miércoles, 19 de octubre de 2011

CAPITULO 0 “EL CADAVER DE LA NOVIA” (XII) “¿El final de este viaje o el inicio de esta pesadilla?”


CAPITULO 0
“EL CADAVER DE LA NOVIA” (XII)
“¿El final de este viaje o el inicio de esta pesadilla?”

     Santiago parecía haber tomado fuerzas tras comer algo en el supermercado cuando salíamos. Cuando nos acercamos al campo de futbol, el paisaje no fue muy alentador. Un humo oscuro subía desde algún lugar de su interior, no sabíamos si las gradas, alguna cocina u otra sección era la que se estaba quemando. Nos acercamos al campo, solo para encontrar una barrera derribada, y cientos (si no miles), de esas cosas caminando dentro del campo. Aníbal nuevamente siendo el de mejor estomago de nosotros se acerco en silencio y con un bate en mano, listo para salir corriendo a la menor señal de peligro.

     Regresó caminando alerta pero tranquilo, dando una negación con la cabeza y el bate ahora lleno de sangre. Nos dijo que ahí no había nada que rescatar ni que evacuar, y que incluso una parte del estadio se estaba quemando, en las gradas específicamente junto a los restos de un helicóptero militar con un símbolo de la Cruz Roja Internacional.

     Comenzamos a andar suavemente para no hacer sonar demasiado el motor mientras nos alejábamos del lugar rumbo al norte y a buscar una salida de este pueblo, tal vez pudiéramos atravesar cualquier avanzada militar o esquivarlos en el vehiculo por el bosque. Intentaríamos lo que fuera para no toparnos con ellos.

     A unas 2 cuadras el cuerpo de una mujer salio corriendo de un edificio, y pensamos que nos la llevaríamos por el medio como a una de esas cosas. Pero en el último momento dio un salto a un lado esquivado el vehículo para que no la atropelláramos. Gracias a esa acción fue que supimos que no era una de esas cosas y nos detuvimos un momento con una frenada violenta para ver quien era.

     Cuando nos acercamos a ella para ver como estaba nos asustamos por un momento, pues le vimos el brazo con algo de sangre, pero fue al momento del brinco que se raspó el codo con la acera y el concreto. Mientras continuamos nuestro camino nos comento superficialmente como hizo para sobrevivir, y porque no estaba infectada como los demás, así de porqué no fue al campo.

     Nos comentaba que ella era una de las personas encargadas de la experimentación del complejo estudiantil. Aunque no sabía exactamente de donde había salido el virus original con el que habían comenzado los experimentos, si nos dijo que fue manipulado genéticamente como parte de su tesis.

     Su papá que era alguien de recursos, le había localizado una investigación inconclusa de unas esporas que liberaba un hongo en las selvas del continente Asiático. Y le dijo que aunque no sabía mucho de esto de la medicina, las esporas tenían un extraño poder para convertir algunos insectos, en especial a las hormigas, en “zombies”, pero no como se les conoce en las películas de la época, sino más bien como una criatura que deja de pensar racionalmente y deja de seguir a la colmena, para empezar a “infectar” a otras plantas y con ellas a otros insectos. Inmediatamente pensó que tal vez pudiera usarse como droga a los enfermos psiquiátricos.

     Sin embargo ese efecto no pudieron reproducirlo en otras especies mayores como las ratas, para poder ver como funcionaba y como reaccionaban los cuerpos con esos agentes químicos de las esporas, y por consiguiente no había podido conseguir como alteraba químicamente el cerebro. Uno de sus compañeros sugirió que buscaran combinar la capacidad de esas plantas directamente al cerebro de un ratón. Pero solo consiguieron que al ratón le diera un resfriado, un aumento de la temperatura y la muerte…

     Acabándose el tiempo de preparación y experimentación para la presentación de la tesis, el mismo compañero utilizó herramientas de manipulación genética, (que ella no sabe como las localizó ni como las pagó, pero al venir también de familia con recursos no preguntó), y con ello introdujo en un retrovirus de poca reproducción y que muere en el aire, la capacidad de producir el mismo efecto en animales más grandes.

     Lo había conseguido, el muchacho lo había conseguido. Logró reproducir los efectos de las esporas en las ratas. Aunque el virus no fue capaz de traspasarse de una rata a otra, ni por aire, ni por comida ni por agua, tenían que estar produciendo más y más suero con el virus para cada rata que experimentarían de nuevo, puesto que los especímenes morían a los 3 o 4 días máximo y eso cuando era un macho joven al que le inoculaban el virus.

     Pero nos dice que hace unas semanas pasó algo increíble, misteriosamente una de las ratas estaba logrando sobrevivir ya no solo 4 días, sino que había alcanzado los 9 días inoculada con el virus, sin contaminar a más ninguna otra rata pero seguía con vida. Sin embargo estaba presentando efectos secundarios, su piel y su pelaje se había caído. A pesar de lo peligrosas, con el uso de equipos adecuados se evitaban las mordidas y rasguños de la rata. Con lo que pudieron constatar que la rata “estaba muerta”.

     Ese fue un paso muy extraño, y decidieron mejor no mostrar su tesis este año. Continuarían con los experimentos para conocer mejor lo que estaba ocurriendo, y las reacciones que esto tenía, pero cada vez le veía menos una ayuda a la humanidad, como alguna cura o algo.

     Entonces, sin comentarle a nadie ni decir nada, su compañero llevo una noche unos monos y chimpancés al laboratorio y le inyecto a la mitad de ellos el virus que habíamos creado. A la mañana siguiente nos habíamos encontrado con 4 monos muertos en sus jaulas, con un olor a podredumbre muy grande. Por lo que los tomamos, los metimos en bolsas negras de basura y los llevamos directo al relleno sanitario más cercano. No queríamos tampoco a los activistas Pro-Animales encima de nosotros. Tuvimos una fuerte discusión, y no hablaron por días congelando los trabajos, estudios y dejando los laboratorios cerrados.

     En esos días comenzaron a llegar información de algunas personas de los campos cercanos que informaban sobre ataques de las ratas, pero no a los matízales, ni a las cosechas, sino a los animales y las personas. Les pareció raro, y luego informaron de que habían capturado unos monos en las cercanías que estaban demasiado agresivos, las vacas también estaban atacando personas por lo que pidieron les llevaran varios de los animales capturados para ver si tenían algo extraño, y que apoyarían a los medios de salud locales (que eran casi nulos) con lo que pudieran para ver y buscar conocer que ocurría.

     Cuando las vacas y los monos llegaron al laboratorio nadie quería acercárseles, habían mordido a varios en el camino, y no querían ser otros más en su menú. Se continuaba manteniendo todo en secreto, y al más bajo perfil, pues al ser un pueblo pequeño nadie quería que comenzaran a creer que era un nuevo ataque de la guerra fría, o alguna cosa así. Además que por ser un pueblo pequeño podía desatarse un pequeño caos cuando todo el mundo se conoce.
    
     Dejaron las maquinas con la sangre y las pruebas en la noche, conocerían los resultados a la mañana siguiente, pero esa noche un grupo de activistas Pro-Animales habían entrado en el laboratorio y soltado a los animales. Decía que eran unos idiotas, no sabían que esos animales estaban infectados con un virus peligroso, y que comenzaríamos a ver como se había esparcido el virus fuera de las instalaciones.

     A la mañana siguiente muchas de las personas mordidas habían muerto, muchas otras estaban en cama con síntomas muy dispersos, fiebre, dolores musculares, alucinaciones, sangrado por los ojos y los orificios del cuerpo, nariz, oído, boca y partes intimas por igual. Hasta llegó a ver un hombre que sudaba sangre antes de morir…

     Ella buscaba entre sus notas en su casa (que no estaba en el complejo estudiantil, puesto que su padre le había comprado un apartamento cerca del campo), la razón o el motivo por el que el virus se había transmitido hasta que calló en cuenta, la rata del laboratorio estaba “muerta” sin latidos del corazón ni actividad cerebral, pero seguía moviéndose y alimentándose, ¿que si las primeras ratas y los monos “muertos” en realidad no lo estaban, sino que el virus tardó más en reanimarlos?.

     Pero aún así quedaba la interrogante de cómo se pudo expandir el virus tan rápido, si ellos mismos habían observado en el laboratorio que no era posible pasarlo por aire, agua o alimentos. Recuerda que había leído o escuchado a alguien decir que “el mundo es un gigantesco laboratorio de experimentos, lo que en esta sala es controlado, en la naturaleza es impredecible…”. No obtuvo la respuesta sino hasta que “los muertos comenzaron a caminar”.

     Cuando las personas muertas días antes comenzaron a levantarse de sus tumbas, y otras que habían sido mordidas, y muerto por la enfermedad comenzaron a levantarse y atacar al resto de la población, ya ella había unido todos los eslabones de esta catástrofe, pero era muy tarde para por lo menos el 70 % – 80 % del pueblo. El virus se propagaba por las mordidas, pero primero tenían que matar al anfitrión. Y poco a poco el virus comenzó a ser más efectivo matando con mayor rapidez, y reanimando aún más rápido que cuando comenzó todo.

     La policía solicitó a los sobrevivientes que fueran al campo de futbol, y se refugiaran en él para poder ser evacuados, puesto que se habían comunicado con los militares y ya se tenía un plan para ello pero tenían que estar reunidos en un único lugar para acelerar el proceso. Su padre le dijo que no fuera al campo, que el enviaría a alguien aparte a buscarla porque el parque no sería seguro para nadie, claro ella ya le había explicado todo lo que sabía y le había pasado todos sus estudios por correo para que alguien consiguiera una cura en caso de que ella no lograra salir del lugar.

     Sin embargo su papá no había llegado, escucho el helicóptero estrellarse, los gritos de la gente desde el estadio y solo pudo acurrucarse y mantenerse en su apartamento mientras desde su ventana observaba el infierno desatarse por su culpa. Fue entonces cuando nos vio a nosotros, y nos vio detenernos, tomo lo que pudo de sus cosas y bajó rápidamente para intentar de que la sacáramos de ahí, y que nos fuéramos por el norte, donde su padre se encontraba la última vez que habían hablado…

     Mientras nos acercábamos al norte, por la carretera a varios kilómetros de la ciudad, nos encontramos efectivamente con una alcabala militar, nos hicieron bajar del vehiculo despojándonos de nuestras cosas, papeles, la pistola, las notas de Aníbal, la cámara, todo. Un general se acercó a nosotros, levanto a la chica (que en ese momento nos enteramos que era la Dra. Garrido) quien se abalanzó sobre sus brazos, comprendiendo entonces que su padre no era un simple soldado sino alguien de alto rango. Uno de los soldados pegó un grito al ver a Santiago en el vehiculo ya sin vida, y que en cualquier momento reviviría.
    
     Aníbal gritó y pidió que por favor no le dispararan, que si alguien tenía que acabar con él quería ser él mismo quien lo hiciera, el general les hizo una seña a sus compañeros, y le entregaron de nuevo el 9 mm que le quitaron al bajarnos, y en ese instante un gruñido fuerte salió del vehiculo y Santiago cayó de lado del mismo, para luego levantarse torpemente, y comenzar a caminar con los brazos extendidos hacia el frente en dirección a Aníbal que era el más cercano a él.

     Aníbal dijo algunas palabras como susurro, levantó el arma y mirándolo directo a los ojos le disparó en medio de la frente, un chorro de sangre salió de Santiago hacía el rostro de Aníbal mientras caía. Aníbal camino unos pasos de regreso, se quito la camisa con la que se limpió la sangre y los demás militares le apuntaron cuando se acerco demasiado al general y su hija, con el arma en la mano. Su mirada de furia y rabia no era normal, pero se contuvo y estiró el arma al general para que lo tomara, le informó que el único punto débil que tenían esas cosas era la cabeza, le podían cortar brazos, piernas y destruir el pecho a balazos, pero si no les daban en el cerebro de nada servía.

     La Dra. Garrido soltó una sonrisa suave como de niña coqueta, y le dijo a su papá que si podían tener a Aníbal con ellos, que le gustaba para algo que tenía en mente, era fuerte, de buen temple, no le temblaba la mano y parecía no tener escrúpulos en cuanto a esas criaturas por lo que la ayudaría mucho en caso de que sus nuevos experimentos se salieran de control de nuevo.

     Yo no comprendía, yo seguía en el suelo con las manos en mi cabeza arrodillado observando todo. El general hizo una señal y subieron a Aníbal a uno de los camiones junto a la doctora, escuche que el general también le preguntaba por su compañero el Dr. Arena, a lo que dijo que no sabía nada de él desde el día que los activistas soltaron a los animales. Al parecer tenían orden de capturar he interrogar al doctor, por traición y espionaje.

     ¿A mí?… A mí estuvieron a punto de matarme, pero la doctora los detuvo, les dijo que nadie me creería, que me daría por loco y me drogaría al punto que los demás doctores y psicólogos también lo creerían así. Me llevaron en otro camión aparte del de Aníbal. Y día tras día me estuvieron interrogando, golpeando, y sedando con drogas.

     Un día llego la Dra. Garrido informándome que yo no estaba ayudando, que ella intentaba de hacer lo posible para solo quedar en un geriátrico que sería una prisión de minima seguridad militar. Que en ese momento me comenzaba a inyectar solamente suero, no me drogaría más, y era parte de mí hacerme pasar por alguien loco para salvar mi vida. Eso lo hacía como agradecimiento por sacarla de ese pueblo, aunque no me quiso decir donde estaba Aníbal en ningún momento.

     Aquí estoy ahora… En este Geriátrico, todos los días escucho las noticias, me tomo mis medicinas, (que después vomito en el baño), y ando alerta ante las señales de otro posible brote. Nadie me cree, el pueblo lo desaparecieron, lo convirtieron en un pueblo fantasma más de Estados Unidos. No es la primera vez que esto ocurre, pero de seguro para muchos fue una de las mas extrañas maneras. Aunque por ser un pueblo pequeño no hubo mucha gente que se preguntara del caso, y los que tenían familiares en aquel pueblo olvidado por Dios, fueron callados y no fueron escuchadas ni sus oraciones, ni sus lagrimas ni su llanto.

     La versión oficial es que se estaba investigando. Como podían desaparecer cerca de 400 personas en un pueblo sin dejar rastro alguno. En el pueblo no se encontró ropa, ni dinero, ni televisores ni nada. Solo los edificios solos, vacíos, sin vida y lo que para mí es aún más fascinante, sin una gota de sangre en las calles ni muestras de alguna batalla. Lo único que se encontró fuera de lugar fue el antiguo campo de futbol, que al parece había sido destruido por una explosión de gas o algo así según la versión oficial, pero nunca se supo la verdad. Yo se la verdad aunque nadie me crea, y si quiero seguir viviendo debo continuar en el anonimato, llevo 15 años en este lugar, y en realidad por comida, una habitación, dinero para comprarme lo que quiera mensualmente, con la única variante que debo tomarme mis medicinas, prefiero este lugar por ahora. Si ocurre un nuevo brote ya tengo todo organizado, el cuarto de seguridad donde tienen unas pocas armas, la cocina y el almacén de alimentos, las entradas y salidas por donde pueden llegar esas cosas, las cámaras de seguridad, los cambios de guardia entre otros para que no me tomen por sorpresa.

     Ya salió en las noticias, en un pueblo pequeño no muy lejos de aquí, por Maine se habla de un virus que esta haciendo a la gente caníbal, provocando que se coman entre ellos, también existe un brote de la “rabia china”, o la “rabia africana”, le están dando muchos nombres, pero todos son lo mismo. Los muertos se levantan de sus tumbas y vienen por nosotros…