martes, 30 de octubre de 2012

Capitulo 9 "Las selvas del infierno" IX Como Ratones Atrapados


IX
Como Ratones Atrapados...

Entre las notas el Descuartizador encontró información interesante… Aunque no comprendía todo lo que estaba observando en ese momento, ya que muchas de las notas hablaban de temas que no había estudiado por no ser necesarias en la armada, logramos comprender un poco que el agente químico originalmente era un agente volátil.

Eso me puso en alerta inmediatamente, pero la información no culminaba ahí… La inoculación de los pacientes se realizaba en ambientes herméticamente cerrado para que el virus pudiera ingresar en su cuerpo, puesto que el individuo no respiraba ni poseía funciones físicas que pudieran transportar la enfermedad era complicado iniciar las pruebas.

Adicional a esto, el virus en su forma aérea no tenía fuerza para infectar un ser vivo y sobrepasar su sistema inmunológico…

No logró obtener mayor información y en ninguno de los documentos se encontraba adonde ir en caso de un brote y evacuación de la base. Ya no quedaba dudas que eso es lo que había hecho el personal en aquél momento.

Decidimos pues continuar y verificar las 3 puertas que nos faltaban. Nos acercamos a la puerta más alejada, la de la derecha al final. Pensé que posiblemente esa era la puerta que tenía la puerta al exterior del complejo que no podíamos abrir desde afuera. Si no era esa la que tenía la puerta sería la siguiente…

Nos acercamos y posicionamos para verificar la puerta, le dimos dos golpes suaves para escuchar si en su interior alguna criatura reaccionaba en contra de los golpes, pero nos sorprendimos escuchando los golpes y pasos en las otras puertas.

Lo que estuviera detrás de ellas, estaba muy atento y activo a los pasos, movimientos y sonidos que hacía la comida que se encontraba más allá. Habíamos hecho suficiente bulla para que supieran que no eran otros zombies los que estaban en el lugar revisando.

Sin embargo de la puerta que habíamos golpeado no salió ningún sonido. Nos preparamos entonces para esta puerta, la misma se abriría hacia el interior de la sala, por lo que quien abriría la puerta debía de tener un apoyo para retroceder y defenderse en caso de ser necesario.

Mouse continuó con su trabajo abriendo las puertas, en esta oportunidad la puerta no tenía puesto ni el seguro, por lo que al ver que la manilla giraba sin esfuerzo ni dificultad, se levantó y pateó la puerta para que se abriera.

Desde atrás verificábamos lo poco que se podía ver hacia el interior de aquella pequeña sala. La luz estaba encendida, pero poseía una especie de oscuridad que no era normal, luego notaríamos que los bombillos estaban casi quemados por completo por lo que no estaban iluminando y encendiendo por completo.

Adentro había una pequeña mesa central con unos pocos asientos, un pizarrón blanco al fondo sin ningún tipo de anotación, y un escritorio a la derecha de la entrada,  no habían dejado nada de interés…

De hecho la habitación estaba tan vacía que solo nos decía que en medio de todo no había sido usada por ningún motivo, y que muy posiblemente en ella solo se celebraban reuniones para hablar de resultados, nuevas pruebas y cosas así.

¿Quien sabrá y conocerá los pensamientos que pasaban por la mente del personal que laboraba en estas instalaciones?

Estar encerrados en una base en medio de la selva, sin permisos para abandonar la base, donde los únicos vehículos que salen y entran son normalmente para insumos y personal militar de alto rango.

Seguimos para abrir la siguiente puerta de la izquierda. Ya solo nos quedaban dos puertas, habíamos escuchado ya varios golpes y criaturas en las otras dos puertas por lo que no fue necesaria la verificación previa.

Sabíamos que nos encontraríamos con esas cosas, que encontraríamos infectados tras ambas puertas. Decidí que no quería arriesgarme en esta oportunidad, abriríamos la puerta, Burns lanzaría una granada al interior y cerraríamos.

Eso debería de limpiar un poco si existían muchas de esas cosas en el interior. Nos arriesgábamos a quemar o dañar información que pudiera ser de ayuda. Incluso pensé que una de esas dos habitaciones que quedaba debería de ser una sala de servidores o por lo menos una sala de cómputo donde llevar las anotaciones y la información que enviaban al exterior.

Lo que no calculamos era lo mal que podía salir todo aquello. Cometimos un error que nos costaría muy caro. Demasiado para nuestro gusto y más con todo lo que venía luego.

Tomé la decisión porque consideré que si esa era la sala que tenía la otra puerta que daba al exterior y no habíamos podido abrir, entonces no sería la sala de servidores, pero debíamos limpiar la instalación.

Mouse abrió la puerta, yo estaba a su espalda para cubrirlo y ayudarlo, del otro lado de la puerta estaba Burns listo para lanzar la granada. Un proceso sencillo y común, abres, lanzas, cierras, detona y luego entras.

En cuanto se abrió la puerta hacia fuera, el olor a pudrición y muerte inundó la sala en la que nos encontrábamos, era un olor muy fuerte y al mismo tiempo dulzón que hacía picar la nariz, retrocedí junto a Mouse cuando noté que varias de esas criaturas se nos venían encima, y Burns intentó de lanzar la granada por sobre sus cabezas al interior…

El problema ocurrió cuando una de esas cosas alzó un brazo, y sea por casualidad o porque pensaba y reaccionó muy rápido, (cosa que dudo aún hoy), la granada rebotó en su brazo y salió de nuevo hacia donde estábamos nosotros.

Burns brincó hacia atrás, lanzándose hacia la última habitación que había estado vacía, lo pude ver casi volando hacia allá. Yo estuve tentado de abrir la puerta que faltaba y lanzarme a su interior, pero muy adentro de mí, mi instinto me recordó que también habíamos escuchado criaturas en su interior y podría ser mi perdición.

Empecé a retroceder casi corriendo hacia las salas de quirófanos, halé a Mouse conmigo pero perdió el equilibrio. Pude ver a los chicos metiéndose en el pequeño baño que también habíamos abierto, logré dar dos pasos más antes de voltear a ver donde estaba Mouse.

En ese instante todo lo recuerdo como en cámara lenta, si no fuera por el maldito virus Mouse se hubiera salvado en ese instante. Una de aquellas criaturas se había lanzado sobre él, y lo había comenzado a morder en el hombro derecho, pude ver como le arrancaba un pedazo de carne y su cuerpo estaba sobre él.

Por reacción en cadena pude ver como otras criaturas más se empezaron a abalanzar sobre Mouse, pero antes de que le pudieran hacer más daño la granada estalló, la onda me lanzó hacia atrás cayendo de espaldas contra el suelo y rozando mi brazo contra la mesa central, obtuve un rasguño y me preocupé un poco.

Me tapé la herida lo más rápido que pude con la mano, justo antes de que comenzaran a caer algunos pedazos de esas cosas a mí alrededor. Al voltear a ver hacía donde estaba Mouse, pude ver que se estaba quitando a la criatura que lo había mordido en el hombro de encima, después de que las otras, sin querer, lo protegieran de la detonación.

Le había disparado a esa criatura en la cabeza, y los demás muchachos abrían la puerta de donde se habían metido. Mientras me levantaba no quería quitar mi mano de encima de la herida que cargaba, tenía miedo de que una gota de sangre cayera en la misma y pudiera quedar infectado. Sabía que seguramente ya Mouse estaba muerto, pero no quería darle la mala noticia tan pronto.

Me acerqué al mesón central a limpiarme un poco la sangre que estaba sobre el brazo antes de quitar la mano y despejar la herida. Había unas gasas en sus sobres herméticos, aunque pensé en acercarme mejor al almacén inicial donde habíamos entrado primero y buscar ahí dentro material medico

Escuché los disparos de los muchachos, pude ver como estaban acabando con las criaturas que habían salido de aquella habitación. La explosión había causado estragos, y en ese momento sentí un jalón en el pantalón.

Al bajar mi mirada pude ver como la mitad de una de esas cosas, había volado de la cintura para abajo, ya no tenía piernas y aún así se había arrastrado hasta mí buscando morderme y comerme… A mí… Que era el que tenía más cerca… Eran persistentes esos malditos…

Saqué mi pistola y le disparé en la cabeza, me acerqué al almacén atrás en la entrada, y busque entre las cosas unas gasas con las que me apliqué una venda en la herida. No quería mantenerla mucho tiempo en el aire.

Cuando salí me estaba tapando la herida con la manga de la camisa, y los muchachos ya se encontraban alrededor de Mouse. Aparte de lo aturdidos y algo golpeados que habían quedado ante toda la actividad que acabábamos de tener, el único que había sido alcanzando era Mouse.

Su mirada era de desesperación… Hasta donde sabíamos estaba infectado, se convertiría en una de esas cosas, sin embargo decía que aparte del dolor por la mordida no sentía mayor diferencia en sí… Claro… Apenas tenía unos minutos de haber sido mordido.

El Descuartizador se acercó inmediatamente a mí, quiso verificar mi herida, pero no le permití tocar mi vendaje. Si estaba infectado no quería saberlo en ese momento. Teníamos una misión que cumplir, y si llegaba a saber que estaba infectado podría empezar a preocuparme por mi vida más que por la misión y no podía permitírmelo.

Los muchachos me vieron con recelos. En ese momento aunque no me lo dijeran, creían que había sido alcanzado por una de esas cosas también, igual que Mouse y no les quería decir. Sin embargo el ver como Mouse se encontraba pálido y preocupado por la herida que acababa de recibir me hizo pensar que estaba tomando una decisión correcta.

Ya le habían vendado el hombro, lo levantamos, y nos dimos cuenta que estaba sudando frío. No se encontraba en buen estado de salud. Pero me parecía imposible que aquél mordisco lo comenzara a deteriorar tan rápido.

El intentó de hacer algún comentario gracioso, que tal vez su sistema inmunológico lograría superar aquella mierda, total si no lo había matado la armada no lo haría una gripe… Pobre muchacho…

Ingresamos por la puerta que acabábamos de abrir y la que nos estaba costando más caro de lo necesario. Encontramos en su interior un desastre, había excrementos humanos en el suelo, pisados y restregados, casi como si también se lo hubieran estado comiendo.

Encontramos los restos de varios cuerpos que no tuvieron ni oportunidad de revivir. Los habían despedazado y destrozado, los cráneos se veían fuertemente golpeados. Muchos muebles se encontraban apilados contra la puerta de la salida. Y en una pared del sur pude ver lo que quedaba de una maquina expendedora de galletas, chocolates y otros aperitivos.

Había un microondas y una cafetera en el suelo que habían sido tumbados posiblemente por los propios muertos, o por los que estaban vivos y al parecer intentaron de defenderse… Seguramente habían sido infectados, y trancaron las puertas para que nadie entrara en el lugar.

Quien sabe que horrores vivirían esas personas, militares y científicos, ahí encerrados, con el conocimiento que se convertirían en otras de esas cosas, pensando quien moriría primero y quien comenzaría el caos en el cuarto…

Pienso que muy posiblemente los militares ya se encontraban infectados, y para mantener el orden se quedaron para que los civiles no se fueran. Cumpliendo las órdenes hasta su último aliento… Si fueron americanos deberían merecer medallas para sus familias… Pero seguro tampoco serían reconocidos así como nos pasaría a nosotros si quedábamos en este lugar y no lográbamos cumplir la misión.

Escarbamos un poco, solo lo que pudimos en medio de toda aquella pudrición, en búsqueda de algún papel, memorando, correo, cuaderno de diario… Cualquier cosa que pudiera darnos alguna pista sobre el paradero del personal que no había muerto aquí.

No tenía muchas esperanzas puestas en la sala de servidores que de seguro se encontraba al lado, seguro habían sido vaciados como el resto de los computadores, y las notas de las instalaciones.

Al parecer no habían dejado ninguna brecha de seguridad que fuera demasiado grande como para poder seguir el rastro del personal y de lo que había ocurrido en aquél lugar. Y cualquiera que ingresara en la base sin saber que esperar y sin entrenamiento, de seguro moriría fácilmente sin informar al exterior lo que habían visto aquí.

Salimos de la habitación, y nos preparamos para la siguiente puerta. Sabíamos que no debíamos usar explosivos. Aunque lo anterior había sido solo parte de la mala suerte de la situación y un evento fortuito que ayudó a esas criaturas… No podíamos arriesgarnos.

En esa puerta se escuchaba mucho menos movimiento que en la anterior. No debería de significar un gran peligro o algún problema imposible de superar. Sabía que seguramente iríamos perdiendo a Mouse, pero me interesaba ver sus síntomas y conocer si yo los iba presentando también…

En esta oportunidad Mouse se quedó atrás, se le dio la orden de no disparar ni entrar en combate a menos que fuera necesario. Al abrir la puerta solo salieron hacia nosotros un par de esas criaturas, que eliminamos con facilidad retrocediendo mientras salían y les disparamos a la cabeza.

No salió mas nada de aquél cuarto… Estaba oscuro, verificamos y pudimos encender la luz con su efecto relámpago que seguía manteniéndome en vilo. Pudimos comprobar que era el cuarto de servidores. Estaban varios monitores, unos teclados, y las columnas aquellas con el poco de computadores montados.

Todas las lucecitas que normalmente lanzan esas torres llenas de computadoras estaban apagadas, lo que me daba una mala idea de que ya posiblemente no estarían funcionando. Le pedí a Mouse que verificara si podría salvar algo de información y si habían dejado los discos duros, o habían sido retirados al igual que el resto de las computadoras de la base que habíamos encontrado.

Le pedí a Clarke y Burns que lo ayudaran, Bruce lo envié a la entrada del laboratorio, que diera una vuelta y verificara que el perímetro continuara seguro, y me aparté un poco con el Descuartizador hacia la sala central donde me había limpiado la herida.

La venda estaba con algo de sangre, y quería que me la revisara ahora que teníamos el edificio asegurado, mientras discutía un poco la situación… Si él fuera médico científico de esta base, donde consideraría que sería el lugar mas seguro al que pudieran ir los civiles que estaban aquí…

Revisaba mi herida, y discutimos varias posibilidades… Algún pueblo cercano… El más cercano que había visto en el mapa que nos informaron del lugar de la misión no parecía estar ni en un kilómetro a la redonda. Además con las FARC en la zona tampoco es que pudieran llegar muy lejos sin perderse o caer en un ataque del grupo insurgente.

Su cara me decía que mi herida no estaba muy bien… Parecía que se estaba infectando… Su cara no me daba mucha seguridad, aunque me dijo que no sabía que pensar… Le dí permiso de hablar libremente… Recuerdo sus palabras con total claridad:

-      Señor… Su herida por lo menos muestra síntomas de una posible infección… se ha puesto muy roja cerca de la zona de la herida, parece un rasguño, y está muy inflamado, aparte que comienza a aparecer algunos furúnculos de pus que son uno de los primeros síntomas de infección en la piel…

       Sin embargo… Mouse… Su herida es peor… ¿Sabía que uno de los lugares con mas microbios, bacterias, y posibilidades de una infección es con la boca humana?...

       Basándome en esto, me pregunto… ¿Cómo usted está presentando estos síntomas de una infección tan rápido y Mouse en la herida no mostraba ningún tipo de infección? Claro, en un momento tengo que volverlo a revisar, y la verdad es que preferiría verle la herida de él con una infección igual y no como la tenía cuando se la estaba vendando.

       Era una carne limpia, sana, no parecía que hubiera sido mordido… Si aún no ha pasado un buen tiempo para mostrar síntomas por una infección, por lo menos debería de haber reaccionado su carne, haberse hinchado, hasta botar un poco más de sangre… cosa que no hizo, porque la sangre comenzó a coagularse apenas salía de la herida cicatrizándola rápidamente.

       Tal vez solo sea imaginación mía y una exageración… Puesto que desconozco muchas cosas de esta mierda que investigaban aquí… Pero si el virus no se podía transmitir por el aire, ¿Que fue entonces lo que provocó que todas estas personas que parece que estaban vivas se infectaran?

El Descuartizador se mostraba de verdad preocupado por ello… Aprovechó de buscar en el almacén y encontró algo que decía eran antibióticos, y me lo inyecto para ayudar a mis defensas contra la infección que estaba presentando.

Bruce regresó en ese momento, me dijo que el perímetro estaba tranquilo… También me dijo que por momento le había aparecido ver un animal o algo moverse entre las ramas, pero no estaba seguro, ya que no habíamos observado ningún animal mientras veníamos a la base.

Eso me recordó esa sensación que tenía antes de entrar en el edificio, una sensación de que estaba siendo observado. Pero la borré y la descarté al ingresar en el complejo, ya que habíamos peinado la zona alrededor de la base antes de ingresar…

En ese momento, nos llamaron de la sala de servidores… Al parecer los científicos no fueron tan buenos siguiendo órdenes como los militares y el personal que se encontraba en las demás instalaciones…

Encontramos información importante, por ejemplo, toda esta investigación había comenzado incluso antes de la guerra de Vietnam, donde ya se buscaba realizar guerras biológicas contra los amarillos. Al parecer uno de los Doctores líderes del proyecto era un científico cuyo nombre en clave para todo el personal era el Dr. Desert.

Al parecer este doctor había trabajado antes en una farmacéutica buscando como prolongar la longevidad de la vida en los seres humanos, sin embargo no logró mayor éxito, no pudo evitar que las células se deterioraran, pero si que se mantuvieran con vida o incluso revivir células muertas…

Parte de su trabajo también había dado resultados públicamente en otros laboratorios mundiales donde habían revivido células madres, si es que acaso puedes recordar esa noticia en el mismo año del inicio de todo el declive de la humanidad.

El proyecto que se estaba llevando a cabo en esos laboratorios tenía como nombre clave “Comandos Muertos”. Podría ser un nombre cualquiera si no fuera por la veracidad en sus palabras.

Otra cosa que también encontramos es que no era solo el gobierno de los Estados Unidos quienes financiaban esta investigación, sino un par de farmacéuticas internacionales, entre la que destacó ADN World.

Nos tomó un par de horas, tal vez tres poder revisar a profundidad toda la información que podíamos localizar, encontramos hojas históricas de pruebas, grabaciones con los videos de los experimentos que les realizaban a los pacientes infectados.

Encontramos las órdenes, al parecer militares, que llegaron de capturar miembros de las FARC y usarlos en caso de ser necesario para obtener suficientes sujetos de pruebas. Pudimos ver una demostración de cómo el virus trabajaba para “revivir” las células del paciente muerto, apoderándose de toda la sinopsis del sistema nervioso y convirtiéndose en el nuevo dueño del cuerpo, listo para comenzar su propagación como todo sistema vivo que quiere reproducirse.

El último video que logramos ver en ese momento fue el escape del virus en las instalaciones. Pudimos observar como los dos científicos habían sido mordidos y contaminados. En serio esa gente no tenía ni idea de las mutaciones que había tomado el virus.

Trataron las heridas como una simple mordida y una infección por ser la boca de un ser humano. Los doctores que habían mordido habían muerto en apenas unas 6 y 4 horas cada uno. El problema es que al despertar, lo hicieron con mucha más agresividad de la mostrada por los pacientes normales, atacaron a todos los que pudieron, alcanzando directo a puntos vitales como la yugular.

Podían estar comiéndose una victima, pero si pasaba otra posible victima por el frente, le saltaban encima sin importarles que ya tuvieran su comida ahí en sus manos. Parecían unos salvajes caníbales con demasiado tiempo sin alimentarse.

En poco tiempo el laboratorio se selló, dejaron aquí adentro a los que habían sido mordidos y les ordenaron a unos soldados que los cuidaran. También habían sido mordidos, no iban a matar a alguien que aún continuara con vida para no parecer inhumanos pero tampoco tendrían compasión con los que caían.

Sin saber cómo, otros doctores aparecieron también infectados en el otro laboratorio, no tuvimos tiempo de localizar esas grabaciones. De hecho nos abstraíamos tanto en la información que estábamos encontrando, y buscando a donde se había realizado la evacuación… solo encontramos un memorando Militar…

Recuerdo la carta con completa exactitud porque después la encontramos impresa y la cargo aquí conmigo…


MEMORANDO DE LA BASE

A: TODO EL PERSONAL
DE: CAPITÁN COOPER, COMANDANTE
ASUNTO: EVACUACIÓN
CC: DR. DESERT, JEFE DE INVESTIGACIÓN

La evacuación de todo el personal comenzará a las 13:00 horas. Todo el personal debe presentarse en los barracones para ser asignado a un vehículo.
No deben dejarse armas en la base. Todos los documentos clasificados deben ser destruidos.
El personal al mando asegurará todos los edificios antes de presentarse para el transporte.
No se permitirá la estancia en la base después de las 14:00 horas


Ordené a Mouse que sacara ese disco duro. Era la mejor prueba que tendríamos de todo aquello y no sabíamos que tanto nos pudiera ayudar en el futuro.

Mouse seguía sudando frío, cuando lo tocabas sentías como la fiebre estaba subiendo internamente en su cuerpo, sin embargo el decía sentirse bien, sin inconvenientes y hasta que se sentía con más fuerza y ánimos de lo normal.

Yo en cambio si me sentía un poco débil, estaba sudando pero no sabía si era del calor de aquél lugar o si era por la posible infección que se estaba llevando a cabo en mi brazo.

Hubo un momento que sentí como si una pequeña tormenta se estuviera formando en mi cabeza, es como cuando un huracán se está acercando a la costa, que sientes la presión del aire bajar, los vientos se aceleran y todo el mundo está en completa alerta…

Así sentía mi cuerpo, mi sangre bombeaba fuertemente y se aceleraba a cada momento, mis sentidos intentaban de ponerse en alerta y mostrar serenidad, pero la vista por segundos se me ponía nublada.

Cuando el Disco Duro estaba fuera escuche la primera detonación…

Al principio creía que era que mi oído se había destapado ante aquél cambio de atmosfera, habíamos pasado casi todo el día en ese complejo, el sol estaba muy fuerte afuera, aunque sentí que el piso parecía haber temblado por un poco, lo confundí con algún temblor involuntario por el malestar…

Los muchachos voltearon a verme, cuando observé sus rostros un poco preocupados, y que todos habían tomado sus armas y se habían puesto en alerta escuché la segunda detonación y el subsecuente temblor en el suelo.

No había leído nada sobre algún mecanismo de autodestrucción ni tampoco lo habíamos visto en el servidor, sabía que no había podido leerlo todo, pero… ¿Habíamos dejado pasar por encima algo tan importante?

Los muchachos se pusieron en guardia, nos acercamos a la entrada de los laboratorios por donde habíamos llegado en el norte, cuando nos acercábamos a la puerta, escuché por un momento un suave silbido en el aire, lo reconocí al instante y mis compañeros también.

Brincamos de nuevo al interior a cubrirnos, justo en el segundo que la bomba de mortero impactaba en toda la entrada. La explosión provocó que la puerta estallara en pedazos hacia el interior del complejo. Gracias a los Dioses no llegó a golpear a ninguno de mis hombres.

Inmediatamente pasó de ser un simple ataque suave y separado de mortero a un ataque mucho más preciso y continuo en toda la base. Escuchábamos varias detonaciones casi al mismo tiempo, todas parecían estar golpeando diferentes puntos.

Escuchamos bloques de concreto estallar y caer, pensé que podrían ser las torres de vigilancias que seguramente estaban eliminando primero. El fuego no estaba directamente dirigido a las instalaciones en la que nos encontrábamos.

Decidimos esperar un momento, he intentar de aguantar el fuego enemigo. Teníamos granadas y buenas armas, pero no sabíamos cuantos enemigos eran, o exactamente donde estaban posicionados, mientras que ellos tenían toda la base bajo ataque.

Después de unos minutos de fuego, y el haber escuchado las torres caer, parecieron quedarse tranquilos al ver que no recibían fuego de respuesta desde la base. Gracias a los Dioses digo nuevamente, no habían bombardeado también los edificios, sino solamente las entradas a los mismos, como buscando matar a quienes pudieran intentar de salir a devolverles el fuego.

Escuchamos unos vehículos traspasando la reja principal del complejo, y a varios soldados impartiendo órdenes en español. Sabía que empezarían a revisar los edificios en grupos armados. Aprovechamos que la puerta sur de la sala donde estaban la mayor cantidad de criaturas atrapadas con la comida, no la habíamos abierto, por lo que los soldados también tendrían que dar la vuelta a la puerta norte si querían entrar en el complejo.

Escuchamos el primer golpe contra la puerta sur. Nos posicionamos para esperar que entraran por la misma. Varios golpes, pero no la derrumbaron. Con señas les dije a mis hombres que se cubrieran por si intentaban de derribarla con explosivos.

En cambio, escuchamos los pasos del grupo de soldados dando la vuelta al complejo buscando otra entrada, que ya le habían volado la puerta. Conocíamos el interior del laboratorio mientras que ellos no, lo que nos brindaban una ventaja momentánea con cobertura para nosotros.

Cuando observé que uno de los soldados enemigos de la FARC estaba por entrar les grité la orden de alto en español… No conocía mucho el idioma pero me podía medio defender en conversaciones cortas.

Los soldados inmediatamente se detuvieron y se cubrieron al otro lado de la entrada, por lo menos no comenzaron a disparar al interior o a lanzar granadas. Empezaron a gritar aunque no les comprendía todo lo que estaban diciendo.

La tensión subía a cada momento, sentía como mis hombres esperaban solo mi orden para comenzar a disparar y defenderse, cosa que no permitiría… Ya me habían informado que evitara los conflictos con esta guerrilla en toda la medida de lo posible, aunque teníamos permiso de defendernos como fuera necesario.

No podía permitir que la información que habíamos recolectado cayera en manos enemigas, aunque aún desconociéramos a donde habían ido nuestros científicos, solo significaba que la misión no había sido completada.

En ese momento escuché una voz fuerte desde la entrada de la puerta, el sujeto habló en perfecto ingles, aunque tenía un ligero acento, era completamente comprensible.

-      A los que se encuentren en el interior de este edificio, les recomiendo que se rindan. Aceptaremos la rendición de su personal y les perdonaremos la vida siempre y cuando depongan sus armas.

No sabía que tan sincero estaba siendo aquél sujeto… Sin embargo… Los Rangers no son tomados rehenes, nuestro juramento así lo mostraban… “Rendirse no es una palabra de los Exploradores”…

Aunque estábamos en completa desventaja, si no me equivocaba seguramente esos soldados tenían armamento pesado, ya habían bombardeado con morteros, podían tener lanzacohetes, bombas y sencillamente lanzar el edificio sobre nosotros sin más ni menos…

Pero nosotros teníamos algo que ellos desconocían… Principalmente mi equipo me tenía a mí… Y por sobre todo, yo siempre tengo un As bajo la manga…