martes, 23 de octubre de 2012

Capitulo 9. Las Selvas del infierno. VII La Prisión


VII
La Prisión…

En ese momento era una sensación sumamente extraña… Hoy en día aunque uno busca evitarla en todo momento, ya no te sorprende tanto como la primera vez que te ocurre. La primera vez que llegas a tocar a una de esas cosas…

Sencillamente no es para nada agradable. El ser humano está acostumbrado a interactuar, saludarse con la mano, sentir la piel de otro ser humano en tu piel y cuando tienes una pareja disfrutar del dulce placer del roce de los labios entre ambos…

Sin embargo, tener a una criatura, que a simple vista era un humano hace unas horas o días… pero al momento de tocar su piel, gris, con las venas de un color negro muy oscuro sobresaltando por toda su anatomía, cuyo cuerpo era tan frío como el propio concreto bajo tus pies, o en ese caso, tras mi espalda. Sentir la dureza de una piel sin vida, algo que debió ser común para las personas en las funerarias que preparaban a los muertos… No… No creo que ni para ellos fuera común algo así… eso sería imposible al tratar ellos con los muertos tan recientes y de seguro un muerto normal no creo que sufra el endurecimiento de su piel como el de esas criaturas…

En todo caso… Es una sensación completamente repugnante… Y también depende del lugar donde ese demonio pasara las últimas horas, su piel puede ser tan dura como una roca, o puede ser tan babosa como unas algas recién sacadas del suave oleaje del mar.

Y yo en ese momento tenía uno de ellos sobre mí. Sentí la gota de su baba caer sobre mi piel en el cuello, mientras mi arma había rodado al soltarla para poder sujetarlo con una mano en la frente, y el brazo bajo su cuello para mantener distancia y no permitirle morderme…

Por un momento mi mente pareció despertarse y pensar que, posiblemente, esos mordiscos eran lo que contagiaban aquella enfermedad, que mataba a su portador y lo convertía en esta maravillosa maquina de matar y comer…

A través de los años y con las evoluciones de esas cosas que he llegado a ver, he aprendido lo hermoso que pudieron ser usadas como armas, y he logrado comprender porqué realizaban el estudio de las mismas en secreto… Usar a seres humanos como criaturas de ataque y muerte… Me refiero a quitarles el alma, los sentidos, el raciocinio, la capacidad de análisis y de pensar por sí mismos…

Los seres humanos ya eran usados como “Criaturas de ataque y muerte” pero en todo momento eran concientes de su situación y de su entorno, como de sus heridas y posibilidades de morir… Pero ya estando muertas ¿Qué podía preocuparles esas cosas?

Aprovechando la posición de mis brazos intenté de ahogar a aquella criatura, cortarle el aire y que se muriera por asfixia o intentara de retroceder a tomar oxigeno, para tener unos segundos de libertad que me permitieran escapar…

Pero en vez de separarse y buscar oxígeno, la criatura se apretaba más y mas contra mi cuerpo, sentí como los huesos del cuello se le comenzaban a romper con toda la fuerza que se estaba ejerciendo, la traquea debería de tenerla completamente ahogada sin posibilidad de respirar.

Ante mi asombro, noté que tampoco estaba respirando… Aquella cosa siquiera necesitaba respirar… Podía posiblemente pasar por debajo del agua en un lago de un extremo a otro sin salir a la superficie, o cruzar ríos sin pensar en ahogarse… Son una maquina perfecta para muchas situaciones…

Tomé la cabeza de aquella criatura, siempre esquivando su maldita mandíbula y sus dientes que buscaban morderme y convertirme en su bocado, y de un movimiento rápido le torcí la cabeza reventándole el cuello.

Sentí y escuché como cada uno de sus huesos se partían en pedazos dentro de su cuello, dejando de sostenerle la cabeza con el tronco. Sus manos perdieron la fuerza, aunque aún se encontraban agarradas a los hombros de mi camisa.

Aparté el cuerpo como pude a un lado, mientras escuchaba dos detonaciones. Los muchachos habían logrado salvarse por los pelos… No se darte detalles de ellos, puesto que yo estaba demasiado concentrado en la criatura que me había caído encima.

Cuando me voltee a ver a la criatura que me había quitado de encima pude ver como la boca seguía abriéndose y cerrándose… Sus ojos se movían frenéticamente hacia donde yo estaba buscando verme, buscando observar quien era su próximo bocado y se le había escapado…

En ese momento no quedó más duda que la única manera efectiva de matarlos era disparándoles en la cabeza. Mire con completa desaprobación a Bruce y al destripador que estaban en el pasillo y se habían quedado congelados ante el ataque… Puedo comprender que no quieran disparar las automáticas… pero pudieron usar sus armas o moverse para separarnos.

Hacia el interior de la puerta que acabábamos de abrir, y de donde nos brincaron esos demonios, la luz estaba apagada. Los muchachos la encendieron para poder observar el interior de dicho cuarto he intentar de saber que era lo que había dentro del mismo.

Nos habíamos encontrado con otro cuarto de reconocimiento. Pero este era más amplio y tenía más indumentarias para experimentación, pudimos ver las cadenas con restos de piel y carne en ella. La piel y carne que habían dejado nuestros atacantes para soltarse y poder andar libremente por el cuarto.

Yo estaba tomando un poco de aire al igual que Mouse y Burns… Le ordené a Bruce y el Destripador que ellos abrieran la próxima puerta conmigo, mientras los otros dos muchachos serían nuestros respaldos… A ver si esta vez si actuaban y no se quedaban congelados.

La puerta abrió lentamente con el trabajo que hizo Mouse para abrirla, un suave chirrido a causa de la falta de aceite en las bisagras se escucho quejarse mientras se movía y se podía observar la habitación que tenía la luz encendida.

Me encantó percatarme que esta era una sala de ordenadores. Entramos en la sala verificando que no hubiera más zombies y así dimos el edificio por asegurado… Mouse se sentó frente a los computadores, pudimos observar que había tres de los ordenadores que no tenían los discos duros, los habían extraído…

Los otros dos ordenadores aunque apagados, estaban operativos. Deje a Mouse que se divirtiera un rato buscando extraer los datos… Yo caminé a la puerta para hablar con Clark y despejar un momento mi mente.

De seguro si yo fumara ese hubiera sido un momento idóneo para fumarme un cigarrillo… Hoy en día digo que existen dos buenas razones para no haber agarrado el vicio nunca en mi vida; Primero en una misión el fumar puede traer inconvenientes, delatar tu posición, y joderte de maneras que no te imaginas, en climas fríos cuando te pega en los pulmones y comienzas a toser, y si estas en una misión larga y no consigues tu vicio… también puedes comenzar a toser…

La otra gran ventaja… Las personas que fumaban un poco, tal vez uno o dos cigarrillos diarios no tuvieron problemas de dejarlo con todo este Apocalipsis sobre sus cabezas… Pero las que eran más adictas, incluso las adictas a cigarros más fuertes o drogas…

Bueno… Creo que no tengo que explicar mucho los largos momentos de abstinencia que han tenido que pasar estas personas, soportando todos los síntomas, y peleando o matándose por una simple caja de cigarrillos…

En el perímetro que se podía observar desde la puerta todo estaba normal, no parecía haber movimiento en la selva afuera, por lo menos no movimiento que nos alertara en la base. Aunque Clark me lanzó una hipótesis muy válida… “Aquí se soltó el virus por alguna razón y se salió de control, por lo que evacuaron a otra zona segura… tal vez otra base o algo así y no han podido comunicarse con casa desde entonces… La pregunta es ¿Adonde está esa base que ellos consideraron segura?...”

Yo ya había pensado en ello… En algún lugar debíamos conseguir un mapa o algo de información que nos pudiera guiar, que nos informara donde era esa base secundaria… Puesto que no creía que todos en la base se infectaran y los dejaran aquí cuando hemos visto a unos pocos, y además la base había sido cerrada desde afuera.

En ese momento se acercó Mouse hasta donde estábamos nosotros. Nos informó que todos los archivos habían sido borrados, incluso tuvo que reconstruir parte de los archivos para poder medio entrar en algo que pareciera un sistema operativo, pero sin las herramientas necesarias sería muy difícil localizar algo de información desde ahí…

No lograba obtener acceso a la Web o algo para restaurar el disco y eso podía tomarle semanas… En ese instante recordé la memoria portátil que cargaba en mi bolsillo que había encontrado en una de las computadoras de la casa grande, y le pregunté si podría revisarlo para obtener información del mismo.

Entró diciéndome que intentaría ver que lograba obtener del dispositivo, aunque no prometía nada a menos que encontrara otro ordenador que funcionara un poco más. Aún quedaban dos edificios más por registrar, quería darles esos minutos de descanso a los muchachos mientras se revisaba la memoria para que lo descansaran antes de ir al siguiente edificio.

Mouse me gritó desde el interior del edificio, le ordené a Clark que continuara en la puerta verificando nuestra única salida, puesto que no habíamos visto ninguna otra en ese edificio.

Cuando caminaba hacia la sala de ordenadores, noté que todos los muchachos me veían con una cara sería, algo preocupado, parecía que habían leído que el mundo se acabaría esa noche o algo así.

En ese momento Mouse me estaba mostrando una pantalla del ordenador, el fondo negro, las letras blancas… Realmente era un medio muy primitivo pero funcionó para leer un archivo que estaba guardado dentro y al parecer era guardado en un block de notas… Existían otros archivos al parecer, imágenes, documentos de Word y cosas así… Pero no podríamos revisarlos en aquél instante. Además, ese archivo tenía entre sus propiedades “oculto” por lo que era interesante poderlo leer…

No recuerdo todo el documento con exactitud… Palabras más palabras menos, parecía el final de un diario, como si primero los anotara en un block de notas y luego los enviaba a algún otro tipo de programa… intento de darte todos los detalles que recuerdo de la nota.

Primero se quejaba sobre los que estudiaban Psicología, porque aquél diario lo ayudaba a desahogarse y dejaba en claro que dejaba salir sus frustraciones de aquella manera.

Luego hablaba de que un Dr. no se qué de Psicología y otro bastardo había sido mordido por “una de esas cosas” como él mismo lo llamó… Desvariaba, maldecía y demás hasta que volvió a tomar su idea principal.

Luego si reconocía y los llamaba “Cadáveres Infectados” y que al principio no era “Nada de lo que preocuparse” o por lo menos eso habían pensado, Limpiaron las heridas, las vendaron y todo bien… Después de todo, el virus no podía infectar a los vivos… En ese momento me quede medio calmado… hasta que seguí leyendo…

Y recuerdo esta parte porque me impactó inmediatamente:

“Estábamos tan, tan equivocados. El virus mutó de formas que no podíamos imaginar ¿Cómo saberlo?” Decía algo más que no recuerdo y luego en el siguiente párrafo

“Aparentemente el virus muta cuando ha pasado un tiempo en un cadáver, haciéndose más fuerte. Eso, sumado al contacto directo con la sangre de su anfitrión, lo convirtió en algo letal, y por supuesto, los que mueren regresan.”

Hablaba de la muerte de estas dos personas, en unas 8 horas y el otro en apenas seis horas… Las infecciones normales no matan tan deprisa hasta donde yo sabía. El escrito se interrumpía casi de golpe…

Al parecer no se llevaban bien con los militares porque los llamaban G.I. Joes y eso que estaba haciendo podría ser una brecha y un error de seguridad con la que podían eliminarlo. Y bueno… el que yo encontrara ese dispositivo solo fue una muestra de la veracidad de esa afirmación.

Me voltee a ver a mis hombres… Les pedí a los hombres que mantuvieran una seguridad y que evitaran todo tipo de contacto con esas cosas. Me llevé a Mouse y a Burns a la sala de descontaminación que habíamos visto atrás.

Los tres nos quitamos las caminas y todo lo que teníamos de cintura para arriba, comenzamos a limpiarnos con los desinfectantes que veíamos en ese lugar, y cada uno revisó a los otros dos en búsqueda de mordidas o contacto con la sangre de esas cosas…

Recordé la sangre que me había caído del primero que habíamos eliminado afuera… No quería ponerme nervioso de una posible infección… Tal vez tuviera que ingresar por una herida o algo así.

Sin embargo les di la orden a los muchachos… Si llegaba a morir, caer sea por esas cosas, por alguna enfermedad o si llegábamos a tener contacto con el enemigo y me pasaba algo no dejaran mi cuerpo sin un disparo en la cabeza…

Cuando lo informé todos estuvimos de acuerdo… y de hecho los otros muchachos con cara de repugnancia pidieron lo mismo… Ninguno quería convertirse en una de esas cosas… Al parecer ninguno tenía ninguna mordida… Si teníamos moretones y golpes pero no vimos heridas como tal…

Sin embargo no soy medico y no podía saber lo que estaba ocurriendo.

Volvimos a tomar nuestros equipos, vestirnos y nos preparamos para ir al siguiente edificio. Todos tomaron guantes quirúrgicos y los guardaron consigo. Si alguien por debía tener contacto con esas cosas, tenía que mantener el menor contacto posible.

Ambos edificios volvían a ser parecidos… Concreto, sin ventanas, puertas metálicas, y los sistemas de refrigeración aún funcionando… Sin embargo, el edificio del sur era completamente cuadrado, mientras que el edificio norte estaba un poco más trabajado, apenas por un saliente no era igual de cuadrado que el anterior…

Todo me decía que le norte podía ser otro laboratorio… Tal vez el principal al ser un edificio incluso más grande que el anterior, puede que fuera el que tuvieran los quirófanos, y el equipo para inocular el virus con el que estaban probando.

Ante la naturaleza de los experimentos, comprendía porqué todo se mantenía en el mayor de los secretos, y en caso de que cayéramos no se reconocería nuestra presencia… Querían tapar todo lo referente a los experimentos que se realizaban aquí y eliminar cualquier prueba que implicara al gobierno o alguien más.

No quería ver aún las salas donde hacían los experimentos, si existía algún brote se encontraba en ese edificio, lo peor lo encontraríamos ahí adentro, y sentía que nuestra misión ya no sería únicamente la de rescatar a los científicos, sino encontrar a donde se habían ido y que no dejaran nada aquí implícito…

Eso lo sabía ya gracias a la experiencia que tenía adquirida de operaciones negras de las que había salido con vida antes… Siempre te piden borrar tus huellas.

Tome camino con los muchachos al edificio sur del complejo, ya había pasado la mañana, no deberíamos de tardar mucho tiempo en estos dos edificios si queremos estar partiendo para la noche a la base donde se moviera el personal.

Además la puerta de este complejo nos quedaba en el camino, ya que las puertas del edificio norte estaban por el lado oeste y el lado norte del mismo.

Nos acercamos lentamente hasta la puerta de este edificio, la puerta no tuvimos ni que forzarla ya que la misma se encontraba cerrada y sin seguro. Al abrir la doble puerta metálica, la luz del exterior en pleno medio día iluminó un pasillo central de entrada, que daba a una especie de recibidor.

Ingresamos según los procedimientos, cubríamos las esquinas, nuestras espaldas, los laterales… Aunque una entrada donde se encuentra el enemigo se realiza normalmente de manera rápida para evitar que el mismo escape o tome ventaja, en esta situación lo hacíamos lentamente, ya que el enemigo no nos dispararía, y no se escondería… Ya sabíamos que si el enemigo nos sentía saldría por sí mismo, y su arma con un solo pequeño contacto nos mataría.

Conseguimos el interruptor de la luz, y el lugar se iluminó… Estaba completamente desordenado, sillas y muebles estaban caídos, parecía haber una serie de papeles desperdigados por el piso…

Ingresamos poco a poco revisando el lugar, sentíamos en el aire cierto aire a pudrición, lo que nos puso en alerta. Detrás de la recepción encontramos un cadáver con un disparo en la cabeza en el suelo…

Tenía ropas militares, pero no tenía ningún tipo de arma encima, si la tenía se la habían arrebatado. Su estado de descomposición era algo avanzado, pero no soy un forense y en esa jungla la humedad hace estragos por lo que no se decir el tiempo exacto.

Uno de los muchachos lo registró con sus guantes por si tenía algún papel importante, mientras Mouse, sudando por el calor de la selva, verificaba si el computador de la mesa tenía disco duro para revisar la información.

El computador le había sido arrancado el disco duro, y en el cadáver no se encontró siquiera la medalla de identificación, por lo que suponíamos que el mismo había sido limpiado antes de que se fueran.

El Descuartizador le encontró una mordida en una pierna, Mouse y Burns se pusieron nerviosos, habíamos estado muy cerca de quedar infectados cuando esas cosas se nos lanzaron encima. Ambos se les veían nerviosos y sudando, solo que Burns estaba rojo por la cantidad de sangre que le circulaba, mientras que Mouse se veía pálido como si estuviera a punto de vomitar.

Ordené que continuáramos avanzando y a ellos dos los mande a poner atrás… Lo menos que necesitaba era un ataque de nervios o que uno de ellos dos se congelara en caso de que otra de esas cosas nos lanzara encima…

Yo también estaba nervioso. Había luchado con perros rabiosos, entrenados y grandes bestias que parecían lobos… Pero nunca con otro humano en descomposición y con la cara de la muerte frente a frente tan literalmente.

Comenzamos a avanzar un poco más por el pasillo central, vimos marcas de sangre en las paredes y el suelo. Las huellas de una mano restregadas en el camino, parecían venir del interior hasta donde estaba el desgraciado en la entrada.

Entramos en una oficina y pudimos ver una sala de descanso. Las neveras habían sido vaciadas, el televisor se encontraba en el suelo destruido, las mesas parecía que habían sido usadas como medio de defensa al estar acostadas y viendo hacia la entrada por donde habíamos llegado.

Comencé a preguntarme si el brote no se habría dado en aquél edificio y no en los posibles laboratorios como yo creía.

Seguimos entrando a la oscuridad de aquel lugar, aunque conseguíamos encender las luces que aún funcionaban, los nervios mientras el “efecto de los relámpagos” tenía lugar… Siempre esperaba que durante esos segundos observara el rostro de la criatura que me devoraría y no podría defenderme.

Encontramos una puerta doble, que se encontraba cerrada por cadenas y un candado grande. Discutimos por un momento si debíamos entrar, aquél edificio parecía ser una especie de prisión. Lo que no sabíamos es si mantendrían a los especímenes vivos, o a los muertos, digo los muertos con vida… Tú comprendes lo que quiero decir…

Decidimos que volaríamos aquella puerta, si existía algo detrás de ella que deberíamos de rescatar o alguna posibilidad de encontrar alguna pista de donde había salido corriendo el personal y nos ahorraba entrar en el otro edificio pequeño que de seguro era el laboratorio, sería mejor y más seguro…

Se colocaron unas grandas en la puerta, sujetas con cinta, en el camino hacia donde estábamos nosotros lo protegimos colocando 2 minas Claymore, que detonarían si alguien o algo intentaba de venir a nosotros desde el otro lado de la puerta…

Retrocedimos he hicimos estallar la puerta. El zumbido debió de poner en alerta a media selva, normalmente uno vería las aves tomar vuelo y alejarse del susto o algo… Sin embargo esa área seguía sin mostrar signos de vida real aparte de nosotros…

El humo y el polvo tapaban buena parte de la visibilidad. Antes de dar cualquier paso esperamos que la tierra y el polvo se dispersaran para poder continuar y estar seguros que nada había salido del otro lado de la puerta.

Nos pareció en ese momento escuchar unos pies arrastrándose dentro del lugar en el que habíamos abierto.

Todos retrocedimos un poco, sistemáticamente, la tierra aún no dejaba ver lo que se nos estuviera acercando desde ahí adentro…

Mientras retrocedíamos escuchamos una de las minas estallar… Vimos la tierra y el polvo salir con esa explosión a través de la puerta en la que nos encontrábamos afuera del complejo. Nos posicionamos esperando ver salir a un grupo grande de esas cosas, sabíamos que tendríamos que apuntarles a la cabeza, un disparo en el cuerpo era una bala menos… Aunque no estábamos faltos de balas exactamente.

No vimos salir nada de aquél edificio… Los sistemas de circulación de aire continuaban funcionando, ya que en cuestión de un minuto cuando mucho el aire con la tierra y el polvo levantado por la mina Claymore ya no se encontraba y podíamos ver de nuevo al interior del complejo.

Mouse y Burns entraron, detrás pasamos los demás… Pudimos ver que la mina del lado derecho había estallado. Algo se acercaba a nosotros después de abrir aquella puerta. Yo mismo me acerqué a intentar de ver el cadáver…

Mis ojos se abrieron por completo, no podía creer lo que estaba viendo en ese momento… El cuerpo que yacía en el suelo era de un soldado americano… No podía existir duda al respecto. Era uno de mis compañeros de promoción de aquel año muy lejano cuando me había graduado y obtenido mis honores… Habíamos luchado juntos, yo le había cubierto la espalda en más de una ocasión y  el me había salvado en par de oportunidades.

Sabía que había sido transferido al servicio secreto militar, pero nadie me había dicho que posiblemente lo encontraría ahí en esa selva olvidada por el hombre, donde experimentaban con personas aún peor que si fueran animales.

Lo que no podía creer es que después de esa detonación, la mitad inferior de su cuerpo había sido volada y desaparecía. Podía ver los intestinos y mucha sangre debajo de él, también había perdido un brazo, pero aún así con la otra mano se estaba buscando arrastrar a donde yo me encontraba…

Sus ojos… Un pequeño universo blanco, donde la luz no puede penetrar, la niebla cubre por completo la belleza de la oscuridad y de la luz, me tenían localizado, sabían donde me encontraba… Casi podía asegurar que me sentía y sabía donde estaba a pesar de no poseer iris en esos horribles ojos de la muerte.

Levanté mi arma, y le disparé en medio de la frente para terminar con su vida… Con su sufrimiento… Si esas cosas pueden sentir yo no quiero ser una de ellas… No quiero imaginarme cuan loco me volvería tener algo de conciencia en una criatura de esas…

Se que de haber sido al contrario el tampoco me hubiera dejado a mi en ese estado. Sentía demasiados sentimientos encontrados… Había leído y estudiado que durante la segunda guerra mundial, algunos soldados tenían que matar a ciertos compañeros si caían prisioneros de los enemigos para evitar que las claves de comunicaciones pudieran ser descifradas…

No puedo imaginarme como podía ser cumplir esa misión si el compañero que tenías que asesinar era quien te cubrías siempre la espalda y a quien se la protegías en todo momento… Habíamos comido del mismo plato, hecho guardias en la misma madriguera, y salido juntos de muchas misiones juntos… Pero ya no era él mismo… era otra criatura más…

Sabes que ese fue uno de los mayores inconvenientes de que la raza humana cayera en este Apocalipsis… Las personas no tenían la determinación de dispararle a nadie que hubieran visto antes en sus vidas. Aún cuando su propia supervivencia dependía de ellos se dejaron alcanzar y matar.

Claro que eso no fue algo que ocurrió todo el tiempo, sino no existieran esas ciudades fortalezas que existen actualmente, esos fueron creados por despiadados, y personas sin escrúpulos que lograron mantener zonas libres de los muertos y aprendieron a defenderlas sin caer en sus las garras de la muerte…

Ya muchos han desaparecido actualmente, son pocos los que se mantienen en pie realmente, pero los que lo hacen, lo hacen con muchas leyes rudas de supervivencias… Son pocas las que se mantienen con cierto grado de “humanidad” tienen sus propias cosechas, han logrado salvar ganados, y viven con servicios muy básicos, casi como en la era medieval…

Los zombies nos devolvieron a la edad media, se convirtieron en los dragones a vencer de los caballeros andantes, se convirtieron en los demonios y magos que se debían derrotar para obtener las llaves del reino… Pero en cantidades que es más fácil caer en sus fauces a conseguir una verdadera recompensa llena de vida, y las princesas… Las princesas ya casi no existían.

Desconozco las proporciones actuales de población en el planeta entero… Tendrás que entrevistar a algún erudito, o estadista si es que queda alguno para saber esos detalles…

Regresando a la selva. Me agaché para que los muchachos no me vieran el rostro que tenía ganas de llorar… Sentía que el estomago me había subido a la garganta, que quería vomitar… No por el estado de mi anterior compañero… Lo que me tenía así era pensar en haber “asesinado” a un compañero aún cuando era un simple muerto…

Los muchachos desactivaron la otra Claymore y la guardaron por si la necesitábamos más adelante. Les pedí que se adelantaran y continuaran revisando el edificio. Yo me quedé un momento más ahí observando el cuerpo en el suelo… no le pude ver mordidas en el brazo o en el cuello…

Posiblemente lo habían mordido en el otro brazo o debajo de la cintura… Su estado de descomposición no era muy avanzado, por lo que posiblemente fue uno de los últimos en infectarse…

Encontré su pistola 9mm en la funda para armas que quedó pegado cerca de una pared lateral. Le quedaba una bala… Tal vez intentó de acabar con su propia vida y no lo logró…

Escuché unas detonaciones en el interior del complejo, me levanté y comencé a caminar rápidamente al interior del complejo, les grité a los muchachos solicitando me informaran de la situación que se estaba presentando…

Ninguno quería hablar, todos estaban al final, del pasillo. Podía ver restos humanos en el piso mientras avanzaba, una mano que le faltaba la piel y parte de la carne. Una pierna a medio comer con lunas botas militares puestas y los jirones de ropa aún colgándole, o un cuerpo a medio devorar pero con un disparo en la cabeza…

Al ver a los lados pude ver que había varias celdas… Casi todas vacías, excepto por una casi al final donde pude ver un cadáver en descomposición, tenía en su mano una pistola y un agujero en su cabeza, que imaginándose un poco la trayectoria de la bala, podías ver el oxidado color de la sangre que se encontraba contra la pared.

Alcancé a los muchachos, y voltee a ver la celda que ellos estaban viendo en ese momento… Esas celdas eran pequeñas, como para una o dos personas…

Sin embargo en su interior pude ver varios cuerpos apiñados unos sobre otros… Algunos parecían que habían sido más devorados que otros, en diversos estados de descomposición…

Parecía que habían metido ahí algunos infectados para ver que ocurría entre ellos mismos. Pero entonces ¿Por qué no lo habían hecho ya en la sala de observación del otro laboratorio que ya revisamos?

No me venía a la mente a quien se le podía ocurrir una idea tan descabellada como aquella. Eran muchos cuerpos para una celda tan pequeña.

Mouse dio un paso atrás, y se sentó en una pequeña silla sencilla que estaba frente a la celda, el pobre chico no pudo aguantar más y se fue en vómito…

Los demás muchachos no dijeron nada… Todos sabíamos que todo esto era demasiado grotesco y terrorífico para ser verdad. Intentaba imaginar los últimos momentos de vida que había pasado mi amigo…

Todo mi cerebro estaba intentando de trabajar en que podía haber ocurrido… No estoy seguro de haber comprendido todo lo que había pasado… Pero ciertos detalles me dieron una idea de una posibilidad que es la única que se me ocurría…

Para ello regresé por el pasillo, verificando por el suelo encontré de nuevo la mitad del brazo con la mano a medio devorar. Lo revisé y encontré exactamente lo que estaba buscando… En la mano aún se conservaba un anillo que era de mi amigo… Lo recordaba bien… Era el primer amigo de oro que había comprado con los detalles del Ying y el Yang que el mismo había mandado a hacer a su gusto…

No creo que existiera en ese momento otro anillo igual a aquél, y mucho menos en una selva colombiana… Mi teoría es que una de esas cosas lo había mordido he intentó de detener la infección cortándose el brazo…

Tal vez la explosión no le volara el mismo, sino que fuera él con anterioridad. Mientras tanto, se estaba ahí adentro estudiando a esas cosas, tal vez el tiempo de vida que podían tener, o comportamiento… lo importante es que no lo dejaron salir, y desconozco cuanto tiempo lo dejaran ahí adentro.

El cuerpo devorado del pasillo con el disparo en la cabeza tuvo que ser otro desgraciado que se mató a si mismo al ser infectado y él después de su transformación se habrá dado un banquete.

No había revivido porque se había volado el cerebro, y seguro dejó de devorarlo cuando ya no estaba fresco.

Claro está todo son puras conjeturas… pero no creo que exista nadie con vida que aún pueda explicar que había ocurrido en aquellas celdas…

Salimos de ahí, revisando todos los papeles, y en una de las celdas, en la que contenía el cadáver que se había disparado, encontramos una lista de los prisioneros de pruebas.

En el registro se encontraban unas veinticinco personas sometidas a las pruebas, y un grupo mayor que fue llevado con la evacuación. Tampoco encontramos a donde se suponía que había sido la evacuación.

Solo nos quedaba un edificio por verificar antes de quedarnos sin alternativas… Era el edificio norte del complejo…

Salimos nuevamente… Nos posicionamos en su puerta del lado oeste que era la que teníamos más cerca en aquél momento. Nuevamente el trabajo de manera correcta, auque nos preguntábamos si sería seguro seguir con la misma estrategia conociendo lo rápido que pueden ser esas cosas en grupos pequeños.

Al empujar la puerta, la encontramos obstaculizada por algo desde el interior. Parecía que fue asegurada con algún mueble o algo más… No escuchamos nada en su interior. Así que decidimos dar la vuelta he intentarlo por la puerta norte…

La pesadilla se intensificó y empeoró en aquél momento… Desde que entramos en ese edificio todo estaba sentenciado…