miércoles, 25 de abril de 2012

Capitulo 6 "Dias de guerra" IX "Día 3: Un Rayo De Esperanza…”

IX

“Día 3: Un Rayo De Esperanza…”



Desde una de las ventanas del segundo piso, uno de los soldados había logrado observar a duras penas, movimiento en el punto ciego entre el edificio y la calle. Le parecía haber visto una sombra moverse y no estaba seguro de que fuera realmente uno de los Licans acercándose al edificio. Pero unos segundos después, un rayo cruzó el cielo, iluminando la calle y el área donde se había movido la sombra, permitiendo vislumbrar la forma de aquella criatura entre las sombras.



Realizó la seña a su espalda, informando que tenía una de las criaturas a menos de 5 metros del edificio de la B.O. buscando una mejor posición para no fallar el disparo. En tanta oscuridad no podía observar bien al Lican, pero mientras lo vigilara podía esperar el siguiente rayo en los cielos para dispararle, y eliminarlo antes de que éste pudiera hacer más daño.



Uno de sus compañeros a su espalda, rompió el silencio de radio, informando que tenían a uno de los Licans a pocos metros de alcance, y antes que terminara de alcanzar la entrada buscarían eliminarlo. No había terminado de dar su informe, cuando un nuevo rayo cruzó los cielos; Pero el Lican no se encontraba en el mismo lugar de hace un minuto esperando el disparo de su muerte.



El soldado que le iba a disparar retrocedió un paso, apuntando a la ventana esperando verlo intentar de entrar, mientras señalaba con la mano izquierda a los demás que retrocedieran, que el perímetro había sido roto al parecer, para que informaran que subirían, y que más arriba tienen que estar pendientes de las ventanas.



Un segundo paso a su espalda, sintió a su compañero a su izquierda y se detuvo, se colocó sobre la rodilla derecha, apuntando y esperando cualquier movimiento en falso por las ventanas que daban a aquella calle, para soltar una ráfaga de plomo y que sabía sería la “señal” de que todo el infierno volvería a comenzar en ese instante.



Esperaba que su compañero comenzara a retroceder, cada uno le cubría la espalda al otro, pero en vez de ocurrir eso, sintió un fétido aliento caliente que le golpeaba en el cuello, y escuchó alguna especie de líquido espeso rebotar contra el suelo a su lado. Sus sentidos estaban agudizados, y sabía que el que estaba a su lado no era su compañero exactamente.



Internamente se disputaba entre voltear y responder inmediatamente con fuego, o quedarse quieto y esperar lo mejor de Dios o de sus compañeros que debían estar más atrás sin poder ver la escena a menos que algún rayo cruzara el cielo y alumbrara el interior del piso. Un líquido caliente le chorreaba por la pierna entre los pantalones, y sentía como estaba a punto de aflojar todas las tripas, al tiempo que el aire salía lentamente de sus pulmones en una exhalación lenta, mientras contenía el llanto y las lágrimas en sus ojos.



Solo habían pasado acaso unos 3 o 5 segundos que habían parecido una eternidad, y como si de una foto desde los cielos se tratara, la luz azul y blanquecina de los cielos había iluminado la habitación, permitiendo a los que estaban junto a la puerta esperándolo pudieran observar toda la escena. Las siluetas se dibujaron perfectamente y la baba de la criatura parecía salir de su boca saboreando el olor de su plato recién servido, y listo para comenzar a comerse.



Sin darles mucho tiempo de reaccionar para apuntar y disparar, el Lican tomó al soldado del cuello, tumbándolo lateralmente y dando un brinco detrás de un escritorio, mientras las balas, desperdiciada en el aire en la estela de sangre que dejaba el soldado que viajaba en las mandíbulas del Lican, se perdían contra el horizonte, y el edificio al final de la calle principal, donde se había peleado una cruenta batalla horas atrás.



Los soldados que continuaban en la puerta, terminaron de retroceder, no se escuchó más que el sonido gutural del soldado intentando de respirar, mientras se ahogaba en su propia sangre, mientras estos arrojaban granadas al interior de la habitación para darle una muerte rápida junto a su asesino.



Despejando la entrada que habían cerrado, se escuchó la explosión en su interior, y el estruendo del choque de algo contra la puerta los hizo comenzar a caminar. En las otras habitaciones salían otros grupos que también vigilaban las calles que rodeaban el edificio, y que no llegara tan fácil aquellas criaturas. Tarea en la que claramente habían fallado.



Retrocedían por el pasillo hacia las escaleras, cubrían cada pared y el techo, junto a las puertas de cada una de las habitaciones que iban pasando para verificar que no les brincaran encima mientras los demás pasaran frente a ellas.



Al llegar a la puerta de la escalera, escucharon muchos vidrios y ventanas romperse, así como pudieron ver puertas siendo tumbadas por los Licans que se metían en grupos al edificio y los estaban cazando.



Cerraron las puertas de las escaleras, y activaron minas de proximidad en la misma mientras retrocedían ascendiendo las escaleras, para alcanzar a los demás grupos. Desde los pisos superiores vieron como los pequeños puntos rojos de los laceres les apuntaron, se quedaron quietos y señalaron para informar que estaban bien y subiendo, al tiempo que en el piso inferior se escuchaba las fuertes detonaciones de las minas de proximidad que habían activado y colocado.



El estruendo hizo temblar el edificio entero. Se escuchó la explosión a niveles que destruyeron los tímpanos de algunos soldados que aún no se habían colocado el protector auricular, tumbándolos en el suelo, mientras el chirrido de los niveles inferiores se hacía mas evidente, y una llamarada de fuego ascendió por las escaleras, sin encender la ropa de los soldados inferiores, pero causándoles quemaduras de primer y segundo nivel debajo de sus equipos.



Mientras unos levantaban y arrastraban a sus compañeros escaleras arriba, no se escuchó el ascenso de ninguna otra criatura por las escaleras. Esperaban haber clausurado la entrada por ese nivel, aunque sabían que eso no detendría a los monstruos sino un minuto máximo o dos, mientras subían por las paredes del exterior del edificio, pero la misión principal había funcionado, dejarlos fuera del camino de las escaleras temporalmente para asegurar la subsiguiente huida por ese medio a los tejados desde los pisos superiores.



Lionheart ya se había preparado con los muchachos, sus armas en manos, sus caretas puestas, y cada uno vigilando la espalda de sus compañeros. Retrocedían hacia las escaleras cuidando cada pasillo, cada puerta, cada acceso que pudieran tener en el piso, mientras escuchaban los vidrios de los pisos inferiores romperse, con los Licans investigando y revisando cada uno de ellos.



Con cada paso que daban podían sentir la tensión en sus músculos, sentían como uno a uno se preparaba con cada segundo a un ataque en el piso, mientras protegían a los demás soldados, acercarse a las escaleras.



Una nueva ventana se escuchó destruirse, demasiado cerca, ¿podía ser el piso inferior o detrás de una puerta en el mismo piso?, no estaba seguro, Lionheart se sentía impotente quedándose quieto, mientras esperaba un blanco al que disparar. Su entrenamiento de francotirador lo preparó para lidiar con esa ansiedad, y a obtener mucha calma en el campo. Pero eso no era del todo válido para combate cuerpo a cuerpo, donde sabías que tendrías al enemigo encima de ti en cualquier segundo, a diferencia de la espera, mientras el enemigo aparecía a mucha distancia y te preparabas para hacer un único disparo certero.



Ciclope hablo en aquel momento. Pasillo Norte, dos de ellos ingresando por ventana sin vidrios, están detrás de la tercera puerta, pasillo Este están por ingresar otros 3 listos para quebrar las ventanas. En ese momento se escucho como se reventaban las ventanas por el pasillo que vigilaba Lionheart.



Lo que no sabía es como era posible que supiera el detalle, y más aún cuando ella estaba de espaldas a él cuidando el pasillo contrario, sin que él se percatara que ella volteara la mirada para intentar de obtener la información de alguna manera visual.



Ciclope continuó hablando para seguir dando las indicaciones. Están olfateando el ambiente y verificando que no esté nadie en la habitación. Díganle al equipo que se apure o saldrán entre ellos y nosotros, por lo que no podremos dispararles para evitar herir a nuestros propios compañeros… Lionheart, cuenta 10 segundos y dispara tu primera ráfaga en dirección al pasillo. Desde ahora…



Lionheart no sabía porque, (1, 2, 3…) pero estaba seguro que ella sentía algo o podía ver algo, (5, 6, 7…) estaba contando los segundos, aunque no estaba seguro de querer desperdiciar balas y delatar su ubicación en ese piso, (9…) escuchó el golpe en la puerta de su pasillo.



A causa de la adrenalina y la atención que estaba prestando en esa dirección, pudo con facilidad observar las astillas que salían disparadas de la puerta de madera hacia la pared, mientras la figura de un Lican aparecía tras la misma derribándola, (10) y su dedo instintivamente apretó el gatillo junto al numero en su mente. – ¿Ella pudo leer los movimientos de las criaturas y calcularlo? ¿Cómo es posible?... – Pensaba mientras observaba como en cámara lenta salir los cartuchos vacíos de su arma al aire, mientras los proyectiles impactaban en el cuerpo y la cabeza del Lican.



Quedan 2 más no bajes la guardia, los demás atentos, pierdo control, cubran mi pasillo por favor, los demás ya se dieron cuenta de lo que ocurre y vendrán en manadas. – Decía Ciclope mientras se colocaba en el centro del grupo que protegía los pasillos.



Un grupo de soldados corría con buena parte del equipo de comunicaciones sobre los hombros, eran los últimos que salían pues se habían tardado más en recoger el equipo para salir del lugar. Detrás de ellos 2 Licans entraron a la carrera desde una de las habitaciones. Se podía observar en sus rostros, el miedo y la desesperación conociendo la gran velocidad que tenían esas criaturas.



Soltaron el equipo, y se dieron la vuelta para disparar con sus armas automáticas. Pero uno de los Licans ya los había alcanzado y derribaba al primero de ellos. Desde el pasillo escucharon lejanamente una voz ronca, que les gritó una única orden: “Abajo”.



Los soldados demás soldados obedecieron sin esperar ni un segundo, parecía que conocían de sobra la voz que les había dado la orden, como algo natural y normal. Se escucharon dos detonaciones en el pasillo. Solo dos disparos, el primero de los Licans que tenía al soldado en sus mandíbulas cayó al suelo, y el segundo que ya había brincado contra el grupo de soldados, movió su cabeza ligeramente hacia atrás en un movimiento de látigo, solo para caer inerte sobre la pierna de uno de los soldados…



Desde el final del pasillo, se podía ver a Deadpool con sus brazos estirados, y las 9 mm inclinadas en dirección a donde estaba el grupo. Un pequeño hilo de humo salía de los cañones de las armas, cuando jugó con ellas en sus dedos y las volvía a guardar en sus fundas.



El equipo de soldados, movió el Lican que les había caído encima y cuando se disponían a ayudar al que habían alcanzado primero, observaron sus ojos abiertos en blanco, su pecho no se movía y por su garganta ya no salía sangre de la herida que tenía, al no tener un corazón activo que siguiera bombeando. Iban a intentar de revivirlo, pero inmediatamente recibieron la orden de dejarlo y continuar…



Destrozados y aún con la adrenalina y el miedo en las venas comenzaron a caminar nuevamente por el pasillo, a la puerta de las escaleras donde estaba el equipo que les acababa de salvar las vidas, el equipo de Atsuko y Lionheart.



Los Licans que habían entrado en silencio por el pasillo donde estaba inicialmente Ciclope, derribaron también la puerta, Lionheart tuvo el instinto de voltearse, solo para escuchar a Atsuko gritarle que no dejara descuidado su pasillo y cada quien que defendiera su zona.



Escucho algunos disparos y observó como los otros 2 Licans salían a la carrera al pasillo en búsqueda de su carne. Comenzó a disparar apoyado por uno de los chicos a su espalda, no sabía exactamente quien lo estaba ayudando, pero era bueno, no tanto como Dead, pero lograron derribar a las criaturas antes que alcanzaran una distancia de ataque.



Los soldados de comunicaciones los pasaron, y entraron a las escaleras, para encontrarse con 2 equipos, disparando ráfagas alternativamente escaleras abajo, para contener un poco a los Licans que intentaban subir desde los pisos inferiores.



Su carrera por las escaleras hacia la azotea fue lo más rápida que pudieron permitirse, con el peso del equipo encima. Escuchaban a los equipos a sus espaldas disparar, y de vez en cuando una explosión retumbaba en sus oídos, mientras alcanzaban su meta.



Al llegar a la azotea, lo primero que observaron fue la oscuridad que aún reinaba en el cielo, el sol no había salido aún, y escucharon como los demás soldados que ya estaban arriba, disparaban por los bordes del edificio para retener y mantener a los Licans lo máximo posible.



Rápidamente, corrieron a un punto despejado en el centro de la azotea y comenzaron de nuevo las comunicaciones al Cuartel General (HQ por sus siglas en ingles, CG en español).



Breico, Breico, Breico, aquí desde el punto Epsilon-Gama-9 enviando información de la situación. Nos tienen completamente rodeados, solicitamos evacuación lo más pronto posible, repito es necesario una evacuación lo más pronto posible, los Licans están tomando control del edificio y estamos quedando sin municiones para contenerlos.



Aquí el CG. – Se escuchaba la voz de un hombre que fácilmente se podría imaginar como el general o la persona a cargo. – El tiempo para la llegada de los SS aún sigue siendo el mismo. Tiempo de Arribo T - 7 minutos y contando.



Breico, Breico, Breico, No creo que duremos ni 5 minutos señor. Estamos hasta el cuello de infectados. – El silencio inundó la línea por unos terribles segundos… - Ho mi Dios…



En el tejado, los soldados de comunicaciones podían observar como Lionheart y el equipo acababa de llegar por las puertas de las escaleras, eran los últimos en acceder al tejado, y llegaban bañados de sangre, chorreando, pero no estaban seguros si eran de heridas o de la sangre de los Licans que dejaban muertos en las escaleras…



Cerraron las puertas de las escaleras, y pidieron a unos 4 soldados que hicieran apoyo de peso, montándose sobre los Licans que el Lionheart y los demás había arrastrado del final de las escaleras para hacer contra peso y retrazar la entrada de las criaturas al tejado donde estaban.



Los 5 del equipo caminaban hacia el centro del lugar donde estaban los de comunicaciones, mientras el resto de los hombres seguían disparando en los laterales del edificio, al parecer logrando medio contener a las criaturas por el momento. Atsuko le quitó la radio al muchacho y comenzó a hablar con el centro de mando.



Al habla Psiloke, Estamos completamente rodeados, si pueden darnos algún tipo de apoyo aéreo mientras llegan los SS para la salida lo agradeceríamos señor. Estas cosas andan más feroces y agresivas de lo que los hemos observado hasta el momento.



Aquí el General Parkinson, Haga su trabajo soldado, nosotros estamos haciendo el nuestro. Sobrevivan y esperen 5 minutos la llegada de los SS a sacarles el trasero de ese lugar.



Si me disculpa general – Decía Psiloke – No creo que duremos tanto tiempo.



En las comunicaciones se escuchó el grito de dolor de unos hombres, otro por la misma zona gritó instantáneamente; “Lograron alcanzar el tejado, abrieron una brecha, conténganlos y retrocedan, repito conténganlos y retrocedan…” Psiloke soltaba la radio en aquel instante, y comenzaban a disparar en la zona que los Licans habían alcanzado el tejado.



Los hombres retrocedían y se reagrupaban en el centro del tejado, cubrían los 360º de visión que tenían, pero los Licans poco a poco llegaban más y más rápido al tejado. Las balas comenzaban a escasear, y algunos ya estaban directamente con las pistolas disparando a blancos seguros, esos se colocaban mas al centro, dejando en el borde a los que aún les quedaban munición de las automáticas.



Algunos soldados soltaron las últimas granadas que les quedaban, pero solo abrían espacio para los Licans que subían tras ellos… La puerta de las escaleras estaba cediendo, ante los golpes de las criaturas que estaban tras ella. Una de las criaturas apareció en el borde, corrió y pasó a varios de sus compañeros y saltó directo al centro de la formación.



Lionheart pudo observar el cuerpo entero de aquél animal, sus músculos tensos, la mandíbula abierta lo máximo que podía, la sangre y la baba mezcladas cayendo de ella. Un siseo se escuchó en el aire, y por una fracción de segundo comprendió que la razón por la que pudo detallar tanto aquella criatura era porque los primeros rayos de sol lo alcanzaban desde el horizonte lejano.



Como si de un milagro del sol, unos rayos de esperanza cruzaron rápidamente y atravesaron a aquel animal, y cada vez que uno de esos rayos lo atravesaba, se podía ver la sangre salir de su cuerpo, y las heridas que se le formaban.



Los tímpanos, de todos los hombres y mujeres que se encontraban en aquél tejado, estaban tan aturdidos por las explosiones, y la cantidad de disparos, que no fue sino unos segundos después que pudieron observar que los rayos de luz, provenían directamente de los cañones de una torreta que disparaba desde unos 10 metros del borde del edificio, sobre un SS que estaba dándoles cobertura, otro más estaba posicionado en el otro extremo del edificio, y entre ellos cayeron 4 cuerdas por las que descendieron más hombres a aquel tejado, repletos de armas y municiones de las que ellos tanta falta les hacía ya en aquel momento.



Se separaron un poco del área, despejando para que los SS pudieran descender lo suficiente mientras los soldados se iban subiendo, por ambos costados para ser rescatados. Los Licans comenzaban a mantenerse a raya, mientras otros comenzaban a retroceder ante la fuerte oleada de balas, y muchos no llegaban ni al tejado con los SS que estaban rodeando el edificio mientras disparaban…



Las puertas de las escaleras finalmente fueron abiertas, soltando pedazos grandes de madera que golpearon a algunos soldados, pero antes de que pudiera salir una cantidad comprometedora de Licans, un misil de uno de los helicópteros estaba volando la entrada, y sellándola para siempre.



Los últimos hombres subían a los SS. El equipo de Psiloke y Lionheart eran ya los últimos en el tejado, habían perdido a 10 hombres más, pero estaban bastante completos. Todos se subieron al helicóptero, mientras el sol les calentaba los rostros después de una noche tan fría y tan movida.



Los hombres que habían descendido para ayudar, también se habían montado en un SS para la retirada. Los helicópteros salían del área con los soldados que habían logrado sobrevivir a aquella masacre, cuando desde uno de los edificios más altos se pudo ver de nuevo, al Lican que parecía haber tomado el liderazgo de la manada, saltando para alcanzar el SS y entrar a causar una última muerte.



Cat se levantó de su asiento, y Lionheart pudo observar un brillo de luz, salir de s espalda, un as plateado ondeó por el aire cuando los rayos del sol se reflejaron en la espada en el aire, que picaba a Lican por la mitad cuando estaba alcanzando el SS. El cuerpo de la criatura se separó entrando al helicóptero por la fuerza del mismo impulso con el que había brincado, dejando a Cat junto en el centro de los dos pedazos de carne. Y bañando a los tripulantes con su sangre oscura…



A lo lejos se pudo ver un helicóptero de carga, no era un SS, que se situaba justo encima del mismo edificio donde momentos antes habían sido evacuados los hombres, pudieron ver como lanzaban sobre el edificio 2 cajas inmensas, que al chocar con el suelo, reventaron el techo y continuaron, posiblemente 1 o 2 pisos más abajo. Luego 5 figuras, como sombras negras, descendieron del helicóptero hacia el agujero que habían abierto con las cajas anteriores.



Con la distancia no se les lograba ver cable o soga alguna de la que estuvieran sujetos al momento del descenso, y en el SS la voz de Psiloke rompió el silencio…



Y ahí llega el grupo Ares…