miércoles, 2 de noviembre de 2011

CAPITULO 2 “NOTAS DESDE EL INFIERNO” II “Como nacen las pesadillas…”


CAPITULO 2
“NOTAS DESDE EL INFIERNO” II
“Como nacen las pesadillas…”

     No se porque continúo con estas notas… Creo que en realidad al fin comprendo el porque de la necesidad de los curas para los religiosos católicos. Nunca he sido especialmente religioso, pero en este momento me sentaría tan bien tener a alguien con quien hablar, contarle mis pesadillas, mis momentos de mayor caídas, aquellos donde la cordura parece irse a un mundo paralelo inexistente y del que la lógica científica no es capaz de explicar su existencia.

     Como decía antes, esto no debe existir, y solo lo hago como forma de desahogo ante este lugar. He visto con mis propios ojos a los muertos caminar, es como aquella película de los años 70, que tenía esa frase tan elocuente: “Cuando el infierno este lleno, los muertos caminaran sobre la tierra…”

     No se si el infierno ya se lleno y por eso están caminando los muertos, pero si les puedo asegurar que de ser verdad esa era una “profecía” entonces nosotros somos los que les abrimos la puerta a los muertos. Pero aún tengo, (y todos aquí a decir verdad también), la duda si estos cuerpos que están clínicamente muertos, pueden tener un “alma” humana dentro de ellos, o si por el contrario serán “Entidades Demoníacas” los que los mueven.

     Esto claro, solo es hablado un poco como chiste en los comedores, pero esa discusión no científica, es muy común entre los más involucrados en la investigación, durante su almuerzo. Los biólogos dicen que no es sino más que el instinto más animal del cerebro humano reactivado por el virus. Otros que son un poco “Teólogos” dicen que esos cuerpos deben de levantarse con una nueva alma, pero sin decir si es un ente demoniaco, o si es simplemente un alma humana en pena que regresa a la vida, y el comer carne es parte de lo poco que logran poner en funcionamiento al regresar.

     Lo importante es que muchas de las cosas que se han comentado son sencillamente una manera “burlona” de conversar nuestros miedos. Sabemos que todo esto será, casi con total seguridad, utilizado con fines de guerras. Y por eso es que no nos dan comunicación con el mundo exterior.

Si cualquiera de nosotros informara de los horrores en estos laboratorios a alguien fuera de los mismos, el pánico general del país podría llevar a la economía por el sub-suelo, los sistemas de salud y de seguridad social se derrumbarían, el caos, las revueltas y demás podrían llevar a todo el sistema a su rápida muerte y caída.

Actualmente existe entre todos nosotros un acuerdo no escrito, donde nadie puede decir nada al exterior. Si esto se llega a conocer otra de las cosas que ocurrirán es que le eliminarán el presupuesto al proyecto, nos quedaremos sin trabajo inmediato (que es el menor de los males), y lo que consideramos lo peor de todo, es que no podremos continuar con la investigación, de una vacuna, o por lo menos un antídoto para ser implantado antes del periodo de muerte del cuerpo.

Sí, podemos decir que creemos en esa posibilidad, y según nos hemos logrado informar de distintas formas, no somos el único país que posee muestras de este virus. Aquí colocaré lo poquito que conozco de su historia.

Durante la guerra de Vietnam, muchos soldados regresaron con locuras en la cabeza, y trastornos post-guerra al ver a tantos compañeros caídos, victimas de torturas, desastres de la guerra por los que nadie quiere pasar. También se hablo de las pruebas con guerra química utilizada por los alemanes y sus consecuencias en la URSS, el ejército Japonés, Chino, Coreano y demás.

Muchos de esos soldados, habían regresado de una zona boscosa más allá de las fronteras Alemanas, Suizas y mucho más lejos hacia los bosques Chinos y Asiáticos en general. Ellos hablaban de haber luchado contra demonios que los atacaban, y cada vez que alguno de ellos caían en sus garras y mandíbulas, sus propios aliados se levantaban luego de muertos a formar parte de las filas enemigas de los demonios.

Creían que les metían un demonio adentro y por eso sus propios compañeros se levantaban de nuevo para atacarlos, incluso los heridos que lograban rescatar y regresarlos a los campamentos, en cuestión de un par de días morían y se levantaban lanzando un ataque interno en el campamento, lo que normalmente los agarraba desprevenidos.

Sabemos que las primeras muestras del virus llegaron en muestras de sangre desde los bosques de china. Algunos dicen que son de los propios soldados norteamericanos quienes lo encontraron, otros dicen que fue un doctor americano que se encontraba en un pequeño poblado en la jungla china, curando enfermos y verificando a los niños de la aldea. Hasta que un día le informaron los lugareños que unos niños habían ingresado en las cuevas del demonio, (unas cuevas prohibidas por la aldea, ya que en el pasado desaparecían todos los que se acercaban a ella a cazar), y habían regresado poseídos.

Los que están con esta teoría, dicen que el doctor fue a investigar ya que no creía en demonios, ni nada así por ser un hombre de ciencia, y se encontró con que los primitivos le tenían miedo y habían encerrado a los niños en una cabaña con candados, amarres, sogas y un grupo en la entrada arrodillados, rezando a sus dioses para que no permitieran que los demonios salieran de la choza.

Estos dicen que el Dr. no les había encontrado signos vitales, pero tenían la agresividad de una bestia salvaje, y que al recibir fracturas, golpes y azotes, no mostraban signos de dolor, sino que su agresividad aumentaba.

También tenemos los que dicen que el virus fue sacado de algún hongo en las selvas africanas o de la selva amazónica en Sur America, y que por eso la base principal de investigación se encontraba en esas tierras protegida por la inmensidad de las selvas y el difícil acceso a las mismas.

La teoría más fuerte es que todo es un combinado, y que seguramente hemos ya sufrido algún ataque no documentado en cualquiera de esos pueblos fantasmas de nuestro país, donde pudo ser tan fácil ocultarlo todo. Y de haber sido tratado por científicos con poca seguridad y/o experiencia en los campos que conlleva esta investigación, sería muy sencillo creer esta teoría.

Después de conocer lo de los laboratorios de Sur America y esas pequeñas charlas burlonas en el almuerzo, fue el momento que supe que nosotros no pertenecíamos al laboratorio de investigación principal, ya que aquí no se generaba el virus como tal, aquí solo recibíamos las muestras que nos enviaban desde las selvas amazónicas, para probarlo en sujetos de prueba, (que estoy intentando de averiguar de donde los obtienen), buscar las posibles curas o vacunas, y más aún existe un ala donde tenemos los experimentos de fortaleza, mantenimiento, armamento y mejoras que se les pueda hacer.

Las nuevas armas de esta generación son probadas sobre ellos para no ser usadas sobre cochinos o algo así. Sencillamente verificamos el alcance y la efectividad del armamento contra ellos.

Pero nunca pensé que algún día me pedirían lo que me pidieron la semana pasada, se han estado haciendo muchos estudios con los sujetos de pruebas, verificando como funciona sus cerebros, como trabajan los músculos de su cuerpo en la nueva condición, (ya que no sufren del Rigor Morten, y los que lo llegan a sufrir y son reanimados luego por el virus, contaminados varias horas después de su muerte, tienen cierta capacidad para superarlo al pasar algunas horas), y han encontrado que a pesar de todo algunos con una nueva mutación del virus que se generó por casualidad en el laboratorio 2, (así lo dan a entender, que fue por casualidad), se les puede “enseñar” algunas funciones básicas a estas cosas.

Y con el aprendizaje viene el entrenamiento. Hemos empezado a implantarles armas a los brazos, quirúrgicamente, primero armas de balas de pinturas, pero no han funcionado correctamente. Principalmente porque no terminan de comprender como se usan correctamente, solo al despertar la disparan por completo y luego les son completamente inútiles.

Gracias a Dios por no permitir, hasta ahora, alcanzar lo que el ejercito nos esta pidiendo. Por lo menos no hasta que encontremos la cura o la vacuna. Pero a pesar de todo el virus nos esta ganando.

A pesar de los cuidados extremos que se llevan a cabo para mantener todo limpio y poder trabajar en un “laboratorio seguro”, estos meses hemos tenido demasiados “contratiempos”, que nos han retrazado, y muchos de los científicos que probaban buscando las curas, o aquellos que de una u otra manera no generaban directamente un beneficio de guerra, han caído “accidentalmente” infectados. 

Actualmente tenemos un índice de 2 científicos al mes que son contaminados y se convierten en conejillos de indias. Nos están reemplazando de nuevo. Ya esto había pasado antes. Cuando llegue a las instalaciones observé como muchos de los científicos que poco a poco ya no estaban en sus puestos de trabajos, y a las pocas semanas eran reemplazados por otros nuevos.

Yo había llegado a reemplazar al anterior Bioingeniero, del cual me entregaron todos sus trabajos y avances hasta el momento, de creación de armamento que trabajaba con las señales nerviosas a los brazos, y cosas así. Había notado que muchas de las lecturas mentales, y de terminaciones nerviosas no podían estar bien o que los sujetos de pruebas seguro eran soldados caídos en la guerra que habían sido amputados de brazos o piernas, para que sus lecturas fueran tan inestables. Hasta que claro logre ver la pesadilla en persona.

Pero en ese momento no nos informaron, que los antiguos científicos que estaban en nuestros nuevos puestos eran ahora sujetos de pruebas. No nos informaron sobre qué estaríamos trabajando, ni que tipo de virus era el que se manejaba en estas instalaciones. Solo nos entregaron los protocolos de emergencia en caso de alguna fuga.

Estas instrucciones siempre nos llevaban a cubrirnos, resguardarnos en los cuartos “seguros”, usar las mascaras, descontaminarnos, y cosas así, pero al poco cuando de verdad les presté atención observé que en las medidas de emergencias de ninguna de las zonas del complejo de laboratorios, existía un protocolo para salir de las instalaciones.

En caos de un brote seríamos encerrados en este lugar, esperando nuestra muerte, o que algún ejército especial que aún no había sido creado por no poseer curas, ni vacunas a este virus infernal nos rescatara.

La cepa original es conocida internamente como el VI-XIII. Algunos echan broma diciendo eso que VI es Virus Infernal 13, un numero de mala suerte aquí en nuestro país, otros por cariño lo llaman Vixy. Ya va a ser hora de dormir… Es el momento de mis pesadillas de turno. Volver a observar el rostro de Dr. Philip, o el Dr. Turner tomándome por las piernas y sacándome lentamente de la cama para devorarme.

Este laboratorio es donde nacen las peores pesadillas de todos los que duermen placidamente en sus camas. Porque sin importar lo horrible que sean sus pesadillas, aquí las vivimos en carne y hueso a diario, conteniéndolas para que no los alcancen en la superficie.