miércoles, 23 de noviembre de 2011

Capitulo 2 “NOTAS DESDE EL INFIERNO” V “Y el ejercito de Hades caminará sobre la tierra…”

Capitulo 2

“NOTAS DESDE EL INFIERNO” V

“Y el ejercito de Hades caminará sobre la tierra…”



Listo… Ya no se puede hacer más nada. No se quien la ha cagado, pero ha de haber metido la pata hasta el fondo.



Las últimas semanas han sido imposibles de llevar. Los compañeros han demostrado completo descontrol. Las pesadillas, las alucinaciones y la locura se han apoderado del complejo por completo. No creo que exista nadie que este controlando el estrés, los miedos y su vida por completo.



Hemos perdido a mas del 80% del personal solo en accidentes, todos por errores humanos de los científicos, este se inyecto a si mismo para que lo mataran, el otro en un ataque de locura se lanzó a morder a una de esas cosas para intentar de que su cuerpo se adaptara al virus o algo así fue lo que dijo. También tenemos al doctor que se empezó a cortar las venas, y a hacer cortes en el cuerpo para desangrarse, saliendo de su habitación en ese estado y tambaleándose, lo que provocó una respuesta inmediata de los guardias de seguridad disparando a matar.



No me miento a mi mismo, yo también he querido darme un disparo a la cabeza y acabar con todo, pero no nos permiten tener armas. En vez de traer más personal científico para reemplazar a los que hemos perdido, he aumentaron los soldados que nos asignaron a cada uno de nosotros en nuestras puertas de las habitaciones. Ahora si parecía una cárcel de máxima seguridad.



Pero el final llego hace unas horas… No importa lo que ha ocurrido en los últimos días. Hoy antes del almuerzo una persona, (o varias personas nadie lo sabe), liberó varias de las celdas de zombies. Y no conforme con ello, también liberó a los especimenes de los niveles inferiores. Si… Tenemos el zoológico de Hades y su ejército atrás de estas puertas que nos separan.



Estamos un grupo de 5 científicos entre los que me cuento, y 4 soldados resguardados en el comedor, con las puertas principales trancadas y con una barrera sin dejar a más nadie entrar, escuchamos los gritos de muchos de nuestros compañeros fuera de esas paredes metálicas, gritar, llorar hasta que solo escuchamos sus golpes y disparos a los muertos.



En este hermoso momento, donde sus gruñidos, golpes en la puerta y sus voces en el aire están atacando mi mente, estoy escribiendo esto para no pensar en esas cosas, y los soldados nos confesaron ser mercenarios, no soldados entrenados por la armada americana, sino simples asesinos a sueldo contratados como guardaespaldas.



Las ordenes que les habían dado, es que serían enviados a instalaciones secretas de las que tal vez nunca salieran con vida, pero que mantendrían a sus familias muy bien económicamente en nombre de ellos. Se sospechaba desde sus jefes que las instalaciones se podían salir de control, y en caso de algo así tenían sus órdenes personales:



- Resguardar la mayor cantidad de científicos posibles y mantenerlos a salvo.

- Evitar cualquier tipo de contacto con especimenes infectados

- Agruparse en cualquier lugar defendible y mantenerlo a salvo

- Se les enviará ayuda en cuanto se conozca la situación interna y se pueda dar un rescate efectivo.

- Se pagará 10 millones de dólares por cada científico que logren mantener con vida.



Cuando conocí las ordenes de ellos en caso de un brote, me hizo sospechar que posiblemente fue uno de sus compañeros el que provocó todo este desastre, al ver como se encontraba la mayoría del personal, no sería extraño que lo hicieran para conseguir más dinero, o quien sabe si uno de ellos fue pagado para causar este desastre por algún otro gobierno.



Ya la verdad no se que pensar, zombies por todos lados, sangre en mi ropa, estos hombres están hablando de buscar salir de aquí y no esperar la llegada de “la ayuda” externa, (cosa que yo apoyo enormemente, ya que no creo pueda durar mucho tiempo cuerdo entre estas paredes), pero aún no saben como sacarnos de aquí.



Dicen que lo mejor será quedarnos unos días aguantando en este lugar, tenemos comida y aún se mantiene el sistema eléctrico en las instalaciones, nuestro mayor problema han sido las serpientes, las ratas, y las arañas que se colaron en un principio por los ductos hasta donde estamos.



No dimos cuenta de ese error, cuando uno de mis compañeros fue mordido por una de las arañas. Se habían colado ya, y ninguno las esperaba. Inmediatamente comenzó una guerra frenética contra decenas de animales que se habían metido. Y luego taparon los ductos como pudieron con cinta adhesiva industrial.



Al doctor, lo amarraron a una silla y lo pusimos en una esquina desde donde no pudiera hacer nada contra nosotros. Los mercenarios lo tienen ahí según para estudiarlo. Le prometieron que una vez muerto le darían un tiro en la cabeza, pero que no lo matarían aún estando en vida. Sin embargo ya lleva 3 horas ahí sentado convertido en uno de ellos, y no lo han matado porque según ellos quieren ver si al cabo de unos días esas cosas van perdiendo fuerza, o si mueren por hambre o algo… Ya les dijimos que hasta donde sabíamos, (aunque ninguno de nosotros era de los que trabajaba directamente con los muertos), no se debilitaban tan fácilmente.



Tenerlo ahí transformado, escuchar a los demás detrás de la puerta, unos sujetos que son apenas mercenarios, y mi mayor miedo, que alguien dejara escapar a esas cosas a la superficie en su intento de escapar…



Quiero morir… Pero no así, y no aquí…