jueves, 22 de diciembre de 2011

Capitulo 3 “NOTAS DEL AUTOR II”

Capitulo 3

“NOTAS DEL AUTOR II”



Al momento de conseguirme con el Doctor, el mismo ya no tenía ningún pensamiento racional, era solo una bestia animal que se abalanzó sobre mí pero logre defenderme.



A veces me provoca llorar de la impotencia, esos primeros días fueron un infierno para muchas personas. Leer historias como estas, me hacen entrar en un conflicto, por un lado tenemos que ya el gobierno directamente estaba experimentando con este virus, y estos científicos también que lo ayudan teniendo el conocimiento de cómo va a ser utilizado. Por el otro tenemos a científicos como este que hacía su trabajo para poder ayudarnos a defendernos y a comprender la enfermedad y de esta manera estar más seguros en caso de que otra nación nos atacara.



Ahora resulta al parecer, (según las especulaciones de este Bioingeniero), que allá en Norteamérica se desató el Apocalipsis por un error humano. Alguien soltó a las criaturas, y no sería de extrañar, bajo el nivel de estrés y locura que se describió que vivieron dentro de ese lugar.



Después de leer esas notas, entregarle a su familia las pertenencias que tenía del doctor, y mientras he estado publicándoles esta historia he estado intentando de contactarme con la Dra. Garrido, aún continúa sin quererme dar una audiencia o una reunión



Pero no me voy a desanimar, en algún momento tendré que conseguir lo que quiero. Y bueno, ya en este punto no es tan importante que continúe sin revelar mi identidad, después de todo, si me dan la audiencia, el gobierno puede desaparecerme y nadie se enteraría de lo ocurrido.



Mi nombre es Lionell Rodríguez, mis amigos me conocían como “Lionheart” “Corazón de León” en español y soy… bueno era Venezolano cuando el Apocalipsis se desató. Cuando todo comenzó yo apenas tendría unos 19 años, y estaba estudiando en la universidad Periodismo. Ya había realizado unos pocos trabajos por aquí, otros por allá, pero mi pasión era ser periodista de guerra. Cuando era más joven, en la televisión pude observar muchas guerras, (películas, noticias, prensa…) conflictos por crisis económicas mundiales, recesiones, guerra en Egipto, (un lugar donde fue muy feo el brote Apocalíptico uniendo una guerra civil interna con el desconocimiento del virus), la caída de dictadores, la iglesia con sus problemas internos haciéndose públicos… el mundo sencillamente se iba a la mierda delante de mis ojos y yo solo veía las cosas por los televisores queriendo estar ahí en primera línea.



Estudié en bachillerato Historia Universal y siempre me aprendía más los detalles de las batallas, las estrategias, el terreno, las ventajas y desventajas de cada uno de los bandos, sorprendiéndome como un grupo inferior en cuanto a fuerza y poder, lograba vencer a ejércitos mayores, más organizados y mejor armados con astucia, inteligencia y aprovechándose de las pocas ventajas con las que contaban, pero no me pregunten mucho por los años porque nunca he sido bueno para ello.



Es tan sorprendente como los humanos pasamos tantos años en guerras, unos contra otros, y fuimos nosotros mismos los que causamos, casi, nuestra aniquilación. Ha finales del siglo XX, principios del siglo XXI la gente tenía mucho miedo, por “profecías” que anunciaban el fin del mundo.



Algunos decían que sería un meteorito, otros que sería la tercera guerra mundial con las armas nucleares, otros que sería el choque de un planeta que no habían visto, muchos un virus, y estos fueron los que acertaron. No fue el SIDA, no fue el Cáncer, no fue el cigarro, la violencia, las drogas, las mafias, el terrorismo, fueron los millones de muertos que cayeron por culpa de todo esto y despertaron de nuevo.



En mi país se escuchaban noticias de los brotes mundiales que se estaban dando por todas partes. Cuando a mí en lo personal me alcanzó el Apocalipsis con el primer ataque que presencié, no estaba precisamente en el mejor lugar del mundo. Y aunque en su momento me daba pena y malestar contar como fue la primera vez que los pude ver, que pude observar a los muertos caminar, ahorita me parece sencillamente una historia más.



El Venezolano siempre se caracterizaba por ser bastante apático en cuanto a problemas mayores de otros países, siempre que este no los afectara. Cuando salieron los brotes de Rubéola, de Fiebre Amarilla, la gripe aviar, la gripe porcina, la enfermedad de las vacas locas, etcétera, etcétera, etcétera, el Venezolano contaba chistes y se reía de las cosas malas. Es una habilidad nata de estas personas para siempre encontrar el lado gracioso, el lado bueno y la parte menos dolorosa como para permitirse continuar viviendo con su dolor.



Pero mejor quiero aprovechar este momento para contar mi primera, y no única, experiencia con estas criaturas, mi primera experiencia con Ellos por allá, en la ciudad de Caracas que aún no ha sido reconquistada.



Cabe también recalcar antes de comenzar, que la mayoría de mis momentos que sentía que me iba a volver loco o simplemente que pasaba algo que consideraba de importancia, lo anotaba en una libreta que aún, al día de hoy, llevo conmigo, puesto que sabía que lo podría vender a algún periódico como historia y ser reconocido a futuro. Claro aquí esta más limpio que las simples notas que tomé en los momentos vividos.