martes, 3 de abril de 2012

Capitulo 6 "DIAS DE GUERRA..." VI “Día 2: Sangre Negra Por Todos Lados…”

Capitulo 6
"DIAS DE GUERRA..." VI
“Día 2: Sangre Negra Por Todos Lados…”



La noche había caído, la oscuridad estaba por encima de ellos y aún se seguían escuchando las comunicaciones por radio de los equipos cayendo uno tras otro por aquellas criaturas. Atsuko había informado a los pelotones que se replegaran, y convirtieran el edificio de operaciones en un fuerte y refugio.



Así lo hacían los equipos, por lo menos los que pudieron llegar. Ella había llegado a la entrada del edificio, podía ver desde ahí como los equipos retrocedían, mientras eran atacados por aquellas bestias gigantes, sin pelo y muy bien organizadas. Los veía caer, los veía desaparecer mientras los arrastraban, y los Licans no se detenían a devorar a ninguno en específico, solo los mataban y los separaban del resto del grupo, como guardando los alimentos para después.



Por un momento prefirieron quedarse he intentar de ver cuantas de esas cosas había en la zona, salir corriendo en pleno tiroteo solo podría ser peor, y es mas fácil defender una posición que salir corriendo en medio de la guerra que se había armado afuera. Una granada explotó dos edificios mas allá de donde estaban, y vieron como por la ventana del segundo piso caía un soldado, con una de esas criaturas sobre él intentando de morderlo y matarlo sin importarle la caída que estaban teniendo.



El soldado había logrado justo a tiempo voltearse sobre el cuerpo de la criatura, por lo que sobrevivió a la caída, o eso había parecido desde donde ellos estaban, pues de una vitrina de la joyería del edificio en esa cuadra salieron rápidamente dos mas de aquellas criaturas y comenzaron a devorarlo y sacarlo del camino.



También observaron como un par de las Licans se estaban encargando de destruir las luces de las farolas de las calles que iban controlando. Sumiendo poco a poco en una mayor oscuridad la calle frente a ellos, y por lo menos cuadra y media desde ese edificio hasta la meta estaban completamente a oscuras.



Los cuerpos estaban tirados en las aceras, y los soldados que no habían logrado llegar al edificio base y continuaban con vida se habían refugiado también en camino dentro de las entradas, los locales y edificios laterales. Aunque no parecían estar en desventaja numérica, la organización, fortaleza y falta de miedo de aquellas criaturas, junto al factor sorpresa de haber llegado tan lejos dentro del perímetro, había dejado a mucha gente desconcertada.



Atsuko ordenó el silencio de radio, y solo hablar en caso de que fuera una verdadera emergencia, pues las comunicaciones se habían hecho casi imposibles en aquel momento. Lionell quería salir y correr cubriéndose contra las paredes y en línea verificando cada uno un área, pero ella sabía que no podían hacerlo. Los Licans son sumamente inteligentes, y no atacarían mientras ellos tuvieran cobertura, los atacarían cuando tuvieran varios flancos para hacerlo y de esa manera ganar no por la superioridad numérica, sino por la superioridad de fortaleza.



Las radios comenzaron a hacer silencio, poco a poco el ambiente se calmaba, se había formado una neblina suave por la cantidad de pólvora que había en el aire, y el humo de un carro quemándose, sumado a la oscuridad que ya había caído sobre ellos no se podía ver la destrucción completa de la zona. Aún menos los cuerpos de sus compañeros, era difícil distinguir cualquier cosa en ese entorno. O por lo menos todo a menos de una cuadra, ya que más allá había luz… todavía.



Ya con las cosas mas calmadas, bajó el volumen de la radio y continuaron en el portal del edificio sin salir ni mostrarse. Pidió que todo el mundo bajara el volumen de sus radios y lo pidió una sola vez, y cuando iba a volver a hablar sintieron unos pasos en la acera.



Instintivamente se pegaron a las paredes a los lados de la entrada, todos lo habían escuchado, eran pisadas pesadas, tenía que ser otra de esas criaturas y no querían delatar su posición. Lionell susurró algo al oído de Atsuko, esta afirmó, y se quedó en su posición a un lado de la puerta. Agachado tanto como pudo y lo mas rápido que pudo hacerlo se pasó al otro lado de la puerta donde estaban los otros dos soldados.



También les comentó algo al oído, ambos movieron la cabeza afirmativamente. Habían comprendido la maniobra, y los tres retrocedieron unos pasos apartándose de la puerta de entrada.



En la oscuridad Lionell se posicionó arrodillado frente a la entrada, mientras esperaba la confirmación de los otros soldados de haber tomado su posición, sintió primero una mano en el hombro derecho, y luego de unos segundos en el otro hombro.



- Espero sean buenos para cubrirme el culo muchachos, - Decía en susurro. - 3… 2… 1… AHORA!!!!



Las linternas de los 3 hombres se encendieron al mismo tiempo, Lionheart apuntaba a la entrada para llamar la atención de la criatura que pasaba frente a ella en ese instante, mientras los otros dos hombres, posicionados a su espalda, ligeramente inclinados apuntaban hacia el interior del edificio con sus linternas y las armas listas, esto en precaución de que apareciera alguna de esas cosas por la espalda.



Hacía el interior no se veía nada, no parecían haber sido rodeados, y en el frente la sombra que estaba con los pasos pesados, volteó a ver la luz y comenzó a caminar hacía el interior. Existía algo extraño, al principio no lo había reconocido inmediatamente puesto que su mente estaba en ese momento esperando ver un Lican abalanzarse y brincar sobre él, mientras Atsuko le dispararía desde un costado si pasaba el marco, en vez de eso parecía un zombie con su lento caminar y con un brazo sujetándose un costado del pecho.



Inmediatamente la silueta que ingresaba al edificio pidió el alto al fuego, su voz había sonado como con gárgaras, como si tuviera algo atorado en la garganta y no le permitiera hablar correctamente, se arrodilló justo en el marco, dejando asomarse la cabeza como para que Atsuko le disparara y le volara los sesos de una vez, tosió con fuerza y pareció soltar flema y sangre al suelo con aquél acto. Atsuko se contuvo de dispararle cuando le volvió a escuchar pedir que no le dispararan, intentó de moverse un poco más al interior, y ella reconoció el uniforme. El hombre se tumbó boca arriba y pidió que lo ayudaran a entrar…



Era un hombre corpulento, tal vez de un metro noventa de alto, piel bastante oscura pero no llegaba a parecer negro, aunque en medio de la oscuridad era difícil decir algo así. Atsuko instintivamente bajó el arma al reconocerlo, y lo jaló al interior, mientras los otros tres hombres se acercaban. Los soldados habían apagado las linternas para no llamar la atención, Lionheart la medio tapaba con su mano, lo que le daba un aspecto extraño, pero dejaba una claridad muy tenue como para seguir viendo lo que ocurría.



Los soldados volvieron a postrarse a los lados de la entrada, cuidando y vigilando mientras Atsuko rompía la camisa de aquel hombre herido, y le hacía compresa en un arañazo que tenía del lado izquierdo del pecho.



- Soldado Ames Señor… Aunque herido me reporto, mi equipo cayó por completo, soy el único sobreviviente, mandé al infierno a las 3 cosas que nos atacaron, pero una de ellas me hirió en el pecho mientras le clavaba el cuchillo en la garganta y lo mandaba con sus compañeros.



- No hable mucho soldado. – Decía la voz femenina de Atsuko – Como llegó aquí y desde donde viene.



- ¿Sargento Atsuko? – Había reconocido su voz. – Escuchamos un primer disparo, luego una ráfaga y sin saber como ni cuando 2 de esas cosas nos salieron al frente, como si el disparo fuera la señal que estaban esperando, estaban dentro de un edificio que ya habíamos revisado, y saltaron por la ventana tomando inmediatamente a los soldados Bower y Jack de mi pelotón. Usted comenzó a hablar por la radio, pero nosotros nos concentramos en ese momento en las criaturas que nos atacaban. Yo los reconocí cuando observé con mas detalle, y les disparé a la cabeza como dice su informe, maté al primero de ellos, y el segundo saltaba hacia donde estábamos Peter y yo, comenzamos a dispararle, pero no le dábamos en la cabeza, y cuando se nos venía encima supe que era el momento para darle correctamente o morir, pero desde nuestro punto ciego un tercero de ellos brincó a mi espalda tumbándome como un metro al frente de él y gruñendo como si fuera un demonio. Si lo piensa bien Señor, parecía que estaban danzando y lo tenían todo pensado, fue una emboscada donde menos nos la esperábamos, Peter fue alcanzado por la primera criatura en la garganta. – El soldado hizo una mueca de dolor, tosió y se puso de medio lado para soltar otra flema de sangre. – Yo había perdido el arma, y cuando me di la vuelta para ver a mi atacante, ya había sacado mi pistola de la funda en mi pierna, por lo que pude darle el disparo en todo el medio de los ojos mientras se me venía encima. – Todos permanecían en silencio escuchando a aquel soldado, y vigilando que no viniera una de esas cosas por la oscura calle. – Cuando me levanté solo me dio tiempo de esquivar a medias al último Lican que nos atacaba, pero no fui suficientemente rápido, me tumbó el arma y me hizo caer sobre la rodilla. Sin permitirme tomar de nuevo el equipo solo pude sacar el cuchillo y atravesarle la garganta, pero no antes que me hiciera el rasguño que tengo en mi pecho.



Todos se miraban a las caras, los Licans estaban preparados, y al voltear a la calle veían como cada cierto tiempo alguno salía de la oscuridad, tomaba un cuerpo de los caídos y se lo llevaban. Algunos gritaban pues aún estaban con vidas, otros eran solo parte del silencio que se había apoderado del lugar.



El silencio era aterrador, saber que están ahí y no poderlos ver, que pueden estar sobre el marco de la puerta por la que te quieres salir y no poder verlo a menos que te brinque encima… Y con un compañero que acaba de entrar herido al edificio esa era una posibilidad muy alta. También se tiene información que posee buena vista en la oscuridad, no es excelente, pero es superior a la del humano, lo que pone a los soldados en desventaja…



Las comunicaciones por radio estaban siendo escasas, al parecer al edificio central no habían llegado ni el 20% de los hombres que estaban en guardia, lo que dejaba apenas a unos 30 hombres máximos en el edificio que servía de Base de Operaciones (BO). Los otros grupos que se reportaban no estaban tampoco del todo bien, casi todos tenían a alguien herido o solo estaban formado por 2 hombres al haber perdido al resto de su escuadrón. Además no estaban seguros de cuanto lograrían sobrevivir en aquellas condiciones sin tener como defender, y entre el grupo de Lionheart y el edificio de operaciones solo se reportaron 5 grupos pequeños.



Mientras se planificaban estrategias, se buscaban alternativas por calles aledañas u otras posibilidades que no tuvieran que involucrar el medio de la calle (se planteaba incluso el uso del alcantarillado en aquel momento), uno de los grupos informaba por la radio…



- Aquí Equipo Epsilon, Señor, solo somos 3 y el cabo tiene una herida muy profunda. Ya le dimos Morfina aunque no creemos que dure mucho tiempo más. El sangrado no se ha detenido a pesar de nuestros intentos. Nos encontramos a 50 o 60 metros de su posición. En el edificio residencial de la izquierda desde donde usted se encuentra observando al edificio BO. Detrás de nosotros tenemos la entrada a los sótanos y en ellos existe un sistema de alcantarillado que ingresa directamente debajo de la calle. Podría funcionar pero desconocemos si de allí podríamos llegar al edificio principal, aquí todo esta lleno de sangre negra. ¿Cuales serán sus órdenes? Cambio



- Soldado, - hablaba Atsuko - busquen un lugar seguro para el cabo, detrás de algún mueble o algo donde puedan dejarlo cubierto, y el resto… - Por un momento se detuvo, solo una fracción de segundo para pensar. El resto no es más que 2 personas… ¿Que resto? – Ustedes dos continúen hacia la parte trasera y revisen la entrada a ese alcantarillado. Luego informen y se tomaran acciones. ¿Comprendido? Cambio.



- Entendido señor, empezamos la operación, lo haremos en el mayor sigilo posible para no llamar la atención de esas cosas. Cambio y Fuera.



- Equipo Delta, ¿Desde su posición pueden ver al equipo Epsilon?, nos gustaría conocer sus movimientos, y rezaría por tener alguna otra mierda que pudiéramos hacer o me puedan ofrecer para ayudarnos. Cambio.



- Aquí el Equipo Delta. Desde el segundo piso donde nos encontramos se nos hace difícil, lo mejor que podemos ofrecer desde aquí es cobertura sobre la calle señor. - A Atsuko siempre le parecía extraño cuando le decían “Señor” pero era la costumbre y no se iba a poner con esas cosas ahorita precisamente. - Por el momento todo se ve muy tranquilo, pero la visibilidad es poca y las nubes que se están formando en el cielo empiezan a tapar la luna y cualquier otra fuente que pudiera ayudarnos. Aparte que lo único que podemos ver son las manchas de sangre negra por todos lados – ¿Nubes?... pensaba Atsuko. Esas nubes no pueden ayudar en nada…- Es todo por el momento, Cambio.



- Esta bien equipo Delta, manténgase alerta y verifique el perímetro, informen cualquier movimiento extraño que logren…



No había terminado la frase cuando se escucharon unos disparos amortiguados, una buena ráfaga larga estaba siendo disparada, y parecía provenir del edificio donde se encontraba el equipo Epsilon. Atsuko llamaba por la radio, pero aún así nadie de ese equipo le respondía.



El silencio se apoderó de la radio, nadie quería decir nada aunque todos sabían lo que había ocurrido. Derepente desde la entrada al edificio se empezó a ver una luz roja que estaba parpadeando. – El hombre herido que dejaron atrás… También lo escuchó y esta intentando de ver qué se acerca hasta él…- Y mientras pensaba si ir o no con el equipo a su ubicación a ayudarlo a salir de ese lugar, pudieron verlo tambaleándose y caminando a la salida con la antorcha en la mano.



Los Soldados que estaban con Atsuko le hicieron señas que irían a ayudarlo, no estaba muy lejos y consideraban que tenían posibilidades de salvarlo si se apuraban, Atsuko solo asintió con la cabeza, y por radio le comunicó al equipo Delta que cubriera a esos hombres.



Un par de puntitos de láser en el pecho de aquél soldado herido, fue la señal que le dieron, diciéndole “Hey Amigo… aquí estamos, tu puedes hacerlo y te cubriremos el trasero.”. El tiempo pareció ralentizarse, y todos pensaban que tenían que ir más rápido si querían salvar a su compañero. Cuando los hombres salieron corriendo, habían avanzado quizás unos 5 o 6 metros a paso ligero, cuando desde la oscuridad del edificio, pudieron observar una sombra gigante, contrastando con la escasa luz que venía del final de la calle, que había saltado como un gato para atrapar al soldado herido.



Los hombres se detuvieron en seco, se arrodillaron y gritaron una negación que si no fue escuchada por Dios, al menos los demonios si debieron escucharla. Sus armas se dispararon, y parecía que golpeaban su objetivo, pero este no hacía ningún atisbo de caer o recibir los impactos. Desde el segundo piso del edificio de enfrente le dispararon y solo se pudo observar algunas gotas de sangre salir de su espalda, igualmente al contraste de la luz de fondo.



Sin embargo a Atsuko y a Lionheart no le había dado miedo la silueta que se observaba en el aire de una criatura gigante como un gato sin pelos, no le había dado miedo “ver” como las balas lo alcanzaban y parecía no inmutarse ante el dolor que supondría aquello, siquiera el ver que los disparos del edificio si lo alcanzaban y salía sangre de su espalda, eso apenas les había dado un ligero miedo a lo que se enfrentaban…



Fue en el momento que aquella criatura calló sobre la espalda del soldado, le dio un mordisco en la nuca, y chocaron contra el vehiculo que ahora lo protegía hasta cierto punto de los disparos superiores del equipo Delta. Ahí con el soldado a su merced, la antorcha roja había caído a un lado, aún encendida, y desde el suelo alumbraba con un juego de sombras infernal el rostro de aquella criatura.



En ese instante se pudo observar su rostro, sin piel como le era descrito normalmente, aquellos dientes afilados, sin labios que los ocultara, unos ojos negros como la noche que no mostraban compasión mientras chorros de sangre caían por su mandíbula de la presa que había capturado y matado. Volteó a ver a los soldados que habían salido del edificio y su mirada parecía que podía congelar las almas de los vivos con solo verla. Parecía como si las llamas del infierno hubieran subido a la tierra y le confirieran un poder que llegase directamente al alma del humano que alcanzase…



Lionheart no estaba seguro si estaba siendo presa de alguna ilusión, esperaba que no fuera así, y tomo a Atsuko por un brazo como para que despertara de aquella pesadilla. Los soldados en el exterior se levantaron lo más rápido que pudieron en aquel momento, trastabillando para escapar de aquel monstruo salido de una pesadilla de millones de personas. Soltaron las armas, y se les podía ver la humedad en los pantalones, no pudieron contener sus fluidos internos ante semejante aberración de la evolución que tenían enfrente. Casi podrían sentir el mismo miedo que pudieron sentir los cavernícolas con los dinosaurios acechándolos.



Cuando llegaban al edificio, otra de esas criaturas brinco sobre uno de ellos… No vino de donde estaba esa criatura junto al auto y la antorcha, no vino del lateral… Esta había salido del piso superior, reventando la ventana y abalanzándose contra su presa. No pudo hacer mucho, su garganta terminó en las mandíbulas de esta nueva criatura que había aparecido de la nada, y ahora se lo llevaba arrastrando rápidamente a la oscuridad de otro edificio que no tenía a nadie.



El Lican que había atacado al soldado herido que cargaba la antorcha ya había desaparecido… Y el cuerpo del soldado también, no quedaba más que el rastro de sangre que decía que había vuelto a entrar al edificio donde se encontraba anteriormente, y la antorcha que le daba el aspecto del infierno sobre la tierra continuaba encendida, encendiendo combustible que había en el suelo y haciendo estallar el vehiculo.



El soldado que logró llegar se lanzó a un lado de la entrada, estaba teniendo un ataque de pánico, y no podía controlarse bien. Comenzaron nuevos disparos desde el segundo piso donde se encontraba el equipo Delta, y luego nuevamente silencio… Habían utilizado al soldado herido para que delataran las posiciones, y ya tenían el nuevo ataque en marcha. El equipo Delta seguro había caído, porque el silencio de radio se mantuvo después de algunos gritos y finalmente sobrevino una fuerte explosión, se pudo ver como salían volando a 4 Licans por la ventana envueltos en llamas, cayendo a la calle sin nada que los detuviera.



Uno cayó sobre el carro, los otros 3 solo cayeron estrellándose fuertemente contra el suelo, fue muy fácil distinguir el sonido de los huesos rotos y el cráneo aplastándose contra el suelo de aquellas cosas y ninguno se levantó al golpear con el mismo.



El soldado que estaba herido en el suelo pareció ahogarse y su corazón se detuvo en ese momento. En el pecho el rasguño estaba negro, y se veía que había sido infectado de alguna manera. Su rostro se puso negro rápidamente, y aunque Lionheart le daba masaje cardiaco mientras Atsuko vigilaba la entrada no pudo hacer nada por aquel hombre.



Ahora venía el turno del ataque contra el soldado que se salvó, y ese soldado estaba junto a ellos, así que tenían que hacer algo… y tenían que hacerlo ya.