ni atacara al doctor. Cuando lo soltaron el sujeto 5 no se movió, se quedó observando fijamente a Alí, el cual nos estaba viendo a nosotros disfrutar y sonreír.



El rostro de Alí comenzó a cambiar de expresión poco a poco, dejando la sonrisa de lado y tomando un punto medio entre seriedad y un miedo descomunal, que ninguno de nosotros podría comprender en el momento.



El sujeto de experimentación 5 movía la cabeza inclinándola a la derecha y a la izquierda sobre sus hombros, lentamente pero sin quitar la mirada del doctor. Dio un paso lentamente al frente y lanzo un gruñido suave, mientras en los ojos del doctor comenzaban a salir lágrimas y una mancha aparecía en su entrepierna.



Intenté de comunicarme con él por medio del intercomunicador pero se quedó en silencio, los demás en la sala que yo me encontraba poco a poco fueron apagando las sonrisas mientras observaban sin comprender, como yo tampoco, el porque del miedo que estaba demostrando el doctor en la sala.



El sujeto de experimentación pareció sonreír, pero eso no era posible, y comenzó a caminar tranquilamente un paso tras otro como si no hubiera sufrido el Rigor Mortis, ni su cuerpo se viera impedido en ningún momento del movimiento de los vivos… En otras palabras estaba caminando como una persona normal.



Alí se lanzó al suelo a llorar como un niño pequeño, lanzaba gritos al aire de dolor y no lanzaba palabras concretas, acurrucándose y retrayendo su cuerpo en posición fetal mientras el arma estaba a su lado y la criatura ya iba por la mitad de la sala camino a devorarlo.



- Alí levántate, que haces en el suelo, tienes un objetivo a tu espalda y va a asesinarte, levántese y liquide el objetivo o morirá. - Le había gritado el general por el parlante.



- Vamos amigo reacciona, hazlo por esos hijos que te esperan cuando consigamos alcanzar las armas contra estas cosas y nuestras casas puedan ser seguras en caso de un ataque con este virus. No se que te pasa en este momento, pero tu eres mas fuerte que cualquier sentimiento, tienes que levantarte…



A pesar de mis palabras no se levantó inmediatamente, por lo menos dejó de temblar, y al parecer empezaba a retomar conciencia poco a poco, volteo a vernos mientras todos le hacían señas y gritaban para que se levantara y le disparara a la criatura que tenía ahí a sus espaldas. Y como en un disparo de adrenalina se levantó gritando:



- Sal de mi cabeza maldito Bastardo, los vamos a eliminar, vamos a matarlos a todos, y mantendré a mi familia y a todos libres de todos ustedes malditos hijos de puta – Tomo el arma del suelo teniendo ya al sujeto a menos de 3 pasos- Ahora regresa al maldito infierno de donde no debiste levantarte nunca hijo de perra…



El disparo lo atravesó en todo el centro de los ojos, cayendo hacia atrás en un movimiento ondulatorio suave y como en cámara lenta hacia el suelo, a escaso un paso del doctor, mientras sus manos en el aire parecían intentar de agarrar algo cerrándose en garras y abriéndose rítmicamente. Su cuerpo golpeó el suelo, y Alí se acercó para darle otro disparo ya en el suelo sobre su cráneo.



Todos en la sala respiramos mas tranquilos, aunque nadie comprendía que le había pasado al Doctor, yo podía imaginarlo, ese sujeto se había metido en su mente, ¿que había logrado hacer en ella?, ¿Hablar?, ¿Mostrar imágenes?... Tal vez nunca lo sabremos.



Alí bajó el arma se volteó hacia nosotros alzó la mano para dar a entender que estaba bien y se inclinó a tomar aire y vomitar. El general que había hablado anteriormente se acercó de nuevo al micrófono:



- Bien hecho doctor. Quiero un informe sobre lo que sea que le ocurrió. En este momento quedará confinado a cuarentena puesto que ha estado demasiado cerca de una de esas cosas, mientras nos dará el informe lo más pronto posible. – El general se volteo a nosotros un momento nos sonrió al ver el rostro de los ejecutivos y se dirigió de nuevo a Alí. – Un millón de felicidades por este logro y estamos seguros que su fami…



El rostro del General se contrajo en una mueca de sorpresa, y gritó al micrófono: - Detrás de usted!!!!



Pero era demasiado tarde, nadie esperaba que la criatura al recibir 2 disparos en su cerebro se levantara nuevamente, y desde la espalda atacó y alcanzó al Dr. Alí, en la yugular, donde sus dientes se clavaron para arrancarle piel, músculos y venas.



Lanzó a Alí al suelo mientras se desangraba, volteó a vernos a nosotros arriba con una expresión de victoria en su rostro, (al parecer soy el único que vio aquella expresión), los agujeros por los que habían ingresado las balas derramaban un liquido negro, y lentamente se acomodó sobre las piernas, a comer con mucha calma, la grasa y carne de la barriga y comenzaba a arrancarle las viseras.



Nadie podía moverse, todos estábamos sorprendidos, hasta que una alarma sonó en la sala inferior y se escucho una voz femenina electrónica: - Atención. Sala de experimentación 4, Experimento de armas nuevas. No se encuentran signos vitales de Doctor Alí Sahagma, se detecta presencia de virus en la sala. Se recomienda activar protocolo de descontaminación en el mismo.



El general se acercó al panel que estaba frente a mí. Yo no podía dejar de ver a la criatura mientras nos daba la espalda tranquilamente y devoraba a su victima, el general presionó unos botones en la consola, y la sala se lleno de llamas que comenzaron a quemarlo todo en ella. Nuestra arma, los cadáveres de los demás sujetos, al sujeto numero 5 y los restos del Dr. Alí.



El virus había tomado una nueva mutación, ya no necesitaba alojarse en el cerebro al 100%, y aún no se ha presentado de nuevo el caso en ningún otro sujeto de experimentación, pues estamos buscando repetir el experimento para poder estudiar como ése sujeto de experimentación, se pudo levantar aún sin el cerebro, ya que todo nos decía que ése era el órgano principal que utilizaba el virus.



Tengo reunión con la psicóloga en 30 minutos, he intentaré desahogarme un poco con ella, pero si sigo escribiendo y falto a esta cita no se que podría pasarme o si podré continuar con estas notas.